ROBERTO DE GROSSETESTE.

De cessatione legalium, escrito entre el 1231 -1235

CRISTO, EL HOMBRE DIOS

1.- la opinión común

a) la escritura

Luego de hacer un análisis racional de los datos de la Sagrada Escritura y en especial de los hechos narrados en el evangelio afirmamos que

 

b) los padres

Afirmaciones son claramente sostenidas por los bienaventurados Agustín, Gregorio y especialmente por Anselmo en su libro "Curso Deus homo" .

Prácticamente todos los teólogos enseñan que era conveniente que la restauración del hombre caído se hiciera efectiva por medio de la pasión del Dios Hombre.

De aquí nace una pregunta :

Si Cristo Bendito se hubiere encarnado si el hombre no hubiera pecado.

2.- Si no me falla la memoria, ninguno de los teólogos afirma en sus escritos que Dios sería hombre si el hombre no hubiera pecado. Al contrario, parecen insinuar que sin el pecado del hombre no tendríamos un Dios hombre, de modo que Dios se habría hecho hombre solamente para reparar al hombre perdido.

c) mi ignorancia

36.- Si se puede afirmar razonablemente que Dios sería hombre inclusive si el hombre no hubiere pecado, en realidad lo ignoro, y me duele mi gran ignorancia en este campo.

A pesar de lo cual voy a recoger las autoridades que he me han parecido dan una respuesta positiva. No quisiera ser atrevido y hacer afirmaciones personales sin fundarme en alguna autoridad.

Reconozco que la poquedad de mi ciencia y de mi ingenio pueden rápidamente hacerme equivocar en mis razonamientos.

2. razones por la afirmativa

Sin embargo me parece que es razonable afirmar que Dios habría sido hombre independientemente del pecado del hombre hubiere pecado. Dejemos por ahora de lado las razones por las que los teólogos prueban que fue conveniente que Dios fuese hombre para restaurar al hombre pecador, y preguntémonos si Dios sería hombre inclusive sin el pecado del hombre.

La afirmativa está avalada por las razones siguientes.

A) EL UNIVERSO

1) la creatura es capaz de Dios

Dios que es el supremo poder, sabiduría y bondad, un bien que supera todo lo imaginable, ha creado todas las cosas tan buenas como podían serlo. Algunas consecuencias de esta afirmación :

  • Dios infundió en las creaturas tanta bondad como de bondad ellas eran capaces.
  • Dios no sería infinitamente magnánimo y bueno si existiere alguna creatura que fuera capaz de recibir algún bien y Dios no se lo hubiere comunicado,.
  • es propio de la bondad  comunicar al máximo de lo posible sus beneficios a todos los seres : no es bondad ni perfecta ni suprema la que se comunica en menor medida de lo que le es posible.
  • la bondad suprema comunica a cada una de las cosas tanta bondad cuanto el sujeto es capaz de recibir.

Existe un ser, el Hombre Dios que de parte suya es capaz recibir la totalidad de la bondad. Partimos de un hecho : existe un ser que posee la bondad total y consecuentemente afirmar en ese ser la capacidad. Por lo tanto

 

2) el pecado no genera capacidad

No veo cómo fundamentar la afirmación de que al pecar el hombre fue hecho capaz de la plenitud de la bondad. Dos preguntas

  • ¿Es posible afirmar que la naturaleza humana fue unible con la divina en la unidad de la persona después de la corrupción de la naturaleza humana y no antes ?
  • ¿Dios tiene mayor posibilidad de unir, en la unidad de la personas,
  • la naturaleza divina con una naturaleza humana incorrupta
  • o la naturaleza divina con la naturaleza humana corrupta ?

Me parece que hay más posibilidad de unión antes del pecado que en el estado actual de la naturaleza. Para el hombre del paraíso la asunción de la carne por el Verbo fue

 

4) la unibilidad o asumibilidad

Afirmo, pues, que las creaturas son "asumibles". La asumibilidad o capacidad de ser asumido,

  • o bien es propia de la esencia
  • o bien es privación o negación de la esencia.

¿ Alguien se atrevería a afirmar que tal unibilidad es negación o privación de la esencia ? Si la capacidad unitiva es propia de la esencia de ningún modo puede ser causada por un defecto de la esencia.

Afirmo que la naturaleza humana fue siempre y simpliciter unible a la naturaleza divina en la unidad de la persona y no poseyó esta capacidad como secuela del pecado del hombre.

Más aún, no pudo no recibir la plenitud del bien supremo.

5) El universo secuela del Dios hombre

Nos preguntamos :

Si el hombre no hubiese pecado y ni existiese el Dios hombre ¿el universo de la creaturas sería tan bueno, tan perfecto, tan hermoso, tan glorioso como lo es al presente ?

La creatura, en cuanto pura creatura no es adorable. La carne asumida por el verbo no es adorable por su misma naturaleza, como dice S. Juan Damasceno, y sin embargo se la adora en el Verbo encarnado, no por sí misma sino estar unida en la persona del Verbo de Dios. No adoramos a la desnuda carne sino a la carne de Dios, es decir del Dios encarnado.

Un ejemplo : de por sí la madera puede ser asida con la mano, pero no podemos tocar la madera cuando está unida al fuego y hecha brasa. La naturaleza de la madera no es de suyo intocable, pero sí lo es la brasa que es una madera hecha fuego.

La creatura de la carne fue asumida en la unión con la persona del Verbo de Dios, que es adorable. Por lo cual

  • la carne de Cristo posee un gloriosa adorabilidad que excede incomparablemente a cualquier otra majestad de la creatura.
  • la carne de Cristo es una entre las demás creaturas,
  • la carne de Cristo comunica a la universalidad de las creaturas una majestad incomparablemente mayor de la que pudiera poseer si el verbo nunca se hubiera encarnado.

La madera ardiente tiene una claridad y calor inestimablemente mayor que la pudiera tener de no estar encendida. Por más que no esté en estado de ignición, toda materia capaz de ser quemada es iluminada en esa madera ardiente, como si de algún modo pudiera ser iluminada sin estar ardiendo.

La totalidad de la creatura ha sido glorificada en la carne asumida por el Verbo, ha sido como encendida por la divinidad del Verbo que la ha asumido. Por más que las demás creaturas no hayan sido en sí mismas encendidas, pueden también ser glorificadas en la carne humana.

Es como si la carne asumida en la unidad del Verbo asumiente se hubiera prendido fuego.

  • para la creatura este es un bien más grande que ningún mal que se pueda imaginar.
  • este bien puede estar acompañado de algún tipo de mal,
  • la realidad resultante de la mezcla de bien y mal será siempre mejor que la simple privación de dicho bien.

De modo que la disyuntiva es clara :

 

6) un universo imperfecto sin Cristo

9.- Dios es sumamente magnánimo, es incapaz de envidia, y ha creado toda las creaturas que tenían la posibilidad de existir :

  • Dios quiso comunicarse con toda naturaleza posible, de acuerdo a la receptibidad de cada una de las naturalezas.
  • Dios no descuidó ni siquiera dejó de lado la creación de la naturaleza de un gusanito o de ningún tipo de mosca, o de reptiles.
  • dado que Cristo, Dios y hombre, es incomparablemente más bueno que cualquier otra pura creatura
  • ¿con cuánta más razón no hará existir a una persona Dios y hombre, es decir, a Cristo ?

No omitió la naturaleza del gusanito para que el cosmos no sea imperfecto y menos hermoso, y habría de omitir a Cristo, la mayo belleza del universo ?

¿Cómo Dios podría omitir Dios este ser, de manera que nunca existiese sin el pecado del hombre, cuando no omitió ni la mínima especie de los reptiles ?

B) LA IGLESIA

1) Cristo Jesús es la cabeza de la Iglesia

Cristo siempre fue persona, porque el Verbo de Dios que es Cristo, siempre fue junto al Padre un solo Dios con el Padre. Sin embargo, según Juan Damasceno, Gregorio el Teólogo, Cirilo y Atanasio, se le llama Cristo Jesús cuando el Verbo se ha hecho carne.

No era Cristo Jesús

  • Ni cuando era el Verbo de Dios sin la humanidad,
  • ni si hubiera sido un hombre nacido de mujer no unido al Verbo.
  • ni existe uno que se comunica a otros en la especie,
  • ni uno que siempre existió como Cristo Jesús.

Sabemos que Cristo es la cabeza de la Iglesia. Si no existiere un Cristo, hombre y Dios unido en la persona, la Iglesia no tendría cabeza.

Dice el Apóstol : la cabeza de la mujer es el varón como Cristo es la cabeza de la Iglesia (Ef 5, 23) y la cabeza del varón es Cristo, y la cabeza de Cristo es Dios (1Cor 11, 3).

Sin Cristo tanto la iglesia como el varón quedarían acéfalos.

2) Unidad de Cristo y la Iglesia

La iglesia y Cristo, su cabeza, forman ambos solo Cristo.

Sin la encarnación del Hijo de Dios,

  • no existiría el Hijo de Dios Cristo 
  • la Iglesia no sería un solo Cristo con el Hijo de Dios y carecería de su bien supremo
  • el hombre tuvo que pecar para que ella fuese un solo Cristo con el Hijo de Dios.

Adán, antes de su pecado, profetizó el matrimonio de la Iglesia con Cristo, diciendo :

El hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mejor y serán una sola carne (Gen 2,24).

Dice el Apóstol :

Este es un gran sacramento en Cristo y la Iglesia (Ef 5,32).

Adán profetizó sabiendo lo que estaba profetizando. Los profetas no ignoraban lo que predicaban movidos por el Espíritu de profecía. Sabían lo que anunciaban.

Por más que no conoció de antemano ni su caída ni la caída del género humano en su gesto pecador, Adán creyó antes de su pecado en el matrimonio de Cristo y de la Iglesia y comprendió que el matrimonio del hombre y la mujer era signo sagrado del matrimonio de Cristo con la Iglesia. Sin saber ni creer nada del pecado del género humano en el futuro, creyó en el matrimonio de Cristo y de la Iglesia.

Por lo cual el matrimonio de la iglesia con Cristo, el Hijo de Dios el Cristo, una persona hombre y Dios es independiente del pecado del Adán.

3) el matrimonio sacramento primordial

Antes del pecado, desde el principio, prescindiendo del pecado del hombre, el matrimonio era sacramento indisoluble de

  • la unión indisoluble entre la humanidad y divinidad de Cristo en la unidad de la persona,
  • la cópula matrimonial indisoluble de Cristo y de la Iglesia.

La causa de la indisolubilidad del matrimonio es independiente del hecho del pecado del hombre. Dos razones :

  • Si Dios no fuera hombre por ausencia del pecado humano, entonces el matrimonio no sería sacramento.
  • Tampoco existiría la Iglesia que tiene a Cristo esposo unido a ella en una sola carne (Ef 5,29-32).
  • El pecado del hombre le confiere al matrimonio la excelsa dignidad que hoy posee.
  • El pecado del hombre es la causa de la existencia de la Iglesia.

En realidad esto no parece conveniente.

4) la finalidad de la creatura

Aceptando una encarnación independiente del pecado, entonces toda creatura espera y en cierto modo tiende hacia aquel hombre que es cabeza de la Iglesia.

Todo ha sido creado para el hombre y es especial para el hombre perfecto. Por lo cual las cosas que existen en este mundo sensible han sido creadas para la Iglesia triunfante, es decir para el hombre llegado a su perfección, y de modo especial para quien es la única cabeza de esta iglesia.

Es por eso que toda la historia y cada una de las creaturas ha ido convergiendo, a su modo, hacia el hombre Dios, cabeza de la Iglesia : él es el fin último que se realizó en la plenitud de los tiempos, el fin hacia le cual todas las cosas tienden.

C) LA JUSTIFICACIÓN

1) el hombre es justificado sólo por el Dios hombre

La causa que justifica al hombre es el Dios hombre. El efecto propio de la pasión del Dios hombre no es la redención sino la justificación del hombre pecador. Si quitas el pecado el efecto permanece : aunque el hombre no hubiere pecado no podría ser justo por sí mismo y siempre necesitaría un justificador naturalmente justo.

Algunos argumentos

  • Dios justifica por sí mismo a la creatura racional,
  • pero sólo la pasión del Dios hombre le devuelve la justicia al hombre caído (hominem lapsum reducit ad justitiam Deus homo passus).
  • El mismo hombre que cayó es el hombre que tiene que padecer (lapsus - passus)
  • solamente Dios en sí justifica al hombre,
  • solamente Dios lo informa de la justicia.
  • solamente el hombre justifica al caído, en cuanto caído.
  • sólo la persona del Hijo, es decir el Dios hombre paciente, limpia y saca al hombre de la injusticia

Según esta teoría Cristo verdadero hombre paciente

  • no es causa de la justicia en el hombre,
  • no es causa de la justificación,
  • su única función es la de levantar al hombre caído y limpiarlo de las impurezas con las que se manchó al pecar.

Solamente Dios realiza la justicia o la información

  • la única verdadera causa de la justificación de la creatura racional es Dios mismo justificador.

Esto contradice lo que dice el apóstol :

Cristo se hizo por nosotros sabiduría, santificación y redención de parte de Dios (1Cor 1, 30).

Cristo redime, santifica, informa de justicia y de sabiduría, y en cuanto hombre asumido es el Mediador entre Dios y los hombres. También lo afirma el mismo Apóstol en Romanos :

Así como por el delito de uno entró la condenación, así por la justicia de uno llegó la justificación de la vida a todos los hombres. Así como la desobediencia de un hombre pecador fueron muchos constituidos pecadores, también por la obediencia de uno muchos fueron justificados. (Rom 5,18).

El Apóstol dice abiertamente que la performación de la justicia nos viene por Cristo, hombre justo, y obediente al Padre.

 

2) la pasión como justificación

Podemos decir que la Pasión de Jesús Cristo es satisfacción por un delito real. Pero satisfacción por un delito e información de la justicia o justificación no son equivalentes. Sin el pecado no es necesaria la satisfacción, pero el hombre sería igualmente la justificado.

Reducir la pasión al terreno de la satisfacción supone afirmar que la humanidad de Cristo Jesús

  • era solamente materialmente necesaria para la pasión,
  • existía solamente para que el Hijo de Dios pudiera padecer en ella, y así por su pasión satisfacer por el delito del género humano.

Esto no parece conveniente.

3) la filiación divina

Somos hijos de por adopción. Los hombres son Hijos de Dios adoptivos por medio de la gracia independientemente del pecado.

Dice Agustín :

"Recibimos esta adopción porque el único" Hijo de Dios "nacido de mujer, no se avergonzó de la participación en nuestra naturaleza, de modo que no solamente ha sido constituido en el Unigénito que no tiene hermanos, sino también en el Primogénito de muchos hermanos" (Cf Rom 8,29)

El mismo Agustín, dice que Cristo ha sido enviado para recibir una carne del mismo género de nuestra naturaleza. Ha participando de nuestra condición mortal, para, por amor nuestro, hacernos partícipes de su divinidad por adopción.

Si el Hijo de Dios no fuera partícipe de nuestra naturaleza no seríamos nosotros por adopción partícipes de su divinidad, ni sus hermanos, ni hijos adoptivos de Dios Padre.

Si la encarnación depende del pecado, sin el pecado el hombre no podría adquirir el grande e inestimable bien de ser hijo adoptivo de Dios.

No es para nada conveniente afirmar que el género humano tendía que pecar para mejorar su condición, y para obtener un bien mayor. Para salir del aprieto tendríamos que afirmar que :

 

4) hijos naturales

Somos hijos de adopción en cuanto somos unum in Christo (Gal 3,28), que es el Hijo natural. Esta unidad no es simplemente la unión de nuestra voluntad con la voluntad de Cristo, sino comunicación con Cristo en la unidad de la naturaleza.

La sola conformidad de las voluntades no produce ninguna filiación. Entre iguales produce amistad o sociedad ; entre disímiles, obediente servicio.

d) LA PLENITUD

1) la plena beatificación del hombre

Agustín dice que

"Hay dos sentidos en el hombre que contempla la divinidad, uno interior y otro exterior.

  • El sentido interior se orienta a la contemplación de la divinidad,
  • el exterior en la contemplación de la humanidad.

Dios se ha hecho hombre para beatificar la totalidad del hombre y para toda la transformación del hombre se dirigiera a él mismo, y todo amor fuere hacia él. Quiso que el sentido de la carne viese la carne, y el sentido de la mente contemplase la divinidad.

Si Dios no fuere hombre

  • el hombre no hubiere sido beatificado en el alma por la contemplación de la divinidad
  • y en la carne por la visión de la carne de la humanidad asumida,

La plena beatitud del hombre supone que Dios sea hombre. Si Dios no fuese hombre el hombre nunca sería plenamente bienaventurado.

El hombre es perfecto como un conjunto de alma y cuerpo y por lo tanto naturalmente tiende a la actuación de sus sentidos exteriores en la cosas corporales. Por eso no sería bienaventurado en caso de que su sentido corporal exterior, que es perfecto en el acto de sentir, se viera privado de su actualización.

La carne del Señor Jesucristo se manifestará después de la resurrección más hermosa que el sol y que toda creatura corporal, y hasta el sol palidecerá en comparación con el esplendor de la carne de Cristo.

Nuestro ojo carnal, cuando sea glorificado, será capaz de ver el esplendor y la belleza de la carne de Cristo, pero si no existiese el Dios hombre

 

2) Cristo consumación de la unidad del universo

Cristo hombre es más hermoso que lo que puede serlo una pura creatura, así como el carbón encendido es más hermoso que la pura madera.

Cristo en cuanto hombre es creatura y a no ser que Dios sea hombre el universo creatural no sería en él consumado en belleza.

El universo es uno, y su unidad implica un centro de unión. El universo tiene que contar un con centro - eje en el cual se unen la multiplicidad de los seres. El centro del universo no puede estar en:

  • el puro hombre,
    • el ángel le es equiparable,
    • es igual a otro hombre,
  • el ángel, igual al hombre en su naturaleza racional,
  • otra criatura : todas son menores que el hombre y que el ángel.

En eje de unión del universo tiene que ser más noble que todos los demás sólo puede radicar en el hombre Dios :

 

3) unidad natural entre los seres del universo

Lo "uno" se predica de triple forma :

    • en el número,
    • en la naturaleza,
    • en el género.

El universo es infinitamente múltiples en cuanto al número.

La unidad del género es muy frágil y es el mínimo de unidad. No es razonable imaginar una unidad interna inconsistente para un universo que contemplamos tan perfecto y hermoso, dado que la belleza y la perfección se basan en la unidad. A mayor unidad, mayor perfección y belleza.

Nos queda la unidad de naturaleza, único modo de reducir el universo simpliciter a una completa unidad :

  • Primero fue creado el ángel que se comunica con el hombre mediante la naturaleza racional.
  • El alma racional no puede comunicarse con el cuerpo en especie y naturaleza, sino solo en la persona. El alma humana racional se comunica
  • con el alma de los animales en la potencia sensitiva
  • y con el alma de los vegetales en la potencia vegetativa.
  • El cuerpo humano está unido a todas las demás creaturas corporales.
  • Lo cuerpos celestes tienen comunión en la naturaleza con todas las naturalezas corporales, así como los cuerpos celestes se comunican con el fuego en la naturaleza de la luz ;
  • el fuego y el aire en la naturaleza del calor ;
  • el aire y el agua en la naturaleza de la humedad ;
  • el agua y la tierra en la naturaleza del frío.
  • El cuerpo humano consta de los cuatro elementos.
  • Por lo cual se comunica con ellos en la naturaleza :
  • con los cuerpos celestes mediante el fuego, en la naturaleza de la luz.

Por lo cual el hombre comunica en la naturaleza con todas las creaturas.

Pero al fin de este camino no encontramos en el universo de las creaturas unidad con el Creador. El Creador puede establecer con las creaturas una unidad ni de género ni de especie ni de naturaleza.

Sin embargo le sería posible podría establecer una unidad con la creatura si Dios asume una creatura en la unidad de la persona.

Dios llega a la consumación de la unidad del universo mediante la asunción del hombre en la unidad de la persona.

Por este hecho el universo adquiere una unidad completa y adecuada en grado sumo puesto que todas las creaturas se consuman en un movimiento circular.

4) la perfección circular

Si Dios no asume al hombre en la unidad de la persona no se puede llevar a término la concatenación que une al ángel con el hombre. En ese caso Dios no estaría unido

  • al hombre último creado,
  • o al ángel el primer creado.

Al asumir al hombre en la unidad de la persona se completa el círculo :

  • el hombre y Dios se unen con el ángel en la naturaleza.
  • se completa el círculo de la generación humana, de Adán nació Set, y de Set Enós, y de Enós Cainán, y así descendiendo hasta Jesús... de Jesús nació Adán. Porque este hombre, llamado Jesús, creó a Adán.

Un universo dotado de circularidad es más perfecto que otro que privado de ella. No solamente decimos que Dios la puede realizar, sino que, de hecho, la ha actuado, parece manifiesto que es necesario que exista esta perfección del un universo circular.

5) la eucaristía como divinización

El Hijo de Dios comulga con nosotros en nuestra naturaleza y nosotros comulgamos en la eucaristía la misma carne que asumió de nuestra naturaleza, y nos convertimos naturalmente en un solo cuerpo con Cristo, y todos nos hacemos uno en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Rábano Mauro en el Libro de Corpore e Sanguine Domini, distingue tres causas por las cuales es necesario repetir la oblación eucarística. De la tercera dice :

Los renacidos por el bautismos se convierten en un único renacido. Dado que por el Bautismo permanecen en Cristo, y Cristo permanece en ellos, para que se cumpla lo que él mismo oró al padre : (Jn 17, 20-21).

No estamos ante un tipo de unidad de voluntades, tal como luego la multitud de los creyentes en Jerusalén eran un solo corazón y una sola alma (Hech. 4,32).

Siguiendo los pasos de los Padres creemos que Dios engendrado substancialmente del Padre, es naturalmente lo que es el Padre, y por lo cual se prueba la unidad de naturaleza entre el Padre y el Hijo.

También el Hijo permanece hoy entre nosotros y nosotros en él por unidad de naturaleza y no solo por concordia de las voluntades.

Si el Verbo se ha hecho carne y nosotros comemos su misma carne en el alimento del señor. Cristo, aquél que siendo Dios, ha nacido hombre, y que asumió inseparablemente la naturaleza de nuestra carne, y que nos dejó la naturaleza de su carne para comulgarla como naturaleza de eternidad bajo el sacramento,  ¿no pensamos que permanece en nosotros por derecho natural ?

Porque está probado que el Padre está en Cristo y Cristo en nosotros, todos somos una sola cosa en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. Por eso dice Quien come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él (Jn 6,57).

Dios Padre está en el Hijo por la naturaleza de la divinidad, así Dios Hijo hombre está en nosotros por la humanidad de la carne y por ello es proclamado como Mediador entre Dios y los hombres, porque por él tenemos la comunión de unidad con Dios, mientras que él permanece en el padre y en nosotros.

En resumidas cuentas, tanto la Iglesia, como el hombre, como el universo, carecerían de la perfecta unidad si Dios no fuese hombre, independientemente del pecado del hombre.

6) Los sacramentos

Parecería que si el hombre no hubiera pecado, en el estado del paraíso existirían solamente tres sacramentos :

  • el matrimonio, sacramento de la unión de Cristo con la iglesia y de la unión de la naturaleza humana y la divina en la unidad de la persona.
  • La Eucaristía, por la razón ya mencionada, y consiguientemente el sacerdocio.

No existirían

  • ni el bautismo ni la circuncisión, dado que todos naceríamos originalmente justos
  • consecuentemente tampoco la confirmación, ni la penitencia, dado que nadie pecaría,
  • ni la extrema unción, dado que nadie enfermaría o moriría.

Inclusive en un hombre que no conociera el pecado son válidas las palabras de Cristo : Quien me come vive por mí, y si no comiere la carne del Hijo del hombre y bebiere su sangre no tendréis vida en vosotros (Jn 6,58,54)

HISTORIA Y PROYECTO DE DIOS

1) preexistencia de Cristo

Se objeta que

  • el Hijo de Dios hombre no existió desde el principio,
  • por lo tanto Abraham, Isaac y Jacob no han sido justificados en Cristo Dios y hombre,
  • porque aún no existía Cristo, Dios y hombre.

Todos los antiguos Padres en Cristo han sido justificado por Cristo Dios y hombre que habitaba en sus corazones por la fe. ¿Porqué, pues, los ángeles y el hombre en paraíso no pueden haber sido justificados en Cristo que habitaba en ellos por la fe desde el principio ?

El hombre Dios es la cabeza de la Iglesia y la iglesia total esta compuesta por hombres y ángeles. Desde la cabeza tiene que fluir vitalidad hacia todos los miembros, hombres y ángeles, por lo que Cristo no sólo engendró en justicia a los hombres, sino también a los ángeles.

La fe en Cristo Dios y hombre es, desde el principio, la salvación tanto para los ángeles como para los hombres.

Es posible que la caída de los ángeles haya sucedido de esta manera :

  • En el principio fue propuesto al ángel que para ser justificado tenía que creer y venerar con adoración de latría al Hijo de Dios hombre.
  • Es verosímil pensar que el diablo desde el inicio
    • se resistió por soberbia a adorar a un hombre que estaba por encima suyo
    • no quiso recibir de la justicia de un hombre, porque lo consideró indigno.
  • Al captar su excelencia singular lo envidió, y por esta envidia que envidió al hombre Dios, lo odió, y desde el inicio fue homicida, porque quien odia a su hermano es un homicida, y no permaneció en la verdadera fe y salud que le había sido otrogada. (Cf Jn 8,44)

Desde el inicio la salud tanto de ángeles como hombres no fue solamente la Palabra - Dios, sino la Palabra a la vez Dios y hombre, es decir, Jesucristo.

2) orden de la intención

Por eso confesamos que este hombre Dios es el primogénito de toda creatura, porque en el orden de la intención el fin está antes que las cosas ordenadas a la consecución del fin.

  • Adán fue primero en el tiempo.
  • Fue hecho como alma viviente, y por él todos somos alma viviente.
  • El último Adán fue hecho en el Espíritu vivificante (1Cor 15,45),
  • por el primer Adán, raíz del árbol de la generación humana, todos nacen a la vida natural,
  • el último Adán nos ofrece el fruto del árbol por el cual todos nos regeneramos por la gracia a la vida vivificante.

En el orden natural todo árbol está destinado a dar frutos, todo fruto a dar semilla, y ésta, si no quiere ser inútil como semilla, tiene que germinar y reproducirse.

En el árbol de la generación humana el hombre Dios fue fruto y semilla regenerante en la vida de la justicia y de la gloria lo que engendró de aquella raíz primera en la vida natural.

Este es el significado del árbol de la vida que estaba en medio del paraíso, (Gen 2,9).

3.- conclusión

Sea como fuere, se afirme o no como verdadera la Encarnación del Verbo si no existiese el pecado del hombre, estamos totalmente seguros de que