Junio 13: San Antonio de Padua. Sacerdote, doctor evangélico de la Primera Orden (1191‑1231). Canonizado por Gregorio IX el 30 de mayo de 1232.

San Antonio nació en Lisboa en 1191, de familia de la pequeña nobleza, y en el bautismo recibió el nombre de Fernando, hijo de Martín d’Alfonso y María Taveira. Educado en la escuela de la catedral pasó la adolescencia en la inocencia de costumbres. Entró luego en el Monasterio de San Vicente de los Canónigos Regulares de San Agustín, dos años después se trasladó al de Santa Cruz, de Coimbra, donde en nueve años completó su formación científica y teológica y fue consagrado sacerdote. Impresionado por la vista de los restos de los cinco protomártires franciscanos, muertos por la fe en Marruecos el 16 de enero de 1220, pidió ingreso a la Orden de los Hermanos Menores para predicar el evangelio a los sarracenos y morir mártir, y tomó elnombre de Antonio. En el otoño de 1220 partió para Marruecos, donde enfermó y tuvo que emprender el regreso a su patria. Los vientos desviaron la nave de modo que la llevaron a las costas de Sicilia. De allí fue a Asís al capítulo de Pentecostés de 1221, donde se encontró con San Francisco. Fray Graciano, Ministro provincial de la Romaña, lo asignó al eremitorio de Montepaolo, donde vivió vida ascética y penitente. En ocasión de una ordenación en Forlì, al faltar el predicador, se le pidió que predicara, y entonces reveló el tesoro de su gran doctrina. Desde entonces fue destinado a la vida activa y apostólica, que desarrolló en la predicación, en la enseñanza, en el gobierno de sus cohermanos como Ministro provincial, y en la composición de sus escritos. Predica en Rimini, donde convierte al hereje Bonilio, realiza el milagro de la mula, que ayuna tres días y se arrodilla delante de la Eucaristía; predica a los peces en el litoral Adriático. Es el primero entre los Hermanos Menores, que en Bolonia, enseña teología a los cohermanos, por encargo de San Francisco, quien en una carta lo llama su Obispo.

Hacia 1225 se traslada a Francia Meridional, predica en varias ciudades, entre ellas Bourges y Limoges, enseña en Montpellier, en Tolosa y en Puy‑en‑Velay. Después de la Pascua de 1227 regresa a Italia, en el Capítulo General de aquel año es elegido Ministro provincial de Italia septentrional, visita a sus religiosos, predica y escribe sus “Sermones Dominicales”. Hacia la Pascua de 1228 predica en presencia de cardenales y del papa Gregorio IX, el cual lo llama “Arca del Testamento y Arca de las Sagradas Escrituras”. En 1230, exonerado del oficio de Ministro Provincial, con mayor disponibilidad se dedica al ministerio de la evangelización y compone los “Sermones de Sanctis”, en el monte de la Verna.

El año 1231 marca el apogeo del apostolado de San Antonio, que tuvo un carácter social. Predica la cuaresma, con fuerza ante Ezcelino da Romano se interesa por la liberación del conde de san Bonifacio y de otros jefes güelfos. Se retira a Camposampiero donde su amigo Tiso. Luego, mientras es llevado a Padua, con un ataque de hidropesía, el 13 de junio de 1231 a los 40 años de edad muere santamente en Arcella, consolado con celestes visiones y asistido por su discípulo Fr. Lucas Belludi. Once meses después es canonizado por Gregorio IX en Espoleto. Pío XII el 16 de enero de 1946 lo declara doctor evangélico. Padua le erigió un templo que es una obra maestra de la arquitectura.