Marzo 12: Beato Luis Orione, Sacerdote de la Tercera Orden Franciscana (1872‑1940). Fundador de la Piccola Opera della Provvidenza. Beatificado por Juan Pablo II el 26 de octubre de 1980.
Es uno de los más grandes y conocidos apóstoles de la caridad, surgidos en nuestro tiempo para dar un luminoso testimonio de amor a Cristo y a los hermanos, mediante una increíble fidelidad y devoción a la santa Iglesia de Roma y al Papa, “dulce Cristo en la tierra”.
Nacido de una familia pobrísima, sin ninguna propiedad, sin casa, sin más riqueza que una fe viva, una gran honestidad y un asiduo trabajo, en Pontecurone, el 23 de junio de 1872.
Muy pronto sintió la vocación sacerdotal y religiosa, a cuya realización sólo se oponía la gran pobreza de la familia. Pasó seis meses con los frailes franciscanos en Voghera, pero el Señor no lo tenía para fraile franciscano. Amaba a San Francisco y su ideal de pobreza evangélica. En toda su vida procuró vivir sus ejemplos y la espiritualidad franciscana. Ingresó a la Tercera Orden Franciscana. Durante tres años fue alumno entusiasta de San Juan Bosco y estuvo a su lado en su preciosa muerte. Pero el Señor no lo quería salesiano. Entró en el Seminario diocesano de Tortona para prepararse al sacerdocio.
A los veinte años de edad un encuentro fortuito con un muchacho expulsado de las clases de catecismo por indisciplinado, lo hizo convertirse en fundador. De aquel encuentro nació su congregación: la Pequeña obra de la Divina Providencia, a la cual más tarde añadirá la rama femenina de las Pequeñas misioneras de la Caridad. Comenzó la gran epopeya de su caridad con un oratorio festivo urbano en Tortona, continuó con la fundación de un pequeño colegio para vocaciones pobres, luego con las escuelas y varias obras asistenciales.
En 1895, ya sacerdote, se dedicó con gran celo al apostolado de la predicación y de la confesión, de la dirección espiritual, de las misiones populares, con la ayuda fervorosa de los miembros de su naciente congregación. Con ocasión de algunos desastres naturales que arrasaron algunas zonas de Italia: terremoto de Mesina, de Regio, Calabria y de Marsica, el Beato Luis Orione se convirtió en el padre de los pobres y de los desechados de la sociedad. Su programa era: “hacer el bien siempre, el bien a todos, nunca hacer el mal a nadie”, con gran fidelidad a la Iglesia y al Papa. Se hizo todo para todos para llevarlos a todos a Cristo. Viajó dos veces a Suramérica, donde aún hoy hay más de 250 instituciones en que trabajan sus hijos e hijas.
Murió a la edad de 68 años el 12 de marzo de 1940 en San Remo. Sus funerales fueron la apoteosis de la santidad de este humilde sacerdote. Juan Pablo II lo beatificó en la Plaza de San Pedro el 26 de octubre de 1980.