El "Espejo de Perfección"

1. El libro

En 1898, después de comparar 45 códices antiguos, Paul Sabatier publicó la primera edición del "Speculum Perfectionis", en el volumen I de la "Collection de documents pour l'histoire religieuse et littéraire du Moyen Age". Según él, el libro había sido escrito en 1227 por Fray león, compañero de San Francisco. Afirmaba que fue para refutar ese libro que Fray Tomás de Celano escribió su "Vida I".

Esa publicación hizo furor, y dio inicio a la famosa cuestión franciscana, pero, en realidad, el libro ya había sido estudiado desde el siglo XVI y especialmente en el siglo XVII.

Los observantes Enrique Sedúlio y Felipe Bosquier lo habían atribuido a compañeros o discípulos de Francisco, pero el conventual Lucas Wadding afirmaba que no pasaba de una compilación hecha ciertamente después de 1310.

De hecho, los eruditos franciscanos que discutieron el libro en el siglo XVII sólo conocían una versión más tardía, que tenía por título "Speculum vitae beati Francisci et sociorum eius", que parece haber sido elaborado con partes del "Speculum Perfectionis" y partes del "Actus beati Francisci"

En 1726, el recoleto Matías Growels, usando ese mismo libro, que tuviera varias ediciones, mostró que también conocía el "Speculum Perfectionis". Para él, la obra contenía trozos de diversos autores y de diversas épocas, incluyendo un núcleo que podía ser atribuido a compañeros de San Francisco. También los bolandistas estudiaron el "Espejo" en diversas oportunidades, pero concluyeron que el libro no podía servir para conocer al verdadero San Francisco, por ser tardío.

A fines del siglo XVIII, el franciscano Ireneo Affó distinguió con claridad el "Espejo de Perfección", después de haber hecho estudios comparativos con textos dispersos. Ya se impresionó con las expresiones del tipo "Nosotros que vivimos con é...". En 1886, A. Molinier había descrito el códice Mazzarino 1743, el principal de los usados por Sabatier.

En 1895, Ildebrando Della Giovanna estudió el códice Mazzarino, mostró que la fecha 1227 debía estar errada y desconfió de la autenticidad de las expresiones "nosotros que vivimos con él...".

Entre tanto, poco después de la publicación e Sabatier, fueron descubiertos otros pergaminos que daban la fecha del "Espejo de Perfección" en 1318, en vez de 1228. La copia de Sabatier debía ser cambiada de un C por un X (MCCCVIII en vez de MCCVIII). De hecho, si la fecha estuviese correcta, debía ser leída 1227, porque seguía el calendario pisano.

En los primeros años del siglo XX, Leonardo Lemmens publicó otro manuscrito del "Espejo", más breve (45 parágrafos en vez de 124). Lo juzgó anterior al texto de Sabatier, pero la mayoría de los estudiosos no concuerda con eso y le da una existencia paralela. Hoy, para distinguir, los estudiosos hablan de "Espejo Mayor" (el de Sabatier) y "Espejo Menor" (el de Lemmens). La edición brasileña, como la mayoría de las otras no presenta el Espejo menor, de Lemmens, sino la nueva edición latina de las "Fontes Franciscane" que no dejó de incluirlo.

Esquema del Espejo de Perfección

1. La perfección de la pobreza (nn. 2-26)

2. La caridad, compasión y condescendencia para con el prójimo (nn. 27-38)

3. La perfección de la santa humildad y de la obediencia en sí mismo y en sus hermanos (nn. 39-75)

4. Su celo por la profesión de la regla y por toda la religión (nn. 76-84)

5. Su celo por la perfección de los hermanos (nn. 85-90)

6. El continuo fervor del amor y de la compasión por la pasión de Cristo (nn. 91-93)

7. Su celo por la oración y por el oficio divino y para conservar la alegría espiritual en sí y en los otros (nn. 94-97)

8. Algunas tentaciones que el señor le permitió (nn. 98-100)

9. El espíritu de profecía (nn. 101-109)

10. La providencia divina sobre él en cosas exteriores (nn. 110-112)

11. Su amor por las creaturas y de las creaturas por él (nn. 113-120)

12. Su muerte y la alegría que demostró cuando tuvo certeza de estar cerca de la muerte (nn. 121-124)

 

2. El Texto

El "Espejo de Perfección" consta de 124 capítulos distribuidos en 12 partes, incluyendo el capítulo 1, que es un agregado posterior. Se trata del famoso texto en que Francisco invoca a Jesucristo para decir a los ministros que tienen que observar la Regla a la letra. Ese texto debía tener copias autónomas, que acabaron en la LP y en el EP.

Noventa capítulos vinieron de la "Leyenda de Perusa" o de una fuente común a los dos libros. Veintinueve vinieron de la "Vida II" de Celano. Los capítulos que no pudieron ser encontrados en otras fuentes son: el 73, sobre las virtudes que deben tener los superiores y los predicadores; el 79, en que San Francisco habla de cuatro privilegios de la Orden (ese asunto, no el texto, aparece en la Crónica de Tomás de Eccleston "Sobre la llegada de los frailes a Inglaterra"); el 84, que canta la gloria de La Porciúncula en poesía; el 85 en que Francisco describe al verdadero fraile menor tomando cualidades de algunos de sus compañeros; el 119 que habla del amor al sol y al fuego; y el 120, que presenta el "Cántico de las Creaturas".

Además de eso, hay una interpolación posterior entre los capítulos 71 y 72. Trae unas profecías que San Francisco habría hecho y que Fray León habría comunicado a Fray Bernardo de Offida. Es uno de los puntos de más evidente influencia de los Espirituales, como casi todos los pasajes en que se cita a ese Fray Bernardo.

3. El Autor

No se sabe quien organizó esa colección de textos. Pero parece que copió los diversos pasajes prácticamente como los encontró, limitándose a organizarlos en doce partes sin orden cronológico, como había hecho San Buenaventura y, antes de él, Tomás de Celano en su "Vida II".

Naturalmente, trabajó dentro del propósito que dejó claro tanto en el "Incipit" (primeras palabras): "Aquí comienza el Espejo de la perfección del estado de fraile menor", como en el "Explicit" (últimas palabras): "Aquí termina el espejo de la perfección del estado de Fraile Menor, en el cual se reflexiona la perfección de su profesión y vocación".

Obsérvese que ser fraile menor era considerado ya como tener un "status" en la sociedad.

4. La guerra de los Espirituales

Desde el tiempo de francisco, cuando el número de los frailes se multiplicó y comenzaron a entrar los "letrados", fue creciendo una división en la fraternidad. Los más instruidos se procuraban estudios, organización, mejor predicación.

Después de la muerte del santo, los grupos comenzaron a distinguirse entre la "comunidad", que fue transitando los caminos de la adaptación, y los "celantes" que tenían nostalgias de los viejos tiempos. Esto últimos se llamaron después "espirituales", de la expresión "observar espiritualmente la Regla". Las principales causas de la reacción fueron las siguientes:

La fraternidad dejó de ser itinerante y de vivir en "lugares" simples. Se estableció en conventos amplios, dentro de las ciudades, con iglesias abiertas al público y con pastoral propia.

Poco a poco los clérigos fueron dominando la Orden, dejando a los hermanos legos el trabajo manual.

Se establecieron medios estables de subsistencia, principalmente en las casas de estudio. Se organizaron los estudios y los frailes comenzaron a distinguirse.

La limosna fue pasando a ser un medio normal de subsistencia, transformando a los frailes en "mendicantes"

El estilo de vida interno se fue tornando cada vez más monástico.

Las divergencias ya fueron fuertes en el tiempo de Crescencio de Jessi (1244-1247), de Juan de Parma (1247-1257) y de San Buenaventura (1257-1274). Pero estallaron en verdadera revuelta después de la muerte de este santo, porque el grupo se infiltró con el profetismo del libro "Introducción al evangelio Eterno" de Gerardo de Borgo San Donnino: se hizo aguda la opción de los espirituales por el joaquinismo. De ahí en adelante, ellos se llamaron "espirituales" porque se consideraban los representantes de la "Iglesia espiritual", en oposición a la Iglesia carnal.

Entre 1312 y 1318 se dio un cisma completo y los espirituales, revolucionados contra el papa, fueron condenados por la bula "Sancta Romana", del 7/X/1317.

Fue en ese tiempo que se hizo la compilación del "Espejo de Perfección", que tiene justamente fecha de 1318. El autor nunca dice que es partidario de los espirituales, o del partido conservador. No precisa nada al respecto.

5. ¿Espejo? ¿Qué espejo?

Los medievales usaban mucho la imagen literaria del espejo. Espejo es una superficie lisa que refleja una imagen, y los humanos ya deben haber admirado esas imágenes desde que el único espejo conocido era el de las aguas estancadas. Pero más tarde consiguieron fabricar espejos, y comenzaron a reflexionar sobre ellos y sobre su riqueza simbólica.

Para santa Clara, Jesucristo es el espejo de Dios: la gente contempla a Jesucristo para ver en él lo que la gente tiene que ser. Para Celano, San Francisco era un espejo de Jesucristo. Para el autor del "Espejo de Perfección", espejo es otra cosa: el intenta colocar en el libro todo lo que un fraile menor debe ver en sí mismo para ser un franciscano de verdad.

Para construir ese espejo de los franciscanos, el autor -o recopilador- seleccionó textos antiguos de la literatura franciscana. Es claro que San Francisco está muy presente en todo eso. Pero, !atención!, San Francisco no es el espejo ni la razón principal del trabajo. San Francisco es apenas un argumento, una prueba de cómo debía ser el fraile menor en el principio del siglo XIV.

¿Por qué se pensó construir ese espejo? Porque la Orden estaba dividida y el autor sintió la necesidad de concretizar sus convicciones para conseguir que sus hermanos siguiesen el buen camino.

Considerando que serían esas las intenciones de quien construyó el "Espejo de Perfección" entre los años 1310 y 1320, es preciso pensar que el usó todo el material disponible que le servía. De modo que no se preocupó sólo de rescatar las tradiciones atribuidas a Fray León. Por eso, no parece que sea una buena metodología usar los textos del "Espejo de Perfección" ni para reconstruir el retrato del "verdadero" San Francisco y ni siquiera para el del San Francisco que Fray león y los compañeros quisieran transmitir .

¿Qué es un fraile menor?

Frente a lo que veía en su tiempo, el autor del EP sabía muy bien lo que el fraile menor no debía ser:

1. No debía ser alguien que morase en casas buenas, grandes, numerosas.

2. No debía ser alguien que asumiera cargos eclesiásticos.

3. No debía pedir privilegios en la corte papal.

4. No debía buscar ser importante por el saber.

Entonces, ¿qué debía ser? Eso está muy bien demostrado en las secciones 1 a 4

Debía estar comprometido con la vida común marcada por la pobreza perfecta, sin libros, viviendo de limosnas, morando en casas pobres (ver 2-26).

Debía tener como referencias ejemplares las figuras características de la pobreza de la época (ver 27-38).

Debía ser una figura típica, marcada por la obediencia a los roles estructurados dentro del grupo (ver-39-49).

Debía ser un tipo consolidado dentro de normas precisas e inmutables establecidas por la Regla (ver 76-84).

San Francisco aparece constantemente para justificar esos principios, sea por su ejemplo, sea por sus palabras. El no es el espejo, pero es un buen ejemplar del espejo de los frailes.

Creo que la actitud del autor es clara a la luz de este trozo del capítulo 2:

"Nosotros que vivimos con él le diremos lo que oímos de su propia boca, porque el santo dijo estas cosas a muchos frailes e hizo insertar en la Regla muchas prescripciones, que en sus oraciones y meditaciones había implorado del Señor en favor de la Orden, afirmando que todas ellas eran conformes a la voluntad de Dios. Pero, al presentarlas a los frailes, éstos lo juzgaron demasiado rígidas e insoportables.

Ignorando lo que habría de suceder después de su muerte y temeroso del escándalo que podría avenir, no sólo para sí sino también para los demás hermanos, no quiso cuestionar como ellos y no pocas veces condescendía contra su voluntad, y se disculpaba a sí mismo en la presencia del Señor".

A partir de ese pensamiento, presentó innumerables instrucciones que San Francisco habría dado.

7. Conclusión

El "Espejo de Perfección", no siendo un libro oficial, fue muy copiado. Es la fuente biográfica que tuvo más copias después de la "Legenda Maior". Después del tiempo de los Espirituales, gozó todavía de la mayor estima entre los Observantes. Fue por eso que, sólo para su primera edición, en 1898, Sabatier tuvo a la vista 45 copias diferentes para comparar .

Entre tanto, resucitado para la publicidad en el siglo XX, provocó una fuerte polémica.

Y fue bueno, porque trataron de descubrir otras fuentes.

Ya en 1902, cuando Van Ortroy publicó el "Anónimo de Perusa", la tesis de Sabatier fue cuestionada. Y quedó muy avalada cuando Delorme mostró, en 1922 y 1926, que la "Leyenda de Perusa" había servido de fuente al autor del EP o, por lo menos, que tenía una fuente común.

Para la vida de San Francisco y para la historia de la Orden en su tiempo, el "Espejo de Perfección" es una fuente histórica de valor muy reducido, puesto que prácticamente usa casi exclusivamente textos anteriores.

Pero es una fuente excelente para conocer las aspiraciones vividas por los frailes más fervorosos en los cien años que siguieron a la muerte del santo. Es un primer ejemplo del espíritu que, a través de los siglos va a mostrar porque la Orden siempre supo renovarse .

Por otro lado, es interesante observar que, aunque siendo un libro tendencioso, el "Espejo" no deforma la historia. Es claro que los recuerdos de los frailes son elaborados casi siempre por la fantasía o por las nostalgias de los tiempos antiguos, pero los hechos están ahí. Quien sepa confrontar todas esas "historias" con la línea oficial presentada por Celano o Buenaventura y, más aún, con los propios escritos de San Francisco, va a tener una buena visión histórica el acontecimiento franciscano.

Es en ese punto que el "Espejo de Perfección" se destaca: es una de las mejores organizaciones que se hicieron para demostrar la tensión que los frailes más celosos tuvieron que soportar frente al crecimiento de la Orden.

Su valor como libro parece crecer cuando se lo compara con el "Espejo Menor", publicado por Lemmens en 1901. El estudioso, que también publicó una de las ediciones de los Escritos de San Francisco en 1906, estaba presentando al público un códice, conocido como el 1/73, encontrado en la biblioteca del convento de San Isidoro, de los franciscanos en Roma. Lemmens llegó a afirmar que no sólo era una redacción anterior a la del EP de Sabatier, sino que "el estaba contenido al texto original de los compañeros".

De hecho, los estudiosos se interesaron más por los otros textos que estaban en el mismo códice y que habían recibido todos juntos el título de "Escritos de Fray León, compañero de San Francisco". Eran: la "Intentio Regulae " y los "Verba Sancti Francisci" (que están incluidos en la LP), pero también las "Extractiones de Legenda Antiqua" y la "Vita Fratris Egidii".

El "Incipit" del "Espejo Menor dice: "Comienza el Espejo de Perfección... compuesto de algunos encontrados en los escritos de Fray León, compañero de San Francisco, y de otros compañeros suyos, que no están en la leyenda común".

Por su estilo, es otra versión, no tan enriquecida ni tan bien trabajada como el "Espejo de Perfección" publicado por Sabatier.