PETICIONES DEL CABILDO DE SANTA FE COMO EXIGENCIAS PARA ASEGURAR PERPETUIDAD DEL POBLAMIENTO LA TIERRA

Los capítulos que esta ciudad de Santafé y Nuevo Reino de Granada envían a su Majestad les haga merced, son las siguientes:

Primeramente, que esta ciudad y Reino se llame y mande llamar el Nuevo Reino de Granada, porque como el que lo ha ganado es natural del viejo de este nombre, será grande alegría a todos los moradores de él complacerle en esto; y aún también porque los dos reinos de este nombre, el de allá y el de acá, se parecen en muchas cosas.

Item suplican a Su Majestad mande hacer iglesia mayor y otros templos algunos en esta dicha ciudad y en las otras del dicho Nuevo Reino, porque ella no tiene hasta ahora propios ni de qué hacerlos; suplica a Su Majestad la mande hacer a su costa, al menos la iglesia mayor, y envíe ornamentos y los otros aparejos, con que se celebren los divinos oficios.

Item suplican a Vuestra Majestad mande hacer y haga a su costa un hospital para los hombres necesitados y dolientes, porque como se cree que ha de acudir mucha gente a este dicho Nuevo. Reino, así para residir en él como pasar adelante, será forzado caso haber dolientes y enfermos, y será cosa muy de gran sustancia que hallare casa de reposo para sus trabajos. Y para esto Su Majestad señale renta al dicho hospital y casa, como en efecto haya obra de tan gran caridad.

Item suplican a Su Majestad envíe religiosos y hombres expertos de ciencia y conciencia al dicho Nuevo Reino para la conversión de estos infieles nuevamente ganados, para que les instruyan en la Fe Católica, pues esto es lo principal que acá se debe granjear.

Item suplican a su Majestad se han de pagar de su caja y rentas Reales dos clérigos en esta dicha ciudad y otros dos en cada una de las otras ciudades del dicho Nuevo Reino, nombrándoles salarios convenibles, y con esto para que se puedan sustentar, los cuales tengan cuidado de celebrar los divinos oficios y de las ánimas de los vecinos de los pueblos particularmente, y si alguna vez no hubiere oro para lo susodicho en la caja, que se cobre de los diezmos los dichos salarios.

Item suplican a Su Majestad haga merced a esta ciudad, que cuando mandare repartir el dicho Nuevo Reino, mande al gobernador de él que señale repartimientos para los cristianos de ella para que tengan con que pagar los salarios y costas que se ofrecieren, porque de otra manera sería gran defecto.

Item suplican a Su Majestad que mande dar licencia para que en esta dicha ciudad se haga una fortaleza, y en otras partes cual el gobernador le parecieren en este dicho Nuevo Reino otras dos; y Su Majestad dé los gastos necesarios para ellas y señale alcaides para la tenencia de ellas, y lo que han de llevar que se pague de su caja, mandando a sus oficiales que lo libren, porque conviene así mucho, para la seguridad y perpetua de este dicho Nuevo Reino y para el ornato de esta ciudad y Reino y para que los indios vean el edificio de los cristianos, para que todavía les provoque a más lealtad.

Item suplican a Su Majestad sea servido, pues esta tierra es nueva para que con más presteza y eficacia se pueble, que del oro que encima de la tierra hubiere, que entre los indios se hallare y adelante en su conquista, no se lleve más del diezmo, como ahora se lleva el quinto, pues en la ciudad de Santa Marta, que es la primera que se pobló en esta provincia al tiempo de su primero fundamento, no‑se pagaba más, conforme a la merced que se le hizo.

Item suplican a Su Majestad que del oro que debajo de la tierra se sacare por minas, sea servido de llevar el veinteno solamente, pues se saca con tanto trabajo y costa; y esta merced se ha hecho ya en algunos lugares de la Isla Española y otras islas.

Item suplican a Su Majestad que no permita que cristianos españoles entren ni vayan a sacar piedras en las dichas minas de esmeraldas que hasta ahora están descubiertas ni en otras que después se descubrieren, porque como es diferente de las minas de oro, echarlas han a perder, y serán más las que se perdieren sin redención que las que se sacaren; y los indios sácanlas sutil y con concierto, como hombres experimentados. Y Su Majestad mande que se traten y contraten las piedras entre los indios de la tierra, los cuales libremente puedan ir a contratar a Somondoco, cacique señor de las dichas minas, para que las rescataren como suelen; y por esto mandar al gobernador que no dé por repartimiento al dicho cacique a ninguno, sino que se quede libre.

Item suplican a Su Majestad les haga merced, que a todos los que hallares sepulturas en sus repartimientos u otros tesoros debajo de la tierra, así de sacrificios de indios como de otras cosas, sean suyos, pagando a Su Majestad los derechos de su quinto. Y los que se hallaren fuera del repartimiento, como es en entrada o de otra manera, sean de compañía, pagando asimismo el dicho quinto, pues que así se hizo al principio en la ciudad de Santa Marta Y para esto Su Majestad revoque la provisión que dio los días pasados a esta provincia en que las tomaba para sí, porque de esto, allende de recibir esta ciudad y Reino y moradores de él señalada merced, Su Majestad recibe más servicio y provecho, porque como son muchos a buscarlas y sacarlas, son más los derechos que a Su Majestad le vienen, que no lo que se podría sacar, siendo todo para Su Majestad, por no haber quien las busque, y ya que los haya, son dos o tres, que son sus oficiales.

Item suplican a Su Majestad que mande al gobernador, que los oficiales suyos que en esta provincia y en Santa Marta residieren, residan en Este Nuevo Reino en esta dicha ciudad de él, para que aquí tengan su casa y fundición donde todos los moradores de este Reino vengan a fundir, porque yendo a fundir a la ciudad de Santa Marta, seria muy gran costa y trabajo para los susodichos; y siendo como se cree que este Reino y ciudad será lo principal de toda esta provincia de Santa Marta, es cosa más conveniente y necesaria que aquí residan los dichos oficiales, pues para el almojarifazgo que entra en la dicha ciudad de Santa Marta y otras cosas pueden tener sus sustitutos en la dicha ciudad de Santa Marta.

Item suplican a Su Majestad provea de conveniente número de regidores para ella y otros oficiales y a las otras ciudades de este dicho Nuevo Reino, para que sean bien regidas y gobernadas, como más sea su servicio.

Item suplican a Su Majestad, que por cuanto los pobladores de esta ciudad y Nuevo Reino envían a la isla Española y otras      islas comarcanas por caballos y yeguas para la perpetua población de esta tierra, que mande a sus oficiales que residen en la ciudad de Santa Marta que no les lleven de las dichas cosas almojarifazgo ni otros derechos salarios, pues es tanto para servicio de Su Majestad.

Item suplican a Su Majestad que dé orden y manera, pues la contratación de este Nuevo Reino ha de ser muy continua y se espera que ha de ser de gran trato, que se pueble de cristianos el Río Grande, donde han de venir los bergantines a la dicha contratación, porque cumple así mucho para seguridad de los que en esta tierra vivieren y para que esté abastecida el camino para los susodichos.

Item suplican a Su Majestad que a este pueblo pues es de cristianos y a los demás que en el dicho Nuevo  Reino ha poblado el dicho licenciado Jiménez, es de nombres y privilegios de ciudades especialmente a ésta, que lo es tan principal en este dicho Nuevo Reino y se espera que lo será en estas partes.

Item suplican a Su Majestad que por cuanto para menor molestia de los indios el dicho licenciado Jiménez cuando ganó y conquistó este dicho Nuevo Reino encomendó a cada conquistador un cacique y señaló para que diese de comer y vestir a su persona casa, que les haga merced, que la dicha encomienda tenga fuerza de repartimiento y Su Majestad lo confirme como repartimiento porque aunque no se les dio para pedir oro mas de para el efecto susodicho, es muy gran bien que ya cada cacique tenga conocido a quien conoce y halla y tiene trato con el. Y si esto Su Majestad no fuere servido al gobernador que a esta tierra viniere mande que reparta la tierra según Dios y su conciencia entre los que conquistaron y ganaron, sin excepción de personas; y que para es tome dos acompañados de los antiguos de la tierra para, juramentados, lo hagan juntamente con él.

Item suplican a Su Majestad que los repartimientos de este dicho Nuevo Reino sean perpetuos por los días de la vida de cada uno y de un hijo suyo, pues con tantos sudores y trabajos lo ganaron, y se ha hecho ya en otras partes de Indias.     ..

Item suplican a Su Majestad mande conceder a los vecinos de este dicho Nuevo Reino, para que puedan tomar dos años de término sin que les sean quitados sus repartimientos, para ir a los Reinos de España u otra cualquiera parte que quisieren, porque aunque en la dicha ciudad de Santa Marta no haya dado Su Majestad más de un año, acá es mucho más lejos tierra; y esta merced de dos años se había hecho en otras partes de Indias, no tan lejos de la mar como ésta.

Item suplican a Su Majestad dé licencia y facultad a los vecinos y conquistadores de este dicho Nuevo Reino que cuando de él fueren a España o a otra alguna parte, puedan sacar doce piezas de indios e indias para su servicio.

Item suplican a Su Majestad que por cuanto los gobernadores suelen tener pasión con algunos súbditos, que por la pasión que el dicho gobernador tenga con alguno ni por pleito que les mueva, así civil como criminal, no les pueda quitar los indios de su repartimiento, hasta que en grado de apelación esté confirmado por la jurisdicción superior, porque los gobernadores lo suelen hacer aunque vaya el pleito en grado de apelación.

Item suplican a Su Majestad que de las mercedes y libertades y franquezas que Su Majestad hiciera a esta ciudad de Santafé gocen las otras ciudades y villas que al presente están pobladas y de aquí en adelante se poblaren en este Nuevo Reino de Granada.

Item suplican a Su Majestad mande dar hierro para poder hacer esclavos todos los indios rebeldes y no obedientes al servicio de Su Majestad que estuvieren de guerra, y los puedan sacar libremente como tales a cualquier parte que quisieren.

Item suplican a Su Majestad mande dar provisión Real para que todos los vecinos y moradores de esta ciudad y Nuevo Reino que no deban nada a Su Majestad ni a otros y otras personas, no los puedan detener sino dejarlos ir donde quisieren.

Item suplican a Su Majestad para que puedan apelar del gobernador o su teniente para ante el cabildo el pleito que fuere hasta en cantidad de trescientos pesos de oro, porque conque en la ciudad de Santa Marta es de cincuenta mil maravedíes, acá es mucho más lejos, y seria muy gran trabajo ir por el remedio a la Cancillería Real.

Item suplican a Su Majestad que mande dar su provisión para la elección que se ha de tener en el hacer de los alcaldes ordinarios de esta ciudad y de las otras de este Nuevo Reino, que sea conforme a la que tiene dada en la ciudad de Santa Marta.

Item suplican a Su Majestad le haga merced al cabildo de esta ciudad y a las otras de este dicho Nuevo Reino para que todos los días que sean de cabildo, si enviaren a llamar al gobernador o su teniente para hacer cabildo y no vinieren, lo puedan hacer sin que se les ponga ningún impedimento.

Item suplican a Su Majestad que todas las veces que el cabildo de esta ciudad y de las otras de este dicho Nuevo Reino quisieren hablar en algunas cosas tocantes al gobernador, se salga afuera el dicho gobernador o su teniente, hasta que hayan acabado de hablar en lo susodicho.

Item suplican a Su Majestad que el alguacil mayor de este dicho Nuevo Reino no entre en cabildo ni tenga voto en él, pues Su Majestad proveerá conveniente número de regidores.

Item suplican a Su Majestad haga merced a esta dicha ciudad y a las otras del dicho Nuevo Reino, a cada uno de ellas de tres mil pesos de oro, que se saquen de penas de cámara, para los gastos de cada una de las dichas ciudades.

Item suplican a Su Majestad mande señalar las partes que el gobernador o tenientes y capitanes de este Nuevo Reino hubieren de llevar cada uno de ellos, así de los que fueren a las entradas como de los que se quedaren en el pueblo.

Item suplican a Su Majestad mande que a ningún oficial suyo ni a los alcaldes ni regidores de esta ciudad ni de las otras de este dicho Nuevo Reino, los puedan tener presos en la cárcel pública que se hiciere en las dichas ciudades, sino que se les dé cárcel honrada.

Item suplican a Su Majestad haga merced a esta ciudad y a las otras de este dicho Nuevo Reino que puedan nombrar y elegir un diputado y persona para que pueda ejecutar las penas en que cayeren los que quebrantaren las ordenanzas de esta ciudad y de las otras del dicho Nuevo Reino, y las ejecute.

Item suplican a Su Majestad haga merced a esta ciudad de Santafé y a los vecinos y moradores de ellos, pues es primera fundada en este Nuevo Reino, de las minas de las esmeraldas, pues esta más cercana que a otra ciudad poblada en este Nuevo Reino, y las mande poner en el término de ella.

Licenciado Jiménez Fernando de Ayuso. Juan de Arévalo. Juan de San Martín. Antonio de Irizabal (?). Valenzuela. Lázaro Fonte. Juan de Céspedes. Hernán Venegas. Pedro de Colmenares. Hernando de Rojas.

Por mandado del señor teniente, justicia y regimiento, Juan Rodríguez de Benavides, escribano.

Otrosí se ha de suplicar a Su Majestad que por cuanto el licenciado Jiménez ha sido el que ha conquistado este Nuevo Reino y conoce las personas que en la conquista de él han trabajado y sabe nuestro servicio, Su Majestad le provea de la gobernación de este Nuevo Reino, y si Su Majestad no fuere servido de le proveer, la persona que proveyere sea natural de los Reinos de España, y no sea extranjero, ni lo haya sido, porque si lo fuese, recibiríamos agravio.

Licenciado Jiménez. Fernando de Ayuso. Juan de San Martín. Juan de Arévalo.

Por mandado del señor teniente, alcalde y regimiento, Juan Rodríguez de Benavides

SALAZAR RAMOS, R.J.;

Filosofía de la Conquista en Colombia, Ed. El Buho, Bogotá 1983. Selección de textos e introducción.