Diciembre 24: Sierva de Dios María Teresa Lega, Virgen de la Tercera Orden Regular (1812‑1890). Fundadora de las Hermanas de la Sagrada Familia de la Tercera Orden de San Francisco. El proceso de beatificación en curso.
María Teresa Lega nació el 13 de enero de 1812 en Brisighella (Ra). Sus padres Miguel y Gentile Tondino, en el bautismo le imponen el nombre de Ana. En la infancia contribuyen a madurar en su hija los dones que Dios le dio. Para una más amplia formación y para su más sólida educación religiosa, el 20 de octubre de 1824 la confían a las Hermanas Dominicanas del Colegio Emiliani de Fognano, donde permanece hasta el 31 de julio de 1831. Al regresar a su familia, siente más insistente la voz de su Señor. El la llama a entregarse toda entera en la vida consagrada. Pero antes de realizar su ideal, encuentra la oposición de sus padres. Finalmente ellos condescienden y con su bendición puede volver a Fognano, donde después del año de noviciado, el 27 de septiembre de 1835, puede emitir con gozo su profesión religiosa. El nuevo nombre es Sor María Teresa de la Exaltación de la Cruz, un presagio de la futura vida a la que el Señor la llamaría. María con Jesús y José en la Sagrada Familia, Teresa como Teresa de Avila fundadora de un nuevo instituto, Exaltación de la Cruz con San Francisco, el estigmatizado de la Verna. Fue intensa su actividad en el monasterio de Fognano. Doble su trabajo, el de seguir e instruir y formar cultural y cristianamente a las jóvenes del convictorio. Los padres de las muchachas y las cohermanas se sienten satisfechos con la preciosa obra de forjadora y Maestra desempeñados por Sor María Teresa. Otro delicado oficio, el de Maestra de las novicias, las jóvenes que aspiraban a la vida religiosa. Este maravilloso y difícil itinerario cada día la une más a Dios y la encamina por la vía de la perfección. Pero no todo aparecía claro en su vida. A menudo le resonaba en el corazón la voz de Jesús: “Lo que hiciste al más pobre de mis hermanos más pequeños lo considero hecho a mí mismo”. En Fognano eran acogidas sólo muchachas pudientes y la puerta se cerraba a las más pobres. Esto para ella era motivo de dolor. El Señor le inspiraba la fundación de un nuevo instituto donde fueran recibidas muchachas pobres, abandonadas, expuestas a los peligros de la calle.
Ora, sufre, lucha, pide consejo para conocer mejor la voluntad de Dios. Un precioso autógrafo del Papa Pío IX del 24 de octubre de 1858 le traza el camino que debe emprender. Finalmente Sor María Teresa Lega, el 16 de julio de 1871 en Modigliana pudo realizar el sueño largamente acariciado, con la fundación del Instituto de las Hermanas de la Sagrada Familia de la Tercera Orden Regular de San Francisco, con el fin de acoger, asistir y formar muchachas expuestas a las insidias de la calle. En la edad en que otros piensan en el reposo, ella comienza una vida dinámica. El Señor la ayuda en este empeño de recuperación. Muchas fueron las casas abiertas en diversas localidades, muchas las niñas asistidas maternalmente, muchas las Hermanas de la Sagrada Familia que le ayudaron en su apostolado. La Madre, con bondad y seguridad guía su obra. Del ejemplo de la Sagrada Familia y de San Francisco toma inspiración y celeste protección.
El 27 de enero de 1890, a los 78 años de edad, en Cesena, Jesús, su esposo, la llama a las bodas eternas: “Todo lo que hiciste a mis hermanos más pequeños, lo considero hecho a mí mismo”: esposa de Cristo, entra en el gozo de tu Señor !”. Hoy desde el Paraíso la madre María Teresa está cerca de sus hijas espirituales, que continúan su obra en Romaña, en las Marcas, en Toscana, en el Lacio y en Colombia. En la oración y en la acción ellas esperan la hora de la glorificación de su Madre fundadora.