CULTURA POPULAR

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INTERÉS DE LOS HERMANOS POR LA HISTORIA DE SU PUEBLO

Cada pueblo vive su presente moldeado por todo lo que se acumuló a través de la historia. Sus valores, su sabiduría de vida, son consecuencia del pasado histórico.

a)            Observando la vida del pueblo de tu región, ¿puedes señalar alguna costumbre, hecho o tradición que indiquen dependencia en relación al pasado histórico?

b)            Si tuvieras que señalar alguna ideología o un modo de pensar que recientemente, o aún en el presente, influyen en la vida de tu pueblo, cuál destacarías?

1.1 Introducción

1.1 El proyecto colonizador dividió la población en vencedores y vencidos, señores y esclavos, aristocracia y pueblo.

1.2 Resulta de este hecho, como también de las dominaciones precolombinas el fatalismo y pasivismo mercante de los pueblos latinoamericanos, as( como la tendencia a subestimarse. Es un pueblo que se resigna muy fácilmente a aceptar la vida que le es impuesta por aquel que detenta el poder civil, militar o religioso.

1.1 El proyecto colonizador dividió la población en tendencia a subestimarse. Es un pueblo que se resigna muy fácilmente a aceptar la vida que le es impuesta por aquel que detenta el poder civil, militar o religioso.

1.3 La evangelización llevada a cabo por la Iglesia que siempre caminó, y en algunos lugares todavía camina de la mano con el poder, fue también un instrumento de dominación. No respetando la cultura y los sentimientos religiosos, los mitos y símbolos, sea de los pueblos vencidos, sea del pueblo que se formó por ulterior mestizaje, la Iglesia apadrinó la formación de un sentimiento de incapacidad y complejo de inferioridad del vencido ante el vencedor y todo lo que lo representa. Cualquier agresividad significó rabia, cualquier reacción significó falta de respeto a la autoridad, y todo esto es pecado pues la autoridad viene de Dios. El pueblo aprendió que todo sucede porque Dios lo quiere y a la voluntad de Dios nada se puede oponer. Consecuencia de esta situación es un total conformismo. De padres e hijos se pasa la tradición de que el orden establecido siempre es el mejor, que el buen ciudadano es aquél que cumple las leyes de su país. Consecuentemente la participación en el proceso decisorio es mínimo tanto en términos de vida social como en términos de vida religiosa: sea por complejo de inferioridad, porque quien sabe lo que es bueno, lo que es mejor, es el gobierno, la Iglesia, el padre; tanto por resignación: pues en este mundo todo está perdido sólo nos queda Dios, con la consiguiente alienación.

1.4 Resultan de esta situación descrita globalmente, algunas conclusiones especificas condensadas en algunos títulos:

1.2 Machismo y sistema patriarcal

2.1 El machismo que caracteriza al latinoamericano, con total supremacía del hombre sobre la mujer, tanto es resultado de un sistema colonizador fuerte, centralizado en la fuerza, en el poder, representados por el hombre, como es manifestación del complejo de inferioridad o inseguridad más que de la propia masculinidad; de la conciencia de la quiebra de valores, símbolos y mitos que componen la seguridad interior. Intenta imponerse en el seno de la familia y en la sociedad lo que se considera imprescindible para mantener la propia honra. tan susceptible a las ofensas.

1.3 Sentimiento de inferioridad aliado al independentismo, libertad y nacionalismo

3.1 Se nota una ambivalencia de sentimientos. Conviven juntas una autosubestimación de las personas que pertenecen a una cultura considerada inferior, como es el caso en algunas regiones de la Amazonia, del Nordeste Brasileño, de Venezuela y de Chile, con manifestaciones de sentimientos de independencia y gran aprecio a las libertades personales, como es el caso del gaucho: “en mí nadie manda"; "se escucha todo, se acata todo, pero después se obra independientemente como se le da la gana”.

3.2 Actividades realizadas en el pasado por esclavos son rechazadas o hechas con repugnancia, como el servicio de cocina entre las mujeres y la cultura del algodón entre los hombres. El patrón no saluda al dependiente, pues el señor en el pasado no lo hacia con el esclavo. A veces se intenta, inclusive, disfrazar so propio origen.

3.3 El sentimiento de ser dominado se manifiesta en ansias de libertad, manipuladas por el sistema. El nacionalismo es uno de los resultados de esta manipulación, sea como culto a la patria, a los caudillos, o a los héroes de la independencia nacional. El amor a las libertades individuales de la persona, encuentra un campo mayor donde la autoridad es menos sentida y es proyectado en héroes como Ajaricaba en la Amazonia Brasileña. El independentismo llega a ser una ideología en la República de Santo Domingo, como consecuencia de la dominación pasada o de las varias dictaduras que dominaron el país.

3.4 Resultado de esta ambivalencia citada, es el paso de la resignación a la tendencia de hacer justicia con sus propias manos, desesperados ante la ineficacia de quien debería hacerla. A veces se da el opuesto procurando la autoridad para resolver todas las cosas. Quien representa la autoridad tiene siempre gran ascendencia, desembocando en los apadrinamientos políticos para obtener favores que antes eran derechos.

1.4 Bondad-hospitalidad-valores humanos

4.1 La relación entre las personas se realiza con mucha facilidad, con excepción de algunas regiones en las que el indio se siente bloqueado fuera de su ambiente. Esta facilidad de relación hace de la hospitalidad una ley básica de nuestros pueblos latinoamericanos, sensibles como son a la amistad abriendo sus casas donde por más pobres que sean cabe siempre uno más.

4.2 Este calor humano se vuelve más solidario en situaciones de emergencia, en la acogida dada a los extranjeros sin ninguna dificultad, en el cuidado de los huérfanos, viudos y viejos en algunas regiones.

4.3 Entre los indios Guajiros, en Venezuela, el velorio de un difunto, con duración de al menos tres días, tiene importancia marcadamente social. Aparte de distribuirse comida y bebida para todos, con la posibilidad de llevarse algo también para la casa, los bienes del difunto son repartidos en su honra, con claros significados de redistribución.

4.4 Las fiestas populares son tanto resultados de la vivacidad de nuestros pueblos, con mezcla de elementos de orígenes diversos, como también ocasión de escape de tensiones. A veces personas y aún familias enteras se empobrecen gastando lo que no pueden en fiestas populares como el carnaval, o se entregan al alcoholismo, transformándose en problema serio como en regiones de Chile y de Colombia.

4.5 Además de las “fiestas populares de cuño típicamente folclórico encontramos las fiestas de los santos patronos que en toda América Latina atraen al pueblo y donde se funden elementos folclóricos y religiosos cristianos y autóctonos.

4.6 El pueblo en general está profundamente apegado a las tradiciones originadas en la cultura agraria. Por el hábito de mantenerse pasivo y resignado, el pueblo aprendió a valorizar nostálgicamente su pasado como un tiempo donde todo era mejor. Se siente inseguro al cambiar lo que hasta el presente se acreditó ser bueno. Algunas instituciones como el compadrazgo tienden a dar más seguridad por ensanchar las relaciones familiares y personales y por la creación de lazos afectivos profundos entre los compadres y entre padrinos y ahijados.

4.7 En Uruguay el tradicionalismo es más vivido en términos de familia y religión entre los descendientes de extranjeros recién emigrados, pues la evolución histórica de la región no permitió la creación de raíces más profundas para formar una tradición propia.

4.8 Junto a manifestaciones de bondad se encuentra en regiones predominantemente europeas, cierto racismo más o menos latente, resultado más de la cultura que de convicciones personales. En el mismo contexto cultural no se llega a entender el modo peculiar del mestizo, del indio, o del campesino de medir el tiempo: la tranquilidad y la calma de éstos, la despreocupación con el horario, son interpretadas como indolencia y vagabundancia.

1.5 Religiosidad

5.1 Las respuestas a las preguntas 1 y 2 repiten profusamente tanto el fatalismo como la paciencia silenciosa como la acentuada religiosidad de nuestros pueblos latinoamericanos. Es constante el recurso a Dios sea como referencia de la vida a su fuente original, como parecen demostrar los ritos de GUILLATUN en Araucanía, los campesinos de América Central que rezan sobre la tierra mientras siembran, pues Dios que es dueño de todo, sea buscando seguridad ante dificultades de la vida o asegurándose de la propia divinidad que es sentida como vengativa. En esta última acepción parece que pueden se colocados los ritos de MACHITUN en Araucanía, la difundida frecuencia a los ritos Afro-brasileños en Brasil, y la facilidad en pasar para el espiritualismo en Puerto Rico.

5.2 Hay un constante recurso a lo mágico y a lo sobrenatural, tanto por manifestación de la religiosidad, como para superar situaciones conflictivas donde el fatalismo hace pensar que aquí en este mundo todo está perdido, quedando sólo Dios como solución. De esto al llamado para garantizar a toda costa la salvación eterna, hay sólo un paso. En algunas regiones la devoción a las almas de los esclavos como en Minas Gerais y a los ahorcados como en la ciudad de San Pablo, parece traducir una identificación con ellos y un cierto victimismo resultante de la resignación.

5.3 Siendo así, de modo general, la religiosidad en América Latina está dirigida hacia manifestaciones exteriores de piedad, en ritos, gestos, donde se nota la mezcla de elementos autóctonos con el cristianismo predicado por los misioneros en la época de la conquista. Esta adhesión externa está unida a una resistencia pasiva y no participación, propias de quien se siente trampeado en sus sentimientos religiosos y de quien no llega a comprender las motivaciones legitimas de fe en la religión oficial.

5.4 Imposibilitado de manifestarse en lo que tiene de más profundo en su religiosidad, el pueblo busca en los ritos, los cuales dan poder mágico, el medio para romper un bloqueo cultural y religioso. Los sacramentos de la Iglesia también asumen esta función: especialmente el bautismo que se vuelve un elemento de seguridad indispensable para padres e hijos.

5.5 En los grandes centros, específicamente en Montevideo, se vive una religión bastante secularizada y hasta laicista.

5.6 De este complejo de datos proviene la dificultad de conseguir mayor participación. Mientras que en algunas regiones la dependencia del sacerdote es total, en otras: “nuestro pueblo más antiguo estuvo abandonado durante mucho tiempo”. En la región llamada “Sertão do Tibagi” surgieron rozadores que eran llamados para las oraciones y dirigían el pueblo a su modo. Llegaban a decir al sacerdote: “Nadie lo llamó”, y aún: “Rece su misa, que después nosotros hacemos nuestras oraciones”.

1.6 Las utopías

6.1 El pueblo, trampeado en sus aspiraciones tanto en el pasado como en el presente, recurre con frecuencia a la idealización creando utopías alienantes.

6.2 En las regiones en franco progreso de industrialización el campo se despuebla y las grandes ciudades desproporcionalmente como San Pablo, que sólo en 1977 recibió 50.000 familias.

6.3 Con intensidad y motivaciones variadas el fenómeno se repite en toda América Latina, especialmente en el Sur de Brasil, en las grandes concentraciones del Río de la Plata y en Venezuela. "Son gente sufrida, simple, pobre, con sueños bonitos. Hay un cierto mito, un sentido de aventura en la búsqueda de El dorado He aquí, tal vez, hechos históricos mercantes para un pueblo que continúa sin protección y seguridad, hechos que marcan su inconsciente colectivo".

6.4 Aparte del fatalismo, que se convierte en verdadera ideología, el neo-capitalismo y el marxismo en sus varios matices, están difusos un poco por doquier, mucho más en la teoría que en la práctica.

6.5 La sociedad de consumo aporta nuevos motivos para reavivar los sueños de el dorado, dando el pueblo sensación de euforia, de tener todo al alcance de la mano y de ilusoria libertad.

6.6 En este tipo de sociedad el trabajo es un instrumento para enriquecer, ascender en la escala social, adquirir status. Al mismo tiempo que el trabajo se vuelve, en los grandes centros, oportunidad para adquirir conciencia critica del valor de la persona, de la propia dignidad, ocasión de concientización política, genera también otra esclavitud del trabajo por el trabajo.

6.7 Como todos nuestros pueblos están marcados por la presencia de dictaduras militares que optaron por el desarrollismo como opción económica de línea neocapitalista, la seguridad nacional se convierte en una ideología difundida, practicada, y defendida en todos los frentes. Aún algunas regiones de marcada tradición liberal, como Uruguay y Chile, cedieron a la presión de los sistemas en que el hombre es una pieza, valiendo no por lo que es, sino por lo que él tiene o hace.

2

CONCEPTO DE CULTURA POPULAR

Es sabido que no todos definen la cultura popular del mismo modo, dado que es una realidad y un concepto muy complejo. Sin preocuparte mayormente de lo que dicen los entendidos, ¿cómo defines personalmente cultura popular?

NOTA:                 Las conceptuaciones de cultura popular a la pregunta 2 fueron ricas y diversificadas. En lugar de sintetizarlas en una redacción única, la Comisión prefirió entregarlas a peritos que las utilizarán para un estudio posterior sobre el tema para ser presentado en la Asamblea.

3

PARTICIPACIÓN EN LA VIDA DEL PUEBLO.

¿ Te gusta participar en las costumbres de tu pueblo y vivir como él vive?

3.1 Introducción

1.1 Esta pregunta de la Encuesta nos sitúa ante una relación vivencial entre el religioso por una parte y el pueblo por otra: Nos sitúa ya ante una situación de dualidad; se supone que entre los dos sujetos en cuestión puede haber una oposición neta, un afán de acercamiento, o una simbiosis total. ,

1.2 ¿Está supuesto en la pregunta que esa dualidad no debió nunca existir, que ha sido provocada por agentes externos, o bien que es el resultado de una evolución natural en la vida del religioso, que se ha de revertir en un momento dado, o bien que se han de buscar los medios para que no vuelva a suceder?

1.3 Quizás estas respuestas nos muestren un camino de solución. Las mismas se dirigen en dos direcciones: unas tratan de buscar apoyo en el pueblo como tal, o como raíz y origen de los que procede el mismo religioso. Otras respuestas tienen en cuenta la persona del religioso, su profesión franciscana o su misión evangelizadora. Unas y otras se completan en un panorama bastante claro.

3.2 Los nativos

2.1 Los nativos se sienten espontáneamente parte del pueblo. Entre éstos, de un modo privilegiado, los jóvenes formandos. Estos últimos acaban de venir del pueblo y se sienten todavía parte de él. Pertenecen a él por descendencia, por sangre. "Soy parte del pueblo y traigo conmigo una herencia y un bagaje cultural del lagar donde fui criado”. "Veo en él  algo que existe dentro de mí. Voy al encuentro de mi mismo modo de obrar”.

2.2 Todos estos encuentran en el pueblo grandes valores, como la simplicidad, espontaneidad, autenticidad, amistad sincera, buen sentido, fraternidad, oración, pobreza, sufrimiento, hospitalidad, trabajo.

2.3 En el pueblo se percibe de una manera vivencial la presencia de Dios. El pueblo tiene una sabiduría y un modo de pensar muy rico. Nos enseña, nos hace crecer, nos educa. Tiene una riqueza inmensa. A través del pueblo el Evangelio se toma más accesible.

2.4 Sin embargo, algunos ya han comenzado a tomar distancia: “tal vez no participo en todas las costumbres de mi pueblo y tampoco vivo como él. Esto es debido a la formación que tuve en el Seminario, que deja muchas veces de lado la estructura que cada uno tuvo en su familia y en su pueblo”. “Yo también soy pueblo. Nací de él y en medio de él. Sin embargo, me siento un poco distante, ya no soy más como él en todos los niveles".

2.5 Los religiosos mayores, en cambio, sienten que algo se ha interpuesto entre ellos y el pueblo: la formación, una cultura europea, una segregación clerical. Estos se sitúan frente al pueblo para ver qué pueden darle, cómo ayudarlo mejor, como evangelizarlo. Por supuesto, tratando de participar con él lo más posible. “Me agrada participar, pero no tanto como para identificarme con él, sino para sentir y percibir sus aspiraciones, caminar hacia el descubrimiento de nuevos valores y ayudarlo a liberarse en el sentido humano y evangélico del término”.

3.3 El franciscano es popular

3.1 El franciscano ha aceptado una profesión de vida de corte netamente popular. Francisco no se dirigió a los grandes y poderosos, sino a los humildes y sencillos. De ahí que la vida religiosa deba ser una presencia en el pueblo; el franciscano debe identificarse con el pueblo, más, debe "convivir como menor entre los mayores" en medio del pueblo.

El capuchino siempre fue el religioso del pueblo, simple y humilde. Sólo participando en la vida del pueblo daremos testimonio de vida franciscana.

3.4 La misión evangelizadora

4.1 Tenemos una misión evangelizadora que se extiende a todos los hombres. De estos la mayor parte esta constituida por lo que llamamos el pueblo. ¿Cómo evangelizarlos? ¿Desde afuera y a la distancia, o bien participando de su vida?

4.2 Mezclándose con él es como se lo puede comprender: cómo piensa, cómo actúa, su fe, sus valores, su solidaridad. Saber a quien predico el evangelio es una convicción necesaria para evangelizar de verdad y en profundidad, conforme a las necesidades del pueblo. No se entiende un apostolado que no esté "encarnado" en el pueblo.

4.3 Debemos participar aún de su lenguaje, para que nos entiendan y no se alejan de nosotros. De ese modo podemos comprender sus problemas y mejorarlos religiosa y socialmente.

4.4 Para evangelizar hay que ser profundamente humanos: partir de la realidad del pueblo, de su pobreza y limitaciones. Insertos en la masa es como debemos ser fermento de la misma; ganaremos su confianza, valoraremos sus virtudes, corregiremos sus defectos.

4.5 Obrar así es una forma de caridad cristiana; vernos como hermanos será para ellos el mejor testimonio evangélico y para nosotros tener en cuenta la elevación y dignidad de la persona humana.

4.6 La gracia es dada al hombre en una situación concreta. Cristo actuó entre el pueblo, vivía con él, ni siquiera tenia una casa fija. La presencia religiosa y sacerdotal no tendría sentido sin una inserción en la vida y cultura del pueblo. El apóstol debe "poner un oído al Evangelio y otro al pueblo” (Mons. Angelelli). En su vida es donde debemos ayudarle a descubrir la revelación y las riquezas de Dios.

3.5 Dificultades y actitud critica.

5.1 También se da la respuesta negativa, ciertamente en proporción mucho menor. Es de notar que la expresión "vivir como el pueblo" resulta un poco ambigua o general. La mayoría la toma en el sentido de participación, de una cierta encarnación en el pueblo. Los que la interpretan más estrictamente, en general la rechazan. Pocos la aceptan en toda su crudeza: "soy del pueblo y vibro con mi pueblo, lo conozco profundamente y vivo con él y como él en todo. Lo comprendo y me comprenden”.

5.2 La vida del pueblo se da muchas veces en situaciones de pasividad, miseria, sin espíritu de critica, ni salida posible, en una resignación a la miseria.

5.3 Entonces hay que luchar por un cambio profundo en las costumbres; trabajar con ellos, pero no vivir como ellos; "no vivir con el pueblo, sino más bien para el pueblo y así lo siente al religiosos como cosa propia"; "no vivir como él, sino convivir".

5.4 El "segregatus a populo" continúa. El religioso tiene otra educación; religioso y pueblo constituyen niveles irreductibles: "me sentiría como un pez fuera del agua".

5.5 El pueblo tiene costumbres nada laudables y vivir como él seria mundano; sus costumbres no corresponden a nuestro estilo de vida y educación. Debemos elevarlo cristiana e intelectualmente.

5.6 Mucha gente del pueblo vive una vida infra-humana, sin habitación digna, sin recursos mínimos; y en cuanto a las costumbres recibidas de sus antepasados, la mayor parte ya no tiene sentido.

5.7 Algunos alegan la educación burguesa o extranjerizante recibida: lenguaje, ideas, gustos, etc.; la formación religioso-clerical que nos sitúa en un nivel "europeo" como una dificultad para su adaptación a su ambiente del pueblo.

5.8 Los extranjeros encuentran más facilidad con las costumbres que se relacionan con su propia patria, pero se sienten un poco “extranjeros” entre el pueblo y sus manifestaciones. Sienten, no obstante, que es su obligación preocuparse por comprender las tradiciones y costumbres del pueblo en el que trabaja.

1.  Un religioso de 90 años escribe: “Acepto las costumbres y mentalidad del pueblo, pero es difícil hacerse uno del pueblo". Esto si que es una paráfrasis del “comencemos, hermanos ...”.

4

EN CONTACTO CON EL PUEBLO COMÚNMENTE ESCUCHAS SUS QUEJAS, SUS PROBLEMAS, SUS OPINIONES.

Indica tres problemas que actualmente estén afectando más al pueblo de tu región, señalando si estos problemas influyen o no en la vida de todo el país, y, por qué?,

4.1 Un mismo grito

1.1 Correspondiendo esta encuesta a toda América Latina, no seria de extrañar que los problemas señalados fueran muchos y diversos. Sin embargo, podemos agruparlos en algunos temas que se repiten trágicamente y que hermana a todos esos pueblos en un mismo grito por el pan, el trabajo, la libertad, el derecho y la paz.

1.2 Lo importante es constatar que nuestros hermanos son sensibles a los problemas que afectan a sus pueblos. Podemos agrupar los problemas enumerados bajo los siguientes títulos:

4.2 Problemas económicos

2.1 Cesantía, carestía de la vida, inflación, sueldos de hambre, escasez y precariedad de la vivienda, mala distribución de las riquezas, condiciones de vida infra-humanas, subdesarrollo de los barrios o de las provincias, falta de asistencia sanitaria, situación angustiosa de los campesinos en algunos países, desproporción entre el máximo y el mínimo de los salarios.

4.3 Problemas sociales

3.1 Falta de libertad y de derechos humanos, falta de participación política por parte del pueblo, persecución política, personas desaparecidas, miedo, incertidumbre frente al futuro, desesperanza, marginación de los más necesitados, marginación de los indígenas, analfabetismo y falta de centros educacionales, éxodo rural (sobre todo en Brasil, Favelas, Villa Miseria, y pérdida de valores tradicionales.)

4.4 Problemas religiosos

4.1 Sincretismo religioso, ignorancia religiosa, cultos espiritistas y afrobrasileños, abstención de la iglesia en la lucha por los derechos del pueblo, liturgia alejada de la realidad, oposición a las reformas conciliares, falta de ayuda de la iglesia en el problemas de la paternidad responsable (Brasil), divergencia dentro de la iglesia, exigencia de estipendios elevados en la administración de sacramentos.

4.5 Problemas morales

5.1 Corrupción en las clases dirigentes, prostitución (a veces favorecida), alcoholismo, drogadicción, criminalidad, desorganización de las familias, abandono de menores, juego.

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EL PUEBLO MANIFIESTA MUCHO DE SU VIDA EN LAS FIESTAS POPULARES

¿Cómo juzgas el hecho de que un hermano participe o no de estas fiestas ?. Trata de explicar la respuesta.

Los motivos de las respuestas ya están dados en gran parte, al responder a la pregunta número 4 que se refiere a la participación en la vida del pueblo y sus motivos (ver 3.1-5).

5.1 Respuestas positivas

1.1 La mayoría de los hermanos se inclinan por la convivencia de participar en las fiestas, como de un modo de participar en la vida del pueblo en lo que tiene de alegre, espontáneo, cultural, profundamente vivencia!.

1.2 Desde ya, la palabra "fiesta" es muy amplia e incluye una gama que va desde las procesiones y romerías religiosas hasta los bailes folclóricos, los de salón, el carnaval, que se desarrollan también en circunstancias muy diversas: en familias, al abierto, en locales cerrados, etc.

1.3 De ahí que las respuestas confronten esta amplia gama con otra de permisión o restricciones morales. Ciertamente, los que se oponen a asistir a un carnaval, no van a tener el mismo criterio con una fiesta de cumpleaños. Sin embargo, hay posiciones bastante definidas.

5.2 Razones para apoyar la participación

2.1 Las fiestas son un elemento vivo en la vida del pueblo. En ellas es donde el pueblo manifiesta con espontaneidad su modo de ser, su alegría, su cultura, y, muchas veces, su religión ancestral. No hay que olvidar que muchas fiestas populares tuvieron en su origen un fundamento religioso.

2.2 Son momentos privilegiados en los que el pueblo deja traslucir sus valores y también sus defectos.

2.3 Compartir sus fiestas será, por tanto, mostrar interés por él y por su cultura, ponerse en contacto íntimo con sus valores y antivalores, conocerlos de una manera directa y poder juzgarlos objetivamente.

2.4 Será enriquecerse a si mismo y mostrar que la alegría es una cualidad cristiana. De este modo, y guardando postura religiosa, se podrá evangelizar desde adentro, dando a ver simplemente que la Iglesia está con el pueblo en los dolores y en las alegrías.

2.5 De este modo se puede conseguir que el pueblo opte por este modo de diversión, en lugar de buscar otros modos importados: discotecas, night-clubs, boites. En algunas diócesis de Brasil se organizan en las mismas parroquias fiestas populares de tipo familiar, que tienen mucha aceptación y apartan a la gente de fiestas menos honestas.

2.6 En Colombia las fiestas tienen mucho valor cultural, aún las llamadas ferias y carnavales. Asistir y aún promoverlas es mostrar amor por la cultura del pueblo y estimular a la juventud en este sentido.

2.7 En Venezuela, Machiques, todo es ocasión de festejo, hasta la misma muerte, aunque con uso excesivo de alcohol: participar es un deber.

2.8 Además, la alegría es Franciscana y da lugar a una evangelización.

5.3 Condiciones para asistir

3.1 La asistencia del Religiosos a las fiestas populares está condicionada por su mismo carácter de padre espiritual. Su presencia debe ser un motivo de alegría y acercamiento, no un motivo de escándalo.

3.2 No encajaría la presencia del Religioso en fiestas marcadas por un sentido de sensualidad, sexo o uso indebido del alcohol.

3.3 El pueblo aprecia su presencia en la medida en que el ambiente esté acorde con su condición de consagrado; de otro modo seria después el primero en criticarlo.

3.4 Por otro lado, se debe participar simplemente, como perteneciendo y vibrando, con el pueblo, no como el mandamás, el Señor que se abaja a sus vasallos, o el científico que observa.

3.5 Es bueno recordar siempre, con S. Pablo, que somos espectáculo a los ojos de los ángeles y de los hombres.

5.4 Razones para negar la participación

4.1 El Sacerdote tiene una investidura y el pueblo quiere verlo como debe ser, un ejemplo para los demás y un modelo a imitar, no alguien que por querer ser popular se torna vulgar. El sacerdote es el "patrón" de la fe, la moral, etc.

4.2 El Religioso está para dar un testimonio diferente. Por tanto, debe guardar distancia de las fiestas exclusivamente profanas, porque son un peligro para su vida religiosa y un motivo de escándalo para el pueblo. No se diga, de aquellas fiestas donde abunda el alcohol y el sexo. aunque sean fiestas populares.

4.3 El Religioso que asiste a estas fiestas puede estar indicando una cierta alienación de su vocación y de la realidad.