Febrero 4: San José de Leonisa. Sacerdote de la Primera Orden (1556‑1612) Canonizado por Benedicto XIV el 29 de junio de 1746.

Nació el 8 de enero de 1556 en Leonissa, cerca de Rieti, hijo de Giovanni Desideri y Francesca Paolini, bautizado con el nombre de Eufronio. A los dieciséis años ingresó entre los Hermanos Menores Capuchinos, hizo el noviciado cerca de Asís, en el pequeño convento de Carcerelle, y tomó el nombre de José. Se entregó a duras penitencias y rigores para con el “hermano asno”. En 1581 fue ordenado sacerdote y destinado a la predicación. Enviado con otros dos cohermanos a Constantinopla en 1587 a fundar una misión, se preocupó por la liberación de los cristianos esclavos, a quienes sostuvo en la fe, volvió a la fe a un obispo apóstata. Por su afán de predicar al sultán Muhad III, fue hecho prisionero, golpeado y suspendido de un madero, bajo el cual ardía un fuego lento. Tres días duró pendiente de un gancho de una mano y en otro de un pie. A pesar de ello no murió, y las heridas se curaron milagrosamente. El Sultán, admirado por lo sucedido, le conmutó la pena por destierro perpetuo. En Constantinopla San José realizó un gesto realmente de un loco: intentó entrar en el palacio a predicar al Sultán. Apresado por los guardias se le juzgó como reo de lesa majestad.

A su regreso a Italia siguió predicando en su propia tierra, con resultados consoladores: conversiones y pacificación por todas partes. Promovió también obras de asistencia social como los Montes de Piedad o Frumentarios, hospitales y otras obras de beneficencia. A los 56 años de edad le diagnosticaron un tumor, del cual ya no se repuso. Se preparó tranquilamente para recibir a la hermana muerte, cuya cercanía adivinaba. Murió el 4 de febrero de 1612.