Diciembre 7: Santa María Josefa Roselló. Virgen de la Tercera Orden (1811‑1880). Fundadora de las Hijas de Nuestra Señora de la Misericordia. Canonizada por Pío XII el 12 de junio de 1949.

María Josefa Roselló nació en Albisola Marina, provincia de Savona, el 27 de jmayo de 1811. Cuarta hija de una numerosa familia, carente de bienes de fortuna, pues los padres eran modestos fabricantes de objetos de alfarería, pero con riqueza de fe y de piedad. También ella aprendió a modelar el barro y se hizo cargo de sus hermanos menores, permitiendo a su madre dedicarse a sus numerosas ocupaciones.

Desde la infancia se distinguió en el estudio, en la caridad hacia los pobres y sobre todo en la devoción al Crucificado y a la Santísima Virgen. Se inscribió en la Tercera Orden Franciscana y poco a poco sintió nacer en su corazón el deseo de una vida más perfecta que le permitiese con mayor facilidad hacerse santa. A los 19 años  entró en una familia señorial de Savona, los Monleone, más como hija adoptiva de dos cónyuges sin hijos, que como doméstica, para asistir al patrón enfermo. Permaneció siete años en aquella casa, despertando con su conducta el afecto y la admiración, no sólo de los patrones, sino también de la servidumbre. Cuando la señora quedó viuda y le propuso quedarse siempre con ella, prometiéndole hacerla su heredera, ella lo rehusó. Se sentía llamada por otra vocación y pidió ingresar en un Instituto de caridad como hermana. Su petición fue rechazada porque la pobreza de su familia no le permitía aportar la dote.

Para María Josefa siguieron años de duras pruebas, la muerte de su madre, de su hermano, de su hermana Josefina de 17 años y finalmente de su padre. Entonces ella vino a ser el principal sostén de la familia. El obispo de la diócesis, Agostino de Mari, le propuso la fundación de un Instituto para trabajar con la juventud femenina. Ella aceptó. Las tres primeras vocaciones vinieron de Albisola, donde sirvió como sede una modesta casa arrendada. La fundación lleva la fecha del 10 de agosto de 1837. El 22 de octubre de 1837 tuvo lugar la primera vestición de las hermanas de la nueva Congregación de las Hijas de nuestra Señora de la Misericordia y María Josefa Rosello fue su fundadora y primera Madre. El objetivo de la fundación era dedicarse a la instrucción y educación de las muchachas pobres y la asistencia a los enfermos.

Bajo su sabia dirección comenzó a difundirse ampliamente, colaboró en la obra del rescate de los esclavos africanos y la puerta del Instituto se abrió para acoger también grupos de muchachas negras. Su espiritualidad se distinguió por una ilimitada confianza en la Providencia, en el patrocinio de San José y en el espíritu de iniciativa. Terminó su laboriosa jornada a los 69 años el 7 de diciembre de 1880, en la casa madre en Savona. A su muerte el Instituto por ella fundado contaba con 65 casas y varios centenares de hermanas.