Julio 11: San Juan Wall. Sacerdote y mártir de la Primera Orden (1620‑1679). Canonizado por Pablo VI el 25 de octubre de 1970.

Juan Wall nació de una familia católica buena y acomodada en 1620 en Chingle Hall, cerca de Preston, Inglaterra. en 1641 ingresó en el colegio inglés de Douai, donde recibió la ordenación sacerdotal en 1645. Después de un breve período de misión en Inglaterra, volvió a Douai para tomar el hábito de los Hermanos Menores en el convento de San Buenaventura y tomó el nombre religioso de Fray Joaquín de Santa Ana. Fue muy apreciado por sus óptimas cualidades, y cinco años más tarde se reincorporó a la misión inglesa y se estableció con el seudónimo de Francis Webb, en Harvington Hall en el condado de Worcester; allí pudo ejercer con tranquilidad por más de 22 años el ministerio pastoral con gran utilidad para los católicos del lugar.

En diciembre de 1678 fue capturado inesperadamente, en la época de la presunta conjura papista montada por Titus Oates. Juan Wall rehusó decididamente prestar el juramento de supremacía, por lo cual fue recluido en la prisión de Worcester, donde permaneció por 5 meses entre acerbos sufrimientos, soportados con gran fortaleza de ánimo.

El 25 de abril de 1678 fue procesado por el juez Atkins y condenado a muerte bajo la acusación de traición, en cuanto sacerdote ordenado en el extranjero que había vuelto a ingresar en el reino para desarrollar allí una actividad sacerdotal. A pesar de ello fue enviado a Londres para ser examinado por un tribunal especial. Exonerado por los jueces del cualquier participación en la conjura papista, fue nuevamente condenado a la pena capital por su calidad de sacerdote católico. Devuelto a Worcester para la ejecución, ésta tuvo lugar el 22 de agosto de 1679. Antes de subir al patíbulo, Juan Wall escribió un largo discurso, en el cual trató de su proceso y de su condenación y lo entregó a un amigo para que lo hiciese imprimir; efectivamente fue publicado en Londres en 1679.

Unica víctima que sufrió el martirio por la fe en Worcester,  Juan Wall fue asistido en los últimos días por su cohermano Padre Guillermo Leveson. Los restos mortales del heroico confesor de la fe fueron sepultados en el cementerio anexo a la iglesia San Osvaldo de Worcester, mientras que su cabeza fue llevada al convento de los franciscanos de Donai, al cual pertenecía el mártir; allí se conserva y se venera todavía. Juan Wall tenía 59 años de edad.