Las "Florecillas de San Francisco"

1. El libro

Lo que hoy conocemos como "Florecillas de San Francisco", y que mucha gente prefiere llamar con el nombre italiano "Fioretti", comenzó con otro libro, todavía no traducido al portugués . Que se llama "Actus beati Francisci et sociorum eius", lo que quiere decir:

"Hechos de San Francisco y de sus compañeros".

Ese libro fue escrito entre los años 1331 y 1337 por Fray Hugolino de Montegiorgio, también llamado Fray Hugolino de Santa María, como consta en el capítulo 45 de las "Fioretti".

El era uno de los franciscanos llamados "espirituales" y aprovechó muchas historias contadas por otros frailes que, a su vez, habían conocido a Francisco, a Clara y a otros hermanos de los primeros tiempos. Damos, a continuación, el nombre de cada uno de esos frailes, a quien cada uno de ellos conoció y en qué capítulos de las "Fioretti" aparecen sus historias:

Fray Santiago de Massa conoció a Santa Clara, a Fray León, a Fray Maseo y a Fray Gil (16,41,47,51). Fray Juan de Perusa conoció a Fray Bernardo de Quintavalle y a Fray Gil de Asís (48). Fray Juan de Pena conoció a Fray Felipe Longo (45). Fray Juan del Alvernia conoció a Fray Maseo (949-53). En total, los "Actus" tenían 26 narraciones sobre San Francisco y sus compañeros y más de 50 sobre frailes de la Marca de Ancona conocidos de Fray Hugolino.

Los "Actus Beati Francisci" fueron publicados por primera vez por Paul Sabatier, en 1902.

Pero la traducción que en italiano, se llamó "I Fioretti di San Francesco", es conocida desde la Edad Media. No se sabe quien fue el traductor, aunque se tiene por cierto que fue un fraile de la Toscana. Hizo una traducción bien libre, en la que algunas narraciones fueron omitidas, otras resumidas y más de algunas acrecentadas. El libro quedó con 53 capítulos: 40 sobre San Francisco y sus compañeros y 13 sobre los frailes de las Marcas.

Durante mucho tiempo, la mayor parte de la gente conoció a San Francisco a través de las "Fioretti", que fueron traducidas a muchas otras lenguas.

Hay cuentos interesantes sobre Santa Clara (15, 16, 19, 33, 35), San Antonio (39-40), Fray Bernardo de Quintavalle (1-6, 27-28), Fray Maseo (4, 10-13, 16, 27, 29, 32), Fray Juan de Capela (1, 31), Fray león (8-9, 27, 30, 36), Fray Silvestre (2, 16), Fray Elías (4, 6, 31, 38), Fray Gil de Asís (6, 28, 34), Fray Rufino (29-31), Fray Angel (16, 26).

"Fioretti" quiere decir "ramillete de flores", y flores, en el lenguaje medieval, recuerda la narración tanto de los buenos ejemplos como de los milagros. En el mismo sentido debe ser entendida la palabra "Actus".

En la página siguiente, vamos a presentar una división de las "Fioretti" en seis grandes partes, intentando resumir el tema de cada capítulo que, en el original, tienen siempre un título bastante largo.

Pero, para entender este libro, va a ser muy importante tener en cuenta la historia tumultuosas que los franciscanos estaban viviendo en la época en que fue escrito. Vamos a hablar de eso después del cuadro general.

Esquema de las "Florecillas de San Francisco"

Parte 1 - Francisco, como Cristo escogió doce discípulos (1-6)

1. Algunos de los compañeros de Francisco; 2. Fray Bernardo da sus bienes a los pobres; 3. respeto de Francisco por Fray Bernardo; 4. Fray Bernardo en España, mal genio de Fray Elías; 5. Fray Bernardo establece la Orden en Boloña; 6. Francisco bendice a Fray bernardo pero no a Fray Elías.

Parte 2 - Francisco, como Cristo, era humilde (7-12)

7. Francisco ayuna, come medio pan por humildad; 8. Francisco describe la perfecta alegría; 9. Francisco exige que Fray león lo desprecie; 10. Fray Maseo pone a prueba la humildad de Francisco; 11. Francisco corrige a Fray Maseo; 12. Francisco encarga a Fray Maseo enseñar la humildad.

Parte 3 - Francisco, como Cristo, envía a los frailes nada (13-24)

13. Francisco y Fray Maseo descubren el tesoro de la pobreza; 14. Dios habla a través de los simples; 15. Clara está dispuesta a ir donde fuera preciso; 16. Francisco dispuesto a cualquier misión, sin poseer nada; 17. La oración es la fuente de la misión; 18. Los frailes van confiadamente a sus provincias; 19. El pueblo cristiano produce frutos; 20. La pobreza abre la puerta de la gloria; 21. La misión franciscana es amansar al fiero; 22. La misión franciscana es domesticar al que ya es manso; 23. La misión franciscana es enfrentar al demonio; 24. La más alta misión: predicar al sultán.

Parte 4 - Francisco, como Cristo, cura interiormente (25-30)

25. Francisco libera al leproso de su odio; 26. Francisco convierte a tres ladrones; 27. Fray Ricerio es liberado de la desesperación; 28. Fray Bernardo contempla cosas celestiales; 29. Francisco aclara las dudas de Fray Rufino; 30. Francisco y Rufino predican desnudos.

Parte 5 - Francisco, como Cristo, conoce a los suyos

31. Francisco conoce el bien y el mal de los hermanos; 32. Fray Maseo se esfuerza en ser humilde; 33. Santa Clara bendice y cura por obediencia; 34. Fray Gil conocía los corazones; 35. Clara, enferma, asiste a la misa de Navidad; 36. Francisco interpreta una visión de Fray león; 37. Francisco reza por Elías y consigue su salvación; 39. San Antonio conoce muchas lenguas; 40. San Antonio predica a los peces.

Parte 6 - Historia de los frailes santos de Ancona (41-53)

 

2. Circunstancias históricas

Los franciscanos "espirituales" fueron condenados por el papa Juan XXII el día 30 de diciembre de 1317. El gran problema era su modo de explicar la pobreza franciscana. Para ellos, los franciscanos sólo eran pobres cuando llevaban una vida verdaderamente pobres.

Por otra parte, los frailes de la "comunidad" aceptaban que los podían considerar pobres si no eran los dueños legales de ninguna propiedad.

En 1321, apareció en Narbona un predicador que terminó siendo condenado porque enseñaba que Jesucristo y sus discípulos no habían poseído nada, ni en común ni en particular. Esa era la enseñanza franciscana, defendida ya por San Buenaventura y contenida en la bula "Exiit qui seminat", del papa Nicolás III. Pero Juan XXII declaró, el día 26 de marzo de 1322, que un papa podía cambiar lo que otro papa había dicho.

El Capítulo general de los Franciscanos, reunido en mayo de ese año, asumió la misma doctrina: Cristo y sus discípulos no poseyeron nada, ni en común ni en particular. Era una declaración polémica.

A fin de año, el 8 de diciembre, Juan XXII declaró que la santa Sede no quería ser más la dueña de los bienes que estaban en manos de los franciscanos. Más tarde, concordó en ser propietaria sólo de los bienes inmuebles. Pero, en 1323, declaró que era herética la doctrina de que Jesús no había tenido propiedades.

En 1324, el rey Luis de Baviera tomó el partido de los frailes. El Capítulo general de 1325 prohibió a los frailes hacer cualquier publicación al respecto, recomendándoles que mantuviesen reverencia y silencio sobre dicho tema.

Pero, en 1326, Juan XXII mandó detener al ministro general, Miguel de Cesena y también a Fray Guillermo de Occam . Cuando se celebró otro capítulo general, en 1328, los frailes fueron instruidos de elegir otro general, mas reeligieron a Miguel de Cesena. El papa lo excomulgó y mandó hacer otra elección, en 1329. Eligieron a Gerardo Eudes, que era amigo de Juan XXII, y no apreciaba el ideal de la pobreza y acabó permitiendo a los frailes recibir dinero.

En 1330, en una defensa de sí mismo, Ángel Clareno exhortó a la Orden a volver a los escritos, dichos y ejemplos de San Francisco, lo que puede haber pesado en la elaboración de los "Actus-Fioretti" o, por lo menos, demuestra una mentalidad del tiempo. Clareno declaró, en la misma oportunidad, que amaba a la Iglesia y que quería ser obediente, "menos en lo que es malo o lleva al mal".

En 1336, los franciscanos recibieron nuevas constituciones elaboradas por el papa Benedicto XII, que había sido cisterciense e insistió en los valores de la vida monástica: oficio divino, clausura, silencio, estudio, abstinencia de carne. No hablaba de pobreza. En 1337, el capítulo de Cahors tuvo que aceptar esas constituciones.

De 1348 a 1350, la peste negra, que afectó a toda Europa, redujo los franciscanos a un tercio de lo que eran antes. En los conventos vacíos, los frailes tuvieron que vivir como monjes .

En 1354, los franciscanos consiguieron volver a observar las Constituciones de Narbona (del capítulo de 1260), pero tuvieron que continuar administrando sus bienes.

3. Edición

La traducción italiana de los "Actus Beati Francisci" advino clásica por su lenguaje y consagró el nombre "Fioretti". Las diversas lenguas no acostumbran traducir el libro original, los "Actus", que tiene una infinidad de variantes. Sabatier había hecho una edición en 1902, de la mejor forma que le fue posible. Otra edición, bastante mejorada y bilingüe fue presentada en 1988 por Marine Bigaroni y Giovanni Boccali, que publicaron póstumamente el trabajo hecho por Jacques Cambell. La traducción brasileña, presentada por la Editora VOZES en el conjunto de las Fuentes, también tiene una traducción de valor literario, hecha por el poeta Durval de Moráis. Ya era conocida antes de entrar en la colección.

Además de los 53 capítulos hechos de acuerdo a la versión italiana, presenta diversos incrementos:

1. "De los sacrosantos Estigmas de San Francisco y de sus consideraciones"

Es un incremento presentado ya por el traductor toscano de los "actus". Tiene algún apoyo en las páginas de ese libro, mas el traductor usó de amplia libertad para buscar en otras fuentes, como por ejemplo, en la "Legenda Maior". Son páginas muy bonitas, que reconstruyen con mucha unción el prodigio del Alvernia. En Francisco, Jesús Crucificado queda más a nuestro alcance.

Además de esas "Consideraciones" que son presentadas por todas las ediciones de las "Fioretti" en las diversas lenguas, la edición brasileña incluye otros textos:

2. "Vida de Fray junípero".

Este compañero de Francisco, tan simple, que parece hasta simplón por algunos muy conocidos relatos. Pero también fue un santo y sus casos nos llevan a ese mundo del comienzo de la Orden.

3. "Vida del Bienaventurado Fray Gil, compañero de San Francisco"

Tercer discípulo del Santo, pues entró luego después de Bernardo de Quintavalle y Pedro Catáneo, Fray Gil no llegó a ser canonizado, pero siempre fue tenido como un gran santo por sus contemporáneos y por los que guardaron su tradición. Notemos que se trata de la misma persona que algunas biografías de San Francisco presentan como Fray Gil, probablemente influenciadas por el francés.

4. "La Verdadera Doctrina y los Dichos Notables de Fray Gil".

Los "dichos de oro" de ese inspirado cofrade de la primera hora son una riqueza espiritual del franciscanismo.

4. Conclusión - el valor

Las Florecillas como sus pequeños apéndices, no son biografía de San Francisco, a no ser ocasionalmente. San Francisco no es más una figura central, aunque esté casi siempre presente. La obra, escrita cien años después de la muerte del santo, pudo haber usado mucho material que podría provenir de sus días o, ciertamente, de los recuerdos de sus primeros compañeros, refleja mucho más lo que estaba aconteciendo con el movimiento franciscano (prácticamente restringido a la I Orden) en aquellos años de decadencia y adaptación. Refleja profundamente la influencia de los espirituales.

Si partimos de una visión moderna de la historia, sus datos son poco aprovechables para reconstruir la figura auténtica de Francisco y de sus compañeros. Hay una mezcla muy grande de leyendas con episodios verídicos, además, amontonados sin el menor orden cronológico y, tal vez, sin ningún otro orden.

Los historiadores no acostumbran a dar valor a las "Fioretti" y a sus apéndices. Pensamos, no obstante, que pertenecen a las fuentes del franciscanismo: expresan la manera de pensar y de sentir de muchos franciscanos de los primeros tiempos y muestran cuán difícil les resultó el cambio inexorable de los tiempos.

Es una "fuente" para ser leída con los "ojos del espíritu" y las intuiciones del corazón.