IV

VARIACIONES POSIBLES EN LA

RECITACIÓN COMUNITARIA

DE LOS SALMOS  

 

1.- ALGUNOS PRESUPUESTOS

a) RESPETO AL ORANTE

Cuando oramos los salmos en fraternidad, si queremos hacer una oración respetuosa tanto de las exigencias del texto de los salmos como de las necesidades del orante de los salmos, podemos recurrir al empleo de modalidades muy diversas.

No es sólo cuestión de creatividad, imaginación, inventiva... frecuentemente vemos hacer encomiables esfuerzos y despliegue a un equipo de liturgia, o al encargado o encargada de la oración de la fraternidad. Preparada esmeradamente... y la oración resulta cansadora, la gente apenas participa.... cuando no se producen reacciones francamente negativas.

Cuando encaramos la oración grupal de un salmo tenemos que tener en cuenta:

* la situación personal de los participantes;

* el número de gente reunida para la oración;

* los "existenciales" que están condicionado positiva o negativamente al grupo orante.

Un estado de angustia personal o colectiva influye sobre el modo de orar. No se puede escoger idénticas fórmulas  para la celebración de un acontecimiento gozoso que exige  fiesta, alegría.

El secreto de una oración bien preparada radica en la capacidad para optar por el modelo apto, adecuado al estado de ánimo, a la situación existencial de los orantes concretos.

Un pequeño grupo de gente amiga exige una forma de oración que poco o nada puede tener que ver con la de una asamblea multitudinaria. Muchos caminos nos queda por recorrer para un correcto uso de los mecanismo propios de los medio masivos de comunicación.

Un grupo de convivencia encuentra más difícil una oración espontánea, comunicativa, que un grupo que se encuentra con el fin exclusivo de orar, sin tener que comparar inmediatamente después vida y plegarias.

b) RESPETO AL SALMO

Pero no es solo cuestión de tener en cuenta respetuosamente la situación del orante. También es necesario considerar atentamente el texto literario que tenemos entre manos.

Puede parecer obvio, pero no es sólo cuestión de orar de cualquier modo, y con cualquier inspiración. Es un esfuerzo serio de ponerse en sintonía con la Inspiración, bíblica. Es dejarse llevar por el mismo Espíritu que animó a los salmistas, por el mismo Espíritu que hizo orar al mismo Jesús. No se trata de poner un texto escrito delante y tomar de este hecho ocasión para proferir nuestros anhelos a Dios. Es ponerse a la escucha del Espíritu para clamar a Dios (Rom. 8, 14‑17).

No tenemos más remedio que respetar el género literario, la estructura, la teología, el medio ambiente vital, etc.,  del salmo. Estamos ante una realidad objetiva que nos impone por sí misma un cierto estilo de oración.

c) AYUDAS PARA LA ORACIÓN

El que dirige la oración fraterna tiene que tener en cuenta que solamente ha recibido el encargo de ayudar a la oración de la fraternidad. No tiene que montar un espectáculo ni dar muestras de las habilidades propias. Tiene que saber mezclar algunos ingredientes que hacen de un acto comunitario de oración... o una pesadilla o una celebración:

El tiempo:

El saber "cronometrar" una celebración es un verdadero don. Dosificar los elementos, cortar a tiempo, esperar lo suficiente. La oración no puede alargarse indefinidamente, ni puede terminar abruptamente. El tiempo dedicado a la oración no puede dejar nerviosos a participantes que no saben bien para donde están siendo dirigidos y que generalmente tienen el tiempo medido.

El ritmo:

No todos los grupos, edades, culturas.... dosifican unívocamente el tiempo, los espacios, los silencios, las lecturas, los cantos... Para unos un tipo de oración puede resultar rutinaria.  Para otros puede ser normalidad de la vida. Para uno el ritmo puede resultar lento, para otro contemplativo... Estamos ante otro de los dones preciosos del animador de la oración: la dosificación de los elementos que la componen, haciendo que el ritmo sea el adecuado a cada persona y a cada grupo orante.

La sobriedad:

No se pueden usar en una oración todos los mecanismos aprendidos, atosigando a los hermanos que oran con dinámicas, juegos, signos, ejercicios... Otro secreto: usar solamente los elementos precisos: lo justo y lo apropiado para cada texto, cada grupo, cada ocasión.

2.- ELEMENTOS ÚTILES A TENER EN CUENTA

 No es novedoso. Estos diferentes modos de orar los salmos son utilizados con frecuencia en encuentros, retiros, y en la oración diaria de nuestras fraternidades. Como memoria y material útil para introducir a los nuevos,  ofrecemos algunas de las posibilidades que pueden facilitar la oración sálmica, sin que pretendamos agotar la imaginación y el esfuerzo creativo de los hermanos y hermanas.

1.‑ LA ANTÍFONA

Cuando se reza un salmo en la liturgia de las horas o como interleccional en la liturgia de la palabra de la misa, se intercala una frase corta, fácilmente memorizable, que expresa alguna de las posibles ideas con las cuales el salmo puede ser recitado. Es como una consigna    que guía a la fraternidad reunida.

El que dirige la oración tiene que leer previamente el salmo, interiorizarlo, y de acuerdo al las necesidades del grupo puede tomar simplemente la antífona que presenta la liturgia de la horas o el salmo interleccional del día. Si ve conveniente cambiar la "consigna" para la oración del grupo, puede, por ejemplo, escoger:

a) o bien una de las frases del salmo mismo;

b) o bien una sola de sus palabras claves (por ejemplo, la más reiterada);

c) o bien una de las preocupaciones vitales del grupo.

 

Tenemos entonces o una frase, o  una palabra, o una interjección... con carácter meditativo, o de intercesión, o de acción de gracias, que pude ser recitada o cantada, al principio y al final, como una gran inclusión que da sentido a todo el salmo, o bien intercalada luego de cada versículo, cada dos...

ejemplos

Salmo 4:   Dios mío, Defensor mío.

                  Confíen en el Señor

                  Dios es mi padre y mi madre y me mima

                  Tu luz ha huido de nosotros

                  Torpes de corazón

Salmo 8O(79) Oh Dios, restáuranos, que brille tu rostro y nos salve.

Salmo 82(81): Hasta cuándo se pondrán ustedes jueces,  de parte del culpable?

2.‑ LA INTRODUCCIÓN AL SALMO

Resulta  de  mucha ayuda a la oración de la  fraternidad cuando el encargado de prepararla hace alguna introducción al salmo con la finalidad que una mejor comprensión del texto vehicule mejor los sentimientos y la vivencias del grupo orante.

No siempre se tiene tiempo para una preparación muy original. Por eso se puede siempre recurrir a alguna buena introducción. Tomamos a continuación el material que ofrece Salmos y Cánticos del Breviario, un librito con traducción y comentarios de Schökel, Mateos, Valverde;  ediciones cristiandad, 1977. Añadimos algunos comentarios personales. Es simplemente un ejemplo de cómo se puede preparar una introducción muy simple, que aclare el sentido del texto.

El Salmo 4 es una súplica en la que domina la expresión de la confianza: es desde esta actitud el salmista se encara con sus enemigos y anima a sus amigos. La confianza se basa en previos beneficios de Dios, que ya ha experimentado el salmista de modo personal e íntimo."

El título de Dios :Justicia mía, defensor mío, es un título ganado en la experiencia vital del orante, que solamente en Dios ha encontrado quien le haga justicia.

Angustia, angosto... oprimido, opresión. Anchura, libertad, espacio abierto. Es la experiencia que está en la raíz del Yasah  (de donde Jesús). Es la experiencia de salvación. Es la experiencia del niño que estando en el útero materno, en un espacio angosto, oscuro y oprimido, sale a la luz del día, a respirar a pleno pulmón. Cuando todas las puertas están cerradas, Yahveh abre  una salida. 

La súplica presenta a los enemigos, que son torpes de corazón y viven abrazado a vanidades, sombras, a cosas inexistentes. El lenguaje apunta a la idolatría. Los ídolos no pueden salvar.

Los tiempos son difíciles: no se puede hablar en voz alta, el enemigo es poderoso, y la clandestinidad se impone. Silencio y fidelidad.

El orante se dirige también a gente amiga, pero que se ha dejado ganar por la duda y la desconfianza, porque no ven la luz del rostro de YAHVEH. Hay que seguir confiando, no pecar, permaneciendo fiel a la alianza y al culto.

El salmista termina expresando su experiencia personal, que solo conduce a la confianza filial en un Yahveh padre‑madre con gran dosis de ternura.

"Estos temas de la experiencia espiritual, expresados en símbolos sencillos, pueden muy fácilmente ser traspuestos al contexto cristiano, llenándose así con el nuevo significado de la experiencia religiosa  cristiana: anchura, alegría, luz, paz, sueño tranquilo... El lenguaje ascético expresa muchas veces el término "consolación" para semejante experiencia."

3.‑ DOS COROS

Es el modo tradicional, pero en el uso habitual , generalmente no pasa de ser simiescamente tradicional. No basta dividir el grupo en dos "coros" al estilo de los monjes. Hay que observar ciertas reglas en la recitación.

l.‑ Se supone el uso de una antífona adecuada a la celebración y al grupo

2.‑ Es bueno siempre incluir alguna breve introducción que oriente la recitación del salmo, apenas indicada en el breviario oficial con algunas citas o del nuevo testamento o de los padres de la iglesia.

3.‑ La recitación ha de ser pausada, con espacios    suficientes entre "coro y coro".

4.‑ La recitación en dos coros tiene variantes y puede incluir, como complemento alguna de las modalidades que estamos presentando.

4.‑ LA GLOSA

Se trata de comprender el sentido del salmo. Entendido, interiorizado... entonces para orarlo... reescribirlo, reeditarlo en nuestras coordenadas geográficas, temporales, culturales. Bautizar el salmo con nuestros nombres, nuestras plazas, ciudades. Orar nuestras victorias y nuestros fracasos, nuestras enfermedades y curaciones. Se trata de ubicar nuestros propios motivos para la acción de gracias, los grandes hechos de nuestra historia, nuestros próceres y nuestras batallas ganadas y perdidas. Traducir medidas y pesos, lugares y fechas. Decir quiénes son los enemigos y en qué ponen ellos su confianza y en qué y en quiénes no la podemos poner nosotros, nosotros que confiamos solamente en el Señor.                   

Se ora el salmo en ronda. Cada uno toma, por turno, un versículo y trata de leer el texto, glosándolo, traduciéndolo con palabras propias, como continuando la oración del salmo. De modo muy sencillo, descomplicado, natural. No se trata de hacer discursos o dar una clase, sino de volcar afectos, sentimientos, vida, urgencias, alegrías.

Tomamos el salmo 4, y sobre el texto original haremos dos ejemplos muy simples de glosas, una de carácter más personal, otro más comunitario.

Podemos hacer el ejercicio como tarea de los hermanos durante un tiempo de oración personal, que luego se pone en común en estrictísimo clima de oración.

El único problema consiste en la ideologización casi inevitable de la glosa... no muy lejana posiblemente a la del autor literario del salmo. La oración glosada de los salmos supone o bien un grupo de cierta homogeneidad, o bien de buena madurez espiritual. Cuando se nombran cosas muy concretas y contemporáneas de los orantes se corre el riesgo de herir susceptibilidades. Los enemigos de alguien del grupo puede ser el amigo del compañero de oración.

Algunas aclaraciones:

a) no se puede hacer de la oración una ocasión para disputas teológicas, ideológicas, pastorales o políticas.

b)  un grupo maduro tiene que ser capaz de orar con los  sentimientos, con la vida, con las opciones de los hermanos, aceptando la pluriformidad, y respetando la dinámica propia de cada uno de los individuos del grupo.

SALMO  4

Cuando clamo, respóndeme, oh Dios mi justiciero, en la angustia tú me abres salida; tenme piedad, escucha mi oración.

Vosotros, hombres, ¿hasta cuándo seréis torpes de corazón, amando vanidad, rebuscando mentira?  // ¡Sabed que Yahveh mima a su amigo, Yahveh escucha cuando yo le invoco.

Temblad, y no pequéis; hablad con vuestro corazón en el lecho ¡y silencio! //  Ofreced sacrificios de justicia y confiad en Yahveh.

Muchos dicen: «¿Quién nos hará ver la dicha?» ¡Alza sobre nosotros la luz de tu rostro! Yahveh,  //  tú has dado a mi corazón más alegría que cuando abundan ellos de trigo y vino nuevo.

En paz, todo a una, yo me acuesto y me duermo, pues tú solo, Yahveh, me asientas en seguro.

GLOSA DEL  SALMO 4

Grito, Dios...    

por ver si me escuchás                           

fijáte en nuestra América Lapobre

no te olvidés que sos vos

para muchos, mucha gente                       

quien, único, nos puede hacer justicia.

 vos sos la única justicia

el único abogado defensor de causas perdidas

Estoy en celda oscura

no hay puerta en la pared, no hay ventanas,

Muchos andan a tientas, sin entender,    

angosta y angustiosa...

corriendo tras promesas vanas,

agarrándose a cuanta secta aparece,  

viviendo de apariencias, buscando figurar,        

sos vos, Señor, mi única salida.

Apiadate escuchá lo que te pido

que es bien poco

Hay gente

que se cree ser humano;

están abrazados al viento,

son pura fachada .

Son tiempos difíciles para los fieles

ahora se ríen de vos y de tu Hijo en Cruz.

Con muy pocos podemos hablar

medio vergonzantes, entre amigos.

Voy a ser infidente:

Dios es mi mamá

y mi mamá me mima...

 Mirá Dios, que la gente  no cree más en nada,

y  andan diciendo por ahí,

que si en verdad hubiera Dios,

que Dios escucha cuando lloro.

 las cosas andarían mejor,

 y que no morirían  los niños de hambre.

Un consejo

no metan la pata.

Si quieren hablar,

en la cama,

en voz baja,

no abran la boca!

Sean justos, hagan justicia

 pobres como Jesús.

confíen en Dios...

y en más nadie.

Señor, levantate

que la gente ya no cree,

ya no espera,

que podamos decir

que nos quieres.

No se

a quién podré convencer

quién me va a creer

que Dios me ha dado a mí

más alegría

que todo el dinero y todos los coches,

todo el confort y todo el lujo

de los poderosos.

Eso sí, les aseguro

apenas pongo la cabeza en la almohada

ya estoy dormido

en paz con mi conciencia

Dios está conmigo... estoy seguro.

 

OTROS EJEMPLOS DE RELECTURA DE SALMOS BÍBLICOS

SALMO   137

Sentados a la orilla de río extranjero

lágrimas como ríos surcaban nuestras mejillas

de la patria, la nostalgia, apretando el corazón

hay sauces, en Babilonia

allí colgamos las guitarras

ofendidos

que la osadía tuvieron

los que presos nos llevaron

los que hasta la ropa nos robaron

la osadía, de pedirnos cantares de alegría

canciones de nuestra tierra

 

nuestros cantos y poemas

son alabanzas a nuestro Dios

y no las cantamos

para divertir a extranjeros

que se ríen de Dios.

 

¡Que me caiga muerto aquí mismo

si me olvido de ti, patria mía!

¡Que un mal rayo me parta

si entono una canción

conformado al cautiverio

olvidando el retorno!

 

Mira, Señor, estos bárbaros

nos destruyeron la ciudad!

¡cantaban y gritaban

destruyendo y arrasando

hasta sus cimientos!

 

¡Ay imperio desvastador!

¡cómo me gustaría verte sufrir

lo que a nosotros nos haces padecer!

SAMO 1 3 9

Tú me examinas, Señor y me conoces

sin necesidad de electrocardiogramas, encefalogramas, análisis y rayos X.

Sin usar test psicológicos que te descubran

mi modo de ser, ni interminables sesiones siquiátricas

que hagan luz sobre la oscuridad de mi inconsciente.

 

Sin espías electrónicos o humanos

Tú sabes lo que hago; sin radar, a distancia, comprendes mis designios;

Todos mis caminos te son familiares,

aunque no los tienes registrados en una computadora.

 

Sin micrófonos ocultos, ni teléfonos intervenidos,

apenas la palabra está en mi boca,

ya tú la conoces totalmente.

 

Como el aire que respiro, me rodeas por completo

porque en ti vivo, me muevo y existo.

El conocimiento que tienes de mí es admirable,

y no alcanzo a comprenderlo.

Estás más íntimamente presente en mí, que yo mismo.

A dónde podría alejarme de ti y ocultarme de tu mirada?

Si pudiera ir hasta una constelación

distante millones de años luz de la tierra, allí estás,

si bajara a un refugio antiaéreo o, más aún, si pudiera llegar

al centro de la tierra, allí estás presente. 

 

Si en una cápsula espacial girara en el espacio a miles de

Kilómetros por Hora, o me instalara en una estación espacial,

aún entonces tu mano me conduce y tu poder está presente,

 

Si dijera, que me encubra al menos las tinieblas,

tú me verías, aún sin reflectores ni rayos infrarrojos,

para ti, es lo mismo la luz que las tinieblas.

Tú en efecto, me formaste en el seno de mi madre,

Tú hiciste esa computadora admirable de mi cuerpo,

con innumerables circuitos, con doce mil millones de

células cerebrales, que registran y conservan como en un magnetófono todas

las experiencias vividas desde mi nacimiento, y aún antes de él.

 

Mi embrión  tú lo viste y los días de mi vida figuraban

inscritos todos en tu libro, sin necesidad de un máquina del tiempo

que te trasladara a ese fruto que aún no existía.

"Oh profundidad  de tu riqueza y de tu sabiduría y ciencia"

"Cuán insondables son tus juicios e irrastreables tus caminos".

 

Al ver el mal en el mundo, al ver cómo prosperan

los hombres corrompidos e injustos, las mafias y los que oprimen

al pobre y desvalido, me pregunto: Señor, Porqué no los destruyes?

Ellos se rebelan contra tí, se oponen a tus designios,

atacan a sus hijos.

Cómo no tenerlos por enemigos y desterrarlos?

 

Examíname, oh Dios, ve mis sentimientos espontáneos,

dáte cuenta de mis reacciones.

Hazme comprender si es errado mi camino,

guíame por tus caminos que no son mis caminos,

hazme entrar en tus pensamientos, que no son mis pensamientos.

 

Que comprenda que todo colabora para el bien de los que te aman;

que acepte en mi vida el sufrimiento,

que nace del luchar contra el sufrimiento,

el triunfo aparente del mal, por el camino de Aquel,

que es el Camino, en una comunión de destino con El.

   

5.‑ UNO QUE PROCLAMA

Los salmos a veces tienen una estructura literaria propicia a la proclamación de un lector o cantor, mientras la asamblea escucha y medita en silencio. Para una correcta "proclamación" de la Palabra de Dios contenida en el salmo, es conveniente contar con alguien que lea con sentido o que haga de la canción motivo para el gozo del espíritu. No ayuda para nada una lectura incomprensible o una voz insufrible y desentonada.

Se puede "proclamar" el salmo con muchas variantes:

a) uno que proclama y los demás escuchan en silencio.

b) uno que proclama mientras el resto de los hermanos siguen en su Biblia

c) uno que proclama y el grupo que cada tanto responde con aclamaciones

d) uno que proclama y el grupo que acompaña, como en off, con alguna palabra, exclamación, gesto, que condense  algunos de los elementos centrales del salmo celebrado, o alguna de las vivencias actuales del grupo orante. Es un elemento muy antiguo de la piedad cristiana, especialmente oriental, que es retomado hoy frecuentemente por grupos de oración tipo "yoga". Pueden incluirse respiración, gestos corporales, etc.

e) uno que proclama y el grupo escucha y medita ayudado por un buen audiovisual, diapositivas, música... exige un tiempo previo muy largo de preparación.

 

6.‑ LA DRAMATIZACIÓN

Hay salmos cuyo ambiente vital y finalidad exige una cierta dramatización de su recitación orante. A veces el mismo texto del salmo lo explicita: "Y todo el pueblo diga: Amén ." ( Salmo 1O6(1O5), 48).

Esto nos permite rescatar algunos mecanismos muy simples de la poesía hebrea: el paralelismo que hace que un verso, refiere (paralelismo sinonímico) o complemente (paralelismo sintético), o contraste (paralelismo antitético), o desarrolle en varios tramos (paralelismo gradual) la idea del verso anterior.

Las inclusiones, los estribillos, los acrósticos... todos son elementos que generalmente aparecen de modo muy claro y evidente en los salmos y que favorecen una recitación diversificada.

La forma litánica de muchos salmos hace propicia una tipo de recitación donde uno o varios lectores lanzan propuestas a la asamblea que responde con una estribillo entusiasta, hablado o cantado. Es fácil integrar aquí alguna música muy popular.

La propuesta de los lectores puede también luego volverse intervención espontánea de los hermanos que siguen glosando el salmo.

ej: 1. SALMO 1O7(1O6)

ORANTE 1.‑                 Den gracias a Yahveh, porque es bueno

TODOS A CORO:       PORQUE ES ETERNA SU MISERICORDIA

ORANTE 2.‑                 Que lo digan los redimidos de Yahveh

TODOS A CORO:       que es eterna su misericordia

ORANTE 1.‑                 que nos ha reunido de todos los países

TODOS A CORO:       porque es eterna su misericordia

ORANTE 1.‑                 nos libró de la dictadura

TODOS A CORO:       porque es eterna su misericordia

ORANTE 2.‑                 diga el pueblo oriental

TODOS A CORO:       porque es eterna su misericordia

ej. 2.- SALMO 54 (55)

LECTOR    Dios mío, escucha mi oración

TODOS     no te cierres a mi súplica

LECTOR    hazme caso y respóndeme

TODOS     me agitan mis ansiedades

LECTOR    me turba la voz del enemigo

TODOS     los gritos del malvado

LECTOR    descargan sobre mí calamidades

TODOS     y me atacan con furia

LECTOR    se me retuercen dentro las entrañas

TODOS     me sobrecoge un pavor moral,

LECTOR    me asalta el temor y el terror

TODOS     me cubre el espanto

LECTOR    y pienso," Quién me diera alas de paloma

TODOS     para volar y posarme

LECTOR    emigraría lejos

TODOS     habitaría en el desierto.....

 

7.‑ EL ECO

Es como rumiar el salmo. Es como dejarlo madurar hasta que añeje, hasta que dé frutos maduros en el interior del orante. Para que el ejercicio sea fructuoso hay que recordar todo lo que dijimos en esta introducción. contemplar la historia, lenguaje llano, la propia vida, con toda su contingencia.

Es preferible que sean expresiones muy concisas, no reiteraciones de un pasaje largo. Basta una palabra, una expresión. Siempre que haga eco en una situación vital del orante, de su vida personal, de la vida de su familia, de su pueblo, de la historia... Son como badajos que hacen sonar campanas interiores. En el que las pronuncia y posiblemente en el grupo que ora.

Se puede hacer la recitación de varias maneras,

1.‑ Siempre es conveniente introducir y motivar el salmo.

2.‑ Se puede cantar o recitar coralmente la antífona.

3.‑ Luego todos oran el salmo en silencio, procurando hacer propia la oración del salmista. Esto durante cinco o diez minutos.

4.‑ se dejan otros diez minutos para reconstruir el salmo con aquellas palabras, expresiones, versos que más expresen la situación actual del orante.

5.‑ Se vuelve a cantar o recitar la antífona'