PADRE NUESTRO

QUE ESTÁS EN EL CIELO

PADRE

Antiguo Testamento

Una de las constantes del teología del Antiguo Testamento: Israel es el Hijo Primogénito de Dios1, y abundan los pasajes llenos de ternura, en los que Dios revela su nombre de Padre y Liberador:

Porque tú eres nuestro Padre, que Abraham no nos conoce, ni Israel nos recuerda. Tú, Yahveh, eres nuestro Padre, tu nombre es "El Liberador" desde siempre.2

Si bien en especial el Rey es considerado Hijo de Yahveh, y el día de la coronación es como el día del nacimiento3, abundan los textos en los cuales Yahveh se revela como Padre eterno y amante del Pueblo:

Yo seré para él padre y él será para mí hijo. Si hace mal, le castigaré con vara de hombres y con golpes de hombres4.... Pues bien, Yahveh, tú eres nuestro Padre. Nosotros la arcilla, y tú nuestro alfarero, la hechura de tus manos todos nosotros5. Padre me llamaréis y de mi seguimiento no os volveréis.... Porque yo soy para Israel un padre, y Efraím es mi primogénito6.

Los sabios de Israel, al contemplar las obras de Dios, no cesan de cantarlo como Padre:

Si mi padre y mi madre me abandonan, Yahveh me acogerá.... El me invocará: ¡Tú, mi Padre, mi Dios y roca de mi salvación! Cual la ternura de un padre para con sus hijos, así de tierno es Yahveh para quienes le temen; ...porque Yahveh reprende a aquel que ama, como un padre al hijo querido7.

El pobre que no tiene defensor es especialmente el hijo de Yahveh, como dice este texto que está al origen de la conversión de Bartolomé de las Casas:

Sacrificar cosa injusta es hacer ofrenda rechazada, no logran complacencia los presentes de los sin ley. No se complace el Altísimo en ofrendas de impíos, ni por el cúmulo de víctimas perdona los pecados. Inmola a un hijo a los ojos de su padre quien ofrece víctima a costa de los bienes de los humildes. Pan de indigentes es la vida de los pobres, quien se lo quita es un hombre sanguinario8.

Mateo

El análisis de la teología del Padre "de los cielos" en Mateo merecería un curso aparte. Resumo algunas ideas:

Nadie es Hijo de Dios por derecho de raza o nación, porque Dios puede hacer "hijos de Abraham de las piedras. Mt 3:9. Dios es padre de buenos y de malos Mt 5:45. El Padre ya sabe los que necesitamos antes de pedirlo Mt 6:8, y sabe perdonar al que perdona Mt 6:14-15. El padre se preocupa de cada uno de sus hijos, inclusive de los animales Mt 6:26, y siempre da cosas buenas a sus hijos Mt 7:11, el pone la palabra en la boca de sus hijos Mt 10:20 y no cae en tierra ni una cabello de sus hijos sin su atención paterna Mt 10:29.

El Padre revela su misterio a los pobres y pequeños, simplemente porque tal es su proyecto, no porque estos sean mejores Mt 11:25-26, y no se perderá ni uno solo de ellos Mt 18:14

Solo conoce al Padre aquel a quien Cristo se lo revela Mt 11:27, y el que cumpla la voluntad del Padre es hermano, hermana y madre de Cristo Mt 12:50. Solamente a Dios se le puede llamar Padre, todos los demás son hermanos Mt 23:9.

Abbá

Esta es una de las expresiones originales más fuertes, quizá la única propia de la teología del Nuevo Testamento. Abbá es el término familiar con el que el niño llama a su padre: papá, papito, "viejo"... o semejantes. Cristo llama de ese modo a Dios: Y decía: "¡Abbá, Padre!; todo es posible para ti; aparta de mí esta copa; pero no sea lo que yo quiero, sino lo que quieras tú."9, y el Espíritu de su Hijo que Dios ha enviado a nuestros corazones clama: ¡Abbá, Padre!10

Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo

No podemos hacer citas, su número sería excesivo. Solamente digamos que en todo el nuevo Testamento, cuando se dice simplemente "Dios", se habla de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo. Cuando se dice "Señor" se refiere a Cristo. Un tema que tendría que ser estudiado aparte.

Dios madre

En el Antiguo Testamento Dios se revela también como aquella que ha concebido a todo este pueblo y lo ha dado a luz, y lo lleva en su regazo, como lleva la nodriza al niño de pecho.11Yahveh ama mucho más que una madre a su hijo12, y nunca faltará su ternura hacia su hijo13 y pocas páginas de la literatura teológica universal se equiparan a esta revelación de la maternidad de Dios en el profeta Oseas.

Cuando Israel era niño, yo le amé, y de Egipto llamé a mi hijo. Cuanto más los llamaba, más se alejaban de mí: a los Baales sacrificaban, y a los ídolos ofrecían incienso. Yo enseñé a Efraím a caminar, tomándole por los brazos, pero ellos no conocieron que yo cuidaba de ellos. Con cuerdas humanas los atraía, con lazos de amor, y era para ellos como los que alzan a un niño contra su mejilla, me inclinaba hacia él y le daba de comer. Volverá al país de Egipto, y Asur será su rey, porque se han negado a convertirse. Hará estragos la espada en sus ciudades, aniquilará sus cerrojos y devorará, por sus perversos planes. Mi pueblo tiene querencia a su infidelidad; cuando a lo alto se les llama, ni uno hay que se levante. ¿Cómo voy a dejarte, Efraím, cómo entregarte, Israel? ¿Voy a dejarte como a Admá, y hacerte semejante a Seboyim? Mi corazón está en mí trastornado, y a la vez se estremecen mis entrañas. No daré curso al ardor de mi cólera, no volveré a destruir a Efraím, porque soy Dios, no hombre; en medio de ti yo soy el Santo, y no vendré con ira14.

QUE ESTÁS EN LOS CIELOS

Antiguo Testamento

Dos modos de entender esta expresión, que es típica de Mateo. Uno, el que domina en el antiguo Testamento, corresponde a la cosmogonía semita. Según la imagen del mundo de la Biblia, Dios habita en una lugar altísimo, más allá de las aguas que están sobre los cielos, en el "cielos de los cielos", donde tiene su corte de servidores15, buenos y malos, y hasta su fiscal de corte, el "satán"16. De todos modos, a pesar de que Dios está tanto en el cielo como en la tierra17, y no tiene necesidad de que los hombres le edifiquen un templo para vivir18, los israelitas oran a un Dios que "habita en los cielos"19.

Nuevo Testamento

En el Nuevo Testamento y en especial en San Mateo, la expresión tiene otro contenido. Cuando se dice "los Cielos" se está simplemente usando un circumloquio para no pronunciar el tetragrama divino, el nombre sagrado de Yahveh. En el tiempo de Jesús se usaba el nombre de "Señor" (Adonai en hebreo, Kirios en griego), por lo cual es tan importante para la teología paulina el saber si Cristo eran "el Señor", es decir, idéntico a Yahveh. También, para no pronunciar el nombre divino, se decía simplemente "el nombre", por lo cual a Jesús se le da el nombre que está sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús (Pablo pone Jesús en lugar de Yahveh) se doble toda rodilla, en el cielo y en la tierra21. Véase el precioso himno cristológico de la carta a los Filipenses21.

Todas las veces, pues, que encontramos Padre de los cielos, Reino de los Cielos, celestial.... tendríamos que estar leyendo Reino de Yahveh, Padre Yahveh... Así lo leen los otros evangelistas en los pasajes paralelos a los de Mateo. Un solo ejemplo será suficiente para ver como "los cielos" y "Dios" corresponden:

Mt 4:17 Desde entonces comenzó Jesús a predicar y decir: "Convertíos, porque el Reino de los Cielos ha llegado."

Mc 1:15 "El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en la Buena Nueva."

Algunos ejemplos de la literatura del judaísmo tardío y del Nuevo Testamento nos permiten asegurar que habría que preferir una lectura aramea de la frase y traducir simplemente "Padre nuestro Yahveh".

El salmista se angustia por los falsos creyentes que tienen a Yahveh en su boca pero su lengua se arrastra por la tierra, mientras que él tiene toda su delicia en Yahveh

En verdad bueno es Dios para Israel, el Señor para los de puro corazón, celoso como estaba de los arrogantes, al ver la paz de los impíos. No, no hay congojas para ellos, sano y rollizo está su cuerpo; no comparten la pena de los hombres, con los humanos no son atribulados. Por eso el orgullo es su collar, la violencia el vestido que los cubre; la malicia les cunde de la grasa, de artimañas su corazón desborda. Se sonríen, pregonan la maldad, hablan altivamente de violencia; ponen en el cielo su boca, y su lengua se pasea por la tierra. Por eso mi pueblo va hacia ellos: aguas de abundancia les llegan.

¿Quién hay para mí en el cielo? Estando contigo no hallo gusto ya en la tierra. Mi carne y mi corazón se consumen: ¡Roca de mi corazón, mi porción, Dios por siempre! Sí, los que se alejan de ti perecerán, tú aniquilas a todos los que te son adúlteros. Mas para mí, mi bien es estar junto a Dios; he puesto mi cobijo en el Señor, a fin de publicar todas tus obras.22

Ya en los umbrales del Nuevo Testamento el pueblo deja de pronunciar el nombre de Yahveh. En la traducción griega llamada de los LXX cuando se lee en hebreo "quien blasfeme el nombre de Dios morirá" traducen "quien pronuncie el nombre de Dios morirá". Este peligro es tan grave que los judío que le agregaron vocales al texto hebreo tradicional cuando llegan al nombre de Yahveh le confunden las vocales, para que nadie lo llegue a pronunciar por descuido. El libro 1 de los Macabeos tiene algunos textos que prueban el uso de la expresión "cielo" para suplantar el nombre divino.

Al ver éstos el ejército que se les venía encima, dijeron a Judas: «¿Cómo podremos combatir, siendo tan pocos, con una multitud tan poderosa? Además estamos extenuados por no haber comido hoy en todo el día.» Judas respondió: «Es fácil que una multitud caiga en manos de unos pocos. Al Cielo le da lo mismo salvar con muchos que con pocos; que en la guerra no depende la victoria de la muchedumbre del ejército, sino de la fuerza que viene del Cielo.

Clamemos ahora al Cielo, a ver si nos tiene piedad, recuerda la alianza de nuestros padres y quebranta hoy este ejército ante nosotros. Entonces reconocerán todas las naciones que hay quien rescata y salva a Israel.»

De regreso cantaban y bendecían al Cielo: "Porque es bueno, porque es eterno su amor." El pueblo entero se postró rostro en tierra, y adoró y bendijo al Cielo que los había conducido al triunfo.

Pero en estas luchas no hemos querido molestaros a vosotros ni a los demás aliados y amigos nuestros, porque contamos con el auxilio del Cielo que, viniendo en nuestra ayuda, nos ha librado de nuestros enemigos y a ellos los ha humillado.23

Jesús sale al encuentro de la costumbre de jurar usando otras palabras en lugar del tetragrama divino:

Pues yo digo que no juréis en modo alguno: ni por el Cielo , porque es el trono de Dios, ni por la Tierra, porque es el escabel de sus pies; ni por Jerusalén , porque es la ciudad del gran rey.24

Hay otros pasajes25 que ayudarían a probar el uso correcto de la expresión "Yahveh" en lugar de "los cielos" en el padrenuestro. Por el momento es suficiente.

RESUMEN

1.) En la Biblia Dios se revela como "padre" y como "madre". Es falsa la perspectiva de quienes afirman que Jesús vino a revelar el nombre de Dios como Padre en contraposición al Antiguo Testamento donde Dios aparece como Juez lejano y terrible. Cuando Jesús llama a Dios "Padre" se ubica en la más pura tradición bíblica.

2.- La expresión típica de Jesús parece ser la de "Abbá", nombre tierno y familiar con el cual los niños tratan a su papá. Si bien Jesús distingue bien a su padre y a nuestro Padre, dada su relación peculiarísima con Dios, de la cual es consciente, es también cierto que el Espíritu derramado sobre los fieles hace que también éstos puedan dirigirse a Dios con el dulce nombre de Abbá.

2.- La expresión "los cielos" apuntan por una parte a la trascendencia absoluta de Dios, por otra sustituye el nombre sagrado que no se puede pronunciar apunta más bien al Dios revelado en la historia. La expresión tendría que traducirse por "Padre nuestro Yahveh".

3.- El término Yahveh, el Dios de los Padres, el que es, que era y que será, el que estaba, el que está y el que estará, apunta más bien a la dimensión histórica del Dios-con-nosotros, el gohel que libera a su pueblo, que le da la tierra en posesión, que lo hace fecundo, que le exige construir un reino donde él sea el verdadero gobernante.

 

TAREA

Haz una oración glosando la frase "Padre que estás en el cielo" usando libremente expresiones de la Biblia, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento.

NOTAS

1 Ex 4:22 Y dirás a Faraón: Así dice Yahveh: Israel es mi hijo, mi primogénito. Ex 4:23 Yo te he dicho: "Deja ir a mi hijo para que me dé culto," pero como tú no quieres dejarle partir, mira que yo voy a matar a tu hijo, a tu primogénito."

2 Is 63:16

3 1Cron 22:10 El edificará una Casa a mi nombre; él será para mí un hijo y yo seré para él un padre y consolidaré el trono de su reino sobre Israel para siempre.

4 2Sam 7:14

5 Is 64:7

6 Jer 3:19 Jer 31:9

7 Salm 27:10; Salm 89:27; Salm 103:13 ;Prov 3:12... siguen las citas, por ejemplo Sir 23:1; Sir 23:4

8 Sir 34:18-21

9 Mc 14:36

10 Gal 4:6

11 Num 11:12

12 Is 49:15 - ¿Acaso olvida una mujer a su niño de pecho, sin compadecerse del hijo de sus entrañas? Pues aunque ésas llegasen a olvidar, yo no te olvido

13 Jer 31:20 ¿Es un hijo tan caro para mí Efraím, o niño tan mimado, que tras haberme dado tanto que hablar, tenga que recordarlo todavía? Pues, en efecto, se han conmovido mis entrañas por él; ternura hacia él no ha de faltarme - oráculo de Yahveh-

14 Os 11:1-9

15 1Rey 22:19 Dijo Miqueas: "Escucha la palabra de Yahveh: He visto a Yahveh sentado en un trono y todo el ejército de los cielos estaba a su lado, a derecha e izquierda.

16 Job 1:6 El día que los Hijos de Dios venían a presentarse ante Yahveh, vino también entre ellos el Satán.

17 Jos 2:11 Al oírlo, ha desfallecido nuestro corazón y no se encuentra ya nadie con aliento en vuestra presencia, porque Yahveh vuestro Dios, es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra.

18 1Rey 8:27 ¿Es que verdaderamente habitará Dios con los hombres sobre la tierra? Si los cielos y los cielos de los cielos no pueden contenerte, ¡cuánto menos esta Casa que yo te he construido!

19 2Cron 6:39 escucha tú desde los cielos, lugar de tu morada, su oración y su plegaria; hazles justicia y perdona a tu pueblo los pecados cometidos contra ti.. Lam 3:41 Alcemos nuestro corazón y nuestras manos al Dios que está en los cielos.

20 Solamente ante Yahveh se doblan las rodillas: Is 45:23 Yo juro por mi nombre; de mi boca sale palabra verdadera y no será vana: Que ante mí se doblará toda rodilla y toda lengua jurará; Salm 95:6 Entrad, adoremos, prosternémonos, ¡de rodillas ante Yahveh que nos ha hecho.

21 Fil 2:9-11 Por lo cual Dios le exaltó y le otorgó el Nombre, que está sobre todo nombre. Para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra y en los abismos, y toda lengua confiese que Cristo Jesús es Señor para gloria de Dios Padre.

22 Salmo 73

23 1Mac 3:17-19; 4:10-11; 4:24.55; 12:14-15

24 Mt 5:34-35 La carta de Santiago transcribe el sermón del monte antes de que los actuales evangelios se fijasen definitivamente y trae la misma expresión de Jesús: Sant 5:12 Ante todo, hermanos, no juréis ni por el cielo ni por la tierra, ni por ningún otra cosa. Que vuestro sí sea sí, y el no, no; para no incurrir en juicio.

25 Por ejemplo: Mt 21:25 El bautismo de Juan, ¿de dónde era?, ¿del cielo o de los hombres?» Ellos discurrían entre sí: «Si decimos: "Del cielo", nos dirá: "Entonces ¿por qué no le creísteis?" Lc 15:18.21 Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti. ... El hijo le dijo: "Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo."