ORDEN Y CULTURA POPULAR

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LOS HERMANOS EN ETNIAS Y CULTURAS DIVERSAS

Se escucha con frecuencia que los hermanos deben estar preparados para convivir con todas las clases sociales. Esto puede acontecer porque los hermanos se preparan para ello, o porque provienen de las diversas capas sociales.

¿ En tu circunscripción la integración de personas, de razas, y de culturas diferentes se realiza a) con facilidad; b) con dificultad?; por qué?

11.1 Presencia de hermanos no nativos

1.1 Como se podrá analizar en la parte estadística, en muchas circunscripciones predominan los hermanos provenientes del extranjero. Esto determina que el tema de la integración entre los mismos hermanos, y con personas del medio pertenecientes a otra raza o cultura constituya una realidad que ha de tenerse en cuenta.

11.2 Al interno de la fraternidad

2.1 Sólo un pequeño grupo analiza la integración al interno de la fraternidad local: nuestra comunidad actualmente no está integrada por hermanos de otra raza o cultura". "Nos integramos con bastante facilidad porque somos todos italianos de la misma provincia... pero surgirá el problema en un futuro próximo". En el caso de integración de fraternidades con hermanos extranjeros y nativos poco se dice en este apartado, aunque encontraremos material en otros [tenis.

2.2 La mayoría analiza la relación fraternidad-medio ambiente. lo que hace que el problema se torne más complejo.

11.3 CON EL PUEBLO

3.1 Aproximadamente un 80% de las respuestas afirman que la integración se realiza con facilidad. atribuyendo el hecho a diversos motivos:

3.2 Carácter del pueblo abierto y espontáneo. "Desde el comienzo de la historia americana ha habido una mezcla de razas y culturas diferentes en todas las circunscripciones lo cual ayudó a que el nativo se abriera a otras culturas”.

3.3 En general no hay razas dominantes ni se dan tradiciones fuertes. El pueblo es más bien ecléctico, de modo que con mayor facilidad acepta el aporte extranjero.

3.4 Haciendo honor al hondo sentido de respeto a "lo sagrado" nuestro pueblo conserva una gran devoción al sacerdote y particularmente hacia el franciscano. "La gente es muy amable y cariñosa con sus sacerdotes".

3.5 Nosotros mismos estamos capacitados para esa integración en razón del espíritu franciscano que procuramos vivir y con el cual nuestro pueblo se siente profundamente identificado.

3.6 Pero cerca de un 15% señala dificultad en la integración e indica diversos motivos: unos provenientes de parte del pueblo; otros de los mismos hermanos.

11.4 Dificultades de parte del pueblo

4.1 La raza: un elevado autoconcepto y el orgullo de raza lleva a sofocar y despreciar otras etnias diferentes a la propia.

4.2 La supervaloración de la propia cultura lleva a un racismo tácito, lo que provoca "gravísimos problemas debido al etnocentrismo inconsciente del evangelizador. Ciertas formas de racismos aparecen especialmente entre las personas cultas y ricas, en tanto que la integración se hace más fácil en las clases populares y personas más pobres.

4.3 Lo mismo dígase del idioma, especialmente cuando se emplea la propia lengua en presencia de nativos que lo comprenden. "El ignorar su idioma nos impide captar mejor el alma del pueblo".

4.4 Pobreza: es muy difícil la integración entre los ricos (los frailes) y los desposeídos de lo más elemental.

4.5 Desconfianza en el pueblo; el nativo es receloso, bastante desconfiado, por mucho tiempo ha sido engañado, por eso acepta con dificultad todo lo que viene de afuera. Por otra parte "Los blancos sentimos por el indígena un desprecio cordial que no lo podemos disimulará.

11.5 Dificultades por parte de los hermanos

5.1 Algunos reconocen deficiente formación recibida que no lo preparó a la integración en el aspecto psicológico y antropológico.

5.2 El clericalismo que aliena y margina. Algunos reconocen que "están demasiado aburguesados para vivir como el pueblo y con el pueblo".

5.3 Se fomenta y se expresa un desprecio y desprestigio a priori del nativo y del indígena.

5.4 La falta de diálogo impide una "convivencia racional y verdaderamente fraternal con el nativo".

5.5 Algunos reconocen integración en categorías mentales, pero no en la vida concreta.

5.6 Estas actitudes suponen en los hermanos que las padecen una falta de integración a lo que quiere la Iglesia y al espíritu de la Orden.

5.7 Una pequeña minoría opina de la situación de facilidad y dificultad según se trate de personas y lugares diversos. A veces se reconoce que la integración es buena pero sólo a nivel superficial. Si fuera profunda se conocería verdaderamente los problemas de cada hermano.

6. 6.- Reflexiones

6.1 Algunos hermanos se preguntan si la facilidad de integración, manifestada además por una gran mayoría, indicaría a un pueblo consciente de sus valores y en actitud de diálogo, o se trata más bien de una actitud pasiva y resignada.

6.2 Alguno se pregunta si nosotros no estaremos simplemente, en orden a sus valores religiosos, utilizando, manejando o aprovechando al pueblo.

6.3 La facilidad de integración puede significar que no existen problemas o que más bien no se llegan a percibirlos.

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ADAPTACIÓN AL MEDIO AMBIENTE

¿ Tu fraternidad, por la ropa que usa, por la casa en que mora, por las formas de oración, alimentación, horario, por la recreación, lenguaje y medios de locomoción, se integra en el medio ambiente en el cual está situada? Por qué si, por qué no.

12.1 Situación

1.1 Una gran mayoría reconoce la adaptación al medio ambiente, pero muchos señalan elementos que desentonan o hacen excepción. Por ejemplo: un lenguaje teórico o académico, modos de vida, alimentación, tamaño y suntuosidad de las casas, extensión de los terrenos, medios económicos, vehículos, etc.

1.2 Los superiores, especialmente, encuentran plenamente justificadas estas excepciones por razón del apostolado o de la procedencia extranjera: "nuestra casa es la más grande y tenemos medios propios de locomoción; es evidente que esto se debe al trabajo que desempeñamos.” También lo justifican mirando al cuidado de la salud física y mental de los hermanos: "es difícil sobrevivir en un ambiente distinto".

1.3 Entre un 10 y un 15% de las respuestas recibidas señalan que los religiosos no están contentos con la forma cómo se da la adaptación al medio por distintas causas: el lenguaje, la cultura, los recursos económicos, las casas que a menudo son fortalezas y castillos. Nos ven ricos, "pertenecientes a otro mundo" que no es precisamente el sobrenatural. Extranjeros significa para el pueblo: cultura, dinero y bienestar. Mostramos aburguesamiento en las formas conventuales de vida, en la comida, bebida y las cosas que usamos.

1.4 Un grupo reducido destaca ambas situaciones, o sea, una adaptación parcial. El peso de las estructuras nos impide una adaptación más integral. Estamos con la gente, pero no metidos en su cultura, lo que hace que muchos no nos conozcan. Frente al mundo superdesarrollado somos misioneros, pero ricos ante nuestro medio. Se dan todavía ciertos privilegios del status clerical y del hábito religioso.

12.2 Interrogantes y pistas

2.1 Algunas respuestas señalan interrogantes y reflexiones: La adaptación al pueblo ¿se da a los más pobres, o se da a la clase media, lo que por otra parte sería más fácil?. ¿Nos sentimos adaptados sólo porque el pueblo no nos rechaza?. ¿El pueblo nos siente suyos, integrados a su cultura?. ¿Se trata de llevar al pueblo a nuestro nivel o descender nosotros al suyo?.

2.2 Algunas señalan caminos o pistas a seguir para lograr una mayor integración: Es preciso establecer un diálogo previo, sincero, en igualdad y comprensión fraterna. La kénosis o despojo cultural es imposible sin un amor profundo. En el desarrollo de nuestra actividad apostólica y benéfica será necesario profundos cambios, especialmente en la faz económica, a fin de lograr otra forma de vida que haga posible esta integración con nuestro pueblo.

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MOTIVACIONES PARA EL TRABAJO PASTORAL

Independientemente de los compromisos ministeriales, los hermanos son invitados a asumir compromisos de servicio al pueblo de Dios

En tu circunscripción ¿cuáles son las motivaciones que se toman en cuenta para asumir compromisos pastorales, a) la invitación de los obispos que necesitan sacerdotes; b) la realización de la forma de vida franciscana; c) las dos motivaciones?, ¿cómo conciliarlas?.

13.1 En nuestras zonas la casi totalidad de los hermanos clérigos y muchos de los no-clérigos están empeñados en actividades pastorales de la más variada Índole. Es interesante descubrir las motivaciones que los han llevado a este empeño que ocupa gran parte de su energía y de su tiempo: la invitación del obispo o la realización de la forma de vida franciscana.

13.2 Motivación eclesial

2.1 Un pequeño grupo señala que la motivación parte del obispo y a veces, para ciertos ministerios, simplemente de los párrocos. También se destacan las necesidades de la iglesia y la situación del pueblo, como determinantes de la actividad apostólica del religioso. En general, señalan que las actividades asumidas ante la invitación del obispo o las expectativas del pueblo, no impiden vivir el propio carisma. H Creo que ante todo es una cuestión de ideas claras sobre la vivencia franciscana y de sentir a la Iglesia a través de esta propia vida".

13.3 Motivación franciscana

3.1 Un grupo, aún menor, destaca la motivación franciscana en la base de su actividad apostólica: "somos misioneros capuchinos y debemos estar en una actitud franciscana de disponibilidad, de servicio, de acuerdo a nuestra particular forma de vida capuchina de vida en pobreza, minoridad y amor".

3.2 Varios señalan que nos encontramos en un período de transición. Cada vez se tiene más en cuenta esta motivación a la hora de asumir compromisos pastorales. La vida franciscana es la primera motivación pastoral: "Francisco quería obediencia al obispo, la invitación del obispo está ligada a la vida franciscana". Hay obispos lúcidos a quienes interesa vivamente la realización de nuestra forma de vida. Lo mismo pasa con las generaciones más jóvenes: "El valor de la vida franciscana en sí está creciendo en la conciencia de los capuchinos".

3.3 En algunos lugares se está tratando de reducir el número de casas a fin de agrupar a los hermanos de modo que nadie viva aislado.

13.4 Unión de motivaciones

4.1 Una amplia mayoría une ambas motivaciones, atribuyendo la iniciativa al obispo que requiere nuestros servicios. Algunos obispos valoran nuestro carisma, a otros en cambio sólo les interesa el trabajo pastoral: "No les interesa nuestra forma de vida franciscana; no entienden, ni lo entenderán nunca, que debemos estar sujetos, en nombre de la Iglesia, a la profesión de una vida que no se puede oponer a sus planes, si él obra eclesialmente". "Para muchos obispos somos mano de obra barata".

13.5 Dificultades

5.1 Es reducido el número de religiosos que considera muy difícil y aún imposible conciliar ambas realidades: trabajo pastoral y vida franciscana.

Piensan que es necesario abandonar las parroquias, porque éstas perjudican nuestra identidad reduciéndonos al nivel de clérigos diocesanos. Francisco quiso que sus hermanos fueran orantes, contemplativos, amantes de la paz y del silencio, pero también disponibles para el pueblo de Dios".

1 3.6 Conciliación

6.1 Algunos señalan determinadas pistas o caminos para lograr la conciliación de ambas motivaciones: En primer lugar acentuar en la formación la necesidad de salvar los valores franciscanos en cualquier forma de actividad. Reducir el número de casas a fin de evitar la dispersión de los hermanos. Destacar la fraternidad como algo primordial antes que el ministerio sacerdotal. Tener en cuanta que sólo se asegura "La vida y la actividad franciscana s( se suscitan vocaciones nativas". Los valores del pueblo nos ayudan a vivir la vida franciscana, por ejemplo, por medio de la OFS.

6.2 En algunos casos se percibe la carencia de identidad franciscana hasta el punto de afirmar que no es necesario trasmitir nuestro espíritu en la actividad pastoral que desarrollamos. No se tiene claridad en cuanto a los valores franciscanos que nos han dado los criterios adecuados para aceptar o rechazar formas concretas y determinadas de actividad pastoral.

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HERMANOS E IGLESIA LOCAL

Parece ser un hecho universalmente aceptado nuestra misión profética en la Iglesia, así como el servicio que debemos prestarle; supuesto esto:

Pedimos que describas las relaciones existentes entre tu fraternidad la Iglesia diocesana y los Religiosos de tu región.

14.1 Opiniones positivas

1.1 Las relaciones entre la fraternidad y la Iglesia local son positivas para la gran mayoría de los hermanos; alrededor de un 70%, constatan un mejoramiento en estos últimos años. "Las rivalidades, el frío distanciamiento, la aceptación pasiva, están dando lagar al clima de buena vecindad". Un formando constató que el estudio curricular hecho junto con otros candidatos a los ministerios es factor de buena relación. Con todo, en las ciudades mayores continúa la falta de motivación de la comunidad impidiendo una mayor integración sobre todo en la relación con otros religiosos.

1.2 La gran mayoría constató que la buena relación proviene más de tareas pastorales conjuntas y comunes. Hay conexión porque los hermanos participan de trabajos, comisiones y reuniones con otros presbíteros, religiosos y con el obispo. Alguno dice que "si la relación fuera considerada por los servicios que la fraternidad presta a la Iglesia, habría una supercompenetración". La relación es buena porque no hay hermano que no tenga compromisos con la Iglesia diocesana, observa un ministro provincial.

14.2 Opiniones discordantes

2.1 Sin embargo, hay voces contrarias. Hay hermanos que constatan que las relaciones son superficiales, diferentes, débiles, puramente convencionales, o simplemente que no existen. "Estamos desligados". "Cada uno se las arregla como puede". "Nadie tiene tiempo para saber del otra". "Aquí poco significamos para el clero y los religiosos U. "No digo que sea pésimo, pero tampoco es bueno; no pasa de una coexistencia pacífica'. "vivimos paralelamente". "No hay problemas, pero tampoco hay integración".

2.2 Hay que apoyar las incipientes iniciativas de intercambio de experiencias, de convivencia amiga y de presencia gratuita. Se nos impone un deber moral de no faltar a las reuniones y encuentros con los presbíteros y religiosos.

2.3 "Hace mucho tiempo que se sirve a la Iglesia, observó un hermano, sin preguntarse por el modo como servirla franciscanamente". Como hermanos tenemos el deber de servir a la Iglesia no sólo cuantitativamente, sino también según nuestro carisma. Otro añade que falta creatividad para asumir valores que no están directamente relacionados con la pastoral parroquial organizada y que pasarán generalmente desapercibidos a la autoridad eclesiástica. El hecho de tomar todo lo que es propuesto no puede ser criterio para evaluar una buena relación. "Tal vez la inserción sea buena porque no estamos dando nuestra porción de profetismo que supone cierta relación dialéctica con la Iglesia local. Estamos generalmente insertos en la pastoral diocesana sin criticidad efectiva", observa un ministro provincial.

2.4 Otras constataciones van en la dirección de que no son tanto las fraternidades que están insertas en la Iglesia diocesana, sino, más bien, algunos miembros de la misma. U Son relaciones del párroco con la diócesis y de algún hermano con otros religiosas H. Debido a nuestro carisma de vida fraterna no conviene que se asuman compromisos pastorales individualmente, sino que la fraternidad los asuma e indique alguno de sus miembros para ejercerlos.

2.5 También se acota que la relación con otros religiosos es más deficiente que con los presbíteros y con los obispos, y esto en casi toda América Latina.

2.6 Alguno observó la existencia de un "cierto racismo clerical" de parte de los presbíteros diocesanos que cuentan con los religiosos para los momentos de ejecución y no de decisión.

14.3 Iglesia y pueblo

3.1 Por fin notamos que son rarísimos los que responden comprendiendo por Iglesia diocesana también al pueblo. Las pocas referencias provienen de los países de lengua castellana. Estas confiesan sentirse Iglesia con el pueblo, al que aprendieron a amarlo y al cual quieren ver maduro en la fe para que no se consideren objetos de misión permanente sino sujetos de la tarea evangelizadora.

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VALORES FRANCISCANOS Y CULTURA POPULAR

El ideal evangélico franciscano puede ser encontrado, al menos en término, en las diversas culturas,

¿En qué valores de la cultura del pueblo de tu región ves reflejados los valores franciscanos?.

En la cultura popular que es "naturaliter franciscana" pueden ser percibidos muchos valores franciscanos:

15.1 En relación a la fe

1.1 En este campo la cultura popular revela valor franciscano:

·         en poner a Dios todas sus angustias y esperanzas;

·         en el sentido de la paternidad de Dios;

·         en el respeto a la jerarquía de la Iglesia y en la devoción al Papa;

·         en la referencia continua a la realidad trascendente;

·         en la facilidad para aceptar el mensaje de lo trascendental a través de los acontecimientos triviales;

·         en la pronunciada tendencia a tener una visión religiosa de la vida;

·         en la confianza en la Providencia Divina que le hace vivir sin angustias por el futuro;

·         en la devoción a la Virgen María, etc.

15.2 En relación a si mismo

2.1 Se ven valores franciscanos:

·         en la simplicidad y gusto por las cosas simples;

·         en la alegría constante;

·         en la mansedumbre y la fraternidad;

·         en la minoridad y humildad;

·         en la cordialidad y tratamiento amistoso;

·         en la espontaneidad en la vida;

·         en la capacidad para aceptar los imprevistos de la vida;

·         en la resistencia a los excesivos planeamientos;

·         en la sorprendente capacidad y serenidad frente al sufrimiento etc.

15.3 En relación al mundo

3.1 En relación al mundo los valores se manifiestan:

·         en no sentirse dueño del mundo: es de todos;

·         en la alegría que proviene de la pobreza;

·         en lo provisorio de la vida y en una constante movilidad;

·         en no acumular bienes;

·         en la frugalidad del alimento y del vestido;

·         en la despreocupación por el futuro, en no ser ambicioso, en cierta improvisación ante el futuro;

·         en el poco apego a la riqueza;

·         en la generosidad de dar.

15.4 En relación a los otros

4.1 Manifiestan valores franciscanos:

·         la hospitalidad y la no acepción de personas;

·         el tratamiento familiar con todos, sin distinciones;

·         la solidaridad y una gran sensibilidad hacia los sufrimientos de los otros;

·         la conciencia de fraternidad;

·         el gusto por el encuentro, por la reunión simple y gratuita;

·         la acogida de las personas: siempre cabe uno más.

4.2 Estos son algunos valores apuntados. La enumeración completa de los mismos seria muy extensa. Los más citados por casi todos son: la simplicidad, la pobreza, la acogida, y la relación familiar con todos.

15.5 Donde más aparecen

5.1 Se constata que la mayor abundancia de valores fue anotada por los hermanos que están entre los más pobres, simples y abandonados. "Los valores franciscanos existen solamente en el pueblo simple y pobre". "Estos valores se encuentran entre el pueblo que está al margen de las decisiones políticas y socioeconómicas". Parece claro que una vida pobre es capaz de percibir y vivir con mayor claridad el carisma franciscano.

15.6 Respuestas negativas

6.1 Por otro lado hubo hermanos que no entendieron la pregunta o no ven los valores como lo revelan estas respuestas:

·         No veo reflejado ningún valor;

·         Son valores humanos, no franciscanos; 33

·         Nuestro pueblo no tiene noción de que sean valores franciscanos; t

·         Creo que Francisco vivió el evangelio. No hay valores exclusivamente franciscanos;

·         No veo ningún valor que refleje el carisma franciscano.

6.2 Otros hermanos notaron valores directamente relacionados con la fe: "una cultura cristocéntrica", "una devoción a la eucaristía", "en la popularidad de Francisco", "en la devoción a la pasión, a la Virgen y a las almas".

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SIEMPRE PARTIENDO DEL HECHO DE QUE LA FRATERNIDAD FRANCISCANA DEBE ESTAR INSERIDA EN EL AMBIENTE EN QUE VIVE, preguntamos:

¿La vida de tu fraternidad tiene algún incentivo para el pueblo de tu región? ¿ Cómo?.

16.1 Respuestas positivas

1.1 A esta pregunta el 87,5% de las respuestas dice que la fraternidad ejerce un incentivo en el pueblo:

·         nuestra fraternidad incentiva al pueblo a la mutua ayuda, a la cooperación, a vivir en paz y en unión;

·         este incentivo se irradia tanto en el orden espiritual, como cultural, intelectual y material;

·         simplemente por nuestro ejemplo, total dedicación a los otros, por la oración y la valorización de las personas;

·         incentivo para organizar la vida: trabajo, construcciones de viviendas.

1.2 Es curioso observar que entre esa gran mayoría el 10% afirma, o al menos mencionan someramente el incentivo en el campo religioso:

·         a través de cursos prebautismales, cursos de novios, cursillos, etc.

·         por la catequesis, confesiones, predicaciones;

·         por la atención a sus necesidades religiosas;

·         el único incentivo está en la línea de nuestra atención sacerdotal.

1.4 Un porcentaje igual especificó que la promoción se realiza apenas en el campo socioeconómico:

·         nuestra comunidad puso el convento a disposición del gobierno;

·         por el trabajo; antes pedíamos limosna, ahora trabajamos;

·         nuestra fraternidad, por la empresa que administra, es un fuerte impulso y un gran aplauso al sistema capitalista.

1.5 Otros respondieron afirmativamente, comprobando esta promoción en las vocaciones nativas: "están comenzando a surgir vocaciones nativas en nuestras parroquias".

16.2 Afirmaciones aisladas

2.1 Cabe destacar algunas afirmaciones aisladas: La influencia es apenas indirecta (varios); claramente no se percibe ningún incentivo; ejercemos mayor influencia como sacerdotes o párrocos; no damos lugar par que nos contemplen como fraternidad; la vida de la fraternidad inserta en la cultura s( ejerce; ningún incentivo entre los ricos; nos conocen más por la actividad que por la vida; si nos esforzamos por ser auténticos siempre seremos signos de contradicción; no estamos todavía dando un incentivo profético fuerte y transformador, sino sólo a los más próximos.

16.3 Respuestas negativas y dudosas

3.1 Entre el 6,2% que duda o encuentra que la fraternidad ejerce poco incentivo, aparecen argumentos como:

·         nuestra fraternidad no está muy cerca del pueblo;

·         nuestro incentivo es un simple paliativo, no una solución planificada;

·         pasamos apenas como sacerdotes seculares;

·         apenas nos admiran, no nos conocen como fraternidad;

·         porque estamos preocupados por nuestra vida individual.

3.2 Por fin los que niegan, en porcentaje igual o superior, argumenta:

·         no hay incentivo, dado que no hay aquí vocaciones nativas;

·         ¡ningún incentivo!; no van más allá de una simple admiración;

·         Siendo extranjeros y ricos a los ojos del pueblo, somos respetados por el trabajo social, pero inalcanzables para ser imitados o para tener seguidores.

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LA VIVENCIA DE LOS CONSEJOS EVANGÉLICOS NO ES UN PRIVILEGIO DE LOS RELIGIOSOS, y por lo tanto Preguntamos:

¿Cómo el testimonio del pueblo puede ayudarnos a vivir la pobreza, la obediencia y la castidad?.

 Dado que los consejos evangélicos son patrimonio de la Iglesia universal, interesa a los formadores analizar en qué medida la idea y la actitud del pueblo constituyen un testimonio válido en orden a vivir los compromisos de la obediencia, pobreza y castidad.

17.1 La lección del pueblo

1.1 Una gran mayor(a ve claro que el pueblo tiene mucho que enseñarnos en cuanto a la vivencia de los votos, particularmente en cuanto a la obediencia y la pobreza. En el pueblo se encuentran elementos positivos que nos dan horizontes estupendos sin mucha palabrería. Es preciso "darles oportunidades a que ellos ejerzan sobre nosotros el don de profecía y que nos hagan tomar conciencia n; personalmente vivo en permanente actitud de respeto, de admiración y de aprendizaje vivencial de fe delante de los campesinos. Casi nunca son conscientes de los valores que tienen en sus tradiciones o en su cultura indígena. El pueblo a menudo tiene muchísimo que enseñarnos, por tanto, una real inserción en el seno de nuestro pueblo de modo de enriquecernos con sus valores.

1.2 El pueblo es un ejemplo para nosotros por su "pobreza, sencillez de vida; se contentan con poco en cuanto a la comida, al vestir y al vivir". "La pobreza del pueblo que sufre cuestiona nuestra pobreza, que no conoce necesidades". En cuanto a la obediencia él muestra el respeto a la autoridad paterna, a la autoridad legítima, al sacerdote. "Están sujetos a un destino feliz, o no, identificándolo de algún modo con la voluntad de Dios n. "Es un pueblo muy sensible a los llamados de las necesidades comunitarias". En cuanto a la castidad, se destaca en el pueblo el esfuerzo por mantener la fidelidad matrimonial, lo que nos debe impulsar a mantener nuestra fidelidad. Algunos señalan "el recato de las mujeres, especialmente de las campesinas. No van solas a parte alguna para no suscitar sospechas". "El pueblo acude precisamente a nosotros porque espera encontrar personas sin segundas intenciones". El pueblo defiende la familia aún con dificultades enormes u nos enseña la fidelidad, es un pueblo que nos valoriza como amigos'. "Lo ve todo con ojos puros n. "Sin maldad, como si viera la voluntad de Dios". 'La castidad adquiere forma de solidaridad y amor desinteresado y abierto sobre todo hacia los más necesitados". "Es un modo de ser de la sexualidad".

17.2 Respuestas negativas

2.1 Algunas respuestas dicen que muchas personas ni conocen ni entienden nuestra forma de vida. "Los consejos evangélicos no están muy valorizados entre el pueblo. Casi es imposible que ellos crean que uno vive los votos, especialmente la castidad. Sin embargo los consejos evangélicos ayudan a la gente a valorar su vida".

2.2 Sólo algún hermano encuentra que el pueblo no ofrece ningún testimonio que nos ayude a la vivencia de los consejos evangélicos.

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HERMANOS Y CUESTIONES SOCIOPOLÍTICAS

En la iglesia existe una preocupación creciente por ser levadura evangélica en el orden social y político:

a) ¿ Qué interés manifiestan los hermanos en conocer todo lo que se relaciona con el orden social y político?

b) ¿Se dialoga en tu fraternidad sobre este tema?

18.1 Interés de los hermanos

1.1 El hecho de ser religioso nos relaciona con la situación real de nuestro pueblo, para el cual los problemas de orden sociopolítico adquieren cada vez más importancia. Se analiza el interés de los hermanos por lo que se relaciona con el orden socio-político y el diálogo entre ellos sobre el mismo tema.

1.2 Un alto porcentaje de hermanos afirma su preocupación por conocer y dialogar sobre el orden socio-político. Son pocos y de edad avanzada los que creen que no es conveniente conocer ni dialogar sobre estos temas. Esto dividiría la comunidad, que por otra parte está "muy ocupada en anunciar la palabra de Dios". Las respuestas de todos los formandos señalan que es necesario tal conocimiento y diálogo. Algunos lamentan que no se dé en la debida forma, es decir, con madurez y profundidad.

1.3 En aquellas regiones donde es critico el problema sociopolítico, los hermanos, demuestran mayor sensibilidad y consideran más urgente conocer el problema.

1.4 Se nota cierta diferencia en el aporte de Brasil; las respuestas del Brasil aparecen más moderadas en tanto las del resto de América Latina más radicalizadas.

18.2 Los Ministros Provinciales

2.1 Los ministros provinciales dan respuestas moderadas en las que aparece una buena dosis de cautela en cuanto a los problemas políticos. "No solamente manifiestan interés, sino que nos toca sufrir las consecuencias... por nuestra condición de extranjeros no nos queda más remedio que compartir románticamente la suerte del pueblo... por otra parte pienso que la liberación no es sólo liberación social, económica y política" "No es un tema obsesivo, pero uno de los temas importantes de las reuniones comunitarias, a pesar de obviarse en algunos encuentros más generales para evitar confrontaciones radicalizadas. Y por cierta autocensura y miedo”. “Nos ayudamos a nosotros mismos y a otros a formar un juicio crítico sobre la situación nacional”.

18.3 Dificultades para el diálogo

3.1 Entre aquellos que se expresan afirmativamente en cuanto al interés por conocer y dialogar afloran algunas objeciones o problemas.

3.2 La falta de preparación y comprensión para abordar la cuestión política y social que permita ir al fondo de los problemas. Tampoco se está preparado para el diálogo de modo que fácilmente surgen discusiones que ofenden las personas. "Se excluye el tema por falta de serenidad y miedo de sentir, dice un hermano.

3.3 No se habla por miedo a las denuncias ante la autoridad. Alguien afirma: "hay que compartir el silencio obligado del pueblo”. “Existe una exacerbación tal del sentimiento político, debido al estado de represión política en que se vive... no se puede mencionar siquiera la expresión "justicia social", porque se considera hacer política, lo cual está prohibido “.

3.4 Se calla por respeto a la opinión de otros hermanos que conciben de manera distinta, a menudo, el compromiso socio-político.

3.5 A menudo el interés es superficial, rozando sólo lo anecdótico, en base a lo recogido en los medios de comunicación social.

3.6 El hermano extranjero aparece como espectador, no comprometido con la situación del pueblo, por temor a que con seguridad podría ser expulsado y el abandono en que se vería el pueblo seria mayor.

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UNIDAD Y PLURIFORMIDAD

Ningún testimonio externo será válido sin una búsqueda de la unidad entre nosotros.

¿ Cómo evalúas las relaciones entre a) hermanos extranjeros y hermanos nativos; b) entre clérigos y no-clérigos; c) entre jóvenes y viejos; d) entre la Provincia madre y la Viceprovincia o Misión?

La vida religiosa centrada en un concepto de unidad, que muchas veces se pretendió fuera uniformidad, hoy se ve enfrentada con el concepto cada vez más rico y complejo de la pluriformidad. Esto se ve particularmente en las relaciones de los hermanos en razón de su origen, de su condición clerical, de la edad, y del territorio del cual proceden o trabajan.

19.1 Buena integración

1.1 La mitad de los hermanos responde diciendo que no ve problemas en ninguno de estos tipos de relaciones. “Gracias a Dios vivimos las mejores relaciones”, "existe una gran comprensión y una gran unión», "Existe perfecta armonía”. “Comprensión sin distinción ni preconceptos”.

Este mismo grupo descubre pluriformidad en cuanto a la mentalidad, cultura, actividad pastoral, edad, señalando que aquella no rompe la unidad. “Las fraternidades están suficientemente maduras para hacer prevalecer la unidad y la caridad por encima de todas las posibles diferencias de edad, nacionalidad, mentalidad, posición social, opción vocacional y ministerial".

1.2 En cuanto a los formandos, la mitad no encuentra problemas; en cambio los encuentra la otra mitad en lo que mira especialmente a las relaciones entre hermanos clérigos y no-clérigos, de lo que hablaremos más abajo.

19.2 Hablan los provinciales y formadores

2.1 Los ministros provinciales muestran una visión global optimista, constatando que las cosas han mejorado frente al pasado, pero que aún queda mucho por hacer. "Tenemos ciertos problemas de integración, en algunas regiones culturalmente muy diferentes, pero se están superando con el nuevo estilo de vida fraterno y con el nuevo tipo de formación", "sólo existen las diferencias propias de la autonomía en las opiniones, como existe en todas partes: más o menos conservadora o progresista.

Pero eso no se tiene en cuenta ni es negativo para la fraternidad". 'Se necesita caminar mucho todo vía en este camino, hasta llegar a un clima de verdadera y mutua confianza, no tanto entre hermanos de diversa edad y nacionalidad, sino más bien de diversa mentalidad".

2.2 Los formadores se muestran optimistas, todo lo ven bien, salvo en alguna región.

19.3 Problemas en la integración

3.1 Cuando se percibe falta de unidad se señalan algunas razones o elementos: Sobre las relaciones entre clérigos y no-clérigos se dice: "Los clérigos tienen prioridad en todo". "De parte de los no-clérigos se nota una cierta frustración que no favorece la unidad. Se encuentran marginados". "Los no clérigos en otros tiempos fueron postergados en su formación humana y cultural; creo que esta discriminación ha desaparecido o está en vías de total desaparición". Los “no-clérigos que poseen una formación cultural o profesional se integran más fácilmente que los que carecen de ella. Los otros son "utilizados" por los clérigos". Los clérigos se sienten privilegiados.

3.2 Ante estos problemas los formandos son más críticos, en tanto los formados constatan que la situación ha mejorado mucho con relación a tiempos pasados.

3.3 La relación extranjeros-nativos aparece como problema con mayor frecuencia en las provincias de habla hispana que en las de habla portuguesa.

Esto se debe a que: "no se conoce suficientemente la cultura de origen del hermano de modo que se favorezca la integración". Los jóvenes formados por extranjeros, al cabo de unos años (diez, por ejemplo) abandonan su mentalidad de nativos y adoptan mentalidad de extranjeros. Los extranjeros se consideran superiores y en ocasiones no valoran las cualidades de los nativos, ni en lo personal ni como raza.

3.4 En cuanto a las fricciones entre jóvenes y viejos se dan algunas constataciones: con frecuencia mutuamente no se entienden, en orden a sus formas de vida: "El mayor problema se da entre los jóvenes y viejos; éstos no aceptan la nueva generación ni su nuevo modo de ser'. El problema no se provoca tanto por la edad cuanto por una mentalidad distinta. Los jóvenes arguyen que los mayores les muestran desconfianza, y los mayores "se quejan de no ser tratados por el debido respeto y cariño como antes se hacía, y a ellos les gustan.

3.5 Hay hermanos mayores que no aceptan la pluriformidad y esto es para ellos motivos de sufrimiento.

3.6 Con respecto a las relaciones con la provincia madre algunas circunscripciones se sienten abandonadas y no tomadas en cuenta. En general se sienten en buenas relaciones, pero al parecer este sentimiento no lo participa el resto de la jurisdicción. "La provincia se encerró en sí misma, queriendo protegerse contra cualquier emigración de sus miembros a nuestra viceprovincia, pues el envejecimiento de sus miembros le crea inseguridad y patología senil. La viceprovincia se está lanzando a la formación de vocaciones autóctonas". “Hay interés y apoyo de parte de los superiores mayores de la Provincia madre; de parte de los hermanos de allá, no se "palpa" especial interés por nuestra situación, suerte y trabajo aquí. Las relaciones son malas a nivel institucional, la Provincia considera la misión como un hobbie de personas extrañas".

3.7 Los superiores en general se sienten en buenas relaciones, pero al parecer este sentimiento no lo participa el resto de la jurisdicción. Cabría preguntarse si al juzgar estas relaciones no se tiene en cuenta, primordialmente el factor económico. Los extranjeros en general mantienen buena comunicación con la provincia madre. Los nativos se lamentan de no tenerla, lo cual provoca tensiones en su propia región. "No por algún tipo de hostilidad, sino por la ausencia de relaciones, a no ser a nivel personal entre los que son de la Provincia: viajes, cartas, etc., los nativos "cero”.