MEMORIALE PROPOSITUM

Comienza la Regla y Vida

de los Hermanos y Hermanas de la Penitencia.

 

·     Regla y Vida de los hermanos y hermanas continentes.

·     Comienza la Regla de los hermanos penitentes fundados por el bienaventurado Padre Francisco.

 

En el nombre del Padre, el Hijo y del Espíritu Santo.

MEMORIAL DEL PROPÓSITO De los hermanos y hermanas de la Penitencia que viven en sus propias casas. Inicios del año del Señor 1221.

Título

Memorial

Significa carta, en el mismo sentido que la "Charta caritaüs" de los cistercienses.

En la Carta de Donación hecha en 1082 por Felipe I a la Iglesia de Meaux, se dice que "a fin de que esta libre donación ... permanezca intacta, mandamos redactar este memorial.

Para los Penitentes Florentinos "memoriale" significaba, además, el registro de los títulos de sus bienes.

Propósito

Expresión bíblica. "Propósito de continencia" (2 Mac., 14, 38); "permanezcan en los propósitos" (Hech. 11,23), empleado desde la antigüedad cristiana para significar: Promesa pública o consagración a Dios.

San Agustín, Serm. 354, Ad Continentes, # 3 (PL 39, 1564): "Tienen un alto propósito... pero si por la profesión de esta continencia buscamos el elogio de los hombres... etc."

GRACIANO, I, d 30, c 15 (FRIEDBERG 109): "Si algún varón concibiere un propósito santo, a saber de la continencia, es conveniente que use palio, como si por él estuviere revestido de justicia, y pueda reprender o juzgar a los otros. Y estos tales caerán en anatema si usan sombreros y otros vestidos buscando ser reverenciados".

La Carta charitatis prior, (Turk, 53) dice que algunos se "apartan del santo propósito y de la observancia de la Santa Regla".

"Propositum" significa también Regla de vida, sobre la cual se hace la profesión.

Leemos en la Crónica de Laón, a propósito de los primeros Humillados en 1178 (MGHSS. 26, 49): "Llegándose éstos ante el Papa, le pidieron los confirmara en su propósito." Ver App I‑IV, los 'proposita" de los Humillados (1201), de los Pobres Católicos (1208), de los penitentes que ellos dirigían (1210) y de los Pobres Lombardos (1210‑1212).

Que viven en sus mismas casas

Es una fórmula técnica empleada desde la antigüedad cristiana para designar a los clérigos, los convertidos y los penitentes que vivían en sus casas, en oposición tanto a los que vivían en un monasterio, como a quiénes no tenían morada fija (vagantes). "Los clérigos, a quiénes son pobres por su propia condición, o por opción voluntaria, pueden llegar a la poseer la virtud propia de la vida de perfección, tanto viviendo en sus propias casa, como en comunidad."

El Concilio de Barcelona prescribe en el año 540, c 7 (MANSI, 9, 109): "Los penitentes no frecuentan banquetes, y no se dediquen a los negocios de compraventa. Ellos deben vivir en sus propias casas llevando una vida frugal. Gregorio, en Diál. II, 23 (PL 66, 178) menciona que dos santas mujeres monjas, de noble progenie, convivían en sus propias casas.

Leandro de Sevilla aconseja (Lib. de Institutiones virginum, c 17m, (PL 72, 890): "Huye, te lo ruego, de la vida privada, no sea que acabes imitando a aquellas vírgenes que viven encerradas en celdas".

El Concilio de París en el sig. VII° c. 18 (PL 80, 453), habla de "las jóvenes, viudas y monjas que se dedicaron a Dios, tanto las que residen en sus propias casas, como las que han sido puestas en un monasterio".

Eugenio III suscribe, en el Concilio Romano del 826, c 29 (MANSI. 14, 99) un texto que es retomado por Graciano IV, C 27, q 1, c 31 (FIEDBERG, 1058): "Las mujeres en procura de vida religiosa, una vez que han recibido el hábito, vivan regularmente veladas o bien en un monasterio o bien en su propia casa, y observen una vida casta."

Las Constituciones de Worms del año 829 (PL 97, 619‑620) (Cf. Benedictus Levita, Add. II),(PL. 97, 864)  tiene cánones "sobre las damas nobles que de repente huyen de su maridos, y viviendo gustosamente en sus propias casas, no quieren hacer frente a las diversas necesidades domésticas."

Benedictus Levita habla de: "Las viudas y las jóvenes que, tanto por propia voluntad como por imposición de sus padres, cambiaron sus vestidos por el habito de la religión, viviendo en sus propias casas."

El Concilio de Magenza, en el 888, c 26 (MANSI, 16, 71)decreta que: "Si las viudas formularon un propósito de castidad, serán coaccionadas a vivir regularmente en los claustros de un monasterio, o a vivir en sus casas, guardando con total integridad la profesión de castidad."

El Concilio II de Letrán, c 26 (MANSI, 21, 253): "Decretamos que tiene que desaparecer la detestable y perniciosa costumbre que permite que haya mujeres que sin vivir según la regla de S. Benito, San Basilio o San Agustín, pretenden ser consideradas como monjas. Solo son tales las que viven en cenobios según la Regla, y estas deben tener en común, la Iglesia, el refectorio y los dormitorios, y no podrán edificarse para sí habitaciones y domicilios privados". Nos encontramos con la misma expresión cuando se refiere a personas casadas, consagradas a Dios en la penitencia voluntaria.

La Regla de los Caballeros de Santiago (Lecrerq, 354): "Podrá haber quienes les será permitido permanecer en su tierra, en la cual serán obedientes, viviendo como justos según la regla."

La Crónica de Laón (MGHSS., 26, 49) hablando de los inicios de los Humillados: "Entonces existían algunos ciudadanos en las ciudades de los Lombardos, que viviendo en sus casas con sus familias, optaban por llevar cierto estilo religioso de vida".

El Propósito de los Pobres Católicos, App. II, # 13, :"Viviendo religiosa y ordenadamente en sus propias casas". (Cf. App. VII # 57, 73, 79), App VIII, # 2)

En tiempos de Gregorio IX, Papa, el 20 de mayo de 1228, fue aprobado el propósito de vida cuyo texto ofrecemos a continuación:

1.‑ Los hombres pertenecientes a esta fraternidad se vestirán de paño humilde, sin color, cuyo precio no exceda los seis sueldos de Ravena el brazo, a no ser que en determinado tiempo los dispense alguna causa evidente y necesaria. La longitud y estrechez del paño será establecida según precio mencionado.

Paño humilde y sin color

Desde la antigüedad cristiana la túnica de los convertidos, de los penitentes, monjes y clérigos, debía ser de cualidad común (común, vil, mediocre, humilde) y el color gris obscuro o negra (vestidos oscuros).

Rurico Epist. II 15 (CSEL 21, 397): "No es penitente quien hace penitencias, sino quien se purifica de sus pecados o faltas pasados con humildad de corazón". Epist. II, 32 (CSEL 21, 415‑6): "Habiendo cambiado tanto el hábito como el ánimo... tienen que probar que la conversión que manifiestan en el vestido la experimentan en el corazón. Y cambio de hábito y de ánimo son concomitantes. Así como hay gente que esconde negritud de ánimo bajo blancos vestidos, del mismo modo, bajo vestidos oscuros resplandezca la luz de las buenas obras."

GRACIANO II C.24, q 16 (FRIEDBERG 858): "Las viudas que quieran emitir el propósito de santa vida religiosa... tendrán que usar... vestidos adecuados a su profesión religiosa... el vestido no tiene que distinguirse por estar compuesto de partes diversas de distintos colores, sino tiene que ser de porte religioso y no levantar sospecha."

Ivo de Chartres, Sermo II (PL 162, 513): "El clérigo tiene que estar revestido de humildad.

Anselmo de Haverlberg, De ord. Canon.; a 12 (PL 188, 1104): "El vestido de lana, capa con capucha, cubre todo nuestro cuerpo con una envoltura totalmente negra e uniforme. Lo recubre, pues, de humildad y significa para nosotros la mortificación y la renuncia".

Regla de los Templarios, c 20‑22 (Shnürer, 140‑41): "Llevemos siempre vestidos de un solo color, por ejemplo, blancos o negros. Es decir vestidos vulgares. A todos los militares profesos les permitimos usar vestidos blancos, tanto en invierno como en verano. Los que han abandonado una vida tenebrosa tienen que ser reconocidos como hombres reconciliados con su hacedor mediante una vida trasparente y blanca. ¿Qué significa la blancura sino la castidad? ... Los siervos, sin embargo, lleven siempre vestimenta negra, pero sino pueden encontrarla, usen la que puedan encontrar a bajo precio, de un solo color, vulgar, en la Provincia en la que están viviendo. Solamente a los mencionados soldados de Cristo les estará permitidos usar capas blancas o palio."

Propósito de los Humillados, App I #11 (y nota a la Bula, 1, #1), de los Pobres Católicos, App II, #11; y el propósito de sus Penitentes, App. IV #6; y el de los Pobres Lombardos, App V, #8; Regla de la Orden del Santo Espíritu, c53. (PL 217, 1147): "El vestido sea humilde y de vestiduras viles".

Regla de los Menores, c 2: "Se vistan de vestiduras viles". Ver más adelante en la nota del #6.

2.‑ Tengan capas y pieles de invierno; sin cuello, fijas y enterizas; cerradas, no abiertas como llevan los seglares; las mangas sean también cerradas.

Clamydes: capas

Pelles: pieles de invierno.

Pedro Damián, Contra episcopum monacos ad saeculum revocantes (PL 145, 368): "Los que se revisten del manto de la milicia celestial, se ciñen el yugo de la castidad'.

GRACIANO II, C. 21, q 3, c 5 (FRIEDBERG 856); Inocencio III en el Concilio Lateranense (año 1139): "Prohibimos que tanto obispos como clérigos... escandalicen con su aspecto... con la superfluidad de sus adornos o con el color de los vestidos".

El Concilio de Aviñón, en 1209 (MANSI, 22, 792): "Los que han recibido las órdenes sagradas... lleven vestido cerrado, ni rojo ni verde, y de ahora en más usen solamente vestidos sobrios".

Regla de los Caballeros de Santiago (Leclercq, 355): "Sus vestidos y sus pieles podrán ser de color blanco, pardo y negro".

Enterizas, mangas cerradas

El IV Concilio de Letrán, c. 16 (MANSI, 22, 1006): "(Los clérigos)Ileven vestimenta cerrada... No usen paños rojos o verdes, ni mangas ni adornos sobre cocidos, ni calzados dorados, ni otra especie alguna de superfluidad. Para el oficio divino dentro de la iglesia no usen capas con mangas anchas, o con volados... No lleven de ningún modo prendedores. Los palios que usan los Pontífices en público no estén unidos por prendedores sino atados por delante o por atrás del cuello."

3.‑ Las Hermanas se vestirán con una túnica y capa del mismo color y humildad. Con la capa pueden usar una capucha o velo, tanto blanco como negro. O bien un pañuelo de lino, ancho y sin volados, cuyo precio no exceda los 12 sueldos de Ravena al brazo.

Ravennates:

Este tipo de moneda denuncia la procedencia del Memorial. En el Códice V, transcrito en Umbría o en Toscana, "ravennate", ha sido reemplazada por "pisanorum". En los documentos 2‑7 de nuestro Cartulario, vemos que también los Penitentes Florentinos hacen las cuentas en dinero de Pisa.

3.2.‑ El ecónomo podrá pagar el precio de tales vestidos y el de las pieles de abrigo, según la condición de la mujer y la costumbre del lugar.

4.‑ No usen cintas o hebillas de seda o coloridas. Tanto los hermanos como las hermanas usen solamente pieles de oveja, bolsas de cuero y correas simples, sin bordados de seda. No podrán usar especie alguna de adornos vanos. Estarán obligados a deshacerse de cualquier adorno vano, a juicio del visitador.

Cintas de seda o coloridas

El Concilio de Aviñón, en 1209, c 18 (MANSI, 22, 792): "Prohibimos terminantemente (a las religiosas) usar en el futuro ningún tipo de tela de trama fuerte o colorida, o suntuosa o de seda".

Graciano III, d5, c 38 (Friedberg, 1422): "Dijo Agustín a Posidio...: El verdadero ornato del ser humano, y especialmente de los cristianos y cristianas no consiste ni en adornos engañosos, ni en la lujo del oro y de los vestidos, sino en las buenas costumbres. Tenemos que detestar la superstición de los hombres que cuelgan aros que cuelgan de sus bocas o de sus orejas, puesto que no se emplean con la finalidad de agradar a los hombres, sino para servir a los demonios."

Correas simples sin bordados de seda

IV Concilio de Letrán, c 16 (MANSI, 22, 1006). "No tengan adornos de herrajes de oro o de plata".

Expresión incierta, añadida posteriormente a la redacción. Ver el N 45.

5.‑ No deben participar en banquetes deshonestos ni asistan a espectáculos o coros.

GRACIANO I, d 34, c19 (FRIEDBERG 130). : "En el Concilio Agaten. c 39 se dice que : Los presbíteros , los diáconos, subdiáconos y demás ministros a quienes no se les ha dado licencia para tener mujeres, deben también los banquetes de nupcias ajenas. No se mezclen tampoco en grupos en los cuales se cantan motivos amatorios o torpes o donde se efectúan movimientos obscenos del cuerpo de coro y baile. No sea que el oído y la mirada que han sido destinados a los misterios sagrados se contaminen al contacto de espectáculos o palabras torpes."

La seudo decretal de Pío I: "Los penitentes deben abstenerse de los banquetes y de los adornos y vestidos blancos". El texto se encuentra en Benedictus Levita III, 243 (PL 105, 708)y en Haltigar de Cambrais, Lib. Penitentialis (PL 105, 708) y en Ivo de Chartres, Decr. XV, 83 (PL 105, 746). Ver también el Capitulario del Obispo Heltos de Basilea, en el 831 (PL 105, 746): "Los sacerdotes no tienen permiso para asistir a ningún juego o espectáculo".

GRACIANO III: "No es conveniente que los ministros del altar y los otros clérigos asistan a cualquier tipo de espectáculos que se presentan en las bodas o en los banquetes. Entren al comienzo de la comida y cuando comienzan los músicos tendrán que levantarse y salir.

Isidoro de Sevilla, Etimología, XIX, 59 (PL 82, 660), resume la doctrina de los Padres en este tema. CL J.B Berian: Pourquoi les Péres de 1'Eglise ont ils condamné le théatre de leur temps. Paris, 1914.".

5.2.‑ No harán donativos a los cómicos y prohibirán hacerlo a sus familiares.

Histrionibus

Concilio de Aviñón en 1209, c 167 (MANSI, 22, 791): "Determinamos que en las iglesias, en ocasión de la celebrar la vigilia de los Santos (Iglesias, es decir, en las parroquias, o delante de los templos) no se deberán hacer bailes cómicos, movimientos obscenos o coros, ni se recitarán versos o cantos amatorios."

GRACIANO III, d 5, c 5. c 36 (FRIEDBERG, 1422): "Ningún presbítero cuando es invitado a una reunión presbiteral tenga la osadía de cantar o contar cuentos frívolos, a fin de provocar aplausos y risas inmoderadas. Tampoco permitirán representar en su presencia juegos torpes con oso y bailarinas, no sea que permitan introducir los gérmenes del demonio, porque tales cosas son diabólicas y prohibidas por los cánones sagrados."

IV Concilio de Letrán: "Los clérigos no contraten a mimos, ni a juglares, ni a cómicos". Sobre los cómicos ver también a Graciano II, d 2 c 95‑96 (Friedberg 1353)

6.‑ Todos se abstendrán de comer carne, salvo los domingos, martes y jueves. Excepto en caso de enfermedad, debilidad, y al tercer día de la sangría; cuando se está de viaje o cuando se celebra alguna solemnidad mayor a saber: 3 días por navidad, año nuevo, Epifanía, 3 días por pascua de resurrección, los apóstoles Pedro y Pablo, la natividad de San Juan Bautista, la Asunción de la gloriosa Virgen María, la festividad de Todos los Santos y la de San Martín.

El Propósito de los Penitentes dirigidos por los Pobres Católicos, App IV, : El Régimen Penitencial impuesto en 1203 por Inocencio III a los enterradores de la diócesis de Wurzburgo (PL 215, 53‑54): "Los impuso tales penas de modo que no pudiesen usar sus armas a no ser en contra de los sarracenos, o en defensa de la propia vida. No deben llevar paños de colores variados y finos. No vayan a espectáculos públicos. Los casados no vuelvan a contraer matrimonio después de la muerte de sus esposas... Vivirán durante cuatro años en la Provincia de Jerusalén para servir al Señor contra los Sarracenos... Vayan de camino como penitentes públicos. Ayunen a pan y agua los lunes, miércoles y viernes, las cuatro témporas y las vigilias de los Santos. Hagan 3 cuaresmas por año, a saber: antes de la navidad y de la resurrección del Señor y después de pentecostés. Nunca jamás comerán carne y no solamente en las tres ocasiones mencionadas o en los días en que hubiere sido prohibido por el obispo .... Viviendo en ultramar ayunen con comida cuaresmal, miércoles y viernes, las vigilias de los santos y las cuatro témporas. Coman carne solamente los domingos y los jueves."

Régimen impuesto por Santo Domingo a un hereje reconciliado, hacia 1208 (Balme‑Lecadier, 186‑7): "Mandamos que se abstenga siempre, salvo los días de Pascua, Pentecostés y Navidad de comer carne, huevos, quesos, y de todo lo que tenga origen seminal. En los días mencionados comerá en recuerdo de la abjuración del error primero. Realice tres cuaresmas al año, absteniéndose de pescado y ayunando. Ayune tres veces por semana, absteniéndose siempre de pescado, aceite y vino, a no ser que se lo exija alguna enfermedad corporal o las fatigas del verano. Vista con vestiduras religiosas, tanto en la forma como en el color, a las cuales se apliquen a cada lado del pecho dos pequeñas cruces. Si tuviere oportunidad escuche misa diariamente y los días festivos asista a vísperas en la Iglesia. En el mismo lugar donde se encontrare dirigirá a Dios las demás horas, tanto nocturnas como diurnas, a saber: 7 veces al día 10 padrenuestros, 20 a la media noche. Observe total castidad y viva cerca de la Villa Truerio.'

6.2‑ En los demás días que no son de ayuno, podrán comer quesos y huevos.

En las casas conventuales de los religiosos podrán comer de lo que les pongan delante.

Todo este pasaje, desde el 6.2 hasta el 6.4 está contenido casi literalmente en el Propósito de los Humillados

Quesos y huevos

Cf. La nota al parágrafo 5, un poco más adelante.

Estatuto del Hospital de Aubrac, en 1162 #5 (Le Grand 16):"Los miércoles, viernes y sábados se abstendrán de carne y grasas, los viernes ayunarán, a no ser que interfiera una gran solemnidad o una octava, o lo impida una enfermedad del cuerpo, o el peso del trabajo o el calor del verano."

A no ser que coman con religiosos en sus casas conventuales.

Regla de los Trinitarios (PL 214, 446): 'En las ciudades en las cuales hubieren casas propias, no coman ni beban nada fuera de sus casa, a no ser en casa religiosas."

Comer de lo que le pusieren delante (Lc 10,8)

Regla de los Menores: 'En cualquier casa en que entraren... según el evangelio, les será lícito comer de todo lo que les pongan delante."

6.3.‑ Se contentarán con almuerzo y cena, con excepción de los débiles, enfermos y viajeros.

6.4.‑ Para los sanos la comida y la bebida será moderada.

7.‑ Antes del almuerzo y cena se recitará una sola vez el padrenuestro y del mismo modo al terminar la comida, y den gracias al Señor. O bien digan tres padrenuestros.

8.‑ Desde la Pascua de Resurrección hasta la fiesta de Todos los Santos ayunarán los viernes. Desde la fiesta de Todos los Santos hasta la Pascua, ayunarán los miércoles y los viernes, sin dejar de observar los demás ayunos que la Iglesia prescribe para todos los fieles.

Con excepción de los débiles, enfermos y viajeros

La Regla de los Trinitarios (PL 214, 446): "Cuando vayan de camino o en peregrinación, les será lícito , aunque con parquedad, comer con vino y pescados durante la cuaresma, si tal cosas fuere necesaria." (PL 214, 445): "Los hermanos podrán beber sobriamente vino, algo mezclado con agua."

IV Concilio de Letrán, c 15 (MANSI, 22, 1003): "Los clérigos atemperen el vino que beben.'

Ante prandium

Propósito de los humillados, App I,#9: "De lo contrario digan tres padrenuestros."

GRACIANO II c 33, q 3, c20 (FRIEDBERG, 1214): "Así dice Juan Crisóstomo: "La oración cotidiana de los fieles satisface por lo pecados cotidianos leves, sin los cuales es imposible vivir en esta vida... Esta oración borra totalmente los pequeños pecados cotidianos".

8.‑ Propósito de los Humillados App. I, 7, de los Pobres Lombardos App II, #7 y de los Penitentes dirigidos por los Pobres Católicos App. IV, #9.

8‑9.‑ No olvidemos que los días de ayuno eran también días de continencia para los penitentes casados. Por ejemplo para los Caballeros de Santiago (Leciercq 354): "Exceptuadas las solemnidades de S. María, de S. Juan Bautista, de los Apóstoles y en las demás festividades mayores, en las cuales están obligados a la comunión, no se alleguen a sus mujeres". Ver también la nota al #15.

GRACIANO lis> C 33, q5, cc 3‑6 (FRIEDBERG 1248): "Es conveniente que en los días de ayuno se abstengan de sus mujeres propias... al cristiano no siempre le es lícito acercarse a su mujer. No es lícito en los días de procesión y de ayuno, porque en ellos hay que abstenerse también de cosas lícitas porque tiene que haber tiempos favorables para suplicar y dedicarse a la oración".

Ivo de Chartres, Decr XV 163 (PL 161, 843): "En las tres cuaresmas del año, los domingos y los miércoles, los esposos deben abstenerse". Ver también ¡bid XV, 8 (PL 161, 882)

9.‑ Propósito de los Pobres Católicos, App II #16; Regla de los Trinitario (PL 214, 245‑246): "Ayunen desde los idus de setiembre hasta pascua, los lunes, miércoles y sábados, a no ser que interfiera una fiesta mayor. Desde el adviento hasta la Navidad del Señor y desde la cuaresma hasta la Pascua, exceptos los días domingos, ayunen con comida de cuaresma. Observen los demás ayunos similares que la iglesia suele practicar'.

11. A los que realizan trabajos pesados, desde pascua de Resurrección hasta la dedicación de S. Miguel podrán comer tres veces al día.

A los que realizan trabajos pesados... ver Prop. de los Humillados App I #7. Ver nota 6 y 62:

112.‑ Cuando los demás trabajan les será lícito comer de todo lo que pusieren delante, con excepción de los vienes y de los ayunos prescritos por la Iglesia para todos los fieles en general.

12.‑ Todo digan cotidianamente las 7 horas canónicas, a saber: maitines, primera tercia sexta, nona, vísperas y completas.

122.‑ Los clérigos lo recitarán según el orden de los clérigos así como aquellos que saben el salterio. Para prima "Deus in nomine tuo" y "Beati inmaculati”, hasta "Legem pone" y los demás de las horas, con el Gloriapatri.

Según el Orden de los clérigos:

Esta expresión y los inicios de los salmos se refieren al oficio canonical, en oposición al monástico.

Se habla también de laicos que saben el oficio, distintos de los clérigos. En la regla de coro #30, esta distinción no será más mantenida. Se supondrá que todos los que saben leer son clérigos.

123.‑ Cuando no van a la iglesia digan por maitines los salmos que recita la iglesia u otros cualesquiera 18 salmos. O al menos padrenuestros, como los iletrados lo hacen en todas las Horas.

La Regla de los Caballeros de Santiago (LECRERCO 354): "El día que no pudieren participar en el servicio de la Iglesia. digan 13 padrenuestros para maitines, y 3 padrenuestros para cada una de las horas, desde prima hasta Completas, 5 padrenuestros para Vísperas". "7 padrenuestros". Prop. de los Humillados I #10, Regla de los Templarios #2 (SCHNÜRER 135): "13 padrenuestros por maitines, 7 para cada una de las horas y nueve para vísperas".

124.‑ Digan 12 padrenuestro por maitines, 7 para cada una de las demás horas, con el Gloria Patri después de cada uno, y los que lo saben dirán por prima y completas el Credo in Deum y el Miserere me¡ Deus,

La Regla de la Orden del Carmelo en 1209, a 8 (AASS abril I° 774): "Los que no saben letras digan 25 veces el padrenuestro en las vigilias nocturnas..., 7 veces la misma oración para las diversas horas, excepto para el oficio de Vísperas, en las cuales se dirá 15 veces".

La Regla de la Orden del Espíritu Santo #33 (PL 217, 1144): "Los hermanos que no ordenados digan 12 padrenuestros para los maitines de Santa María... y para cada una de las horas de la bienaventurada María 7 padrenuestros... y para vísperas 9".

Regla de los Menores, C. 3: "Los laicos digan 24 padrenuestros por maitines, por laudes 5, primera, sexta, nona, para cada una de ellas 7, para vísperas doce y para completas T.

El Credo y el Miserere:

Propósito de los Humillados App I° #10; de los Pobres Católicos App II #4, y sobre todo el de sus penitentes, App IV #13.

125.‑ Si no dijeren las horas establecidas digan 3 padrenuestros

Ver la Regla de San Benito, c 50

13.‑ Los enfermos no digan las horas, a no ser que así lo quisieren.

14.‑ Vayan todos a maitines en la cuaresma de San Martín y en la cuaresma mayor, a no ser por grave incomodidad de personas o cosas.

Vayan a maitines:

Regla de los Templarios #1 (SCHÜRER 135): "Vayan a Maitines apenas oigan las campanas de su iglesia, si estuvieren corporalmente sanos y si no estuvieren exigidos por trabajos". Ver la nota 6.

15.‑ Hagan la confesión de los pecados tres veces al año. Reciban la comunión en la navidad del Señor, Pascua de Resurrección y Pentecostés.

Tres veces al año

Ordo para recibir la penitencia y confesarse del siglo IX‑, (MANSI 14, 336)

152.‑ Reconcíliese con los prójimos y restituyen las cosas ajenas.

153.‑ Satisfagan los diezmos pasados y paguen los futuros.

Estas dos obligaciones son recordadas a propósito de la confesión, donde las omisiones en este campo debían ser reconocidas. El memorial vuelve sobre el tema en el número 29, porque estas obligaciones deben ser llevadas a cabo antes de la profesión.

16.‑ No reciban armas mortales para levantarlas contra terceros ni las lleven consigo.

XII Concilio de Toledo en 681 c 2 (MANSI 11 1029)

"Establecemos que quienes asumieran cualquier tipo de vida penitencial no vuelvan en el futuro a la obediencia militar".

GRACIANO II c 33, q3, a5 (FRIEDBERG 1241)

"Gregorio Vil en el Sínodo romano...: Los militares reconozcan que no pueden hacer verdadera penitencia, por la cual puedan llegar a la vida eterna, a no que... depongan las armas y no las retomen nuevamente sino por consejo de obispos religiosos para defender la justicia".

17.‑ Todos se abstengan de los juramentos solemnes, a no ser que se vean obligados por necesidad en aquellos casos exceptuados por el sumo Pontífice en su indulgencia, a saber, en casos de paz, fe calumnia, y testimonio.

Todos se abstengan

Crónica de Laón sobre el principio de los Humillados (MGH SS 26, 49)

"Absteniéndose de las mentiras, juramentos y juicios"

Propósito de los Humillados App I #2 donde Inocencio II resume la doctrina de la Iglesia, según GRACIANO ii C 2 PARTE i (FRIEDBERG 861‑62)

Propósito de Penitentes dirigidos por los Pobres Católicos, App. IV #5.

En los casos exceptuados por el Sumo Pontífice:

Se trata de la Bula del 21 de mayo de 1227. Aunque ya en 1208 Inocencio III había concedido a los penitentes dirigidos por los Pobres Católicos el privilegio de prestar juramento, a fin de no ser obligados a ir a la guerra contra los cristianos, y para los juicios seculares, como cuando se entablan juicios contra la comunidad. (PL 125, 1514)

Según una Bula de Honorio IV (19 de marzo 1225: BF 1, 25, Epítome n 18) los Menores creían que 'según la regla de su orden no podían ni debía jurar". Ellos interpretaban probablemente de este modo el prólogo de la Regla: "Observen el Santo Evangelio de N.S. Jesucristo.'

18.‑ En cuanto posible, evitarán los juramentos ordinarios en el lenguaje vulgar. Quien jurare inadvertidamente por un lapsus linguae, como sucede a los charlatanes, el mismo día, al atardecer, a la hora de examinar los hechos días, diga 3 padrenuestros por tales juramentos. (Prov. 10,19 En el mucho hablar no falta el pecado)

18.‑ Cada uno deberá estimular a su familia en el servicio de Dios.

Epist. Vulfradi ap Bituricensis, a. 870 (MABILLON 102): "Amonestamos también a los poderosos a que procuren gobernar bien y regir a sus familias según el temor de Dios."

19.‑ Todos los hermanos y hermanas, en cualquier ciudad o lugar donde vivan, todos los meses año, en presencia de los ministros, se reunirán en la iglesia que notifique el ministro y allí oirán la palabra de Dios.

En cualquier mes:

Ya en la época carolingia los curas de un mismo decanato debían reunirse al principio de cada mes. De donde viene el nombre de "Calendas", para designar estas reuniones y la asociación misma. La cofradía de Santa María de Naupactos se reunía, según sus estatutos de 1040, una vez por mes (GARUFI, 88). En los siglos IX y XII la mayoría de las cofradías de reunían solamente una, dos o tres veces por año. Pero a partir de fines del siglo XII una vez por mes. El Propósito de los Humillados y el de los Penitentes dependientes de los Pobres Católicos (App 1, #15, App IV #12) imponen una reunión por semana.

20.‑ Cada uno de un denario de la moneda corriente al tesorero. El tesorero los recogerá y distribuirá entre los hermanos y hermanas pobres, con el consejo del Ministro. Especialmente a los enfermos y a quienes no tuvieren exequias fúnebres. Luego lo distribuirán entre los demás pobres. Del mismo dinero se hagan ofrendas a la Iglesia.

Dé un denario:

Estatuto de la cofradía de lvrea (MONTI 369)

"Si hay un difunto en nuestra parroquia le hemos de dar sepultura, inmediatamente, tal como estila entre cristianos, con oraciones a Dios, limosnas y cirios, tanto por las necesidades del difunto como por las nuestras propias, porque la limosna libra de la muerte. Por lo cual establecemos que cada uno de nosotros debe dar un denario para comprar cirios dentro de la cuaresma, tanto para los vivos como para los difuntos".

Estatuto de una cofradía de imola (MONTI 170).

"Todos los años, en la vigilia del bienaventurado Santiago, en el mes de julio, cada uno de nosotros dará un denario a los ministros para comprar cera y para hacer cantar una misa solemnísima y para hacer caridad con los pobres".

Ofrecer a la Iglesia

GRACIANO III d 1 c69 (FRIEDBERG 1312)

"Hay que ofrecer siempre algo para las misas solemnes".

Gregorio VIII: "Todo cristiano procure ofrecer a Dios en la misas solemnes, acordándose de lo que dijo Dios por medio de Moisés "No aparecerás con las manos vacías en mi presencia'. Esto es claro en la colección de dichos de los Santos Padres: todos los cristianos deben ofrecer algo a Dios".

21.‑ Si pueden hacerlo cómodamente, cuenten con el consejo de un varón religioso, intruido en la palabra de Dios, que los amoneste y reconforte en la perseverancia de la penitencia y en hacer obras de miseridordia.

Estatuto de la cofradía de S. Aiano #1:

"Cuando estuvieren reunidos elíjanse un maestro y un abad, temoroso de Dios y docto en las escrituras, de modo que pueda predicar y corregir acertadamente a la fraternidad'. #4 "Deberán reunirse en una asamblea plenaria 3 veces por año". #29 "Estando todos reunidos, se sentarán en común, y entonces el abad leerá ante todos los cohermanos los capítulos antedichos y predicará alguna escritura según su entender. Solamente uno celebrará la misa, el que ordene el abad."

Propósito de los humillados App 1 #5; de los Pobres Católicos App II #7; de los Pobres Lombardos App 111 #9; de los Penitentes dirigidos por los Pobres Católicos App IV #12.

21.‑ Con excepción de los celebrantes, los demás permanecerán en silencio en la misa y en la predicación, durante el oficio, la oración y la predicación.

Regla de los Caballeros de Santiago (LECLERCO 354)

"Observen silencio en la Iglesia, mientras se desarrolla el servicio de Dios. Sólo se hable poco y por necesidad'.

Estatuto del Hospital de Angers, a principio del siglo XII #2 (LE GRAND 23)

"Nadie hable en la Iglesia, sino de las cosas pertinentes al oficio divino y esto con voz queda y brevemente".

El Memorial no prevé un ágape común, como en las demás cofradías, ni las comidas ordinarias en común, como entre los Pobres Católicos App V #5. Por lo cual no habla del silencio en la mesa.

22.‑ Si algún hermano o hermana cayere enfermo, una vez que el enfermo se lo hubiere comunicado, los ministros, por sí o por otros, visiten semanalmente al enfermo y lo mueva a penitencia. Según vieren conveniente tomen de los bienes materiales del común para darlos a quiénes los necesiten.

23.‑ Si el enfermo abandonare la luz de este mundo, sea comunicado a los hermanos y hermanas que estuvieren en la ciudad o en el lugar para que asistan al sepelio. No se alejarán hasta que haya sido celebrada la misa y en cuerpo enterrado en la sepulcro.

Visitar los enfermos y enterrar a los muertos: obras de misericordia prescritas en todas las cofradías antiguas.

Estatuto de la cofradía de los XII Apóstoles #10, 16,20.

"Si alguno de vuestros hermanos cayere en enfermedad, elijan a uno de vosotros que lo comunique a los demás, y todos iréis a su casa y lo visitaréis con toda diligencia y le cantaréis los 7 salmos penitenciales. Si recobra la salud, dad gracias a Dios. si padece una larga enfermedad, que supere los 12 días, se distribuya el tiempo de modo día y noche lo acompañe un hermano, cada uno de los 12 días. Y antes de que salga de su casa celébrese una misa".

Estatuto de la cofradía de S. Apiano # 16ss

"Cuando alguien se enfermare los sacerdotes cantarán cada uno siete salmos. Los diáconos y los clérigos dos salterios. Los laicos y las mujeres que desconocen los salmos, cada uno de ellos alimente a 10 pobres por el enfermo. Cuando alguien de vosotros se enfermare, que uno se la haga saber al otro, sin demora".

Estatuto de la cofradía de ímola (MONTI 170)

"Cuando alguno enfermare, los hermanos le visitarán, llevándole tocino y huevos y lo cuidarán alternándose durante la noche. Si enfermare fuera de su casa, hasta la distancia de unas 10 millas, lo conducirán hasta su casa por sí mismo o por otras personas".

Estatuto de la cofradía de Tudela #25

"Cuando uno de los hermanos enfermare, será visitado por los demás".

Que todos asistan a la sepultura:

Casi literalmente en el propósito de los Humillados. Estatutos de la cofradía de los XII Apóstoles #23‑24: "Procuraréis asistir todos los hermanos a fin de orar en común en la recomendación del alma. El día en que debáis darle sepultura, con toda diligencia, cada uno celebre su misa y nadie se aleje hasta el fin del entierro".

Estatuto de la cofradía de S. Apiano #12. 15,35

"Cuando uno de los laicos y de las mujeres falleciere, mandamos que se de comer a 40 pobres dentro de los 40 días de su muerte, por el descanso de su alma. Si abandonase este mundo, todos los hermanos cumplirán lo que hermanos establecido. Cuando algunos de los hermanos falleciera, establecemos que todos vayan al sepulcro del hermano y lleven una vela con dos panes".

Estatuto de la cofradía lvrea:

'Sí sucediere que alguno de los miembros falleciese, emigrando de este mundo, cada uno de nosotros, dentro de los 30 días, procure cantar 10 misas por aquél difunto".

Estatuto de la cofradía de Tudela:

"En la hora de la muerte todos se reunirán, cada uno trayendo un denario y dos óbolos. Los denarios servirán para hacer cantar misas por su alma. Un óbolo se utilizará para comprar pan para los pobres, el otro para comprar una candela que dure desde la hora de su muerte hasta que fuere realizada la sepultura. El resto quede a disposición de los prepósitos. Si fuere pobre, los hermanos lo asistan durante su enfermedad con los bienes del común, y falleciendo sea enterrado con los bienes del común. Si el muerto fuere pobre al momento de morir sea enterrado con los bienes del común, o contribuyendo cada uno con algo. Si el tiempo lo permite, sea sepultado cuánto antes. Si el muerto fuese una persona acomodada, de sus bienes se harán limosnas y se celebrarán misas. Si alguno de los hermanos no pudiere prestar a los hermanos los obsequios nocturnos, hágase substituir por un clérigo que recite continuamente los salmos".‑

"232 Dentro de los ocho días de la muerte, se ofrecerán los siguientes sufragios: el presbítero diga una misa; el que sabe el salterio, 10 salmos; los demás 10 padrenuestros con un requiem al final de cada uno de ellos.

24.‑ Además, a lo largo del año se pedirá por la salud del alma de los hermanos vivos y difuntos: cada presbítero diga tres misas; el que sabe el salterio, recite el salterio; los demás 100 padrenuestros con requiem al final de cada uno. Si no dicen el requiem, dupliquen el número de padrenuestros.

25.‑ Todos los que puedan hacerlo según el derecho, hagan testamento y dispongan de sus bienes tres meses después de hecha la promesa (profesión), no sea que alguien muera intestado.

100 padrenuestros.

Puede ser que el estatuto primitivo dijera 150 padrenuestros. Según los libros penitenciales 3 misas o 3 días de ayuno (=una semana) equivalían a 1 salterio (150 salmos o 150 padrenuestros). Hacia fines del siglo XII se contenta con 100 padrenuestros como equivalentes a un salterio, especialmente cuando se los acompaña de genuflexiones.

Regla de los Templarios #3 (SHNÜRER 135)

"Por la salvación del difunto digan 100 padrenuestros hasta el séptimo día, de modo que se complete la centena a los siente días".

Estatuto del Hospital de París:

"Los hermanas laicos y las hermanas por cada salterio recitará 100 padrenuestros y aquellos que lo saben, otros santos Miserere mei Deus".

Hagan testamento:

La finalidad de este parágrafo no era el de obtener legados para la fraternidad, sino impedir que un Penitente muera sin haber donado a una buena obra los bienes injustamente adquiridos y de los cuales se desconozca el propietario o la persona con derechos. Ver la Regla de la Milicia de la Virgen App VII #8. De hecho, ciertos penitentes legaban una parte de su fortuna al Hospital o a la obra caritativa que sostenía la fraternidad local. Ver el propósito de los Penitentes dirigidos por los Pobres Católicos App IV #15.

En 1289 el capítulo "generar de los Penitentes (Actas V #10) pedirá a los hermanos legar una parte de sus bienes a la fraternidad local.

En el siglo XII la cofradía de Tudela había establecido: "Si alguno donare su herencia, la misma pertenezca íntegra a Santa Cristina, con cuatro parte de sus frutos, la quinta se reserve a la cofradía y por el bien de su alma envíenla siempre a un pobre.

26.‑ Los Ministros determinarán el modo de restablecer la paz entre los hermanos o con extraños, habido, si fuere necesario, el consejo del Señor Obispo.

Ver el propósito de los Humillados App I #3. En las antiguas cofradías los conflictos se resolvían siempre "en familia". Ver el estatuto de la Hermanadas de los XII Apóstoles #8: "Ningún hermano reproche a otro hermanos fuera de la iglesia, delante del maestro: estableced la paz vosotros".

Estatutos de la Hermandad de Tudela: "Si alguno de los hermanos hubiere reunido o litigado, dentro o fuera de cada refiera el asunto al prepósito y trátese el contencioso detenidamente en Capítulo. Todos aceptarán el juicio del Capítulo".

27.‑ Si los hermanos o hermanas obraren en contra del derecho o privilegio de los podestás o gobernantes de los lugares donde viven, los ministros del lugar obrarán como vieren conveniente con el consejo del Señor Obispo.

Contra derecho:

Contra el derecho canónico común, que prohibía a los penitentes llevar armar y ejercer un función pública (Mem. #16 y 29 notas)

Contra los privilegios, es decir contra los privilegios dados especialmente.

Con el consejo del Señor Obispo. La Santa Sede recordaba a los obispos su deber de proteger los penitentes contra los vejámenes de las autoridades comunales, que les obligaban a cumplir funciones públicas o a servir en la milicia urbana, invadiendo sus propiedades o imponiéndoles impuestos más altos que a sus conciudadanos.

Ver la Regla de la Milicia de Virgen App VII #40‑43; 63‑66). Más tarde los penitentes se hicieron frecuentemente dispensar de la prohibición de aceptar una función pública.

28.‑ Todos han de aceptar el Ministerio o los oficios que les fueren impuestos, pero, pasado una año, todos puede vacar el oficio.

Las funciones al interior de la fraternidad debían se aceptadas. Esta obligación, así como la limitación en la curación y el abandono de los oficios eran rigurosos en las comunas italianas.

29.‑ Cuando alguien pidiere entrar en esta fraternidad, los ministros diligentemente investiguen su condición y oficio y expongan las exigencias de la fraternidad, especialmente la restitución de los bienes ajenos.

Estatuto de la fraternidad de S. Apiano #23‑24:

"Si en el futuro alguien quisiere entrar en esta fraternidad, no se lo permita el abad, maestro supremo, hasta que no se le hayan explicado 3 veces todas las cosas que deberá observar fielmente. Y si viera que tiene voluntad perseverante, entonces el Abad los recibirá en el Orden de la fraternidad... Igualmente los laicos y las mujeres que quisieren entrar en nuestro consorcio, deberán estar avalados por un buen testigo'.

Estatuto de la Hermandad de Tudela #8:

"En esta sociedad de Dios, o mejor dicho, en esta fraternidad no recibimos a nadie que no cuente con 120 buenos testigos".

Estatuto de la fraternidad de Londres #34:

'nadie sea recibido en la fraternidad, a no ser que sea una persona congrua".

Regla de los Menores: "Si alguno quisiere abrazar esta vida.. diligentemente los examinen en la fe... y si no tienen mujeres".

Investiguen su condición: saber si está casado y si no es demasiado joven para aceptar las restricciones en las relaciones conyugales.

GRACIANO i° d 50, c 63 (FRIEDBERG 207).

"La penitencia no ha de ser fácilmente recomendada a lo jóvenes, dada las inestabilidad de la edad'.

Conc. de Orleáns en 528 a 25 (MANSI 9,18, PL 84, 283)

"No se presuma conceder a las jóvenes la bendición de la penitencia. Nadie se atreva a dársela a los casados sin el consentimiento de las partes y en edad madura".

Investiguen su oficio:

para saber si no ejercen una función incompatible con el estado penitencial: servicio militar, cargo administrativo, comercio poco escrupuloso, usura, etc. Según los antiguos penitenciales francos, el sacerdote debía preguntar, "qué ministerio ejerces, si es...".

GRACIANO II d 5, parte 2 (FRIEDBERG 1240)

"La cantidad del lucro define al comerciante, porque hay oficios honestos y lo hay venales. En realidad, al penitente le es de más utilidad padecer necesidades que caer en los peligros del negocio, porque es difícil que no se mezcle el pecado en el comercio de compraventa".

¡bid, c 6 (FRIEDBERG 1241)

"El militar o el comerciante o quien tenga Un oficio que no puede ser ejercido sin pecado... reconozca que no puede hacer verdadera penitencia, por la que puedan alcanzar la vida eterna, a no ser que abandonen el negocio o dejen el oficio, eliminen el odio del corazón, depongan las armas para nunca más llevarlas".

111 Conc de Letrán c 22 (MANSI 21, 532): "Es falsa la penitencia cuando el penitente no abandona su oficio en la administración del gobierno o en el comercio, los cuales no pueden ser ejercidos sin pecado, si conservaren odio en su corazón, o si no satisficiere la ofensa hecha a otros o si no perdonare la ofensa al ofensor, o si porta algún arma en contra de la justicia."

292.‑ Entonces, si fuere admitido, sea vestido del modo arriba indicado.

Con el hábito descrito en el # 17ss. A principio del siglo XIII era conocido por GRACIANO I d50 c63 (FRIEDBERG 201) el antiguo rito de la admisión a la penitencia de los pecadores públicos: "Se establece en el Concilio "Agatense" el modo de imponer esta penitencia: Cuando los penitentes solicitan la penitencia, el sacerdote les impone las manos y el cilicio".

Los Templarios y los Caballeros de Santiago tenían también la tonsura: No se la menciona entre los Humillados, los Pobres Católicos y sus Penitentes. En el siglo XIII se continuaba haciendo la imposición ritual del cilicio a quien pedía la penitencia en artículo de muerte.

La inserción de este rito en la poscomunión parece unirse al antiguo rito de imponer la penitencia a los pecadores públicos. En cuanto a los Penitentes voluntario parece que no se entregaba el hábito en la iglesia, sino que cada cual lo vestía en su casa y la Iglesia los consideraba comprometido en el estado penitencial Pero los Penitentes formales debían hacerlo en Iglesia y además suscribir un documento atestiguando su propósito.

293.‑ Satisfaga los préstamos adeudados, pagando en dinero numerado, de acuerdo a la fianza dejada en prenda, se reconcilie con los prójimo y abone los diezmos.

30.‑ Cumplidos estos requisitos, pasado un año, con el consejo de algunos discretos de entre los hermanos, si pareciere idóneo, será recibido del modo siguiente: prometa observar, todo el tiempo de su vida, todas las cosas que aquí están escritas, las que serán posteriormente quitadas o añadidas según el consejo de los hermanos, a no ser que alguna vez fueren dispensados por los ministros. Si alguno obrare en contrario y fuere amonestado por el ministro, satisfará según el dictamen del visitador.

Todo el tiempo de su vida:

Fórmula de profesión aparentemente semejante a la que estaba en uso en las antiguas hermandades, cuyas obligaciones estatutarias en más onerosas. Esta promesa confería a la Orden de los Penitentes el carácter de "religión", por más que prometía menos que los Menores (Regla c 2).

301.‑ Dicha promesa será redactada por escrito y certificada por notario público. nadie sea recibido de modo diferente y sin ser juzgado idóneo, vista la condición y la constancia de cada individuo.

Por escrito:

GRACIANO II c 20 q 1 c 16 (FRIEDBERG 846): "La viuda que quisiera abrazar este propósito de Santa Religión, haga una profesión por escrito, firmada por su propia mano o con algún signo, donde conste que quiere permanecer perpetua y firmemente continente y fiel a este propósito de religión".

Regla de S. Benito c 48: "Haga un pedido de su profesión... que escribirá con su propia mano, a no ser que no sepa escribir, en cuyo caso otro lo escribirá y él lo firmará con un signo y lo pondrá con su propia mano sobre el altar".

31.‑ Nadie podrá salir de esta Fraternidad y dejar de observar lo que aquí está escrito, a no se que entrare en Religión.

GRACIANO II c 53,q 3 a 3. Estatuto de la Hermandad de Londres # 36: "Ningún hermano podrá salir de esta fraternidad.. a no ser que pasare a gozar de mejor vida".

Regla‑Bula de los caballeros de Santiago (PL 200, 1027): "Ninguno de los hermanos o hermanas, después de haber sido recibidos en vuestra orden y haber prometido obediencia, se atreva a volver al siglo o pasar a otra Orden sin la autorización de su maestro, dado que vuestra Orden tiene estatutos aprobados que todos están obligados a vivir escrupulosamente".

32.‑ No será recibido ningún hereje o acusado de herejía. Si fuere simplemente sospechoso, justificado delante del obispo, si cumpliere con los demás requisitos, puede ser admitido.

33.‑ Las mujeres casadas no sean recibidas sin el consentimiento de sus maridos.

GRACIANO II d 33 c 11‑12; q 5. parte 1 (FRIEDBERG 1250)

"Está probado por muchas autoridades que el varón no puede hacer voto de penitencia sin el consentimiento de la mujer".

34.‑ Los hermanos y hermanas incorregibles sean expulsados de la fraternidad y no sean recibidos nuevamente a no ser que lo apruebe la parte más sana de los hermanos.

La parte "más sana", en oposición a la "mayor parte", que más tarde será preferida por los Penitentes.

35.‑ Los ministros de cualquier ciudad y lugar denuncien al visitar las culpas manifiestas de los hermanos y hermanas, a fin de que sean castigadas y corregidas.

El visitador había sido nombrado incidentalmente, pero en estos números se le amplia los poderes. Es posible que el visitador sea una institución posterior, propia de la complejidad creciente de las fraternidades que crecen en número de hermanos y de casas, regionalizándose por federaciones de fraternidades locales. En el Memorial no se dice que el sacerdote es instituido por el obispo diocesano. Luego el poder de corrección fuá quitado a los ministros y entregado a los visitadores. Era sin lugar a dudas un laico elegido en Capítulo y quizá instituido por el ordinario. la función parece que ha sido introducido a ejemplo de los Penitentes dirigidos por los Pobres Católicos.

35.‑ Si alguno fuere incorregible, el visitador, con consejo de algunos discretos de entre los hermanos, lo amonestarán y luego lo expulsarán de la fraternidad, hecho que será oportunamente publicado en asamblea.

Hermandad de Tudela: "Si algunos de los cohermanos, por soberbia desoye el juicio del Capítulo, o se corrige o pagaré 30 sueldos por su desprecio al Capítulo y será alejado de la comunión de la fraternidad.

36.‑ Si alguien supiere de hermanos o hermanas que producen algún tipo de escándalo, comuníquelo al Ministro y éste lo notificará al visitador. Que el marido y la mujer no tengan relaciones.

37. El visitador tiene poder para dispensar según le pareciere oportuno, en todos los casos mencionados y a todos los hermanos y hermanas. ii

Entre los comportamiento escandalosos se contaba él frecuentar tabernas y juegos de azar.

38.‑ Los Ministros elijan cada año, con el consejo de los hermanos, dos otros ministros y un ecónomo honrado, lo cuales se encargarán de proveer a la necesidad de los hermanos y hermanas y a la de los demás pobres y de comunicar a la fraternidad sus mensajes y disposiciones.

Ministros:

Son los dirigentes de las fraternidades locales. Ya aparece en los Humillados (App I) y en los Trinitarios (PL 214, 245‑6): "Los hermanos pueden vivir en una misma casa: 3 clérigos y 3 laicos y además uno de ellos sea el procurador, que no se llamará procurador sino ministro, al cual los hermanas están obligados a prometer y guardar obediencia. El ministro puede, con discreción, a causa de la edad aminorar el ayuno, etc".

La dualidad de funciones del ministro es una característica eminentemente laica del Memorial. No se conoce ningún ejemplo en los estatutos de Ordenes Religiosas sino solamente en los Reglamentos de la comunas y en los Estatutos de las Hermandades.

39.‑ En las cosas mencionadas nadie esté obligado bajo pecado, sino solo en cuanto a la pena. Luego de una pena impuesta o a imponer por el visitador, si no quisiere corregirse después de dos amonestaciones del ministro, entonces sea obligado bajo pecado.

Parágrafo añadido por un hermano predicador, puesto que la obligación puramente penal de la regla y de los estatutos. Propagada por los predicadores y que era rechazada por S Francisco y por los menores, que en esto seguían a S. Bernardo.