LA IGLESIA DEL ESPÍRITU

  Jerónimo Bórmida OFM.Cap

LA IGLESIA "ESPIRITUAL"

El movimiento franciscano se caracteriza por la fuerte impronta del Espíritu Santo, tanto a nivel de organización interna como de espiritualidad, y legislación. Aquí me interesa especialmente descubrir las implicancias eclesiológicas del espiritualismo franciscano. Joaquín de Fiore impone a los movimientos pauperísticos su visión profética de una Iglesia del Espíritu, nueva realidad - que está naciendo en el milenio - para subrogar a la Iglesia carnal, llena de riquezas, pompas y poder.

En la Orden, al revés que en la Iglesia y en la sociedad del tiempo, el mismo Espíritu Santo es el Ministro General de la Orden y reposa por igual sobre ricos que sobre pobres, sobre sabios que sobre ignorantes [1] . El último de los novicios entrado a la Orden tiene su palabra que decir [2] . Los Capítulos se celebran en Pentecostés, y es la misma fraternidad la que va elaborando su regla de vida [3] .

El Espíritu campea en la Fraternidad. Nadie puede llamarse mayor, prior, superior, así como nadie puede denominarse maestro. Francisco siempre temió que los libros suplantaran al Espíritu, y que el docto llegara a decir al iletrado alcánzame el libro, en gesto de dominador [4] . Este es el sentido de la oración compuesta por San Francisco y que aparece en la carta a la Orden: Obrar libremente según Dios es a la vez don y tarea y tiene como objetivo el discipulado, que consiste en que interiormente purgados, iluminados interiormente y encendidos por el fuego del Espíritu Santo, podamos seguir las huellas de tu amado Hijo, nuestro Señor Jesucristo, y llegar, por sola tu gracia, a ti, Altísimo, que en perfecta Trinidad y en simple Unidad vives y reinas y estás revestido de gloria...

Veamos algunas notas de una eclesiología fundamentada en el Espíritu.

IGLESIA Y LIBERTAD

La Iglesia de Francisco trasciende las fronteras de la humanidad, se sitúa en el cosmos, en compañía de hermanos, bosques y animales. En su asamblea cósmica las relaciones fraternas supone que no hay jerarquías, cada hermano ha de obedecer a cada hermano e inclusive a los hermanos animales salvajes [5] . La verdadera obediencia consiste en obrar libremente, sin preocuparse de permisos y licencia, basta la conciencia de que lo que obra o dice es bueno y que no está contra la voluntad explícita de los prelados de Iglesia. Los prelados, expresión que Francisco no utiliza para las funciones al interior de la Orden, por lo cual parece que esta admonición está dirigida a orientar las relaciones de los hermanos en la Iglesia.

La verdadera obediencia es obrar libremente, según Dios, la obediencia caritativa, es no querer imponer las propias opiniones como las mejores [6] , la obediencia perfecta es desobedecer por ser fiel a la propia conciencia, al mandato evangélico y a la propia vocación, y, sin embargo permanecer dentro de la Iglesia.

Para Francisco, la obediencia perfecta consiste en desobedecer y permanecer dentro. Dentro de la fraternidad, dentro de la Iglesia. Esa fue la obediencia heroica de un Francisco que desobedeció y muy gravemente a quienes imponían la cruzada, reglas antiguas y probadas, prudentes propiedades. La perfecta obediencia es seguir los dictados del Espíritu, sólo y a pesar de todo y de todos. En la libertad suprema de permanecer fielmente unido en comunión a pesar de todo y de todos [7] .

La Espiritualidad Franciscana se identifica como un máximum de Espíritu y un mínimum de normas legales. Un máximum de libertad y un mínimum de propiedad. Es el summum de búsqueda y el mínimum de seguridad. Frente a esta perspectiva... ¿qué puede frenar o impedir al franciscano? Siempre habrá puertas abiertas, lugares para trabajar y compartir la vida [8] . Pero para ello hay que saber discernir.

Para San Francisco y para el movimiento franciscano primitivo el discipulado de Jesús se supone una serie de tensiones vitales: el seguidor de Jesús es heredero de la libertad de Cristo.

A mi entender la Regla de oro de la obediencia evangélico - franciscana es lo que Francisco escribe en la Cartita al Hermano León: Compórtate, con la bendición de Dios y mi obediencia, como mejor te parezca que agradas al Señor Dios y sigues sus huellas y pobreza. Haz lo que te plazca, según Dios.

Por una parte es claro que el discipulado consiste en guardar los preceptos y consejos de nuestro Señor Jesucristo,.... negarse a sí mismo, poner los propios cuerpos bajo el yugo de la servidumbre y de la santa obediencia, según lo que cada uno prometió al Señor. Pero la obediencia para en este umbral: lo que cada uno prometió al Señor. Ese es el contrapeso de la obediencia: nadie esté obligado por obediencia a obedecer a alguien en lo que se comete delito o pecado [9] .

Francisco nunca propició la observancia literal que hace esclavos de la letra. Los preceptos del Evangelio nunca han de ser cumplidos con la libertad del Espíritu: Dice el Apóstol: La letra mata, pero el espíritu vivifica (2Cor 3,6) [10] .

En la Regla los preceptos más graves están sujetos a la libertad del Espíritu. Por más que el evangelio mande vender todos sus bienes y darlo a los pobres, si se presenta alguno que tiene voluntad espiritual de dar sus bienes y está impedido para hacerlo, abandónelos y le basta [11] .

Hay que obrar según Dios, de acuerdo a lugares, tiempos y frías regiones. La necesidad no tiene ley, y se come libremente de lo que buenamente se tiene [12] . El ministro y siervo de los hermanos obrará con el hermano pecador que no se enmendare luego de haber sido corregido fraternalmente por sus compañeros, como mejor le parezca que conviene según Dios.... sin usar los métodos de corrección carnales y represivos del sistema vigente [13] . Este obrar el propio parecer, según Dios es una de las disposiciones básicas de la Regla franciscana.

El candidato tiene que distribuir todo a los pobres, si quiere y puede hacerlo según el espíritu sin impedimento [14] . Los vestidos quedan a discreción del ministro según Dios [15] . La penitencia la han de imponer los ministros, si son presbíteros, u otros sacerdotes de la Orden, como les parezca que mejor conviene según Dios. [16] .

Este spiritualiter conversari [17] , el vivir en el Espíritu, este hacer lo que a uno le plazca, según Dios [18] , de acuerdo a lugares, tiempos y frías regiones [19] , sabiendo que la necesidad no tiene ley [20] , es una de las características de la Iglesia franciscana.

PREDICACIÓN LIBRE

Recordemos el contexto estudiado en el capítulo primero. La predicación es uno de los desafíos más difíciles de encarar para la fraternidad naciente. Francisco duda mucha antes de optar por la predicación de los grupos laicales pauperísticos e itinerantes. Consulta a Silvestre y Clara, encareciéndole que averiguase la voluntad del Señor sobre el particular... Tanto el venerable sacerdote como la virgen consagrada a Dios  - inspirados por el Espíritu Santo -  coincidieron de modo admirable en lo mismo, a saber, que era voluntad divina que el heraldo de Cristo saliese afuera a predicar [21] .

Esta opción le implicó muchos quebraderos de cabeza. Tuvo que disuadir a los hermanos que querían obtener privilegios para poder predicar libremente [22] , tuvo que obtener al menos la licencia para él y para los hermanos presentes y futuros, y le dio licencia de predicar en todas partes según la gracia del Espíritu Santo que se le concediese.... Otorgó también que pudieran predicar todos aquellos hermanos a quienes el bienaventurado Francisco les confiase el ministerio de la predicación [23] .

Los hagiógrafos se cuidan de anotar que solamente desde entonces el bienaventurado Francisco empezó a predicar al pueblo por ciudades y castillos según se lo inspiraba el Espíritu del Señor. Y el Señor puso en sus labios palabras tan apropiadas, suaves y sabrosísimas, que era prácticamente imposible cansarse de oírlo. La predicación de Francisco nacía de la moción del Espíritu, era aprobada por el Papa, y seguía su flujo carismático por moción del Espíritu.

El contenido de su predicación se aparta conscientemente de las directivas oficiales. En lugar de predicar la cruzada predica la paz, porque Francisco un pregonero evangélico... movido por la fuerza del Espíritu [24] . Muchos se burlaban de él, teniéndolo por loco... pero él, menospreciando las burlas, daba gracias a Dios con gran fervor de espíritu [25] .

En la Iglesia del Espíritu la maternidad que engendra a otros fieles, no pasa por el poder eclesial institucional, sino por la obra del Espíritu del Señor.

Porque se posará sobre ellos el espíritu del Señor (cf. Is 11,2) y hará en ellos habitación y morada (cf. Jn 14,23); y son hijos del Padre celestial (cf. Mt 5,45), y son esposos, hermanos y madres de nuestro Señor Jesucristo (cf. Mt 12,50).  Somos esposos cuando el alma fiel se une, por el Espíritu Santo, a nuestro Señor Jesucristo. Le somos hermanos cuando cumplimos la voluntad del Padre, que está en los cielos (Mt 12,50). Madres, cuando lo llevamos en el corazón y en nuestro cuerpo (cf. 1Cor 6,20) por el amor divino y por una conciencia pura y sincera, y lo damos a luz por las obras santas, que deben ser luz para el ejemplo de otros (cf. Mt 5,16) [26] .

LA IGLESIA ABIERTA AL COSMOS

El franciscano no vive en la Iglesia atado a las estructuras: si no caben en una, se van a otro lado, que el mundo del espíritu es ancho y ajeno, sin límites y sin que nadie pueda apropiárselo.

Los hermanos no tiene que buscar seguridades ni protección, ni so pretexto de predicación, ni por persecución de sus cuerpos; sino que, si en algún lugar no son recibidos, márchense a otra tierra a hacer penitencia con la bendición de Dios [27] .

El Espíritu del Señor no está encerrado. Todo lo bueno que se hace en el mundo es obra del Espíritu y no reconocer el bien que Dios obra donde quiere y como quiere es pecado de blasfemia [28] .

La Iglesia del Espíritu no está tampoco encerrada en los ámbitos de la humanidad.

Y lo mismo hacía con las mieses y las viñas, con las piedras y las selvas, y con todo lo bello de los campos, las aguas de las fuentes, la frondosidad de los huertos, la tierra y el fuego, el aire y el viento, invitándoles con ingenua pureza al amor divino y a una gustosa fidelidad. En fin, a todas las criaturas las llamaba hermanas, como quien había llegado a la gloriosa libertad de los hijos de Dios, y con la agudeza de su corazón penetraba, de modo eminente y desconocido a los demás, los secretos de las criaturas. Y ahora, ¡oh buen Jesús!, a una con los ángeles, te proclama admirable quien, viviendo en la tierra, te predicaba amable a todas las criaturas [29] .

Su predicación se extiende a los animales [30] y todas la criaturas, por más pequeñas que fuesen. El Espíritu desparramó las semillas del Verbo sin tener en cuenta el derecho eclesial:

Llamaba a las criaturas todas - por más pequeñas que fueran - con el nombre de hermano o hermana... Por lo cual resultaba, en virtud de un influjo sobrenatural, que la naturaleza de los brutos sintiera, en cierto sentido, afición por él y que hasta los seres inanimados obedecieran a sus deseos, cual si el mismo santo varón - como simple y recto - hubiese sido ya reintegrado al estado de inocencia [31] .

El Espíritu del Señor abría a Francisco a la realidad del cosmos divinizado por la encarnación. La Iglesia de Francisco se abre al universo [32] , no se queda encerrada en los pequeños litigios intraeclesiales, ni se bloquea ante las limitaciones que pueda imponer una jerarquía. El Espíritu de Dios no tiene límites.

NOTAS


[1] cf. 2Cel. 193. Recordemos que esto supone renuncia a todo dominio, tanto a nivel humano como creatural: el hombre no es dueño de nada ni de nadie.

[2] cf. 2Cel. 151. Llegó a decir una vez a sus compañeros: “Entre otras gracias que la bondad divina se ha dignado concederme, cuento ésta: que al novicio de una hora que se me diera por guardián, obedecería con la misma diligencia que a otro hermano muy antiguo y discreto. El súbdito - añadió - no tiene que mirar en su prelado al hombre, sino a aquel por cuyo amor se ha sometido. Cuanto es más desestimable quien preside, tanto más agradable es la humildad de quien obedece”.

[3] No voy a colocar las citas de los textos más conocidos de las dos Reglas, dado que son demasiado obvios. Me remito al texto completo, leído en clave neumatológica.

[4] EspPerf. 4. Pocos días después... volvió el novicio a hablarle del salterio. Francisco le dio por respuesta: “Después que tengas el salterio, ansiarás tener y querrás el breviario; y, cuando tengas el breviario, te sentarás en el sillón como gran prelado, y mandarás a tu hermano, diciendo: ¡Tráeme el breviario!”.; cf. 2Cel., 195. Le dolía que se buscara la ciencia con descuido de la virtud. Decía: “Mis hermanos que se dejan llevar de la curiosidad de saber, se encontrarán el día de la retribución con las manos vacías. No decía esto porque le desagradaban los estudios de la Escritura, sino para atajar en todos el afán inútil de aprender y porque quería a todos más buenos por la caridad que pedantes por la curiosidad. cf. LP. 103-105.

[5]   SalVir. La santa obediencia confunde todos los quereres corporales y carnales; y mantiene mortificado su cuerpo para obedecer al espíritu y para obedecer a su hermano, y lo sujeta y somete a todos los hombres que hay en el mundo;  y no sólo a los hombres, sino aun a todas las bestias y fieras, para que, en cuanto el Señor se lo permita desde lo alto, puedan hacer de él lo que quieran.

[6]   Un ejemplo claro lo tenemos en la Carta a un Ministro: Te hablo, como mejor puedo, del caso de tu alma: todas las cosas que te estorban para amar al Señor Dios y cualquiera que te ponga estorbo, se trate de hermanos u otros, aunque lleguen a azotarte, debes considerarlo como gracia. Y quiérelo así y no otra cosa. Y cúmplelo por verdadera obediencia al Señor Dios y a mí, pues sé firmemente que ésta es verdadera obediencia.

[7]   Adm. 3 Pues hay muchos religiosos que, so pretexto de que ven cosas mejores que las que mandan sus prelados, miran atrás (cf. Lc 9,62) y tornan al vómito de la voluntad propia (cf. Prov 26,11; 2Pe 2,22); éstos son homicidas, y, a causa de sus malos ejemplos, hacen perderse a muchas almas.

[8]   Test. Mando firmemente por obediencia a todos los hermanos que, estén donde estén, no se atrevan a pedir en la curia romana, ni por sí ni por intermediarios, ningún documento en favor de una Iglesia o de otro lugar, ni so pretexto de predicación, ni por persecución de sus cuerpos; sino que, si en algún lugar no son recibidos, márchense a otra tierra a hacer penitencia con la bendición de Dios.

[9]   2CtaF 2.

[10] Adm. 7. RB. 10. Y dondequiera que hay hermanos que sepan y conozcan que no pueden guardar espiritualmente la Regla, deben y pueden recurrir a sus ministros. Y los ministros acójanlos caritativa y benignamente, y tengan para con ellos una familiaridad tan grande, que puedan los hermanos hablar y comportarse con los ministros como los señores con sus siervos; pues así debe ser, que los ministros sean siervos de todos los hermanos.

[11] RNB. 2.

[12] RNB 3. Y, según el Evangelio (cf. Lc 10,7-8), puedan comer de cuantos manjares les ofrezcan.

[13] RNB. 5.

[14] RNB. 2.

[15] RB. 2.

[16] RB. 7.

[17] cf. BORMIDA ,J. "Ir" por el mundo, la misión, 1ª Regla cap. XVI, Chile, 25-37.

[18] cf. tal Hermano León, tu hermano Francisco: salud y paz. -En esta palabra dispongo y te aconsejo abreviadamente todas las que hemos dicho en el camino; y si después tienes necesidad de venir a mí en busca de consejo, mi consejo es éste: -Compórtate, con la bendición de Dios y mi obediencia, como mejor te parezca que agradas al Señor Dios y sigues sus huellas y pobreza. Y si te es necesario para tu alma por motivo de otro consuelo y quieres venir a mí, ven, León.

[19] RB 4. Sin embargo... los ministros y custodios provean con cuidado solícito... a las necesidades de los enfermos y al vestido de los hermanos, teniendo en cuenta los lugares, las épocas y las regiones frías, como vean que lo aconseja la necesidad.

[20] RNB 9. Y, de modo semejante, en tiempo de manifiesta necesidad, obren todos los hermanos, en cuanto a las cosas que les son necesarias, según la gracia que les otorgue el Señor, porque la necesidad no tiene ley.

[21] LM 12.2.

[22] EspPerf.

[23] AP 36.

[24] LM 04.5.

[25] TC. 21.

[26] 1CtaF 1.

[27] Test.

[28] Adm 8.

[29] 1Cel. 81.

[30] 1Cel. 58. Adquirida la simplicidad, no por naturaleza, sino por gracia, culpábase a sí mismo de negligencia por haber omitido hasta entonces la predicación a las aves, toda vez que habían escuchado la palabra de Dios con tanta veneración. A partir, pues, de este día, comenzó a exhortar con todo empeño a todas las aves, a todos los animales y a todos los reptiles, e incluso a todas las criaturas insensibles, a que loasen y amasen al Creador, ya que comprobaba a diario la obediencia de todos ellos al invocar el nombre del Salvador.

[31] Lm 3.6. Francisco se convirtió en el nuevo Adán del paraíso reconquistado: 1Cel. 61. Fue así como el glorioso padre Francisco, caminando en la vía de la obediencia y en la absoluta sumisión a la divina voluntad, consiguió de Dios la alta dignidad de hacerse obedecer de las criaturas.

[32] Lm 5.1 En verdad, asistía al siervo de Dios el Espíritu del Señor, que lo había ungido, y el mismo Cristo, fuerza y sabiduría de Dios, por cuyo poder y gracia no sólo le eran descubiertos los arcanos misterios, sino que también le obedecían los elementos de este mundo.