Abril 10: Beato Marcos Fantuzzi de Bolonia. Sacerdote de la Primera Orden (1405‑1479). Pío IX aprobó su culto el 5 de marzo de 1868.

Nació en 1405, hijo de Bartolomé y Lisa Fantuzzi. En el bautismo le pusieron el nombre de Paz o Pasotto. Su padre fue decapitado por participar en una conjuración contra el gobierno de la ciudad, de manera que su educación corrió por cuenta de la madre. Ella esperaba encaminarlo hacia la carrera universitaria. Y efectivamente realizó brillantemente sus estudios. Pero después de una severa crisis religiosa, ingresó a la Orden Franciscana, aconsejado por su conciudadano el Beato Jaime Primaticci. Este hecho y la distribución de sus bienes entre los pobres, causaron gran revuelo en Bolonia. El 25 de abril de 1431, fiesta de San Marcos Evangelista, tomó el hábito religioso cambiando el nombre de bautismo por el del santo evangelista. Se dedicó a un profundo estudio teológico: sus textos preferidos fueron las «Homilías» de San Juan Crisóstomo y de San León Magno, Papa.

Ordenado sacerdote, en varias épocas entró en contacto con los grandes santos y predicadores de la época: San Bernardino de Siena, San Juan de Capistrano, San Jaime de la Marca, que lo impulsaron grandemente a la predicación. Primero predicó en zonas rurales, luego comenzó a subir a los grandes púlpitos de Italia y finalmente su acción de enseñanza y apostolado se extendió a Austria, Alemania, Polonia y Rusia. En 1463 fue en calidad de misionero y peregrino a Palestina, visitando devotamente los santos lugares. De regreso a Italia continuó su apostolado de la predicación. Durante las solemnes predicaciones se empeñó firmemente en pacificar los ánimos, devolver la concordia a las ciudades divididas en facciones, promover la asistencia a los pobres y necesitados. Fundó en varias ciudades italianas los Montes de Piedad, para cerrar el paso a los préstamos onerosos de los usureros. Combatió los movimientos heréticos de los flagelantes y de los fratricelos, que en aquel tiempo se difundían en algunas zonas de Italia.

Se distinguió en la dirección de algunos conventos locales y luego como Vicario provincial. Precisamente por estas sus dotes y capacidades, el 27 de abril de 1452 fue elegido en Aquila Vicario general de la Orden, cargo trienal al cual fue nuevamente llamado en 1464. En este  oficio quiso tomar contacto con los conventos esparcidos en Europa, para lo cual hizo numerosos viajes por Italia y fuera de Italia, contribuyendo así a un mayor desarrollo de la Orden. No eran tiempos fáciles para la Orden Franciscana, agitada por corrientes y tomas de posición internas no siempre ortodoxas. Precisamente en tales ocasiones Marcos demostró la capacidad de superior, uniendo la firmeza a la caridad. Durante el pontificado de Sixto IV se empeñó en impedir la unificación de las diversas familias franciscanas que este papa tenía intención de realizar. Esta enérgica oposición le creó gravísimas incomodidades, junto con graves acusaciones y contratiempos.

La muerte lo encontró en Piacenza, donde había ido a predicar la cuaresma, el 10 de abril de 1479. Su cuerpo a partir de 1626 es venerado en la basílica de Santa María de Campagna.