Febrero 10: San Gil María de San José. Religioso de la Primera Orden (1729‑1812). Canonizado por Juan Pablo II el 2 de junio de 1996.

Nació el 16 de noviembre de 1729 en Tarento, hijo de Cataldo Pontillo y Grazia Procaccio, modesta familia de labradores. Desde niño se distinguió por su piedad. A los diez años fue empleado en una pequeña hacienda, donde se granjeó el afecto de todos. Cada mañana, antes del trabajo, iba a la Misa, comulgaba y oraba largo rato. Desde niño tuvo que trabajar para ayudar a su familia, trabajo que debió intensificar al morir su padre. Finalmente, cuando su madre pasó a nuevas nupcias, se sintió libre de su obligación y pudo realizar su viejo sueño de hacerse franciscano. En 1754 a la edad de 24 años entró al noviciado en el convento de Galatone, de la reforma Alcantarina, y después de la profesión fue trasladado al convento de Squinzano. Desde 1759 hasta su muerte vivió en el convento de San Pascual de Nápoles, donde desempeñó los oficios de cocinero, portero y durante cincuenta años, limosnero del convento. En este humilde oficio llevó en su apostolado el gozoso mensaje evangélico a todos. Vida de oración y silencio, de humildad y ocultamiento, amor activo y servicio a los hermanos pobres, enfermos y necesitados. Su presencia era muy apreciada junto al lecho de los enfermos y moribundos, a quienes preparaba a recibir los sacramentos y a una santa muerte. El pueblo napolitano lo rodeó de simpatía y veneración por su mansedumbre y por los milagros que realizaba con una reliquia de San Pascual que siempre llevaba consigo. Se distinguió por su devoción a la Eucaristía y a Nuestra Señora.

Murió en Nápoles el 7 de febrero de 1812 a los 83 años de edad. A los hermanos que lo asistían en su lecho de enfermo, les dijo al morir: «Me voy a mi casa! María, madre mía, mi San José, llevadme con vosotros al paraíso, junto a Jesús».

Sus restos tuvieron que dejarse cinco días a la veneración de los fieles, que todavía hoy siguen venerándolo con gran devoción. Su cuerpo se conserva en Nápoles, en la iglesia de San Pascual a Chiaia.