Octubre 1: Ven. Luis Amigó y Ferrer, Obispo de la Primera Orden, Fundador de los Terciarios Capuchinos de la Virgen de los Dolores y de las Hermanas Terciarias Capuchinas de la Sda. Familia. (1854‑1934).

Nació en Masamagrell, Valencia, España, hijo de Gaspar Amigó y Genoveva Ferrer, personas de gran fe, que educaron cristianamente a sus hijos con su propio ejemplo. Es la época de la supresión de las comunidades religiosas y la confiscación de sus bienes. Su infancia transcurre relativamente apacible y alegre. Estudia en la Academia Católica, luego en el Seminario Conciliar, como externo, cursa humanidades. Colabora activamente en su autoformación, para lo cual se inscribe sucesivamente en la congregación de San Felipe Neri, luego en la escuela de Cristo y finalmente en la Tercera Orden Franciscana Seglar. En un primer momento desea ingresar en la Cartuja, pero por consejo de su director espiritual se hace Capuchino, en Bayona, Francia, donde profesa el 12 de abril de 1875. Vuelve a España, y es ordenado sacerdote el 29 de marzo de 1879, en Montehano.

Se dedica a la predicación popular y a organizar la Tercera Orden Seglar. Trabaja igualmente con los encarcelados y en la educación cristiana de la juventud. En su Orden fue Vicemaestro de novicios, Superior local, definidor y Ministro provincial. En contacto con la espiritualidad terciaria se convierte en un místico de la reparación divina a través de una acción misericordiosa que pone en la base de sus dos Congregaciones de Hermanas Terciarias Capuchinas de la Sagrada Familia y Terciarios Capuchinos de N. Señora de los Dolores.

Nombrado obispo es consagrado en Madrid el 9 de junio de 1907 y ejerce el episcopado en Solsona y Segorbe, donde pone en práctica su lema episcopal: ”Entrego mi vida por mis ovejas”.

Muere el 1 de octubre de 1934, a los 80 años de edad, en Godella, en la casa madre de los Terciarios capuchinos y es sepultado en su pueblo natal, en la iglesia de las Terciarias Capuchinas. En proceso de beatificación.