=Julio 27: Beata María Magdalena Martinengo, Virgen, II Orden (1687‑1737). Beatificada por León XIII el 3 de junio de 1900.
Nació Margarita Martinengo en Brescia el 4 de octubre de 1687, hija de Leopardo de los condes de Martinengo di Barco y de Margarita dei Conti Secchi de Aragón. Huérfana de madre a un año de edad, fue educada por su madrina Elena Palazzi y por Giacomina Calpina, doméstica, la cual se dedicó totalmente con amor y espíritu religioso a su educación, de modo que influyó grandemente en ella y en su vocación a la vida religiosa.
Se aplicó con gran pasión a los estudios, de modo que a los diez años de edad leía correctamente el latín. Completó su instrucción en los mejores colegios de Brescia y en el monasterio de las Benedictinas de Santo Spirito. A los 13 años hizo voto de virginidad, y desde entonces sufrió una terrible aridez y fuertes tentaciones que sólo se terminaron en 1709. El 8 de septiembre de 1705, después de vencer la obstinada oposición paterna, ingresó entre las Clarisas Capuchinas de Santa María della Neve, y con el nombre de María Magdalena, y se entregó a la práctica heroica de las virtudes, durísimas penitencias, trabajo, buscando siempre los oficios más humildes; también le fueron confiados oficios de responsabilidad como maestra de novicias, tornera, vicaria y abadesa. Su vida claustral fue de continua oración y trabajo. Fue favorecida con fenómenos místicos como los estigmas, éxtasis, apariciones, ciencia infusa, profecía y milagros. Sufrió fuertes persecuciones por parte de sus confesores y de sus cohermanas. Escribió una “Autobiografía” que es una obra maestra de espiritualidad y vida mística, “Advertencias espirituales para adquirir una profunda humildad”, “Tratado sobre la humildad”, “Máximas espirituales”, y una “Miscelánea”.
Murió a los 50 años de edad el 27 de julio de 1737, de los cuales vivió en el convento 32. Se destacó por su penitencia y su espíritu de oración y generosidad en el trabajo.