FUENTES PARA UNA BIOGRAFIA

DE SAN ANTONIO


CELSO MARCIO TEIXEIRA, OFM

('IRMAO SOL'-, CEFEPAL; Marzo 1985;Petrópolis, Brasil, pg. 2-3).
(Traducción: )

Cuando se pretende escribir la biografía de un santo, la primera y fundamental preocupación se traduce en esta pregunta: ¿de dónde recoger las informaciones? En otros términos: ¿cuáles Fuentes podrán ofrecer, no sólo una secuencia de hechos y fechas, sino que, y principalmente, permitir trazar un perfil humano, psicológico y espiritual del santo en cuestión? El problema de las Fuentes es tan determinante que de ellas depende el valor y la seriedad de la indagación.

De entre las Fuentes para una biografía de San Antonio, aparece en primer lugar lo que él mismo escribió. Esto no significa que él haya escrito una autobiografía. El sólo escribió sermones: "Sermones Dominicales y Festivos". Pero en todo lo que el biografiado escribió, trasluce su pensamiento, su sentimiento, su querer, sus convicciones, su espiritualidad, su ser interior. Es la primera Fuente. Es ahí que la propia persona se revela; habla con sus propias palabras.

En segundo lugar viene lo que los otros escribieron sobre San Antonio. Aquí, recoger la información se vuelve un trabajo difícil, porque, al reunir las informaciones, el investigador debe evaluar criteriosamente las Fuentes disponibles. El hecho es que no todas las Fuentes son fidedignas. El testimonio de quien convivió con el santo, por ejemplo, es diferente de la información de quien nunca lo vio y sólo reunió informaciones sin averiguar la veracidad de las mismas.

La más antigua Fuente para una biografía de San Antonio es la "Leyenda Assidua" . La 'Assidua' fue escrita después de la canonización del santo en 1232 Por un fraile que ciertamente había convivido con él, principalmente en los últimos años, y había participado de los acontecimientos próximos a la muerte del santo. Esta primera biografía - fuente deja, no obstante, dos lagunas: relatando pocos hechos, omite las actividades apostólicas desarrolladas por San Antonio en el sur de Francia y se calla sobre el periodo de 1222-1223.

Otra Fuente antigua es la "Legenda" escrita por Juliano de Espira entre los años 1235 y 1240. Este autor, hermano menor nacido en Alemania, compuso también un Oficio Ritmado para la fiesta de San Antonio (Juliano ya había escrito y compuesto, respectivamente, una vida y un oficio de San Francisco). Este escritor, formado en música en París, no trae novedad respecto a lo que ya se encuentra en la "Assidua". Es posible que haya conocido personalmente a San Antonio. Difícilmente se podría afirmar que hayan convivido juntos.

En 1245, surgió una obra titulada ªDialogus de vitis sanctorum Fratrum Minorumª (Diálogo sobre las vidas de los santos frailes menores~. En esta obra se encuentra una resumida vida de San Antonio.

Después de 1245, se da un salto de casi 50 años en el tiempo. Se trata de otro período de las Fuentes biográficas de San Antonio. Es el período de las Fuentes tardías, es decir, más distantes de la vida histórica de Antonio. En las Fuentes tardías, crecen las listas de milagros, la figura de simple fraile menor predicador del Evangelio cede lugar a la figura del taumaturgo; el aspecto legendario - fantasioso prevalece sobre el aspecto histórico.

En 1295, el fraile menor Raimundo de San Romano escribió la ¨"Legenda seu vita et miracula Sancti Antonii Patavini" (Leyenda o Vida y Milagros de San Antonio de Padua). Con el hecho de que el título hable de vida y milagros, el autor muestra su indisfrazable preferencia por la colección de milagros.

Alrededor del 1300, una nueva obra presentaba una biografía de San Antonio. Era la "Leyenda florentina". Esta leyenda contiene una colección de vidas de los santos de la Toscana y de la Orden de los Frailes Menores. La vida de San Antonio allí contenida ofrece diez milagros más que las biografías anteriores. Entre ellos. figura el milagro de la predicación a los peces.

En el periodo de 1295 a 1317, el fraile menor Juan Rialdo escribió una vida de San Antonio. Aunque en su obra haya una nítida preferencia por el aspecto legendario, Juan Rialdo fue el primero en dar noticias del periodo y las actividades de San Antonio en el sur de Francia.

La "Legenda Benignitas", redactada probablemente en el año 1316, no sólo se destaca por los aspectos legendarios, sino que abunda en exageraciones y errores en sus afirmaciones. Es en esta leyenda donde se afirma que el tirano Ezzelino de Verona se convirtió, después de haber escuchado la predicación del santo. Otra afirmación comprobadamente errónea es la que atribuye a San Antonio la fundación del grupo de los flagelantes, es decir, penitentes que en la plaza pública y por las calles se flagelaban hasta sangrarse.

El ¨"Liber Miraculorum" (Libro de los Milagros), cuya redacción se coloca entre 1367 y 1374, reúne 65 narraciones de milagros de San Antonio. De entre estos, 24 son propios del "Liber Miraculorum. De los 24, 13 fueron colocados en el periodo de la vida del santo. El Liber Miraculorum transmite la nítida preocupación por mostrar que San Antonio ya en vida era el gran taumaturgo en que se transformó después de su muerte

Alrededor de 1385, apareció una obra intitulada "De Conformitate vitae beati Francisci ad vitam Domini Jesu" (De la semejanza de la vida de san Francisco con la vida del Señor Jesús) El autor de esta obra es el fraile menor Bartolomé Albissi, conocido también como Bartolomé de Pisa por causa de su lugar de origen El autor es más un compilador que propiamente un escritor. El compilaba todo lo que de alguna forma se relacionaba con San Francisco y con la Orden Franciscana. Por eso dedica algunas páginas también a la vida de San Antonio. Es de lamentar que él compilaba todo sin mayor criterio.

Estas Fuentes tardías, especialmente, tienen que ser vistas con mucha cautela, cuando se pretende escribir una biografía que tenga por base la veracidad de los hechos. Lo que se verifica en ellas es la tendencia a transformar la figura de Antonio predicador vigoroso, eximio conocedor de la Sagrada escritura, denunciador de las injusticias, opresiones, abusos y vicios de su tiempo, en la de Antonio taumaturgo o especialista en milagros. Será una riqueza recuperar la figura histórica de Antonio, saber quien fue realmente él y no contentarse con la figura que la fantasía de las leyendas creó.