Segunda Parte

LAS BIOGRAFIAS DE SAN FRANCISCO

Presentación general

Hacer una biografía quiere decir escribir ("gráfein") la vida ("bios") de alguien. Ya los antiguos griegos y romanos escribieron biografías, juzgando que era importante que se supiese como había sido la vida de algunas personas ilustres.

Pero las biografías cambiaron mucho desde los primeros tiempos hasta nuestros días. Se demoró en crecer un espíritu crítico que viniera a exigir que los autores de las biografías hiciesen una investigación científica, presentando datos exactos e intentado probar todas las afirmaciones que hacen.

En los primeros tiempos, la única cosa que se quería saber era que buenos ejemplos que determinada personalidad había dejado para los que vinieran después.

En este sentido, el cristianismo conoció, casi desde los primeros siglos, lo que hasta convencionalmente se llega a llamar "hagiografía", o vida de santo: hagios, en griego, quiere decir santo.

Es bueno notar que, en el inicio, nunca se escribió una biografía de Jesús. Los evangelios dan muchas noticias sobre él, pero ninguno tuvo la pretensión de contar ordenadamente su vida .

Entre las más antiguas vidas de santos, podemos destacar la de San Antonio abad, que fue escrita por el famoso santo Atanasio de Alejandría. Otra que siempre fue conocida es la auto-biografía de San Agustín, contenida en su libro "Las Confesiones". Después de esas, marcaron época la vida de San Martín de Tours, escrita por Sulpicio Severo y la vida de San Benito, patriarca del monacato occidental, escrita por San Gregorio Magno. Un santo poco anterior a San Francisco y que tuvo su vida escrita fue San Bernardo de Claraval, que encontró su biógrafo en Guillermo de Saint Thierry.

Todas esas vidas famosas servirían de modelo a los que contaron la historia de San Francisco tanto en su siglo, como poco después.

Los biógrafos querían edificar al lector. No tenían ningún escrúpulo de insertar hechos de la vida de un santo en la vida de otro. Lo que importaba era que el lector también decidiera ser santo.

Hoy en día, valorizamos las hagiografías por lo que contaron sin pretender: todo lo que refieren sobre las costumbres y la manera de pensar del tiempo es importante como vestigio histórico.

Fue sólo alrededor del año 1607 que los famosos Bolandistas comenzaron a publicar las "Acta Sanctorum", las primeras informaciones biográficas sobre los santos que, aunque todavía no fuesen científicas, tenían la preocupación de presentar sólo los hechos investigados o posiblemente comprobados.

Un trabajo científico con la historia de San Francisco, Santa Clara y el movimiento franciscano, sólo comenzó a aparecer a fines del siglo XIX. Nosotros, en este cuaderno de "Fuentes Franciscanas", y en esta sección de biografías, estamos presentando apenas los libros que fueron escritos en los siglos XIII y XIV y que traen informaciones para la biografía de San Francisco.

En algunos casos, la investigación hecha por los autores consistió en narrar hechos que ellos mismos presenciaron o fueron presenciados por personas con quienes pudieron conversar. En otros casos, la investigación se limitó a juntar en "compilaciones" lo que ya había sido contado por otros.

Evidentemente, cada autor fue marcado por su propia historia, por los hechos que estaban aconteciendo cuando escribió, por la finalidad que tuvo al preparar su libro. Por eso, después de presentar una lista completa de las fuentes biográficas de San Francisco en sus siglos, vamos a tener cuidado de estudiar cada uno de los principales libros, presentando al autor, su tiempo, los motivos que lo llevaron a escribir.

Tres grupos de biografías

Podemos dividir las fuentes biográficas en tres grupos, de acuerdo a las tres grandes personalidades que se ocuparon de contar la vida de San Francisco: Fray Tomás de Celano, que entró en la Orden en 1215, conoció a San Francisco, y fue encargado de escribir las primeras biografías; San Buenaventura, que no llegó a conocer al santo pero tuvo oportunidad de hablar con muchos que lo conocieron y, además de eso, como un competente doctor de la Iglesia, escribió una biografía que fue oficial por muchos siglos; Fray León, compañero y secretario de San Francisco en los momentos más importantes.

El grupo celanense

1. Tomás de Celano escribió:

1a. "Vida I de San Francisco". Que él trabajó en 1228 y presentó al papa Gregorio IX en el comienzo de 1229. Esa biografía estuvo perdida desde 1266 hasta 1768.

1b. "Legenda ad usum chori" Un resumen de la Vida I, hecha en 1230, para que los frailes la leyeran en el coro.

1c. "Vida II de San Francisco". Que escribió entre 1246 y 1247. También estuvo perdida entre 1266 y 1899.

1d. "Tratado de los Milagros" (3Cel). Fue escrito entre 1250 y 1252 y también estuvo perdido de 1266 a 1899.

1e. También se atribuye a Tomás de Celano la "Leyenda de Santa Clara Virgen".

Nota: cuando decimos que algunos libros estuvieron perdidos fue porque el capítulo General de la Orden, celebrado en 1263, en Pisa, adoptó la "Leyenda Mayor" de San Buenaventura como biografía oficial, y el Capítulo general de París (1266) mandó eliminar todas las otras .

2. Julián de Spira escribió:

2a. Un "Officium rythmicum", con música, para festejar a San Francisco. Contenía datos de I Celano y fue compuesto entre 1231 y 1232.

2b. Una "Vida de San Francisco", escrita en la misma época, entre 1231 y 1232 y también dependiente de I Celano.

3. Enrique de Ahranches, un canónigo, no franciscano, escribió en 1230 una "Leyenda Sancti Francisci versificata". Basada en las informaciones de I Celano, estaba dividida en 14 libros y comprendía 2.585 versos hexámetros, el tipo clásico de poesía histórica.

4. Juan de Celano (o de Ceprano), posiblemente un hermano de Tomás de Celano, escribió la leyenda "Quasi stella matutina" (Come la estrella de la mañana), entre los años 1235 y 1240, pero fue perdida y todavía no se encuentra.

El grupo bonaventuriano

1. San Buenaventura Fidanza, de Bagnoreggio, escribió:

1a. La "Leyenda Maior Sancti Francisci", en la que trabajó de 1260 a 1263.

1b. La "leyenda Minor ad usum chori". Un resumen que preparó en la misma época para que los frailes la leyeran en el coro.

2. Bernardo de Bessa escribió:

Un "Liber de Laudibus Sancti Francisci", entre 1280 y 1285. Bernardo fue secretario de San Buenaventura.

El grupo leonino

1. La "Carta de los Tres Compañeros de Greccio", del 11 de agosto de 1246. Se acostumbra publicarla como introducción al libro siguiente.

2. La "Leyenda de los Tres Compañeros", que es bastante posterior, pudiendo ser situada entre los años 1290 y 1310.

3. El "Sacrum Commercium" (nombre completo: "Sacrum Commercium Beati Francisci cum domina paupertate"). La fecha de su composición es discutida, pero debe haber sido escrito entre 1260 y 1270.

4. Los "Dicta beati Aegidii assisiensis" (Dichos de Fray Gil). No sabemos cuando se compuso el libro, pero sabemos que Fray Gil murió el 23 de marzo de 1262.

5. El "Anónimo de Perusa" (nombre correcto: "De inceptione Ordinis minorum"), escrito probablemente entre 1266 y 1270.

6. La "Leyenda de Perusa" (también conocida como "Legenda antigua, Flores trium sociorum, Scripta Leonis ou Compilatio assisiensis"). Ha sido conocida como "Leyenda de Perusa" porque fue descubierta en el códice 1046 de Perusa. Debe haber sido escrita entre 1290 y 1311.

7. El "Speculum perfectionis, datado en 1318.

8. Los "actus beati Francisci et sociorum eius", en 76 capítulos, escritos entre 1327 y 1340.

9. Las "fioretti" de San Francisco, en 53 capítulos, una traducción italiana hecha a partir de los "Actus Beati Francisci" en 1380 o 1386.

Observaciones generales

No pertenece a ninguno de esos tres grupos pero también es una fuente biográfica la "Carta de Fray Elías", que el Vicario general de la Orden escribió en 1226 como una circular anunciando a los frailes del mundo entero que San Francisco había muerto.

Algunas de esa biografías son compilaciones anónimas. En los siglos XIII y XIV eran muy comunes esas obras no originales pero compuestas de textos ajenos. El "Espejo de Perfección", por ejemplo, consta de 124 capítulos, de los cuales: derivan 29 de 1Cel y 2Cel; 90 de una colección precedente de recuerdos de los primeros compañeros (tal vez la que fue transmitida por la "Leyenda de Perusa"); dos son originales; dos no identificados, pero con resonancias de fuentes conocidas.

El capítulo de Padua (1276) autorizó a recomenzar las investigaciones y publicaciones respecto de San Francisco. Igualmente, nos quedamos sólo con la "Leyenda Mayor"