Enero 23: San Gonzalo García. Mártir en el Japón, religioso de la Primera Orden (1557‑1597). Canonizado por Pío IX el 8 de junio de 1862.

Gonzalo García nació en Bazain, Indias Orientales, de padre portugués y madre india. Hechos sus estudios en el colegio de los Jesuitas de su ciudad, a los veinticinco años se trasladó al Japón con la intención de dedicarse al comercio; pero en cuanto llegó allí, cambió de idea y se ofreció a los Padres Jesuitas como catequista para ayudarles en su ministerio, servicio que prestó durante diez años con gran fruto de conversiones, aun entre los bonzos, con quienes disputaba inclusive en público sobre la fe.

Viajó luego a Manila, en las Filipinas, y allí fue cautivado por la vida pobre y penitente de los misioneros franciscanos y pidió ser aceptado en la Orden en calidad de hermano religioso. Allí fue asignado como compañero e intérprete del Comisario San Pedro Bautista cuando éste, el 20 de mayo de 1593 viajó al Japón, donde fijó su sede en Meaco. Los cristianos que ya habían conocido a Gonzalo antes de su ingreso a la Orden Franciscana, lo acogieron con mucha alegría y le hicieron más fácil el trabajo en las diversas obras de la misión.

El decreto de arresto de los Franciscanos, emanado del emperador Taicosama la noche del 8 de diciembre de 1596, abrió también a Gonzalo el camino del martirio. Arrestado con sus cohermanos y llevado a Meaco, allí les cortaron el lóbulo de la oreja izquierda, luego fueron conducidos en un carro a través de la ciudad y de varias regiones hasta llegar a Nagasaki. Allí, en la colina de los mártires fue crucificado y le traspasaron los costados con dos lanzas cruzadas que le destrozaron el corazón. Era el 5 de febrero de 1597. Tenía 40 años.