EXPECTATIVAS Y PISTAS DE SOLUCIÓN

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INTERÉS Y PARTICIPACIÓN EN LA PASTORAL VOCACIONAL

¿Cómo debería ser el interés y la participación de TODOS los hermanos en la pastoral vocacional y en la formación de los candidatos a la Orden? Indica algunos medios concretos para este fin.

Teniendo en cuenta la importancia de la planificación para toda realidad o trabajo pretendemos auscultar las sugerencias de los hermanos en cuanto a la formación de los candidatos, desde una pastoral vocacional de iniciación hasta el término mismo de nuestras vidas en este mundo, con el fin de visualizar el futuro de la formación en nuestra orden y en América Latina. Con este fin tenemos ante los ojos las respuestas de los hermanos a las diez últimas preguntas del cuestionario, que en general nos han dado un gran aliento en nuestro trabajo inicial de preparación de la ALAC.

36.1 Interés creciente y medios propuestos

1.1 La casi totalidad de las respuestas recibidas dan por aceptado el planteo de la pregunta en cuanto se reconoce que TODOS somos responsables de la pastoral vocacional como consecuencia lógica de nuestra vivencia o testimonio de vida. Acerca de este punto de vista se podrían traer muchas afirmaciones de los hermanos, desde los más ancianos hasta los aspirantes y formandos más jóvenes.

1.2 Un hermano brasileño dice que en más de una ocasión se le han acercado jóvenes planteando sus inquietudes vocacionales con esta afirmación: " Yo quiero ser como usted'. Es pues el testimonio de vida una fuente importante de vocaciones y una forma de renovación interna de nuestras comunidades, conscientes de esta realidad.

1.3 Otro grupo grande de respuestas presente el perenne e insustituible medio concreto de la pastoral vocacional:

La oración por las vocaciones. Oración que recorre todas las gamas imaginables, desde la oración personal, comunitaria, familiar, parroquial, de grupos juveniles, religiosas contemplativas, etc. Está pues muy presente en los hermanos que es Él el que llama.

1.4 Tratándose de medios concretos para fomentar y favorecer el interés y la participación en la pastoral vocacional vamos a señalar sólo algunos de lo mucho que los hermanos indicaron en sus respuestas, todas muy interesantes, y que de por si ya están indicando el lugar que ocupa hoy esta inquietud en cada uno de ellos.

1.5 “A los jóvenes hay que darles calor humano, comprensión, amistad, recibirlos en nuestras fraternidades algunos días, incorporarles nuestros trabajos pastorales, de casa, de oración, de recreación, etc." Otro dice, teniendo en cuenta los mismos deseos del anterior" "Admitirlos en nuestras casas supondrá corregimos de muchas melas costumbres...".

1.6 La visita a sus casas, el conocimiento de sus padres, familiares y demás instancias de trato continuo de los candidatos nos dará y les dará más conocimiento mutuo, más aprecio y más confianza.

1.7 No pocos hermanos apuntan a la necesidad de que los hermanos debemos hablar más de estos temas en nuestras conversaciones diarias, interesarnos de los jóvenes que nos frecuentan, realizar reuniones con ellos y algunos formadores, cuando se dé la ocasión. Es decir hablar sobre el tema.

1.8 Es interesante constatar que algunos hermanos indican como un medio concreto la incorporación de los candidatos a las fraternidades: "Cada fraternidad debería tener candidatos como observadores de nuestro estilo de vida...”.

l.9 Saliendo al paso de posibles dificultades al respecto, pero conscientes de atender a los candidatos, debidamente se señalan casas especiales para estos casos, como "Casa de espiritualidad", Casas para jornadas juveniles, Clubes Vocacionales, Encuentros de Juventudes Franciscanas, etc. Lo interesante es que cada fraternidad cuide de los candidatos que Dios les vaya enviando.

1.10 No faltan los que indican la necesidad de que en cada fraternidad haya un encargado especialmente destinado a la pastoral vocacional y al cuidado de los jóvenes, para quien se pidió, como para todos los formadores, un aprecio, estima y apoyo.

1.11 Un hermano insinúa que nuestra apertura y vivencia franciscana debe ir más allá de un simple reclutamiento de vocaciones y preocuparnos de entregar el ideal franciscano a distintos ambientes como las CEB, haciéndolas franciscanas... De allí, sin duda, surgirán vocaciones. Estas serian la OFS para hoy.

1.12 Más de un hermano señala la necesidad de que se nos prepare para tratar con jóvenes mediante jornadas pedagógicas, dinámicas de grupos, etc.

1.13 No faltan los que echan de menos los folletos vocacionales adecuados, libros y demás medios de difusión de nuestra vida, apostolado y demás propaganda.

1.14 Presentes en la planificación vocacional de la Provincia, informados de los quehaceres en este campo todos trabajemos contentos y decididos por las vocaciones, dice un hermano. Y otro añade: no debemos morir sin engendrar nuevas vocaciones... cada fraternidad local debe financiar a sus candidatos, mediante bolsas de estudio, creando el interés de los fieles al respecto. Uno de los temas a tratar en las visitas canónicas debe ser el de la pastoral vocacional de la fraternidad, y de cada hermano. Más de un hermano contestó que este tema debe ser el tema prioritario dentro de cada provincia. No esperar que los jóvenes vengan a nosotros, sino que es necesario salir al encuentro, visitar colegios, formar centros aptos para ello, de allí la importancia que tienen los grupos juveniles de nuestras parroquias. En este sentido especialmente en las respuestas de algunos hermanos de Brasil, se nota un gran aprecio a las parroquias como fuentes de vocaciones...

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NUEVO TIPO DE HERMANO Y ESTRUCTURA DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN

Nuestra Orden es una Orden de Hermanos. En el caso de querer un nuevo tipo de Hermano:

¿Cómo se está preparando la circunscripción para ello?

37.1 Visión general

1.1 En líneas generales la pregunta causó interés en los hermanos, aunque es necesario hacer notar que especialmente entre los brasileños fue entendida como circunscrita a los hermanos no-clérigos, creyéndose que se preguntaba cómo será el hermano no-clérigo del mañana. Lo que causó confusión.

1.2 También entre los de habla castellana hubo algunos que no entendieron de qué nuevo tipo de hermano se trata. "No hay otro tipo de hermano entre nosotros, sino el que siempre hemos conocido. Otro tipo, es otra congregación". “No hace falta ningún tipo nuevo de hermano, sino el de S. Francisco". Al ,tomarse la pregunta como hermano no-clérigo las respuestas fueron: hay que darles oportunidades, porque deben perfeccionarse y profesionalizarse. No hay que permitir que estudien, pues descuidan los trabajos. Les gusta hacerse clérigos. Mejor que sigan como antes. Ya no tenemos hermanos no-clérigos. Que estudien con todos los candidatos, sin forzarlos demasiado...

1.3 Pero una buena cantidad captó el sentido de la pregunta y recibió con muy buenos ojos el planteamiento de la misma, con todo lo que ello significa. todos somos hermanos. Los cargos son simples servicios.

Necesitamos una nueva mentalidad para captar y comprender lo que esto significa: los hermanos clérigos para hermanarse con los hermanos no clérigos, y los hermanos no-clérigos esforzarse para sentirse plenamente incorporados a la fraternidad y poseedores de la veta más cercana al seráfico Padre...

1.4 En esta óptica las respuestas muestran el sentir de los hermanos. "debemos dejar las parroquias y trabajos que nos apartan de nuestra vocación de hermanos", “nada de trabajos estables, somos itinerantes... "No seguir manteniendo grandes casas, que se convierten en grandes quesos". "El clericalismo nos mata, nos divide, nos oprime". Constantemente se invoca a San Francisco. U Volvamos a San Francisco, él nos mostrará el tipo de hermano que el mundo de hoy necesita". Muchos hermanos directamente responden a la pregunta: "Algo se está haciendo para mentalizarnos Se nota que la Provincia avanza en este campo especialmente en la formación, pues los jóvenes vienen con una nueva mentalidad. Son más fraternales" "Las diferentes etapas de formación inicial son comunes para todos los candidatos a la Orden, acentuando la igualdad y la fraternidad". "En los jóvenes se nota ya un nuevo tipo de hermano menor que será el fermento de nuestras comunidades del mañana".

1.5 "Las pequeñas fraternidades ayudan a la mentalización para el cambio". "Nada se esta haciendo entre nosotros para asimilar este nuevo tipo de hermano menor. seguimos clericalizado e inmersos en trabajos pastorales y en parroquias. aun mas, se nos impulsa al sacerdocio dentro de la orden como única menta". "Estamos pidiendo luces en la oración para buscar nuevos caminos. El tiempo nos irá diciendo cuál será el nuevo tipo de hermano menor'. "Caminando se va creando el nuevo tipo de hermanos; adaptándose a las culturas del pueblo, a sus realidades iremos conformando un nuevo tipo de hermanos que responda al mundo y ambiente en que vivimos nuestra vocación franciscana". Queriendo definir al nuevo tipo de hermano, una respuesta dice: "El nuevo tipo de hermano será más equilibrado entre su vida en fraternidad y sus labores de apostolado".

37.2 Formandos

·2.1 Entre los formandos hay una gran claridad en sus respuestas. Ven la igualdad de los candidatos como algo normal, propio de seguidores de Francisco y sus hijos, algo muy presente en los escritos de Francisco, digno de vivirse en plenitud. De allí que algunas existan ya jóvenes muy bien preparados, aún en teología, que no desean ser sacerdotes y se sienten realizados y felices como verdaderos hermanos menores... Para esta cambio de mentalidad acotan no pocos, nos ha servido mucho el estudio de los documentos de la Orden de estos últimos tiempos, como el contacto con los jóvenes aspirantes y candidatos que quieren ser religiosos no sacerdotes.

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ASPIRACIONES DE LOS FUTUROS CANDIDATOS

Señala algunas de las aspiraciones que vislumbras a partir de la realidad que estás viviendo, tendrán a los candidatos a la Orden en tu circunscripción, en tu región, país, continente.

38.1 Visión general

1.1 Como nota aclaratoria, para la mayoría de las respuestas podemos decir que muchos hermanos en sus respuestas pusieron lo que ellos esperan lleguen a ser los nuevos candidatos. Pusieron en sus respuestas lo que los hermanos piensan que los jóvenes aspiran, no lo que con conocimiento nacido del trato con ellos se vislumbra aspiran... Desde luego que esto es poco relativo, por eso que un hermano respondió a esta pregunta diciendo: "No soy profeta, no sé qué piensan los candidatos que todavía no llegan a la Orden...”.

1.2 Sin embargo creemos que podemos presentar un cuadro de lo que los candidatos del mañana mostrarán como aspiraciones partiendo de las respuestas recibidas.

1.3 Darán nueva savia a nuestras fraternidades, mostrando nuevos caminos y viviendo más a fondo los valores evangélicos de oración espontánea y compartida, fraternidad más auténtica, pobreza, obediencia y castidad mejor comprendidas, más insertos en las realidades del pueblo, con ministerios no parroquiales, trabajando pastoralmente liberados de compromisos estables. Más comunicativos, abiertos y espontáneos, dispuestos a romper con las estructuras de aislamiento entre las provincias o circunscripciones en todo orden de cosas.

1.4 Vivirán hermanados en pequeñas fraternidades de testimonio y de presencia, viviendo más pobre y sencillamente. Algunos formarán parte de comunidades eclesiales de base, animándolas y recibiendo de ellas nuevas luces para seguir en la creación de nuevas CEB... Como una comunidad apostólica móvil. Serán promotores y protectores de los derechos humanos, de los más necesitados. Dispuestos a servir a la Iglesia y al mundo. Dispuestos a vivir el evangelio radicalmente al modo de Francisco.

1.5 En común Irán discerniendo lo que el espíritu les irá mostrando en la oración participada, el diálogo abierto, la convivencia fraterna, la búsqueda sincera, el trato afable y la aceptación de continuos reajustes a sus planes y programas de vida que se Irán acomodando a cada momento vivido en plenitud.

1.6 Los jóvenes, dice un hermano, buscan comprensión a sus puntos de vista, más apertura a su generosidad juvenil. Son más fieles al espíritu que a la letra, comprometidos con el hombre y sus problemas. Amigos de la liturgia más expresiva y accesible al pueblo. Alegres, fraternos,

37.3 Formadores "

3.1 Los formadores indican lo que sus circunscripciones están haciendo en cuanto a preparación para este nuevo tipo de hermano menor y que podemos resumir en estos puntos: frecuentes estudios de la cuestión a la luz de los documentos de la Orden, fortaleciendo las nuevas experiencias que el espíritu va suscitando. Apoyando la creatividad y nuevas formas de vida fraterna. Reflexionando continuamente acerca de la fraternidad y sus nuevos compromisos. Oración participada. Responsabilidades comunes, capítulos locales de maduración en la fraternidad... caminar hacia el descubrimiento del valor de la fraternidad hoy. Compartiendo las tareas de la casa, lo mismo que los cargos y oficios. Intercambio de experiencias con otras ramas franciscanas, jornadas de estudio, convivencia, oración, etc.

37.4 Superiores mayores

4.1 Los hermanos Ministros Provinciales indican que los años de formación de los candidatos deben dedicarse a la vivencia de la fraternidad, en todos sus aspectos. Después vendrán los estudios, que en segundo plano, como algo secundario. Somos fraternidades, NO CLERECÍAS,... No más parroquias. Trabajos distintos de los de ahora. Constatamos que ya muchos hermanos están viviendo otro estilo de vida, especialmente los hermanos no-clérigos y los jóvenes. Comprendemos que muchos no pueden cambiar la formación antes recibida... ojalá todos los hermanos logremos estar atentos a los signos de los tiempos. Constante cuestionamiento de nuestro diario vivir.

37.5 Conclusión

5.1 Aparece, pues, en las respuestas, una constatación de lenta, pero segura mentalización del concepto sobre nuestra vocación de hermanos menores. De esta mentalización vivida por todos en sus exigencias hasta formar una fraternidad vida es como, dicen algunos formandos en sus respuestas, nacerá el nuevo tipo de hermano menor según el espíritu de Francisco de Asís. Una última acotación, como algo que favorece esta mentalidad fraterna, de la que estamos hablando. Algunos piden, o sugieren, se elimine el trato de "Padres", entre nosotros, y que nos llamemos "fraternidad capuchina".

-          a sencillos, dispuestos a compartir aún lo que no tienen. Buscan coherencia entre doctrina y vida. Ven con más claridad lo que significa ser religioso,

-          ser hermanos menores. Son radicales en el seguimiento de Cristo. En la vida fraterna gustan de estar interiorizados de todos los problemas. Como algo normal en el seno de una familia, en que todo es participado. Un hermano hacia notar que los jóvenes buscan modelos, esperan que sus hermanos sean modelos de vida, y están dispuestos a imitarlos y a ahondar más aún, pero si no ven estos modelos, se tornan flojos cómodos e indolentes.

38.2 Formandos

2.1 A continuación expondremos lo que los formandos piensan respecto a la pregunta en cuestión, siendo algo relacionado con lo que aspiran los jóvenes candidatos a la Orden, sus respuestas nos pueden acercar más a la realidad del problema que se quiere indagar.

2.2 Los candidatos aspiran a ser capacitados para servir mejor a los hombres en cualquier parte, con un gran espíritu misionero. Compartir con los hermanos y el pueblo los valores evangélicos descubiertos en la oración y la vida en fraternidad. Que se viva lo que se siente como fundamental en el seguimiento de Cristo, al estilo de Francisco de Asís.

·  Ser auténticos. Testigos de los valores del Reino, en medio del mundo.

·  Ser testigos del amor de Dios. Amante de la justicia. Hombres decididos, comprometidos con el pueblo.

2.3 Un formando, viendo su experiencia dice que se vislumbran dos tipos de candidatos: los que miran al pasado como algo estático (visión desencarnada del mundo), y los que miran hacia el futuro con una visión de búsqueda constante. A veces se entremezclan estas dos posiciones.

Aspiran a casas pobres y sencillas, en lo posible arrendadas o prestadas dispuestos a servir desinteresadamente a todos los hombres. Disponibles a todo, trabajadores en equipo.

2.4 Aspiran a concretizar más vivencialmente las necesidades reales de cada país en sus vidas de capuchinos. Lo mismo de cada región. Ansia de servir y cristianizar a los más humildes con amplitud de miras y valores más evangélicos de convivencia fraterna y espontánea. Aspiran a un gobierno más democrático en la Orden, sin barreras de Provincias, con el mayor intercambio posible entre todos los hermanos. Un formando de 30 años: buscan lo que en otro tiempo buscamos nosotros "ser religiosos, no simplemente un club de amigos". Pequeños grupos de hermanos viviendo el carisma en distintos medios según el espíritu, con verdadera fe sobrenatural, no simplemente con simpatía humana.

38.3 Formadores y superiores mayores

3.1 aspiran a tener la posibilidad de vivir al entrar a la Orden el carisma franciscano que los atrajo a seguir su vocación. Libertad para pertenecer al pueblo, teniendo todo y nada al mismo tiempo; alegres y confiados en Dios; solidarios y comprensivos. Serán más conocedores de los documentos de la Orden y de la Iglesia. Serán hermanos, sin prisa de ser sacerdotes. Tendrán en cuenta los medios de comunicación social para hacer presente al Señor en todos los ambientes.

38.4 Conclusión

4.1 Si quisiéramos resumir un poco esta imagen tan diversificada y mitificada del candidato que el Señor nos enviará como el nuevo tipo de hermano menor del mañana y sus aspiraciones, creo tendríamos que hacer una tarea de gigantes.

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CAMBIO DE ESTRUCTURAS, CASAS, MENTALIDAD... ETC.

¿Cómo se prevé deberán ser nuestras casas destinadas a la formación de los futuros candidatos?

39.1 Visión general

1.1 Esta pregunta tiene relación con todo lo que decíamos del nuevo tipo de hermanos menores acorde a las necesidades de nuestro tiempo. Y como fueron las respuestas a la pregunta sobre el nuevo tipo de hermanos que se vislumbra, también, en parte, fueron las respuestas para esta pregunta.

1.2 La mayoría de los hermanos insiste en algunos puntos básicos: casa simples, pobres, en medio del pueblo pobre, igual a las casas comunes de la región. Normalmente casas pequeñas y acogedoras.

1.3 Se señalan dos realidades como necesarias para nuestras casas de formación:

a)             que sean lugar de oración, reflexión, estudio, silencio y tranquilidad

b)             que sean abiertas, hospitalarias, de fácil acceso, con personas de todas las edades, hombres y mujeres, para que los jóvenes se formen en las realidades de la vida común, y la gente los conozca en el estilo de vida.

 1.4 Algunos hermanos piden que nuestras casas de formación tengan, a ser posible, los dos elementos anteriores: apertura y reservación. Con partes y momentos para que cada una de estas actividades de reflexión y de contacto puedan realizarse sin interferirse: "Que nuestras casas destinadas a la formación estén abiertas al mundo, pero con ciertos

lagares totalmente reservados a los religiosos y formandos, a fin de a disponer de lugares y tiempo apropiados a la oración, estudio y convivencia fraternal".

1.5 Algunos hermanos piensan más bien, que deberían existir diferentes tipos de casas para la formación de nuestros candidatos: unas más apartadas del mundanal ruido y otras más insertas en el medio ambiente, conforme a las etapas de la formación en que se encuentren los formandos. Como también el que existan algunas casas más grandes para reuniones y otras más pequeñas para la vida normal de los hermanos. Lo mismo habrá que tenerse en cuenta según el número de los formandos.

39.2 Estudios y pobreza

2.1 En cuanto a lo relacionado con los estudios y la pobreza en los materiales y edificios algunos señalan que nuestras casas de formación deben tener todo lo necesario para cumplir con los requisitos mínimos sin grandes ostentaciones: "Pienso que las casas de formación deben ser establecimientos bien equipados para la formación adecuada de los jóvenes, aunque en casas modestas, como las de cualquier familia, insertas en la realidad cruda de la lucha del hombre por la vida". Otro hermano, siguiendo esta misma idea, añade que no deberíamos hablar de "casas", sino de "lugares" para significar el desapego y lo provisorio de nuestra instalación temporal.

2.2 Otros, en cambio, piden que las casas de formación deben tener todo lo necesario para cumplir adecuadamente la formación que se requiere para estos tiempos modernos. "Todo lo que se invierta en la formación de los candidatos está bien invertido y no es faltar a la pobreza". “Deberán ser, aunque simples y austeras, con bibliotecas y equipamientos necesarios para la formación integral de los candidatos a la Orden correspondiente a nuestros tiempos”.

2.3 Sin embargo, podemos afirmar que la gran mayoría de las respuestas hablan de casas pequeñas, modestas, con ambiente de estudio, oración y compromiso con la realidad.

2.4 No pocos hermanos sugieren que en cuanto a la realización de los estudios de los candidatos, se aprovechen al máximum las diferentes instancias fiscales o particulares con el fin de no preocuparnos tanto de profesores y otras necesidades que ello requiere, llegando hasta la posibilidad de suprimir los seminarios menores, como ya sucede en muchas circunscripciones de A.L. y en otras partes. "Nuestros candidatos deberán frecuentar las escuelas públicas, nuestras casas no podrán ser más simples internados, deberán abrirse a otras posibilidades". Durante los años de formación elemental o humanística los candidatos no necesariamente deben estar en casas de la Orden. Pueden vivir en sus propias familias y en continuo contacto con los hermanos hasta la madurez necesaria para los otros pasos de ingreso a la Orden.

39.3 Ubicación de las casas de formación

3.1 Alguien acentúa que es necesario y urgente salir del sedentarismo y compromiso y dependencia de las elites en que muchas veces se encuentran nuestras casas por estar situadas en grandes ciudades o ser edificios grandes y llamativos, lo que aparta a la gente sencilla y modesta, y atrae a los grandes y poderosos.

3.2 También se detectan opiniones acerca de este tema de las casas de formación, relacionadas con las casas parroquiales, en cuanto que se afirma que éstas también se pueden aprovechar para albergar formandos, constituyéndose en verdaderas casas de formación, iguales a las demás de toda la Provincia.

3.3 En cuanto a la ubicación de las casas de formación también existen diversas y encontradas opiniones. Unos piensan que deben estar ubicadas preferencialmente en las periferias de las ciudades, lejos de las aglomeraciones masificantes; otros, en cambio, opinan que las casas de formación deben estar el corazón mismo de las ciudades, para captar la realidad del mundo y sus problemas, como la cercanía de los lugares de estudios. "Casas humildes, a ser posible alquiladas, en barrios, villas, o ambientes marginados". "Casas pequeñas, de preferencia barrios urbanas, donde los estudiantes puedan acudir a centros de estudio sin dificultad".

3.4 Si una provincia tuviere muchos estudiantes se sugiere la posibilidad de constituirse en un pequeño "archipiélago" de casas pequeñas con comunicación entre si, donde los jóvenes viviendo en casas familiares se empapen del sentido de dependencia y de universalidad. "Si fuese necesario por el número de candidatos divídanse en pequeñas casas intercomunicadas". "Parecería que el sistema de pequeños grupos es el mejor": todos tienen oportunidad de asumir responsabilidades en sus estudios, trabajos, oración y vida fraterna en general, llegando a madurar en su formación con mayor certeza».

39.4 Estudios y otras actividades

4.1 Sobre algunas características y métodos de aprovechamiento del tiempo en las casas de formación se sugiere que los formandos, tengan tiempo de trabajo junto con el pueblo, a modo del pueblo, con el fin de irse preparando para sus actividades en las diferentes alternativas que la provincia presenta. "Serán casas bien insertas en la realidad local, donde los candidatos tendrán oportunidades de participar en la vida del pueblo simple y sufriente".

4.2 Con todo, sin embargo, no podemos cruzarnos de brazos, es necesario aceptar la situación real y partir, con lo que tenemos, abriendo poco a poco nuevos caminos. Inclusive algunos manifiestan que tanta búsqueda de nuevos modelos de casas no es otra que una fuga de aquello que se podría encontrar con más austeridad en nuestras casas tradicionalmente destinadas a la formación.

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PLURIFORMIDAD Y UNIDAD.

¿Cuáles serán los posibles conflictos o problemas de integración dentro del ámbito de la pluriformidad y la unidad en las circunscripciones ?

40.1 Visión general

1.1 Varios hermanos o no entendieron el alcance de la pregunta, o no supieron contestar, o simplemente no quisieron pensar en el futuro, excusándose en la necesidad de "ver para luego hablar".

1.2 Un buen grupo ve positivamente el futuro de la Orden en el ámbito de la pluriformidad y unidad. Muchos creen que no hay problemas, o que nunca los hubo, o que si los hubo ya están totalmente superados. Otros, quizás más realistas, constatan un proceso de maduración progresiva de crecimiento en el ideal de fraternidad y minoridad, tanto que el presente ya aparece como algo muy promisorio.

1.3 Algunos vislumbran para el futuro situaciones normales, problemas sin mayor gravedad, sólo algunos hermanos, a causa del aislamiento, se irán integrando más lentamente. Otros resaltan que en su circunscripción son pocos y muy homogéneos, de la misma procedencia y muy cercanos en la formación y en la edad, lo que significa que no tendrán problemas en el futuro, como no los han tenido hasta el presente.

1.4 Algunos ven un largo camino a recorrer dentro de lo mucho ya logrado, en el ámbito de la formación permanente. Otros señalan que el conflicto, ya que los hermanos más conversadores e irreductibles, comienzan a aceptar, o están aceptando, la actualización, y que de hecho están disminuyendo el número. Otros prevean que los conflictos del futuro serán análogos a los del pasado y del presente.

1.5 Otros, optimistas, piensan que pronto serán superados los problemas, por la formación actual de los jóvenes, dirigida hacia una apertura cada vez mayor hacia los demás, contraria al radicalismo absolutista y en el máximo respeto y amor mutuo, el sentimiento permanente de minoridad.

1.6 No faltó el hermano que catalogó de muy positivos estos conflictos, por cuanto nos ayudan a conocernos mejor y a buscar nuevos caminos.

40.2 Mirando más hacia el pasado

2.1 Algunos hermanos, generalmente de edad avanzada, ven que la situación conflictiva será una constante, dado que los que ingresan y traen ideas nuevas no siempre son aceptados por los que están ya instalados normalmente en la Orden. "El conflicto se dará entre los irreductibles tradicionalistas que no aceptan otra línea". "Preveo un cierto auge de Lefevrismo".

2.2 Otros exaltan la necesidad de " una verdadera reforma" en la Orden, ya que la radicalización e intransigencia de algunos, o lo exótico en las formas de renovación, la falta de conocimiento de los documentos de la Orden, de las Constituciones y del espíritu franciscano, como de una auténtica interpretación de los decretos conciliares, pueden causar desaliento entre los jóvenes y sentido de derrota entre los de más edad.

2.3 Hasta tal punto puede llegar esta desconfianza con las diversas formas de vida de franciscanismo hoy que algunos hermanos aluden a los problemas vividos con cierta amargura, y un superior de circunscripción afirma que en el anterior gobierno hubo una verdadera campaña contra la pluriformidad, en vías de superación, se llegó hasta prohibir la entrada a hermanos que no usaran el hábito.

2.4 Unos pocos no creen en la pluriformidad real y se sienten aplastados, conculcados en sus opciones de vida. "En mi circunscripción no puedo realizarme, pues me obligan a vivir mi vida capuchina fuera de mis ideales justos y sanos, vividos por otros hermanos en otras circunscripciones n.

2.5 Algunos no aceptan lisa y llanamente la pluriformidad por considerarla un eufemismo para canonizar el individualismo. Y prometen luchar por restablecer la unidad: "lo que está hecho, hecho está. Y si Dios no interviene podrán caer todos los valores acumulados durante 750 años". Algunos hermanos solicitan una necesaria profundización y aclaración sobre el tema dado que no logran ver todo su alcance y legitimidad.

40.3 Egocentrismo y gustos personales, falta de verdaderos animadores

3.1 Para otros no se trata de un conflicto sino más bien de divergencias normales en toda convivencia humana: edad, gustos, temperamentos, costumbres diversas. Los problemas los tenemos debido a nuestras fallas humanas. La solución es no buscar satisfacer los gustos personales y estar dispuestos al servicio incondicional de los hermanos.

3.2 Para otros es problema de madurez o inmadurez de la persona, y quizás la no satisfacción en la propia vida religiosa lo que nos impide aceptar al otro tal cual es

3.3 La carencia de verdaderos líderes o animadores de las fraternidades es causa de conflictos internos. "Ninguno de los hermanos se prepara para eso, nadie quiere asumir el papel de dirigente". Un buen animador podrá ayudar a superar muchos problemas de coexistencia entre los hermanos. Si se descuida esta preparación podían darse conflictos entre el gobierno de la Orden y los hermanos cada vez más concientizados de los valores de la persona humana. Sin embargo no falta quien todo lo atribuye a la falta de espíritu de obediencia. raíz de todo mal.

40.4 Conflictos de mentalidades, culturas.

4.1 Como trasfondo, el real problema de diferencia de mentalidad, que no siempre equivale a diferencia de edad, sino a diversos modos de concebir la vida religiosa y la realidad global. "La reidentificación al asumir una nueva espiritualidad más auténtica harán surgir muchos conflictos. La mentalidad estructurada frente a la nueva mentalidad que nace, enfrentará el rigorismo de los nuevos y la inflexibilidad de los antiguos... nos parece alguno de los principales fuentes de conflictos..."

4.2 Los misioneros y las circunscripciones con extranjeros sienten especialmente el problema de la cultura: "si los futuros hermanos nativos de veras desarrollan una vida capuchina coherente con las culturas de sus pueblos, nosotros tendremos que separarnos por no ser capaces de compartir sus vidas. Ellos tendrán que crecer y nosotros desaparecer de aquí". "Vamos a querer que ellos sean como nosotros, sin reconocer sus propios valores".

40.5 Convivencia con el pueblo, apostolado y estructura de la Orden

5.1 No pocos de los conflictos entre los hermanos vienen de fuera, desde la preferencia por hermanos con o sin barba y hábito hasta la toma de posesión en campos socio-políticos. Muchos conflictos internos se ven aumentados por la participación de seglares.

5.2 El apostolado también es fuente de problemas de convivencia dado que está exigiendo cada vez más horarios distintos, encuentros, reuniones, lo que perjudica nuestra vida fraterna, la oración, y el compartir interno que algunos hermanos ven prioritario.

5.3 Para otros, sobre todo los provinciales, será conflicto grave el problema de las casas y del tipo de apostolado: "la sobrevaloración de un sacerdotalismo institucionalista (parroquias) que quiere transformar la Orden en plataforma para sustentación del status y que valora a las personas en función a sus trabajos" contra otra visión inversa que acentúa el peregrinaje, la inestabilidad, la predicación penitencial... La revisión de nuestras estructuras internas aparece como necesaria para evitar futuros conflictos.

5.4 De todos modos, en muchas respuestas, a pesar de todos los conflictos, aparecen la confianza en que todo es factible si hay esfuerzo comunitario, constante búsqueda y formación permanente. "Si existe amor en nuestra vida, todo es posible", dice un hermano de 90 años.

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FORMACIÓN Y PREPARACIÓN DE FORMADORES

Aunque todos tienen que estar preocupados con su propia formación y con la de los que piden para iniciarse en nuestra vida capuchina, sin embargo cada circunscripción destina algunos de sus miembros para realizar como principal actividad, la formación de los hermanos. En este sentido

¿ Qué caminos o pasos deberían ser dados en tu circunscripción para seleccionar, preparar y capacitar "formadores" adecuados con los actuales desafíos de nuestra realidad?

41.1 Visión general

1.1 Frente a esta pregunta que despertó gran interés, afloró la problemática realidad de la falta de personal suficiente para tantas labores que los hermanos llevan delante en nuestra A.L.: "Somos tan pocos que parece utópico pensar en dedicar mucho tiempo para capacitar formadores N. "No se deben cerrar casas para este fin, pues el pueblo nos necesita". "No se puede pedir ayuda a otras provincias porque están en las mismas condiciones".

1.2 Sin embargo, aparece también en las respuestas un anhelo muy sentido y profundo con relación a la formación de los formadores. "Es natural que si queremos tener hermanos bien capacitados, deberemos tener formadores capacitados y adecuados a los tiempos actuales, con todos sus desafíos y problemas, que sepan conducir a los jóvenes correctamente, y con ellos, caminar juntos en la búsqueda del Señor. De ahí la necesidad de la selección y preparación de los formadoras n. "Todo cuanto se haga en este sentido, añadía otro hermano, es totalmente justificado" .

1.3 Muchos hermanos encuentran que es importante que cada circunscripción tenga su programa de estudios correspondiente a sus realidades concretas. La pastoral vocacional debe ser presentada más como un campo de trabajo donde cada religioso sienta se incentivado a trabajar con sus propias habilidades; aunque sólo puede ser estimulado quien se siente espiritualmente bien, pues la formación es obra del amor. Se tiene la conciencia que la formación debe darse más por el testimonio de vida de toda la fraternidad que por la entrega de conocimientos. La Fraternidad forma.

1.4 Otros, sobre todo en las regiones donde trabajan extranjeros, piensan que quienes se abocan a la formación deben conocer muy bien el idioma y las costumbres del país respectivo y de los formandos mismos, sentirse a gusto con ellos, integrados totalmente al proceso del país. Esto mientras no existan nativos, que es lo ideal para este trabajo de formación.

1.5 "Que los hermanos estén interesados en la formación y sean respetuosos de los valores del lugar, de la vida, ambiente y modos de ser de los nativos. Dar preferencia a los nativos en el campo de la formación”. “Antes que nada procurar tener hermanos nativos entre los cuales se pueda escoger a los futuros formadores”.

41.2 Formadores capacitados

2.1 En relación a las dificultades que presenta el trabajo de selección, preparación y capacitación de formadores, como también en cuanto a las cualidades que debe tener el formador, los hermanos en sus respuestas nos entregan un abundante material de reflexión, que procuraremos resumir.

2.2 En cuanto a las cualidades que deberían tener los hermanos encargados directamente de la formación, enumeramos: que sean abiertos, que vibren con los jóvenes, que sean adaptables y sensibles a toda experiencia de vida humana y religiosa. Que tengan su personalidad bien formada, madurez humana, cristiana y religiosa, insertos en la realidad y fieles a sus ideales franciscanos. Que tengan conciencia de los problemas sociales y del mundo que los rodea. Que sean hombres de oración, abiertos y comprensivos, no rigurosos, ni laxos. Dignos de imitación y comprometidos con la vida religiosa y comunitaria. Que sean firmes en la fe, realizados en su vocación, maduros emocional y afectivamente, con amor a la iglesia y a la Orden.

2.3 Que existan algunos hermanos especializados en orientación vocacional para el trato con los candidatos más necesitados de estos servicios. Quienes no son educadores propiamente tal, deberían participar en reuniones y jornadas sobre estos temas con el fin de capacitarse y saber tratar a los jóvenes que llegan hasta nosotros.

41.3 Cómo capacitarse

3.1 Las expresiones vertidas en las líneas anteriores son citas directas de algunas respuestas recibidas sobre las cualidades de los formadores o de las personas que tratan con los jóvenes. Ahora, para adquirir tantas cualidades y virtudes algunos hermanos señalan instancias o posibilidades que, aunque no agotan los caminos a seguir, es bueno tenerlos presentes.

3.2 Antes que nada se piensa en destinar hermanos a tiempo completo a este campo de la selección y preparación de formadores, que al mismo tiempo ayuden a la formación permanente en la provincia. Hermanos que se mantengan en contacto con el pueblo y sus necesidades, con los hermanos y sus necesidades, con otras ordenes y congregaciones religiosas, pulsando sus aspiraciones y experiencias, con institutos formadores de la Iglesia o fiscales, etc. Todo esto en el ámbito de sus provincias, países, continente, es decir, a todo nivel. Que aprovechen cursos y jornadas de capacitación de las conferencias de religiosos de cada país y de la CLAR, de CEFEPAL o de diferentes centros de capacitación sobre vida franciscana, relaciones humanas, antropología, sociología, sicología, dinámica de grupos, vivencia y experiencia de Dios, etc. A este respecto algunos piensan que quienes sean destinados a la formación primero tengan algunos años de experiencia de vida entre los pobres, o en parroquias, o aún en trabajos de formación, para después realizar algunos cursos más intensivos de capacitación que enriquezcan las experiencias ya adquiridas, sin olvidar que la capacitación nunca se adquiere totalmente y siempre se debe estar con las antenas bien alertas para no estancarse.

41.4 Miedo al tecnicismo

4.1 Existen también algunas respuestas que indican desconfianza en los hermanos capacitados en demasía. Un hermano afirma: "Hay que evitar que existan especialistas en la Orden". "La demasiada especialización nos ha llevado al lagar en que estamos (se entiende en sentido negativo)". "Para estos hermanos es imposible o inútil una especialización en estos ramos del saber. Piensan que basta una vida religiosa vivida en profundidad, lo demás está de sobra... "Hermanos no tan Leídos "letrados" o viajados, cuanto hermanos que vivan sobre todo su vocación religiosa franciscana y capuchino”. "Menos libros y más vida". "Las hormigas y los técnicos están acabando con la Orden”.

41.5 Conclusión

5.1 Las respuestas a esta pregunta nos dan una visión global de la preocupación que los hermanos tienen acerca de la capacitación que deben tener los encargados de la formación directa de la Orden. Ahora sólo resta que cada Provincia o circunscripción haga realidad lo que los hermanos han manifestado en sus respuestas.

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FORMACIÓN PERMANENTE

Considerando que la formación de los candidatos de nuestra parte una constante renovación y capacitación.

¿ Cómo se podría incentivar la formación permanente en los próximos años?

42.1 Visión general

1.1 La Formación permanente fue aceptada por todos los hermanos que respondieron. Parece ya un concepto internalizado .en la Orden, aunque en muchos hermanos, sólo como un deseo. Como una aspiración, con lamentos del tiempo perdido, en otras como una exigencia para los más jóvenes, para otros como algo en proceso.

1.2 Teniendo en cuenta las respuestas recibidas dividimos los aportes en tres grandes líneas.

12.2 Fundamentación

2.1 Los hermanos fundamentan la necesidad de la formación permanente afirmando que ésta se adquiere queriendo perfeccionarse. " Cada hermano debe tener en forma personal esta exigencia de su vocación propia como algo normal". Otros hermanos afirman en sus respuestas que el mismo Dios nos llama y exige perfeccionarnos, escuchar su voz será nuestra preocupación. De allí la necesidad diaria de orar. En la oración encontráramos los caminos de la perfección, hacia donde se dirigen nuestros esfuerzos de capacitación y formación permanente. "Si un ciego guía a otros ciego, ambos caerán en el hoyo. Es necesario ser luz del mundo, luz que nos viene del Señor. Como Francisco, es necesario comenzar cada día de nuevo".

2.2 Pero no estamos solos en este esfuerzo de capacitación y formación permanente, ésta es preocupación de toda la comunidad. Es una actitud de comunión con los hermanos, donde cada hermano es consciente de sus responsabilidades y donde cada hermano tiene confianza en el hermano que camina a su lado. "Es necesario aportar algo de lo que tiene a los demás hermanos". Un hermano fundamenta la formación permanente como algo lógico y natural, al alcance de todos: " Cada uno puede, si lo quiere, realizar su formación permanente en dondequiera que esté; para la formación especializada, en cambio, tendrá que acudir a centros especializados".

42.3 Medios

3.1 Para comprender mejor los diferentes medios concretos que se coligen de las respuestas tomaremos por separado los aportes propuestos por Superiores mayores, encargados de la formación, otros hermanos.

3.2 Superiores Mayores: se propone un segundo noviciado para todos los hermanos, como un reciclaje. La creación de una Comisión de Formadores, liberados de toda otra actividad para dedicarse a animar e intercambiar experiencias de formación permanente entre las fraternidades de cada circunscripción. La confección de un programa de formación completo, atractivo y actualizado en sus contenidos métodos y organización. Propiciar instancias de intercomunicación a diferentes niveles dentro y fuera del país, entre capuchinos y otras ramas franciscanas, utilización de medios, conocimientos, de experiencias, intercambio de programas de estudio, etc. Apoyo al CEFEPAL como integración franciscana continental. Fomentar la confianza de cada hermano y su personal obligación a perfeccionarse, aprovechando las visitas canónicas a las fraternidades y a cada hermano.

3.3 Encargados de la formación: mentalización de los propios formadores. "De tiempo en tiempo, los encargados de la formación deberían volver a las fuentes y subir a los montes de la contemplación y estudio reflexivo, para luego descender a sus formandos con nuevos bríos, impulsados por el espíritu". También los formadores indican sus deficiencias y la conveniencia de los estudios psicológicos y técnicas de trato y comunicación. Crear en sí mismos y en sus formandos hábitos de estudio serio, constante retorno a los escritos de San Francisco y a las sagradas escrituras. Permitir a los hermanos que prosigan estudios superiores cuando se ve que eso favorece el desarrollo de sus aspiraciones y beneficia a la comunidad. “Dar oportunidad a los hermanos para que realicen funciones que les impulsen a desarrollar exigencias por encima de lo habitual, creando en ellos estímulos de renovación y estudio".

3.4 Otros hermanos: muchos hermanos hicieron presentes sus inquietudes indicando medios concretos que acentúan la formación permanente. Sólo extraeremos los más significativos: antes que nada favorecer nuevos estilos de vida religiosa y franciscana en nuestras comunidades como un impulso de renovación. Experiencias nuevas de vida religiosa. Creación de boletines informativos, aprovechados para la formación. Invertir más en libros, biblioteca, archivos, y demás medios para la formación de los hermanos, de común acuerdo con la fraternidad, como un compromiso comunitario de aprovechamiento de esos medios. Liberar a algunos hermanos cada año para la realización de un año sabático de formación en sus vidas. Reanimar a los hermanos cansados, ancianos, desalentados o con problemas. Que cada hermano pueda especializarse en lo que ya está haciendo mediante cursos grandes o pequeños de aggiornamento, o bien con los llamados cursos intensivos de dos o tres meses. Visitar la casa de formación u otras para dedicarse al estudio y reflexión personal. Favorecer la creación de diversas celebraciones litúrgicas entre los hermanos que los impulsen a la renovación.

42.4 Dificultades

4.1 Aunque todos los hermanos reconocen la necesidad de la formación permanente y proponen diferentes medios para adquirirla, algunos, sin embargo, hacen notar las dificultades que frenan esta importante tarea personal y comunitaria: exceso de trabajo, falta de hermanos en número y calidad, excesivo intelectualismo, hermanos aislados,- cansancio y desaliento, pereza y desinterés, algunos hicieron notar también como dificultad la existencia de hermanos privilegiados, especialmente en el manejo del dinero, administración de bienes y oportunidades de mayor estudio y perfeccionamiento.

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EXIGENCIAS DE LA VIDA Y REALIDAD FUTURA

La implantación de la Orden en un determinado ambiente (parroquia, diócesis, país continente) nos señala caminos específicos para vivir nuestra vida capuchina. En este sentido:

Enumera cuáles serían las exigencias de la Iglesia local, diocesana, nacional y latinoamericana para nuestras futuras actividades y modo de vivir.

3.1 Visión general

1.1 Las respuestas a esta pregunta de la encuesta reflejan la visión de los hermanos sobre nuestro papel dentro de la Iglesia, las líneas de la iglesia universal, el modus procedendi de las iglesias locales y el anhelo que se respira en las iglesias latinoamericanas por las noticias, intercambios y conocimientos de las líneas de acción de los diferentes obispos y hermanos latinoamericanos.

1.2 Muchas veces se hace alusión con grandes expectativas, de la próxima Asamblea Episcopal Latinoamericana de Puebla, como centro de referencias iluminadoras, esperándose mucho de su realización y repercusión, a juzgar por- el impacto que ha causado ya en los pasos dados en su preparación.

1.3 En la mayoría de las respuestas de los hermanos se perciben un legitimo deseo y aspiración sincera de vivir en profundidad y autenticidad el ideal de vida de Francisco de Asís, como algo pedido por la Iglesia de hoy. Un hermano dice: "Pienso que la Iglesia, a todo nivel, exige de nosotros que seamos lo que hemos prometido en nuestra profesión religiosa; mostrándonos al pueblo como auténticos hijos de S. Francisco en fraternidad, minoridad y apostolicidad".

1.4 Las respuestas al cuestionario muestran que en el futuro la vida y la realidad del mundo en que vivimos exigirán de cada uno más autenticidad en el seguimiento de su vocación. Existe un gran y generalizado llamado a convertirnos en verdaderos testimonios de vida religiosa y franciscana, que los demás sólo leerán en el espejo de nuestras vidas, más que de nuestras palabras. Por eso se apunta en las respuestas la primacía del ser sobre el hacer. "La vivencia en profundidad de los valores que un día profesamos son más importantes y decisivos para nosotros que todo lo que hagamos; siendo verdaderos capuchinos serviremos mejor a nuestra iglesia local, nacional, y latinoamericana.

13.2 Formación responsable e integral

2.1 De nuevo aparece en las respuestas el camino de la responsabilidad personal y comunitaria, del compromiso al estudio de nuestra vocación y formación permanente como exigencias para visualizar mejor nuestro papel futuro en nuestro servicio a la Iglesia. Debemos preocuparnos seriamente de nuestra formación integral, dice un hermano, procurando que esta formación sea sólida y aterrizada, que haga a los hermanos profundamente humanos, hombres de nuestra época e hijos de nuestro tiempo: “El capuchino debe ser hombre de Dios y al mismo tiempo hombre del pueblo, que habla de Dios con el ejemplo de su vida y con sus palabras, si es que le piden que dé razón de su modo de vivir". "Que seamos de hecho, signos del Reino de Dios que ha de venir, y de modo especial, que santifiquemos las riquezas por nuestra pobreza, el amor por nuestra castidad, y la independencia por nuestra obediencia llevada hasta sus últimas consecuencias".

2.2 El capuchino deberá ser un hombre manso, bondadoso, afable, con autoridad, sin autoritarismos. El apostolado debe ser retomado como una de las características de nuestra vida capuchina al servicio de la Iglesia universal, respetándose nuestros propios carismas. "Los obispos nos pedirán lo que tengamos para ofrecerles, si nos presentamos como sacerdotes, las parroquias y las instituciones clericales; si nos presentamos como una orden de hermanos, trabajos de presencia y testimonio de vida, primera evangelización, apostolado de las comunicaciones, asesoramiento espiritual de grupos especiales”.

2.3 Además de lo dicho, las respuestas de los hermanos apuntan sobre un aspecto bastante repetido y exigido como sincera consecuencia de nuestro seguimiento a Cristo en Latinoamérica, al estilo de Francisco. Dicen: "Nosotros los capuchinos de América Latina precisamos optar más decididamente por los pobres y marginados. No basta que se dé cierta preferencia por los pobres como ellos, vivir como ellos". Se pide integración más normal llegando a compartir sus angustias e incertidumbres para hacer posible una auténtica presencia en el pueblo que nos reclama y exige que seamos fieles al mensaje de Cristo. "Creo que en toda América Latina la Iglesia nos va a pedir a los franciscanos en general una activa presencia y apostolado entre los más pobres y necesitados, en cárceles y hospitales, entre las minorías étnicas de nuestros países, entre los más marginados de la sociedad". Otro hermano concreta estas ideas diciendo: "Debemos ser no sólo para ni con, sino, a ser posible, COMO el pueblo, sentirnos verdaderamente pueblo de Dios".

43.3 Nuestra vida apostólica

3.1 En cuanto al tipo de apostolado de los capuchinos estaremos invitados a asumir, pareciera ser el apostolado itinerante, sin ubicación de casas y lugares, sólo como testimonio profético del evangelio. Con eso también se alienta a dejar para otros los trabajos establecidos y organizados en grandes casas (Conventos y parroquias) que hoy tenemos, como también a estar dispuestos para aceptar otros servicios más acordes con nuestra vocación de hermanos. Por supuesto que varias veces aparece la necesidad de rechazar las invitaciones a nuevos compromisos parroquiales o meramente clericales. "Debemos estar atentos a cumplir nuestro papel de auxiliares de los obispos y párrocos, buscando los trabajos menos deseados por los demás". De aquí nace la necesidad de que los hermanos estén preparados para cualquier trabajo apostólico es siguiendo nuestras sanas tradiciones franciscanas, dispuestos a todo,  capacitados para valerse hasta de los medios más simples para la evangelización.

3.2 No obstante lo dicho, algunos hermanos recuerdan que el carisma de los religiosos está al servicio de la Iglesia, y que nos pueden orientar mejor en la búsqueda y vivencia de nuestra vida religiosa y franciscana, con tal que ellos y nosotros nos compenetremos de nuestros valores. "El hermano menor capuchino estará cumpliendo lo que Dios quiere de él en la medida que sirva a la Iglesia donde vive junto con su pastor". “Estar en todo lo que se pueda, a disposición del obispo, dando testimonio de nuestro trabajo eficiente, sencillo y caritativo". “Disponibilidad en el servicio pastoral según las indicaciones de los respectivos pastores”. "Ser ejemplos de prontitud para atender a los llamados de evangelización y solicitudes de los obispos y de la iglesia universal cuando piden colaboración, aunque esto nos exija sacrificios y renuncias".

3.4 Orientaciones pastorales

4.1 Finalmente como regulando e inspirando todas las respuestas de los hermanos sobre las futuras exigencias de nuestro apostolado en Latinoamérica, aparecen las orientaciones generales del magisterio de la Iglesia Universal, conferencias episcopales, iglesias locales, documentos de la Orden Franciscana y Capuchina en sus Constituciones, diversos estudios de renovación y demás esfuerzos por responder fielmente a las exigencias del carisma propio, fundamentados en la vida de S. Francisco, sus escritos, y la rica historia de los hermanos que nos precedieron en estas tierras.

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ROL PROPIO DEL CAPUCHINO EN EL FUTURO DE AMÉRICA LATINA

¿Crees que los capuchinos tienen un papel especial en el proceso de desarrollo en que viven nuestros pueblos latinoamericanos, con sus culturas propias, su propia religiosidad, sus aspiraciones, deficiencias y modos de ser? En caso afirmativo, ¿cuál sería? En caso negativo, ¿ por qué no?

4.1 Visión general

1.1 Siendo los capuchinos parte de la Iglesia empeñada en ser sal de la tierra y luz del mundo, pareciera que la pregunta no hiciera falta. No obstante los hermanos que respondieron se dieron cuenta que lo que se pedía era algo "especial'. Algo típico de nosotros capuchinos, un aporte al desarrollo de nuestros pueblos latinoamericanos "hoy'. Nadie negó el inmenso testimonio del pasado, por el contrario se valorizó en muchas respuestas la vida de nuestros predecesores. “Los capuchinos han actuado en los procesos de desarrollo de los pueblos en todas las épocas de su existencia”. “Nacimos para servir a los pobres. “Si no tuviéramos un papel peculiar no tendríamos razón de ser como capuchinos”. "Nuestro papel lo descubriremos conociendo nuestra propia identidad. Y más que conociendo, viviendo con autenticidad".

1.2 En cuanto a la clasificación de las respuestas recibidas indicando el papel especial de los capuchinos en el desarrollo de nuestros pueblos latinoamericanos podemos resumirlas en dos grandes grupos o tendencias, relacionadas, ya sea con la vida del pueblo con el cual se vive y trabaja, como con los mismos hermanos con quienes se convive en fraternidad y búsqueda de auténtico servicio al pueblo. Dos grandes modos de ver a los capuchinos en el futuro de América Latina en sus actividades ad intra y ad extra.

44.2 Actividades de los hermanos para con los mismos cohermanos

2.1 Al tratar de definir el rol que los capuchinos como fraternidad y como individuos tendrán en el futuro de América Latina resulta como algo típico la simplicidad de la vida. En un continente con marcadas líneas de subdesarrollo, la vida del pueblo se deja sentir en los hermanos, que anhelan fraternidades pequeñas y modestas, lo que sin duda marcará con hondas huellas a los hermanos del futuro. Ya que si se logra internalizar estas ideas, los más jóvenes no tendrán las influencias de los grandes conventos con su propio estilo de alejamiento de la realidad del pueblo. Muchos hermanos en sus respuestas ponen como una esperanza fuertemente sentida la construcción de fraternidades en el más estricto sentido de la palabra, en comunión de vida y de trabajo, sin dejarse esclavizar por las riquezas, el honor o la ambición. Con sentido de hermano menor, disponible en los más sencillos trabajos, en pobreza y minoridad. Mostrando al pueblo que lucha por un desarrollo a veces forzado por intereses mezquinos, el valor de trabajo, el sentido del dolor, y la riqueza de la fe. Heraldos del gran Rey, hijos del pobrecillo de Asís, dispuestos a hacer presentes el amor en un mundo ajeno a los valores del hombre. En un mundo donde nadie tiene tiempo para el otro, los capuchinos deben dedicar todo su tiempo para el hermano... Se ve al capuchino del mañana como un hombre más metido en el pueblo, más centrado en Dios, más abierto a las necesidades del pueblo, cooperando así con su estilo de vida franco y humilde, alegre y espontáneo, confiado en Dios y en los hombres al paulatino desarrollo de las inquietudes de los más necesitados, como de los más influyentes que querrán seguir sus ejemplos de dedicación. En una palabra, el sufrir de la gente, el camino de la Iglesia latinoamericana, y las diferentes experiencias que ya se están haciendo en este campo de renovación interior de las comunidades y del corazón de los hermanos, se puede colegir, dicen algunas respuestas, cuál será la vida de nuestros futuros hermanos y el aporte que daremos al desarrollo de nuestros pueblos latinoamericanos.

2.2 "El capuchino no puede perder de vista la intrepidez, el coraje y la perseverancia de sus antecesores, pioneros en las misiones de A.L. que supieron unir a su vida interior como religiosos capuchinos, el empuje y colaboración al desarrollo donde ellos estaban". Es pues, una obligación de familia perseguir y fomentar este espíritu audaz, evangélico y servicial de nuestras fraternidades de hoy, donde la presencia del religioso franciscano capuchino, peregrino y forastero, desinstalado y constructor es más necesario que nunca. Esto se respira en esta cita de respuesta a esta pregunta: “Los capuchinos estamos llamados a inspirar el proceso de desarrollo de nuestros pueblos, con los valores evangélicos, defender las buenas tradiciones, las culturas y la religiosidad popular. Promover la paz y la fraternidad entre todos, la justicia y la defensa de los derechos humanos de los más pequeños y débiles". Prácticamente lo que hemos dicho está presente en los discursos del Papa Pablo VI a los capuchinos, discursos que aparecen citados en varias respuestas, como también las cartas de nuestro Ministro General, Hno. Pascual.

44.3 Actividades de los hermanos en relación con el pueblo

3.1 Sin duda que una de las tareas que los hermanos tendrán en América Latina, será la de ser testigos evangélicos y franciscanos, infundiendo en el alma de la gente esos mismos valores. En la lucha por la libertad de sus opresiones y dolores deberá tener el papel de pacificador: "Ser instrumentos de paz". Su papel será el de mantener la religiosidad popular. No permitir que el desarrollo material sofoque la vida religiosa del pueblo y de los hermanos. Deberá liberarse del europeísmo y asumir las líneas propias de nuestro pueblo manifestada en su cultura popular que necesita de nuestra presencia para purificarse y mantenerse en su riqueza. Deberemos esperar que se retome la imagen de hermano del pueblo, de predicador (Demóstenes) del pueblo... Llevar a Cristo y a la Iglesia hasta los más apartados rincones del mundo por su testimonio de vida. Luchar por la liberación económica, social, política y cultural de las gentes a ellos confiada. El capuchino es el embajador del pueblo en una dinámica pastoral mucho más fuerte, especialmente en el trabajo de las periferias de las grandes ciudades, en los centros de desarrollo industrial, en los grupos juveniles, etc., convirtiéndose en signo de contradicción frente a los valores del mundo materialista y en paladín de los valores del Espíritu. Instruir y catequizar a las masas que están siendo llevadas por sendas equivocadas, caminos errados. Deberá ser un anunciador y un denunciador con una mística típicamente profética.

4.4 Misión espiritual

4.1 Finalmente queremos dejar también constancia en forma general que algunos hermanos indicaron como tarea del capuchino sólo el campo espiritual. Otras tareas, sin duda importantes en el campo social, no nos corresponden a nosotros, otros deberán hacerlas. "El capuchino no tiene en este campo del desarrollo social ningún rol propio o especial".

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VALORES PROPIOS EN NUESTRA RENOVACIÓN

¿Cuáles serian, según tu parecer, los principales valores (elementos de renovación) para la Orden en América Latina que se pueden extraer de: a) regla y constituciones - documentos de la Orden (Quito, Taizé, etc...); b) Documentos del magisterio de la Iglesia universal, latinoamericana, nacional; c) cultura popular, religiosidad popular, catolicismo popular?

45.1 Visión general

1.1 Podemos decir que examinadas las respuestas de los hermanos a esta pregunta nos encontramos frente a una de las preguntas que más unanimidad de expectativas nos presenta, ya que todos reconocen que en los documentos de la Orden como en los de la Iglesia en general encontramos la savia vivificadora de toda renovación. Más aún, algunos hermanos recalcan que a partir de los últimos documentos de la Iglesia invitándonos a la renovación, (retorno a las fuentes) es que la Orden ha emprendido la hermosa tarea de la renovación en la que nos encontramos preocupados.

1.2 También algunos hermanos hicieron notar el valor de los elementos de cercanía al pueblo como fuente posible de renovación en nuestra vida de seguimiento de Cristo pobre y crucificado, extraído especialmente de la religiosidad popular.

1.3 Las respuestas nos indican auténticos caminos de renovación en los que ya muchos hermanos están empeñados, como también seguros rieles de perfeccionamiento interior y exterior de nuestra vida religiosa y capuchina.

1.4 " Todos estos documentos citados en la pregunta y muchos otros, como el Medio ambiente en que vivimos, han de motivarnos para que surjan en nosotros una fe muy grande en nuestra vida y forma capuchina como aporte positivo y significativo a la historia de la salvación en el "aquí y ahora" de nuestro pueblo latinoamericano".

45.2 Valores más fundamentales

2.1 Entre estos valores se destacan algunos como más decidores: espíritu misionero y apostólico en pobreza. Trabajo y dedicación por el Reino de Dios. Vida de oración y contemplación. Presencia en una iglesia pobre y peregrina. Promotores de la justicia, paz social y amor fraterno. Presencia de esperanza a los desesperados y sufrientes. El valor de la fraternidad universal, presente y querido por los hombres como una meta... Lo absoluto de Dios en la vida y sociedad humanas.

2.2 Alguien hizo notar que el documento base de renovación del cristiano por ende con mayor razón del franciscano, es la PALABRA DE DIOS. Los evangelios como fuente perenne de renovación, sin descuidar de los demás elementos indicados en la pregunta del cuestionario.

2.3 Lo que la regla, constituciones y demás documentos nos piden es una presencia en todas las áreas de la vida humana sin perder nuestra identidad y compromiso con la Iglesia y con la Orden. El sentido de "presencia" debe ser revitalizado en todas las etapas de nuestra vida como "un vivir según el espíritu evangélico". Fe en la fuerza del evangelio y en la victoria del reino de Dios. No una fe pasiva, sino creadora activa y vigorizantes. Mayor pobreza, (QUITO), para alcanzar mayor unión con Dios en la oración y en la contemplación (TAIZÉ), viviendo con los sencillos y humildes, con el pueblo de Dios que camina, peregrino, al encuentro del Señor Jesús...

45.3 Elementos de apoyo

3.1 Algunos hermanos al enumerar los documentos que más les han ayudado a renovarse señalan las periódicas cartas del hermano Ministro General, los encuentros fraternos en sus respectivas circunscripciones, como los capítulos locales o reuniones de fraternidad; "la lectura en común de los documentos citados, decía un hermano no-clérigo, y los comentarios sencillos espontáneos y afables de todos los de la fraternidad, me han ayudado mucho en mi renovación". Generalmente terminamos las reuniones de comunidad con una oración muy comprometedora, impulsados justamente por la lectura en común de esos documentos, añadía otro hermano. No pocos señalaron su esperanza y expectativas con relación a la próxima asamblea latinoamericana de los obispos en Puebla...

45.4 Otros valores

4.1 A continuación vamos a enumerar otras de las respuestas de los hermanos consideradas como principios o elementos de renovación:

·         Necesidad de fortalecer nuestra identidad franciscano-capuchina conforme al santo evangelio de nuestro Señor Jesucristo, como lo hizo Francisco,

·         Firme comunión en la iglesia, en sus diversos niveles y con el pueblo.

·         Revitalización, revaloricen de los orígenes de nuestra reforma capuchina y búsqueda constante del encuentro con las demás ramas franciscanas.

·         Respeto del hombre y su persona, de sus derechos y obligaciones, sentido social del hombre y del mundo, valor del pasado, presente y futuro...

·         Apertura al mundo y sus valores en una sana secularización.

·         Vida fraterna y presencia entre los pobres. Solidarios con todos.

·         Aceptación de las diversas culturas, ecuménicos, respetuosos, afables.

·         Atentos a la voz del Espíritu Santo que nos habla de muchas maneras por todos los hombres y por diferentes signos, manifestaciones de su amor invitándonos a una cotidiana "conversión del corazón", al cambio de vida o renovación interior.

·         Que la palabra de Dios ocupe un lugar importante en nuestras vidas, oraciones litúrgicas y reflexiones.

·         Presencia en las Iglesias locales y junto al pueblo.

·         Ayudar en la liberación del hombre de todas sus esclavitudes.

·         Profundizar la religiosidad popular y la cultura popular.

·         Presencia activa de los laicos en nuestras fraternidades, especialmente mediante la revitalización de la OFS (JUFRA).

 4.2 Otros hermanos respondieron cuidadosamente, señalando citas de textos apropiados para nuestra renovación. Citamos, a modo de conclusión: ojalá que nuestras constituciones perdieran su carácter jurídico y se volvieran textos vitales de diaria consulta de todos los hermanos, como una constante invitación a actualizarnos y mantenernos dentro de nuestro carisma típicamente franciscano-capuchino.

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EXPECTATIVAS EN TORNO AL IV C.P.O. Y A LA ALAC

Consciente de la importancia del C.P.O. sobre formación para el cual se dirigen nuestros trabajos y preocupación de la ALAC.

¿Nos gustaría saber lo que tú esperas de este C.P.O. y de esta primera ALAC en torno a la formación?

46.1 Visión general

1.1 Para quienes estamos prestando el servicio de animación de ALAC y sin duda para quienes preparan el IV CPO de la Orden sobre formación, esta pregunta, o sea, saber qué esperan los hermanos de ambas reuniones de estudio y formación en todos los niveles de quienes están o estarán en la Orden, es de mucha importancia, ya que servirá para encauzar los trabajos futuros, marcando líneas más sentidas por los hermanos, y siendo más realistas. La mayoría de los hermanos contestó a la pregunta en forma general, es decir, indicando para ambas reuniones las mismas cosas con las diferencias lógicas de suponer. Para otros ALAC reviste una importancia mucho más grande que el CPO de toda la Orden por sentirse más tocado: “Somos los hermanos latinoamericanos que vamos a examinar nuestra situación religioso-capuchina y marcar rumbos más reales. Esto espero". "Que nos conozcamos y alentemos mutuamente en la búsqueda de pistas de renovación franciscana para A.L.”. “Que se logre un intercambio de personal y una caritativa y fraterna cooperación de posibilidades entre todas las circunstancias latinoamericanas". "Que se establezca una comisión latinoamericana permanente que cuide de la formación de nuestros candidatos y religiosos en general, sugiriendo posibles caminos de ayuda e Integración”.

1.2 Un hermano señala una especial importancia al CPO sobre formación que nos servirá para confrontar nuestras aspiraciones y realidades latinoamericanas con el resto de la Orden. Y otro hermano espera que este CPO de toda la Orden tenga en cuenta lo peculiar de Latinoamérica sobre la formación y vida de los miembros de la orden en estas regiones.

Expectativas más generales sobre estos encuentros tomados conjuntamente

2.1 Muchos hermanos encuentran acertadísimo abocarse a un estudio y replanteo de la formación y prometen sus oraciones por el feliz éxito de estos afanes. Será un gran impulso y revitalización para toda la Orden, renovación que partirá de los mismos jóvenes.

Unos hermanos esperan que de estos estudios saldrán líneas de conducción mucho más amplias e iluminadoras, y no pocos anhelan que todo no quede en papeles que se lleva el viento o sirvan para acrecentar frustraciones y criticas. "Basta ya de reuniones y documentos. Comencemos a vivir más en serio nuestra vida. Ojalá estas asambleas o consejos sean otra cosa, algo más vital". "Espero que crezca en todos el aprecio a la Orden, el aumento de vocaciones y el testimonio de una vida más pobres en medio de los pobres". “Espero que de estas reuniones salga una mayor toma de conciencia en torno a la formación permanente". "Muchas esperanzas y gran confianza en los hermanos que están empeñados en ayudarnos en la renovación y sobretodo en Dios". "Para mi el cuestionario de ALAC sirvió para iniciar un despertar entorno a mi propia obligación de participar en la formación personal y comunitaria y de interesarme en estos temas que tratan los CPO". “Espero florezca una mentalización general sobre la necesidad de adaptación en todas nuestras actividades como capuchinos a las culturas y religiosidad de nuestros pueblos." Para ello sugieren que se estudie más en profundidad este tema tanto en ALAC como en el IV CPO.

2.2 Si fuese posible, sugieren algunos, seria conveniente elaborar métodos prácticos y pedagógicos para la formación de los candidatos en cuanto a la vivencia de los valores evangélicos y franciscanos como algo común para todos, mostrando los caminos para la motivación y asimilación de esos valores según las diversas circunstancias. En este mismo sentido otro hermano piensa que seria más viable hacer un plan de formación para América Latina desde A.L., con una visión actual del franciscanismo y de nuestros pueblos aprovechando estas reuniones de estudio y otras posteriores. Es necesario acentuar nuestra identidad capuchina con valores latinoamericanos, superando el frustrante juego a ser pobres en el que encuentras tantos hermanos en Latinoamérica. Otro hermano manifiesta como un anhelo que estas jornadas de estudio abran la posibilidad a las nuevas experiencias de vida capuchina como algo normal y que se tome como un compromiso de la desclericalización de la orden, como un llamado a la autenticidad de nuestra vocación franciscana; hermanos sacerdotes, si; pero no una orden de clérigos.

2.3 No falta el hermano que se alegra interna y externamente de ver a la Orden preocupada de la formación de sus candidatos y de sus hijos, como una buena madre, ama y cuida a su hijo carnal, lo viste, lo educa y lo prepara para la vida. Mejor madre en la medida en que le entregue a sus hijos las herramientas de trabajo y autenticidad de vida para el integro desarrollo de todas sus posibilidades. Una toma de conciencia en cada uno de la necesidad que tenemos que crecer. Que la formación sea algo prioritario en nuestras vidas. Preocupación por la formación permanente de todos los hermanos en la vida fraterna, de oración, apostólica y social.

46.3 Respeto a las culturas

3.1 Un grupo de hermanos señaló que había que tener en cuenta en los programas que se elaboren sobre formación a raíz de estos eventos el cuidado por mantener los valores positivos que traen los candidatos cuando ingresan a la Orden desde sus casas y lo positivo que es mantenerlos en contacto con sus ambientes. Que esta riqueza no se pierda por causa de nuestras estructuras, sino que se orienten y enriquezcan. Una implantación de la Orden respetuosa. Ojalá logremos tomar conciencia de los valores de nuestro pueblo, verdaderos capuchinos capaces de vivir a Francisco y de sentir como propios los problemas de su pueblo. Que nuestros formados no se distancien de la realidad del mundo y de los hombres mientras estudian, para que cuando inicien el periodo de acción pastoral directa, no haya necesidad de una ulterior adaptación a las diversas realidades de la vida con rompimiento alguno o criticas del pasado...

46.4 Caminos de éxito para ALAC y IV C.P.O.

4.1 Por último no faltaron las insinuaciones acerca de la mejor forma de hacer posible los acuerdos que se tomen en estas reuniones:

Que se incluyan como acuerdos legales aún en las Constituciones. Que se busquen posibilidades de revisión y evaluación. Que sean eficaces. Que sean sólo orientaciones, afirma otro hermano, para estar siempre en búsqueda. Que se pidan oraciones especiales a todos los hermanos por el éxito de estas reuniones. Que se invite a personas especializadas y competentes en el ámbito de la vida religiosa y de la formación.