Oraciones de san Antonio

Oraciones entresacadas de los Sermones de San Antonio de Padua.

San Antonio de Padua, Los Sermones¸ Traducción del texto crítico de Fray Contardo Miglioranza. Ed. Mensajero de San Antonio y Misiones Franciscanas Conventuales Buenos Aires 1995

1.     oraciones para tiempo cuaresma

2.    oraciones para tiempo de pascua

3.     oraciones para Pentecostés y el tiempo ordinario I

4.    oraciones para el tiempo ordinario II

5.     oraciones para el tiempo de Navidad

6.       oraciones para la fiestas de los Santos y María

 

Epílogo de San Antonio

a sus sermones del tiempo litúrgico

A ti, Señor Jesucristo, Hijo dilecto de Dios Padre, que obras todo el bien en nosotros; a ti toda alabanza, toda gloria, todo honor, toda reverencia. Tú eres el Alfa y la omega, el Principio y el Fin, que por la benevolencia de tu mi­sericordia y la infusión de tu piedad, me concediste a mí, indigno, llegar a la tan deseada conclusión de esta obra..

¡Ea, pues, hermanos queridísimos! Yo, el más pequeño de todos uste­des, su hermano y servidor, elaboré de alguna manera este trabajo sobre los evangelios del ciclo del año litúrgico, para su consuelo, para la edificación de los fieles y para expiación de mis pecados.

Ahora suplicando los conjuro y conjurando los suplico que, cuando lean este trabajo, presenten el recuerdo de mí, su hermano, a Dios, Hijo de Dios, que se ofreció a sí mismo a Dios Padre en el patíbulo de la cruz.

Pido también que, si hallan en este trabajo algo edificante y consolan­te, algo bien expuesto y dispuesto con orden, atribuyan toda alabanza, toda gloria y todo honor al bienaventurado y bendito Jesucristo, Hijo de Dios. En cambio, si hallan algo incompleto, insípido o mal expuesto, lo atribuyan a mi miseria, a mi ceguera y a mi torpeza. Y todo lo que en este libro merezca ser cancelado y corregido, lo confío a la lima de la discreción de los sabios de la orden, para que sea aclarado y corregido.

¡Sea alabanza al Padre invisible, sea alabanza al Espíritu Santo, sea alabanza al Hijo Jesucristo, Señor del cielo y de la tierra! ¡Amén! ¡Alfa y Ome­ga!

¡Sean gloria, honor y veneración; sean alabanza y bendición al Princi­pio sin fin ¡Amén! ¡Así sea!