Tomás de Celano

1. La gran obra de Celano

Con el nombre de Fray Tomás de Celano conocemos cinco libros en las Fuentes Franciscanas. La "Vida I" (1Cel), la "Vida II (2Cel), el "Tratado de los Milagros" (3Cel), la "Leyenda Chori" (4Cel) y la "Leyenda de Santa Clara Virgen". No vamos a hablar aquí de la Ieyenda de Santa Clara, que estudiamos ampliamente en las Fuentes Clarianas.

La "Primera Vida" fue escrita a pedido del Papa Gregorio IX en 1228 y presentada al pontífice el día 25 de febrero de 1229. Por orden del Capítulo General de París, en 1266, fue lanzada al fuego, con todos los ejemplares de obras escritas sobre San Francisco antes de la "Leyenda Mayor" de San Buenaventura. Sólo vino a ser encontrada de nuevo en 1768, gracias a los estudiosos bolandistas.

En 1230, Celano escribió también una versión abreviada de la "Primera Vida", que se llamó "Legenda ad usum chori", y fue usada por los frailes hasta 1263.

La "vida Segunda" fue escrita en 1247, aprovechando material presentado por el ministro general Crescencio de Jesi, que lo había pedido a toda la Orden. En aquella ocasión, Tomás de Celano trabajó con un equipo, encargándose, sin embargo, de la redacción final. La "Vida Segunda", destruida en 1266, sólo fue reencontrada en 1806.

El "Tratado de los Milagros" fue escrito por Orden del ministro general Juan de Parma, entre los años 1250 y 1253. También fue destruido en 1266 y sólo fue reencontrado en 1899. Esos cuatro libros tuvieron su primera edición crítica publicada en 1941, en el vol. X de la "Annalecta Franciscana"

2.¿Quién fue Tomás de Celano?

El primer biógrafo de San Francisco nació alrededor de 1185 en la pequeña ciudad de Celano, en las montañas de Los Abruzos, no lejos de Roma. Acogido en la Orden en 1215, por el propio San Francisco, como él cuenta (1Cel 57) fue a Alemania como misionero en 1221, como se lee en el Nº 19 de la "Crónica" de Jordán de Jano.

Debe haber entrado en La Orden con una muy buena preparación, porque su manera de escribir demuestra muy buenos conocimientos literarios y un amplio dominio del latín. No fue sin motivo que papas y superiores recurrieron a él.

En 1223 fue nombrado custodio de Worms, Maguncia, Colonia y Espira, como dice Jordán de Jano en el Nº 30, y pasó a ser vice-provincial de Alemania, en ausencia de Cesáreo de Espira. Es probable que estuviese en Asís en 1228 para la canonización de San Francisco. Parece que perteneció a un equipo de copistas que la Orden mantuvo en Asís.

Pasó unos treinta años trabajando en la biblioteca del sacro Convento, en Asís, y dando asistencia a las Clarisas de Tagliacozzo, en las Marcas de Ancona. En 1256, según aseguran muchos críticos, completó la "Leyenda de Santa Clara Virgen". Por el estilo, hay que atribuirle también la autoría de la bula de canonización de Santa Clara.

Es posible que Juan de Celano, autor de la "Quasi stella matutina", fuese su hermano.

También se tiene como cierto que murió en 1260, y está sepultado en Tagliacozzo.

 

Cuadro General de la Primera Biografía de Tomás de Celano

En la Introducción, divide el trabajo en tres partes.

La primera parte (1-87)

abarca los primeros dieciocho años de la conversión de Francisco.

1. Su vida vacía (1-2) "La mano de Dios lo trasformó..."

2. Dios le presenta sus armas (3-5): "para que... libere a su pueblo".

3. Francisco abraza el Reino de Dios (6-7).

4. Renuncia al dinero, familia y bienes (8-15).

5. No quería negar nada a nadie

6. No quería ser un oyente sordo del Evangelio (18-22).

7. Francisco recibía a todos (23-31).

8. Francisco era un modelo para los frailes (32-54).

9. Francisco fue misionero para el mundo ((55-61).

10. Francisco hace muchos milagros (62-70).

11. Su vida simple (71-83).

12. Su mayor aspiración era seguir a Cristo (84-87).

 

La segunda parte (88-118):

habla de los dos últimos años de Francisco.

0. Introducción (89-90): Su sabiduría, renovación de la vida evangélica.

1. La sabiduría divina revela su pasión (91-93).

2. Las llagas (94-96): "no acostumbraba a revelarlas a nadie...

3. Dolores físicos (97-98): "el hombre exterior.., se va consumiendo...

4. Fiel a la Iglesia (99-101).

5. Francisco enseña a los hermanos (102-104): "Comencemos, hermanos... "

6. Su enfermedad y muerte en Asís (105-111).

7. Después de su muerte (112-118).

 

La tercera parte (119-151):

es la conclusión.

1. La canonización (119-126)

2. Los milagros (127-150)

3. Epílogo (151)

 

3. Objetivo de la vida Primera

Celano quiso mostrar a Francisco como un renovador de la Iglesia. Para él, Francisco, "tomado por el nuevo y especial espíritu" (6) era "el nuevo soldado de Cristo" (9), que dirigía a los "nuevos discípulos de Cristo" (34, 38), los "primeros y mejores frutos" de la "vida escogida", "que la mano del Señor había plantado hacia poco en este mundo" (74). Ese "hombre de otro mundo" (82), decía hasta el fin: "Vamos a comenzar a servir a Dios, mis hermanos, porque hasta ahora hicimos poco o nada" (103). Celano está siempre recordando la novedad de Francisco. La idea de "soldado de Cristo" es una reminiscencia de la vida de San Martín de Tours.

Esa "novedad" puede ser apreciada en los números 10. 11, 18, 26, 33, 37, 41, 92, 85, 89,

98, 114, 119, 121 y 122. Presentamos un trozo interesante que está en la segunda parte:

"Porque el nuevo evangelista de los últimos tiempos, como uno de los ríos del paraíso, inundó el mundo entero con las aguas vivas del evangelio y con sus obras predicó el camino del Hijo de Dios y la doctrina de la verdad. Y así surgió en él, y por su medio resurgió en toda la tierra, un inesperado fervor y un renacimiento de santidad: el germen de la antigua religión renovó muy pronto a quienes estaban de tiempo atrás decrépitos y acabados. Un espíritu nuevo se infundió sobre los corazones de los elegidos, y se derramó en medio de ellos una saludable unción cuando este santo siervo de Cristo, cual lumbrera del cielo, resplandeció de lo alto con novedad de formas y nuevas señales. Ha renovado los antiguos portentos cuando en el desierto de este mundo, con nuevo orden, pero fiel al antiguo, se plantó la viña fructífera, portadora de flores suaves de santas virtudes, que extiende por doquier los sarmientos de la santa religión" (1Cel 89).

4. Circunstancias en que fue escrita la Vida I

Tiene un valor especial el conocimiento de las circunstancias en que estuvieron disponibles los testimonios usados por el hagiógrafo y también las circunstancias en que éste escribió.

Celano fue encargado de escribir la "Leyenda" para que se conociese al nuevo santo: San Francisco murió en 1226; al año siguiente, su amigo Hugolino fue electo papa (Gregorio IX) y lo canonizó el día 16 de julio de 1228, en Asís.

El autor trabajó con recuerdos personales y con testimonios de personas que juzgaba dignas de fe. Como estaba en Alemania desde 1221, fue mediante testimonios que supo de los últimos acontecimientos.

El santo había pasado el año 1223 trabajando para redactar una versión de la "regla" que

pudiese ser aprobada por el papa. Se sabe que muchos hermanos tenían que hiciese una regla más rígida. Acabó consiguiendo la aprobación el día 29 de noviembre de 1223, mediante la bula "Solet annuere", del Papa Honorio III. Poco después, fue a celebrar la navidad a Greccio, conmemoración que se hizo famosa.

Francisco presentó la "Regla Bulada" a los frailes en el capítulo de Pentecostés de 1224. Fue el mismo capítulo que envió a los primeros frailes a Inglaterra y a San Antonio de Lisboa-Padua a Francia, como predicador y profesor de teología.

Poco después, en agosto, Francisco fue para El Alvernia, donde tendría la experiencia del Crucificado en septiembre. Todavía encontró fuerzas para salir en misión, yendo a predicar a Las Marcas de Ancona en el invierno de 1224-1225. En marzo de 1225 se recogió a San Damián, donde se quedó hasta mayo y escribió el "Cántico de las Creaturas".

En ese entretiempo, una sublevación en Roma obliga al papa Honorio III a salir de la ciudad y a refugiarse en Rieti, desde junio de 1225 a febrero de 1226. Francisco es acogido en Rieti por el cardenal Hugolino y se somete a un doloroso tratamiento a los ojos.

El 3 de diciembre de 1224, Honorio III autoriza misas públicas en las capillas franciscanas. El 7 de octubre de 1225, manda franciscanos y dominicos como misioneros.

Al comienzo de 1226, el papa da dos documentos sobre las misiones: permite que los frailes usen dinero, vistan las ropas propias del lugar y hasta que algunos sean obispos. En abril, Francisco va a Siena, donde escribe el pequeño testamento. En julio-agosto pasa per Cortona y vuelve a Asís. Escribe el "Testamento" y muere poco después. Fray Elías escribe su circular.

En 1227, Hugolino fue electo papa, Juan Parenti fue hecho ministro general y San Antonio provincial. Julián de Espira, que era cortesano de Luis VIII, entró en la Orden. El día 8 de septiembre, los cruzados van al Oriente llevando una plaga que casi acaba con las tropas. Una de las víctimas es el landgrave de Turingia, marido de Isabel de Hungría.

En la Pascua de 1228, el pueblo de Roma se rebela, obligando a Gregorio IX a radicarse fuera de la ciudad hasta 1230. Entre junio y julio, estando en Perusa, el papa aprovecha para completar la causa de canonización de Francisco. En esa ocasión, confinó el Privilegio de la Pobreza a Santa Clara y, probablemente, encargó a Celano escribir la leyenda. En ese mismo año, Isabel de Hungría entra en la Orden de la penitencia en Eisenach.

En los últimos años, la Orden, que ya tenía más de cinco mil frailes, comenzará a dar señales de división interna. Pero la primera biografía, dirigida a toda la Iglesia, no las toma en consideración.

5. Fuentes de la Primera Biografía

En el Prólogo, diciendo que va a contar la vida de Francisco, Celano declara:

"..., yo, por mandato del señor y glorioso papa Gregorio, he tratado de relatar, como mejor he podido, aunque sea con palabras desmañadas, siquiera lo que oí de su propia boca o lo que he llegado a conocer por testigos fieles y acreditados..."

No es posible precisar lo que Celano oyó de boca de Francisco. Sólo hace una referencia a su relación con el santo, cuando agradece a Dios por haber sido recibido con un grupo de letrados y nobles (1Cel 56-57). Pero, en general, en cuanto a la narración de la canonización, aparece como trabajo de un testimonio ocular.

Entre los testimonios "dignos de confianza" podemos ver el del propio papa (73-75, 99, 100, 118 y 121-126). Fray Elías (98,105,108,109), Fray Bernardo (24,30,102), Fray León

(6,50,102), Fray Ricerio (49-50), y Fray Rufino (95).

También podemos pensar que Celano usó como fuentes las actas de canonización, aunque da a entender, en el no 124, que no fue hecho un proceso. Además de eso, debe haber usado la bula "Mira circa nos" del 19 de julio de 1228, y la Carta de Fray Elías.

6. La cronología de San Francisco

El Prólogo de la Vida I comienza diciendo:

"Quiero contar la vida y los hechos de nuestro bienaventurado padre Francisco. Quiero hacerlo con devoción, guiado por la verdad y en orden, porque nadie se recuerda completamente de todo lo que él hizo y enseñó".

Ese "ordenamiento" aparece en el texto latino come "seriatim", es decir, en serie, en orden cronológico. Y, de hecho, uno de los mayores aportes que recibimos de Celano es la cronología básica de la vida de San Francisco que nos da.

Para marcar las fechas, Celano se basa siempre en la conversión de San Francisco, un hecho que los historiadores sitúan entre junio de 1205 y junio de 1206, relacionando la conversión de Francisco con su expedición militar a Apulia.

El comandante del ejercito papal en que Francisco se enroló para buscar la gloria era Gualterio de Brienne y hoy se sabe que murió en junio de 1205. Francisco debe haber sido informado de ese hecho cuando estaba en camino, en Espoleto. Fue ahí que él se preguntó: "¿Quién puede más, el señor o el siervo?" y comenzó a cambiar el rumbo de su vida.

 

Cronología de San Francisco según la Primera Celano

Año

Acontecimiento

Texto

Número

1181-2

nacimiento

casi hasta los veinticinco años

2

1205

comienza la conversión

casi hasta los veinticinco años...

2

1206-24

Tema 1 de Cel. 1ª parte

hasta el año 18 de su conversión...

88

1206-24

carne sin descanso

durante dieciocho años..

97

1207-08

repara la Porciúncula

en el tercer año de su conversión...

21

1209-10

Pasa el emperador

Por allí, en aquel tiempo

43

1211

Viaja a Siria

Casi seis años después de la conversión

55

1212

Recibe a Santa Clara

casi seis años después de la conversión

18

1213-14

Viaja a España

Pasado no mucho tiempo

56

1219

Viaja a Damieta

Décimo tercer año de la conversión...

57

1223

Navidad en Greccio

tres años antes de la gloriosa muerte..

84

1224-26

Tema 2 de Cel. 2ª parte

últimos dos años de su vida...

88

1224

El Alvernia

dos años de entregar su alma...

94

1224

revelación de su muerte

sólo dos años más en esta vida...

108-109

1226

Enfermo en Siena

Seis meses antes de su muerte...

105

1226

muerte

habiendo completado veinte años......

88

1226

Muerte

recorridos veinte años desde su conversión...

109,119

1228

Canonización

En el segundo año del pontificado

109,119

 

7. Observaciones sobre la Primera Biografía de Celano

La Vida I de Tomás de Celano es considerada una publicación "oficial" por haber sido hecha a pedido del papa y para ser conocida en toda la Iglesia, con la imagen de santo que se tenía oficialmente. Celano, de hecho, sigue el modelo de las hagiografías antiguas, además de usar el "cursus", una especie de melodía rítmica común en las lecturas que se hacían oficialmente en la Iglesia.

Pero su trabajo es muy serio, el mejor que se podía esperar de un "historiador" en su tiempo. La principal diferencia tal vez sea la de implicar todo en la novedad de la propuesta franciscana. Habiendo dividido la obra en tres partes, dio mayor importancia a los años de 1225 a 1226. Pero, justamente, ahí reconoce que su trabajo no es completo y puede ser perfeccionado por otros (1Cel 88).

Supo dar cuenta de la tarea de presentar un santo cuya vida serviría para edificar a los fieles. Podemos suponer que el propio papa había indicado a Celano qué virtudes de Francisco debía resaltar, pues destaca la simplicidad y recuerda (1Cel 73) que Hugolino quedó admirado, principalmente, por esa cualidad del santo.

Tal vez haya tenido que defender esa posición suya, puesto que, en el Nº 189 de la 2Cel. explica ampliamente lo que entendía por la simplicidad de San Francisco. La Vida I trata de la simplicidad en los números 26, 27, 32, 44, 45, 48, 49, 50, 69, 72, 73, 75, 78, 80, 83, 84, 91, 99, 104, 114, 119, 120 y 125. También resalta mucho la humildad, del santo y de sus compañeros, en los números 17, 18, 29, 30, 31, 33, 34, 38, 39, 48, 54, 58, 77, 83, 84, 85, 93, 98, 101, 103, 122. Pero habla mucho menos de la pobreza (19, 26, 31, 35, 39, 51, 75, 76, 85, 99, 117), tal vez porque se dirige a los cristianos en general y no a los franciscanos.

8. La "Leyenda ad usum chori"

Era apenas un resumen de la Vida I hecho para que los frailes leyeran en sus celebraciones. No da ninguna información nueva, pero comprendía muy bien la experiencia religiosa del hombre que se apasionó por Dios, por la creación, y experimentó todo lo que Jesús "había hecho carne".

El texto latino publicado en AF X en 1941 y vuelta a presentar en las "Fontes Franciscane" fue reconstruido por los estudiosos de Quaracchi a partir de once manuscritos, inclusive el 338 de Asís.

9. La "Vida II" de Celano

En el Capítulo general de Génova, en octubre de 1244, fue decidido que se pidiese la colaboración de todos los frailes para complementar la biografía de San Francisco. El general entonces electo, Fray Crescencio Grizzi de Jesi, mandó una circular pidiendo que mandasen "todo lo que pudiesen saber sobre la vida, las señales y los prodigios de San Francisco".

Las respuestas deben haber sido muchas destacándose, según nos parece, la colaboración que fue enviada desde Greccio, el 11 de agosto de 1246, por los famosos "tres compañeros". Todo el material debe haber sido entregado por el ministro general a Fray Tomás de Celano, para que escribiese una nueva "Vita" de Francisco. El escritor debe haber trabajado en esa tarea en 1247.

Presentó una obra en dos "libros", o dos partes, distintos. La primera, más corta (1-25) es obra personal de Celano, sigue un orden cronológico y rehace algunos puntos de la "Vida I". La segunda (26-224), con la ayuda de colaboradores, pues el autor demuestra haber mantenido contacto con los Informantes, presenta una colección bastante variada de episodios inéditos que van presentando las virtudes, las voluntades, los dichos y los hechos del santo, proponiendo cómo los frailes debían vivir.

Quemada en 1266, la Vida II sólo fue descubierta y publicada por S. Rinaldi, en 1806. La edición crítica, presentada por la AF X en 1941, sólo consiguió trabajar sobre dos códices y algunas otras citaciones de otros libros. Puede ser encontrada, en latín, en las "Fontes Francescane".

Todo el contenido de la Vida II es un excelente testimonio de la imagen que se tenía de Francisco en ese tiempo, veinte años después de su muerte, principalmente en cuanto a los problemas que se estaban viviendo dentro de la Orden.

10. La situación de la Orden

A través de los comentarios presentados dentro de la propia biografía, descubrimos que, aunque reconociendo todo el bien que Dios está realizando en la Orden, Celano está preocupado con algunos abusos: Hay frailes que visten de paños finos y pieles (69, 130) e incluso envidian a los que tienen cosas mejores (84). Algunos son imprudentes con las mujeres (112) al igual que con las religiosas (207). Hay hermanos que buscan los elogios de las personas (139) y, entre ellos, hay celos, ambiciones, disputas y odio (149), críticas (182) y muchas habladurías (162).

Hay pereza en el trabajo, en el apostolado y en la contemplación (162) y abusos hasta en los eremitorios (179). Los superiores son muy tolerantes (162), no corrigen a los que yerran y sólo quieren mandar (173), dejando de ayudar a los caídos y heridos (177). Hay frailes que se olvidan de la humildad (194) en busca de la ciencia, mirando al propio provecho (195).

En el final, va a decir a Francisco que:

"El pequeño rebaño te sigue ya con paso inseguro. Nuestros pobres ojos ofuscados no soportan los rayos de tu perfección" (221).

A pesar de eso, el autor cree en la sinceridad de los frailes cuando se queja de ellos delante de Francisco.

11. El Primer Libro de la vida II

El primer "libro" de la Vida II insiste en la misma presentación de Francisco encontrada en la Vida I, si bien se olvida de su juventud disipada, mostrándolo como el más santo de los fundadores.

Francisco es, ahora, un joven muy diferente de aquel de la Vida I, "criado por los padres en el lujo desmedido y en la vanidad del mundo". Es "siervo y amigo del Altísimo", "hijo de la gracia", admirado per su "honestidad y magnanimidad"(3). Hasta imitó a San Martín (5) y, por amor a los pobres decidió nunca negar nada que le fuese pedido en nombre de Dios (17).

La visión el palacio (1Cel 5) es iluminada por otra visión (2Cel 6); el abrazo al leproso es iluminado por la oración que lo hace transformar lo amargo en dulce (9). La escena de la entrega de la ropa al padre (I Cel 15) reaparece, pero ahora Francisco declara: " Iré desnudo para el señor", porque Cristo le basta.

En la Vida I (18-19) reparar San Damián está más ligado a la fundación de las Hermanas Pobres, en cambio en la Vida II (10-11) ya es Cristo quien interviene para que él repare la Iglesia de todo el mundo.

Es interesante comparar la entrada de Fray Bernardo. En la Vida I (24), él cumple los consejos conocidos; en la Vida II (15), abre los Evangelios tres veces con Francisco y Pedro Catáneo, en una sugestiva ceremonia.

La Porciúncula pasa de un lugar simplemente muy santo (1Cel 106) a un centro de luz y salvación para los frailes y para todo el mundo (2Cel 18-20).

Pero presenta dos hechos nuevos muy importantes: el coloquio de Francisco con el Crucifijo de San Damián y el sueño de Inocencio III, que vio al pobrecillo sustentando la iglesia de Letrán. Son dos puntos escogidos para mostrar la importancia de Francisco y de su movimiento en la renovación de la Iglesia. En 1247, esa verdad ya podía ser reconocida.

No es casual que el primer libro termina contando que Francisco pidió un cardenal protector al Papa y que a eso se debe todo el amor y cuidado que la Iglesia siempre demostró para con los frailes.

Pero lo más importante es observar desde el primer libro como Celano va respondiendo a dos grandes preocupaciones de la Orden en su tiempo: conocer los milagros de Francisco y, por encima de todo, conocer sus verdaderas intenciones. Y esto, puesto que ya había muchas situaciones nuevas, muchos caminos diferentes y mucha discusión sobre lo que Francisco había enseñado. Son puntos para leer con atento espíritu crítico.

Es bueno releer lo que Celano dejó escrito en el Prólogo:

"Este opúsculo contiene, en primer lugar, algunos hechos admirables de la conversión de Francisco, que no fueron considerados en las biografías anteriores porque no habían llegado a conocimiento del autor. Además de eso, queremos contar y explicar diligentemente cuál fue la voluntad buena, agradable y perfecta del santo padre, tanto en relación a sí mismo como a los suyos, en toda la práctica de la disciplina celeste y en el esfuerzo de perfección, que siempre tuvo para con Dios en sus afectos y para con los hombres en su ejemplos".

12. El Segundo Libro de la Vida II

En la segunda parte, en 199 parágrafos, la Vida II deja de seguir el orden cronológico y recuerda, con episodios inéditos, la acción del santo, con la intención evidente de componer una obra acorde con la ética franciscana. Esos relatos hacen pensar en las "flores" de los Tres Compañeros, pero no pueden provenir todos de Greccio.

Para presentar el trabajo del equipo de Celano, vamos a resumir el contenido de los grandes temas:

a) Espíritu profético: (27-54) "... no sólo sabía por revelación divina lo que debía hacer, sino que predecía muchas cosas con espíritu profético, penetraba los secretos de los corazones, estaba informado de las cosas ausentes, preveía y contaba cosas que debían acontecer" (27).

b) Pobreza (55-93): "... despreció las míseras riquezas... y, ambicionando la más alta gloria, se dedicó de todo corazón a la pobreza (55). 56-59 pobreza de las casas; 60-62 - de los utensilios; 63-64 - de las camas; 65-68 - contra el dinero; 69-70 - de las ropas; 71-79 - la mendicación; 80-81- renuncia a los bienes; 82- visión de la pobreza; 83-93 - compasión con los pobres.

c) Amor a la oración (94-101): "Apartado del Señor por el cuerpo, el hombre de Dios, Francisco, procuraba que su espíritu estuviera presente en el cielo" (94).

d) Comprensión de las Escrituras y valor de su palabra (102-111) : "no era poco lo que entendía de las Sagradas escrituras".

e) Familiaridad con las mujeres (112-114) : "Mandaba evitar totalmente la miel venenosa que es la familiaridad con las mujeres: ( 112).

f) Tentaciones (115-118) : "En la medida en que crecían los méritos de Francisco, crecía también su discordancia con la antigua serpiente". Su lucha (119-124).

g) Alegría espiritual (125-129): "trataba de vivir siempre en el júbilo del corazón, conservando la unción del espíritu y el óleo de la alegría" (125). La falsa alegría (130-134). Como escondía las llagas (135-139).

h) Humildad (140-150): "Era humilde de presencia, más humilde de sentimiento y mucho más humilde en el modo de pensar" (140).

i) Obediencia (151-154): "El Señor me dio la gracia de ser capaz de obedecer a un novicio de una hora como al más antiguo y más discreto de los frailes" (151).

j) Buen ejemplo (155-158): "... los frailes menores fueron enviados... para dar ejemplos de luz a los pecadores envueltos en las tinieblas" (155). Contra la ociosidad (159-162).

k) Los ministros de la Palabra (163-164): "fueron escogidos por un gran rey para transmitir a los pueblos las palabras que tomasen de su boca" (163).

l) Contemplación (165-171): "reconocía que todas las cosas proclamaban: Quien nos hizo es óptimo" (165).

m) Caridad (172-181): "... la caridad de Cristo hizo de él un hermano mayor que aquellos que fueron distinguidos con la semejanza con Creador" (172). - Contra la detracción (182-183).

n) Descripción del Ministro (184-188): "quiero trazar para ustedes el retrato..."

o) La santa Simplicidad (189-195): "era el ideal al que deseaba llegar el santo" (189).

p) Devociones particulares (196-203): amor a Dios, a los ángeles, a María, a la Navidad, a la Eucaristía, a las reliquias, y a la cruz.

q) Relación con las Damas Pobres (204-207): No piensen que no las amo con perfección. Si fuese crimen ayudarlas en Cristo, no sería crimen mayor tenerlas unido a Cristo?" (205).

r) Recomendación de la Regla (208-209): Tenía un ardiente celo por la profesión y por la regla" (208).

s) Enfermedades (201-213): "Pregonero de Dios, siguió, los pasos de Cristo en medio de los trabajos sin cuenta y de fuertes sufrimientos, y no retiró el pie... (210).

t) Muerte (214-220): "Amó a los suyos hasta el fin y recibió la muerte cantando" (214).

u) Oración de los compañeros (221-224).

13. "Francisco y las mujeres"

Un ejemplo interesante de como debemos hacer una lectura crítica de las biografías puede ser el de las opiniones sobre las mujeres que Celano atribuye a Francisco.

La sección "contra la familiaridad con las mujeres" (112-114) y también lo que trata de las damas Pobres (204-205), presentan a un Francisco contradictorio con lo que leemos en sus escritos y en muchos otros pasajes de su vida. Parece hasta tener miedo de las mujeres, juzgando su compañía una "miel venenosa".

Es preciso recordar que Celano está escribiendo veinte años después de la muerte del santo, cuando la comunidad del tiempo de Francisco se ha transformado en una multitud y, como capellán de las Clarisas en Tagliacozzo, puede haber observado abusos por parte de los frailes.

Más importante: Celano está escribiendo en el tiempo de la más ardua pendencia entre el papa y los superiores de la Orden por causa de las Hermanas. Inocencio IV mandó, en 1245, que los frailes asumiesen el cuidado de todas las Clarisas del mundo. Por aquel tiempo, los monasterios podían ser cerca de doscientos. Como habitualmente designaban un capellán y su auxiliar, más dos limosneros, tenían que destinar ochocientos frailes para trabajar en los monasterios, cortando una porción de oportunidades de misiones y de estudios. Por eso, los superiores de la Orden resistieron cuanto pudieron. En 1247, en el mismo año en que Celano estaba escribiendo, el Papa hizo renunciar al ministro general Crescencio de Jesi por causa de eso. es bien probable que Celano estuviese expresando sus ideas personales y las de algunos superiores de la Orden. Pero las atribuyó a Francisco, cuya autoridad era reconocida por todos.

14. Personas citadas en la Vida II

Una observación interesante: escrita en1247-48, la Vida II nunca cita por su nombre a personas vivas, sólo a las muertas. De San Francisco, que había muerto en 1226, habla 200 veces; de Hugolino, muerto en 1241, siete veces. Fray Pacífico, que murió en 1236, también es mencionado siete veces. Pedro Catáneo, recordado seis veces, había muerto en 1221; pero Fray bernardo, muerto en 1242, merece cuatro menciones, en cuanto a Fray Juan, el Simple, que no sabemos cuando murió, aparece tres veces. Inocencio III, recordado dos veces, había muerto en 1216, en cuanto al papa Honorio III, que terminó sus días en 1227, es citado sólo una vez. Aparece también el nombre de Fray Morico, que murió en 1236.

15. El "Tratado de los Milagros"

Los frailes y sus superiores gustaban de conocer los hechos maravillosos realizados en la vida de San Francisco. Celano presentó muchos en su Vida II, pero los hermanos continuaron pidiendo más. El cuenta que Juan de Parma, que fue electo ministro general en 1247, le escribió en diversas oportunidades pidiéndole esos milagros. Fue por eso que publicó el "Tratado de los Milagros" (3Cel) entre los años 1250 y 1254.

El Tratado sólo es conocido integralmente a través de un códice (que trae también la Vida II) encontrado en 1899 cuando fue hecha una subasta de la Biblioteca Baldassare Boncompagni y que está hoy en el Instituto Histórico de los capuchinos. La primera edición fue hecha por Van Ortroy. Tenemos el texto en latín en la AF X (1941) reeditado en las "Fontes Franciscane".

Es un libro importante para mostrar como el culto de Francisco estaba extendido por toda Europa pocos años después de su muerte. Pero, además de glorificar al Santo y a su movimiento, documenta un momento histórico atribulado y difícil, en que la Orden sufre ataques externos por parte del clero secular y amenazas internas por las ideas joaquinitas.

Insiste en identificar a Francisco con Cristo, hablando especialmente de los estigmas y continua con la misma visión de los otros libros: la novedad de Francisco:

"... repentinamente, despuntó en la tierra un hombre nuevo (cf. Ef 4,24) y a la súbita aparición de un nuevo ejército, los pueblos se llenaron de estupor ante los signos de la renovada era apostólica" (3Cel 1).

16. Conclusiones sobre Celano

Como la obra de Celano es la más antigua y la primera que estamos estudiando, es bueno recapitular y aclarar algunos puntos:

1. En la medida en que fue siendo redescubierto, Celano primero causó entusiasmo y después desconfianza. A fines del siglo XIX, lo acusaron de haber escrito una obra literaria de ficción sólo para transmitir la visión oficial de los poderosos de la Iglesia. La influencia de los modelos hagiográficos era ciertamente innegable.

2. Hoy, después de tantas discusiones y estudios, sabemos que la obra de Celano es fundamental. En la práctica, todos los otros biógrafos de San Francisco dependieron de él en sus informaciones, que, de manera general, son seguras. Hasta San Buenaventura, a pesar de haber dado una nueva interpretación al conjunto, usó intensamente la obra de Celano.

3. De todas formas es claro que es preciso leer con espíritu crítico. No es un libro moderno, tiene más de setecientos años. La Vida I quiere exaltar al Santo; la Vida II también quiere defender posiciones. Es bueno recordar que nadie consigue escribir historia totalmente objetiva, aséptica: la "historia" es siempre una "lectura" personal.

4. Gran parte del valor de la obra de Celano está en las informaciones indirectas que nos dio. El es un hombre del tiempo de Francisco y de los primeros compañeros y muestra como se vivía, como se pensaba y hablaba, aunque sin querer transmitir expresamente esas informaciones .

5. Igualmente Santa Clara, que pudo haber sido una colaboradora de Celano, pues tenía informaciones preciosas, leyó la obra de Celano, la Vida I cuando tenía apenas 34 de los 60 años que habría de vivir.

6. Hasta 1226, es decir, en los primeros cuarenta años después de la muerte de Francisco,

Celano fue la referencia básica para la historia del Santo. y continúa siéndolo. El marcó para siempre la visión de Francisco con un "otro Cristo".