PARADIGMAS

ESPIRITUALES

FRANCISCANOS

 

LOS PARADIGMAS

1.- Paradigma y clave de lectura

La realidad solo puede ser conocida (= enfrentada - confrontada) a través de una serie de códigos previos que están tanto en la realidad y que hay que descubrir como en el sujeto que conoce y que hay que conscientizar.

Realidad “desordenada”

Ordenar con código 1

Ordenar con código 2

Azycybazybcrtyzybcazy bartcyzxbca rtzy  wcbwbwa

Abc – Wyz  - rt

Az  -  By – ct  rw 

 

AZYCYBAZYBCRTYZYBCAZY BARTCYZXBCA RTZY  WCBWBWA

ZY  RYZ  BCA

AYCYBAZYBCYZBCAZ ARTCYZXBARTY  WCBWBW

ABC..RT... WYZ

 

Los códigos que hacen posible leer lo real no se presentan aislados sino orgánicamente, como esquemas interpretativos, o sea, como “paradigmas”. De modo genérico,

1.- cuando están en la misma realidad podríamos llamarlos estructuras,

Estructura genética, biológica, química, edilicia, urbana....

2.- cuando están el sujeto cosmovisiones.

PARADIGMAS

Galaxias simbólicas

Sistemas planetarios simbólicos

“PARADIGMEMAS”

Soles simbólicos

Planetas simbólicos

Satélites simbólicos

SISTEMAS
INTERPRETATIVOS

DE LA REALIDAD

Los paradigmas son cambiantes.... y los sujetos que leen necesariamente “padecen” estos cambios.

Los franciscanos y franciscanas del Uruguay usan, poseen, padecen, paradigmas culturales diferenciados de según la edad que hoy tengan, la época en que fueron formados.... y hoy sus paradigmas no son los mismos que en la década de los 60.

Esta pre-comprensión orgánica de la realidad, adquiere diversos niveles de profundidad interpretativa y ámbitos más o menos extensos de comprensión.

La cultura, propia del modo de ser, de sentirse y de entenderse de un pueblo, de un grupo humano con identidad histórico-geográfica. Un pueblo se distingue de otro por los diversos paradigmas utiliza la propia cultura para entender, sentir y valorar los datos de la realidad.

Los franciscanos y franciscanas del Uruguay usan, poseen, padecen, paradigmas culturales uruguayos de lectura de la realidad

La religión acentúa la relación de la cultura con la sistematización de la experiencia humana que entra en contacto con lo sagrado, con lo trascendente. 

Los franciscanos y franciscanas del Uruguay usan, poseen, padecen, paradigmas religiosos uruguayos de lectura de la realidad

La ideología apunta a la búsqueda del poder de un grupo social en vistas a transformar la realidad en función de la sistematización utópica de lo existente.

Los franciscanos y franciscanas del Uruguay pertenecen a una iglesia uruguaya que tienen ideología de gheto, como paradigma eclesial uruguayo para leer la realidad

La espiritualidad es la organización de los paradigmas más globales dentro de un sistema propio de un grupo, de un movimiento que se integra dentro de una cosmovisión más amplia.

La espiritualidad con la cual los franciscanos y franciscanas del Uruguay leen la realidad, antes y después del concilio, es UNA ESPIRITULIDAD A LA URUGUAYA.

La utopía es la imagen simbólica del proyecto final contenido en las definiciones que el hombre hace acerca de sí mismo en relación con los demás hombres, con el cosmos y con Dios. La utopía puede definirse como palingénesis, como propuesta de creatura alternativa, de iglesia nueva.

La utopía revela en el horizonte la imagen nítida de lo bueno sin mal, de la perfección sin mácula, la libertad plena, la felicidad perfecta.  

¿Cuáles son las utopías que emergen del conjunto de actitudes, acitividades y discursos de los franciscanos y franciscanas del Uruguay?

Paradigma y lugar social

Los paradigmas no nacen de la mera especulación teórica de una grupo de intelectuales desinteresados. No tiene los mismos paradigmas para interpretar un conflicto obrero aquél se sienta en la mesa del patrón a tomar bebidas finas, que quien se sienta en la mesa del peón, a soportar un vino barato.

El lugar geográfico-social es determinante en la elaboración de los paradigmas.

Este es un dato privilegiado en la hermenéutica franciscana uruguaya. La familia franciscana uruguaya – como la misma iglesia - ha sido siempre pobre, por razones históricas que la diferencian del franciscanismo en otros países “imperiales”.

2.- Los paradigmas co-existen con paradigmas

Suponemos

·      una complejidad y polisemia infinita de los datos de la realidad.

·      Una no menor complejidad del sujeto individual y colectivo que los gesta e interpreta.

Por lo cual partimos del presupuesto de la existencia de paradigmas diversificados y contradictorios en la tarea de escribir o de hacer el devenir. Por lo cual, a la hora de optar por una serie de paradigmas no tenemos más remedio que “tomar partido hermenéutico”.

No hay, ni en teoría ni en los hechos, “paradigmas neutros”. Toda clave de lectura, voluntariamente o a su pesar, son efecto y causa de cultura e ideología, y resienten necesariamente los conflictos que afectan al entorno. No se puede hacer una historia de las ideas, sin tener en cuenta que las ideas o bien asumen o bien contradicen la postura de los que tienen en sus manos el poder.

A título de ejemplo veamos los códigos y los sistemas interpretativos de la realidad diferentes de cada uno de estos grupos

Joven

Anciano

Laico

Religioso

Sacerdote

Rico

Pobre

Campo

ciudad

El Franciscanismo como paradigma

El franciscanismo puede ser definido como un modo de existir, una manera de ser en el mundo, dotada de una escala de valores, un modelo de relación, una estructuración de la convivencia social, un modo de pensar, una manera de hacer. En el presente trabajo me preguntaré acerca de los paradigmas propios de la cosmovisión tradicional del movimiento franciscano.

Hay montañas de libros escritos acerca de este tema, pero me detendré casi exclusivamente en las fuentes sanfranciscanas.

Hay muchos abordajes posibles, muchos de los cuales ya intentados: fraternidad, pobreza, no propiedad... Opto por uno que considero realmente emergente: el rol del Espíritu, del Espíritu de Dios, del Espíritu del Hombre, del Espíritu del Cosmos.

Parto del presupuesto de buenas perspectivas para una nueva cultura de la vida.

En las dos redacciones de la Carta a los Custodios, encargados de llevar graves mensajes a los grandes de la tierra, Francisco previene con total clarividencia de la radical oposición entre la clave hermenéutica del mundo, tanto de los hombres en general, como inclusive de los mismos religiosos. Hay una mirada según Dios que está en las antítesis del juicio común:

"Salud en las nuevas señales de los cielos y de la tierra, que son grandes y excelentes ante Dios y que muchos religiosos y otros hombres las consideran insignificantes".

"Sabed que a los ojos de Dios hay algunas cosas muy altas y sublimes, que son consideradas entre los  hombres como viles y bajas, y hay otras que son estimadas y respetables entre los hombres, pero por Dios son tenidas como vilísimas y despreciables." [1]

San Francisco nos sitúa en el centro del problema hermenéutico. Los paradigmas de Dios son antitéticos a los de muchos hombres, inclusive de muchos religiosos. Cuando opto por el Espíritu Santo como paradigma de la historia soy consciente de asumir un punto de partida polémico: me coloco desde el inicio en contradicción con las estructuras de poder que han dominado la historia [2] .

EJERCICIO Nº 1

Se nos viene a la mente la idea de hacer otra “capilla” en la Parroquia de Nuevo París.

1.      Qué pasos habría que dar

2.      Con qué recursos habría que contar

3.      Qué nombre le pondríamos

4.      Imaginar el edificio: tipo de construcción, dimensiones, funcionalidad

5.      Cómo hacer la construcción

6.      De quién sería el título de propiedad

7.      Otras cosas que habría que pensar y programar

Paradigmas “carnales” y paradigmas “espirituales”

Proceder según la carne

Si analizamos las fuentes primitivas, la familia semántica espíritu santo, espiritual, espiritualmente, tiene casi idéntica frecuencia de citas que la familia opuesta de carne, carnal, carnalmente. Podemos contar unas 200 citas significativas, muchas comunes.

El paradigma desde el cual la "carne" obra y entiende la realidad es antinómico al del "espíritu". Algunos ejemplos.

Jacobo de Vitry nos cuenta en sus crónicas que habiendo frecuentado durante algún tiempo la Curia Papal encontró bastantes cosas contrarias a su espíritu. Los dignatarios de la Iglesia estaban todos tan ocupados en las cosas temporales y mundanas, en cuestiones de reyes y de reinos, en litigios y procesos, que apenas permitían que se hablara de algún asunto de carácter espiritual [3] .  La curia romana obra de acuerdo a los paradigmas carnales que los hagiógrafos primitivos llaman el instinto animal, inteligencia carnal forma la conciencia del sistema dominante [4] .

Francisco obra de acuerdo a esos paradigmas cuando sueña para su vida un suntuoso palacio, provisión abundante de armas y una bellísima esposa. Interpreta carnalmente la vida, hasta que cambia las armas carnales en espirituales [5] . Cuando pensaba a lo mundano - como quien no había gustado todavía plenamente del espíritu de Dios, soñaba ser honrado como un príncipe magnífico y ser nombrado caballero [6] .

Francisco sabe por revelación divina que el espíritu del Señor, no quiere según los deseos de la carne, al contrario quiere que ésta sea mortificada y despreciada, tenida por vil y abyecta. Y se afana por la humildad y la paciencia, y la pura, y simple, y verdadera paz del espíritu [7] .

Veamos lo que trae como consecuencia el proceder de acuerdo a otros paradigmas.

Proceder con paradigmas diversos

Estamos en plena guerra santa, la cristiandad por entero en guerra contra los enemigos de Dios y del Imperio. El ejército de los creyentes en Cristo con el pastor supremo a su cabeza: Dios así lo quiere. Francisco y los suyos se mueven con otros paradigmas y se proponen ir a convivir con los enemigos, comportándose entre ellos espiritualmente de dos modos. El primero no promoviendo disputas y controversias y trabajando como peones al servicio del infiel; el segundo y confesando simplemente su carácter de cristiano... cristiano alternativo, otro tipo de cristiano que procede con otros horizontes de comprensión [8] .

Todo el esquema de valores medieval se basa en la gloria de Dios Emperador del Universo que se revela en el esplendor de la iglesia y especialmente en el de sus ministros. Dios es poder y se manifiesta mediante le poder. Dios está sentado en su trono celeste y se encuentra rodeado de su corte celestial, perfectamente ordenada y estratificada en coros angélicos y coros de santos. En la sociedad terrena, imagen de la celeste, la estratificación en diversos órdenes o estados, es divina e inmutable. Eclesiásticos, Gobernantes civiles y militares, y Trabajadores, son clases queridas por Dios para el servicio del Reino de Dios, que es la iglesia. Para San Francisco todo eso es carne, opuesto al espíritu, y como carne mata, es muerte.

Los hermanos que quieran vivir en el Espíritu de Dios que da vida, deberán obrar con paradigmas contrarios los del sistema dominante: a todos mis hermanos, predicadores, orantes, trabajadores,  tanto clérigos como laicos,  que procuren humillarse en todo no gloriarse ni gozarse en sí mismos, ni exaltarse de las palabras y obras buenas ni de ningún bien que Dios hace o dice y obra alguna vez en ellos y por ellos [9] . Esta es una conducta espiritual apuesta al sistema:

Estando todos reunidos, me piden que anuncie la palabra de Dios a toda la asamblea. Me levanto y hablo según me inspira el Espíritu Santo. Supongamos que al término de mi sermón reflexionan y se levantan contra mí, diciendo: ‘No queremos que reines sobre nosotros, no tienes elocuencia, eres muy simple; nos avergonzamos de tener por superior a uno tan simple y despreciable; en adelante no tengas la pretensión de decir que mes nuestro prelado’. Y me desprecian y me expulsan del capítulo... más he de alegrarme y regocijarme, por mi aprovechamiento y el bien de mi alma cuando me vituperan y arrojan vergonzosamente, ya que esto es para mí una ganancia” [10] .

El sistema dominante se cuela fácilmente al interior del movimiento y por eso es que los hermanos tienen que estar muy atento vigilando a sus ministros y siervo. En una fraternidad donde no hay superiores, los ministros puede terminar comportándose carnal y no espiritualmente. Los hermanos tienen que corregirlo y, si, después de una tercera amonestación, no se enmienda, deberán denunciarlo, sin temor en la asamblea plenaria que ha de celebrarse el día del Espíritu, en Pentecostés.

En una sociedad llena de penas, castigos, sanciones, cárceles, proscripciones, los hermanos, tanto los ministros y siervos como los otros, de turbarse o airarse por el pecado o el mal del hermano,... más bien, deben ayudar espiritualmente, al que quiera proceder según la carne y no según el espíritu. En los nuevos paradigmas no hay cárceles ni castigos, sino amonestación, instrucción y corrección humilde y diligente [11] .  La función de los superiores es la de visitar, amonestar y animar espiritualmente a los hermanos [12] . 

Francisco como hombre que tiene el espíritu de Dios [13] propone a los suyos un  nuevo paradigma que proviene del Espíritu niega el sistema de propiedad del viejo esquema social: guárdense los hermanos, dondequiera que estén, en eremitorios o en otros lugares, de apropiarse para sí ningún  lugar, ni de vedárselo a nadie. Frente a un sistema que persigue disidentes, herejes o infieles, Francisco propone conductas contradictorias:  todo aquel que venga a ellos, amigo o adversario, ladrón o bandido, sea acogido benignamente [14] . 

El sistema dominante es tan fuerte que los hermanos han de cuidar constantemente de no apagar el espíritu [15] , privilegiando en sus relaciones la familiaridad, la confianza... porque si la madre nutre y quiere a su hijo carnal (cf. lTes 2,7), ¿cuánto más amorosamente debe cada uno querer y nutrir a su hermano espiritual [16] ?, sin preocuparse de encajar en los esquemas dominantes que se funda en el dinero:

Francisco que con gran fervor de espíritu, dijo a todos los hermanos: “¡Vosotros queréis aparecer a los ojos de los hombres como hermanos menores y ser llamados observantes del santo Evangelio, pero en la práctica queréis estar provistos de bolsas! [17]   El tesoro del nuevo sistema apunta a otros valores:

Francisco, se encontró con un hombre muy pobre. “Es para mí - dijo él - una gran vergüenza el encuentro con uno que es más pobre que yo. He escogido la santa pobreza para hacerla mi señora, mis delicias, mi tesoro espiritual y temporal [18] .

los paradigmas espirituales franciscanos

1.- Pasión versus apatía

Francisco había sido abrasado por el fuego divino,  y no podía ocultar al exterior el ardor de su espíritu [19] , tal era la vehemencia del deseo que le movía, que, ebrio de espíritu, no cejaba hasta dar cumplimiento a sus proyectos [20] y poseído del espíritu de Dios, estaba pronto a sufrir todos los padecimientos del alma, a tolerar todos los tormentos del cuerpo, si al fin se le concedía lo que deseaba [21] .

Y tal era el fervor de espíritu con que hablaba, que, no cabiendo en sí mismo de alegría, al tiempo que predicaba movía sus pies como quien estuviera saltando; no por ligereza, sino como inflamado en el fuego del divino amor, no incitando a la risa, sino arrancando lágrimas de dolor [22] .

Francisco impone un modo apasionado de amar la vida, toda vida:

Su espíritu de caridad se derramaba en piadoso afecto, no sólo sobre hombres que sufrían necesidad, sino también sobre los mudos y brutos animales, reptiles, aves y demás criaturas sensibles e insensibles.

También ardía en vehemente amor por los gusanillos, porque había leído que se dijo del Salvador: Yo soy gusano y no hombre. y por esto los recogía del camino y los colocaba en lugar seguro para que no los escrachasen con sus pies los transeúntes. ¿Y qué decir de las otras criaturas inferiores, cuando hacía que a las abejas les sirvieran miel o el mejor vino en el invierno para que no perecieran por la inclemencia del frío? Deshacíase en alabanzas, a gloria del Señor, ponderando su laboriosidad, y la excelencia de su ingenio; tanto que a veces se pasaba todo un día en la alabanza de estas y de las demás criaturas.

La pobreza del movimiento franciscano más que una virtud es un proyecto de vida y de sociedad opuesto a los paradigmas dominantes en su tiempo. La pobreza es una fortuna objeto de la codicia de Francisco que, por más que es repudiada de todo el mundo,  se empeña en desposarse con ella con amor eterno. Enamorado como estaba de su hermosura, para estar más estrechamente a unido a su esposa y ser los dos un mismo y solo espíritu [23] .

En plena guerra santa él quiere lanzarse a una hoguera de fuego ante el sultán y contrario a la lucha armada predicó ante dicho sultán sobre Dios trino y uno y sobre Jesucristo salvador de todos los hombres con tan gran convicción, con tanta fortaleza de ánimo y con tal fervor de espíritu [24] , el mismo con el cual predica a las aves [25] .

La embriaguez del espíritu los lleva a ponerse en las antípodas de la ideología dominante: se despoja de todos sus vestidos y no sintió horror a quedar ante todos completamente desnudo por amor de Aquel que por nosotros colgó desnudo de la cruz [26] ; lo conduce entre los leprosos que le producían mucha repugnancia superior a la que pudiera causarle cualquier otra clase de gente [27] .  Es por eso que Francisco abrasado por la ardiente fuerza del Espíritu de Cristo, pudo proponer un esquema de valores lleno de fuerza del Espíritu Santo [28] .

2.- Fraternidad y sociedad de clases

Francisco de Asís recordaba frecuentemente que “en Dios no hay acepción de personas”. Así como hace salir el sol y caer la lluvia sobre todos, así el “Espíritu Santo se posa igual sobre el pobre y sobre el rico”, sobre el letrado y sobre el ignorante. [29] .

En la nueva fraternidad de iguales el único superior, que manda sobre cada uno y sobre el grupo como tal es el Espíritu Santo.  El único título honorífico admitido el el glorioso nombre de Jesús: todos somos hermanos, y queda terminantemente prohibido llamar “a nadie padre sobre la tierra”, y  nadie puede tener la pretensión de ser maestro de los otros, “pues uno es vuestro maestro, el que está en los cielos” [30] .

La nueva Religión integra a todos en una misma forma de vida, sin hacer distinciones de clases entre sabios, simples, idiotas, iletrados... porque en la nueva forma de vida todos y cada uno están promovidos por el Espíritu [31] .

Es Espíritu santo crea una nueva sociedad sin clases ante la estructura feudal – social y eclesial - clasista.

3.- Libertad y libertad versus apropiación

La Regla de oro de la nueva moral franciscana no se enraiza en la ley sino en la búsqueda de la voluntad de Dios.

Hay que actuar como mejor parezca que conviene, según Dios [32] , cuando parezca que agrada al Señor [33] . Esta suprema regla de la conciencia que busca discernir estable nuevas formas de obediencia

Pero si alguno de los ministros manda a un hermano algo contra nuestra vida o contra su alma, el tal hermano no esté obligado a obedecerle, pues no hay obediencia allí donde se  comete delito o pecado. Sin embargo, todos los hermanos que están bajo los ministros y siervos consideren razonable y  atentamente la conducta de los ministros y siervos [34] .

En le nueva fraternidad nadie puede mandar y todos tienen que obedecer. Es una nueva vida que tiene un mínimo de leyes y un máximo de espíritu. La norma de suprema sabiduría espiritual ser siervos y estar sujetos a toda humana criatura por Dios [35] .

Más aún, el nuevo hombre del Espíritu aprende el camino de la nueva creación sometiéndose no solo a los hombres, sino a las bestias.

La santa obediencia confunde todos los quereres corporales y carnales; y mantiene mortificado su cuerpo para obedecer al espíritu y para obedecer a su hermano,  y lo sujeta y somete a todos los hombres que hay en el mundo;   y no sólo a los hombres, sino aun a todas las bestias y fieras, para que, en cuanto el Señor se lo permita desde lo alto, puedan hacer  de él lo que quieran [36] .

Los paradigmas del Espíritu en la nueva sociedad eliminan el dominio e instalas la libertad de interdependientes-

4.- Gratuidad versus mercado

Los hombre somos los nacidos, por virtud del Espíritu Santo, de una madre pobre, a imagen de Cristo Rey. Los hijos del Rey saben que tienen en herencia los bienes de la tierra y tratan con reverencia a hermanos y hermanas que pertenecen solamente al soberano [37] .

Decía al hermano encargado de cultivar el huerto que no destinase toda la tierra para hortalizas comestibles, sino que dejara un trozo de tierra para plantas frondosas, que a su tiempo produjera flores para los hermanos, por amor de quien se llama Flor del campo y lirio de los valles. Decía incluso que el hermano hortelano debería cultivar en algún rincón de la huerta un bonito jardincillo donde poner y plantar toda clase de hierbas olorosas y de plantas que produzcan hermosas flores, para que a su tiempo inviten a cuantos las vean a alabar a Dios. Pues toda creatura pregona y clama: “¡Dios me ha hecho por ti, oh hombre!” [38]

5.- Alegría verdadera y alegría vana

La palabra alegría aparece la palabra unas 248 veces en Escritos y Biografías. El fuego del Espíritu, la visión apasionada de la vida, produce esa embriaguez de alegría que se mezcla inevitablemente con el dolor por el sufrimiento del amado. 

Ebrio de amor compasivo a Cristo, el bienaventurado Francisco exteriorizaba así sus sentimientos: A veces, cogía del suelo un palo; lo apoyaba en el brazo izquierdo y, tomando otro palo en su mano derecha, lo rasgueaba, a modo de arco, cual si de viola u otro instrumento se tratara, mientras, acompañando con gestos acompasados, cantaba en francés al señor Jesucristo. Todo este regocijo terminaba, por fin, en lágrimas, y el júbilo se deshacía en compasión de la pasión de Cristo. Con esto exhalaba continuos suspiros; y, redoblando sus gemidos, olvidado de lo que tenía en las manos, se quedaba absorto mirando al cielo [39] .

La forma de vida primitiva prescribe taxativamente a los hermanos:

Y guárdense de mostrarse tristes exteriormente o hipócritamente ceñudos; muéstrense, más bien, gozosos en el Señor (cf. Filp 4,4) y alegres y debidamente agradables [40] .

Francisco impone a los hermanos la ley de la alegría iluminado por el Espíritu Santo [41] , porque la alegría - la alegría que procede el espíritu - es el remedio más seguro contra las mil asechanzas y astucias del enemigo. Los paradigmas opuestos están al acecho, pero no pueden hacer daño al siervo de Cristo, a quien ven rebosante de alegría santa. Por el contrario, el ánimo flebe, desolado y melancólico. Por eso Francisco procuraba vivir siempre con júbilo del corazón, conservar la unción del espíritu y el óleo de la alegría y evitaba con sumo cuidado la pésima enfermedad de la flojera [42] .

Ese estilo de vida fue asumido por los hermanos que cuando volvían a verse, rebosaban de tanta jovialidad y júbilo espiritual, que para nada se acordaban de las adversidades y pobreza extrema que padecían [43] . El discípulo de Francisco, cuando predicaba tenía que decir al pueblo: “Nosotros somos juglares del Señor, los siervos de Dios son unos juglares que deben levantar y mover los corazones de los hombres hacia la alegría espiritual” [44]

Pero los paradigmas del mundo ofrecen otras alegrías, contrarias a las del espíritu, y ésta son falsas [45] . La alegría del espíritu es aquella sabe que: No ha de ser por siempre fallida la esperanza del pobre. La alegría verdadera es la alegría de los pobres: Lo verán los pobres, y se alegrarán [46] .

EJERCICIO Nº 2

En el dictado al Hermano León sobre La Verdadera Alegría, Francisco sienta las bases de una cultura de la felicidad, en las antípodas de la ideología dominante. Vale la pena detenerse ante el texto.

1.      Leer pausadamente el texto

2.      Traducir en palabras actuales qué no es verdadera alegría

3.      Traducir en palabras actuales que es verdadera alegría

4.      ¿Somos los franciscanos y franciscanas del Uruguay verdaderamente alegres?... y  por favor ¡¡¡ atención a los que según San Francisco son criterios del espíritu y no a los de la carne !!!!

Cierto día, el bienaventurado Francisco, estando en Santa María, llamó al hermano León y le dijo: - Hermano León, escribe. Este le respondió: - Ya estoy listo.

- Escribe - le dijo - cuál es la verdadera alegría: Llega un mensajero y dice que todos los maestros de París han venido a la Orden. Escribe: “No es verdadera Alegría”.

Escribe también que han venido a la Orden todos los prelados ultramontanos, arzobispos y obispos; que también el rey de Francia y el rey de Inglaterra. Escribe: “No es verdadera Alegría”.

Igualmente, que mis hermanos han ido a los infieles y han convertido a todos ellos a la fe. Además, que he recibido yo de Dios una gracia tan grande, que curo enfermos y hago muchos milagros. Te digo que en todas estas cosas no está la verdadera alegría.

Pues ¿cuál es la verdadera alegría? Vuelvo de Perusa y, ya de noche avanzada, llego aquí; es tiempo de invierno, todo está embarrado y el frío es tan grande, que en los bordes de la túnica se forman carámbanos de agua fría congelada, que hacen heridas en las piernas hasta brotar sangre de las mismas.

Y todo embarrado, helado y aterido, me llego a la puerta y, después de estar un buen rato tocando y llamando, acude el hermano y pregunta:

-¿Quién es? Yo respondo: - El hermano Francisco. Y él dice: - Largo de aquí. No es hora decente para andar de camino. Aquí no entras.

Y, al insistir yo de nuevo, contesta: - Largo de aquí. Tú eres un simple y un paleto. Ya no vas a venir con nosotros. Nosotros somos tantos y tales, que no te necesitamos.

Y yo vuelvo a la puerta y digo: - Por amor de Dios, acogedme por esta noche. Y él responde: - No me da la gana. Vete al lugar de los crucíferos y pide allí.

Te digo: si he tenido paciencia y no he perdido la calma en esto está la verdadera alegría, y también la verdadera virtud y el bien del alma.

La falsa alegría sería la producida por la posesión de toda la ciencia, todo el poder civil, militar y eclesial, y más aún por la capacidad de eliminar los procesos lentos de la historia hasta poder acabar en un santiamén con los enemigos de la fe y la eliminación milagrosa del mal del mundo.

La verdadera alegría supone la capacidad de recorrer de nuevo el camino-  de Perusa donde comienza la conversión hasta la Porciúncula donde termina el proceso de fundación del movimiento -, e inclusive en la horas oscuras de la vida, embarrado, helado y aterido, cuando uno es rechazado  por una fraternidad que se convirtió en monasterio - no es hora decente para andar de camino, que lo acusa de hereje - Tú eres un simple y un paleto - y que ya no lo necesita... Hasta el punto de tener que volver al lugar de los crucíferos - un leprosario - a comenzar todo de nuevo.

La alegría falsa se gozaría en el uso del poder, de la fuerza, del número. Según los paradigmas de la carne Francisco tendría que haber actuado con autoridad y expulsado los rebeldes que rechazan al líder y fundador inspirado por el mismo Dios. La verdadera alegría está en la no violencia, en la paciencia, el paz...: si he tenido paciencia y no he perdido la calma en esto está la verdadera alegría, y también la verdadera virtud y el bien del alma.

En la Amonestación 5ª Francisco sistematiza este paradigma en clave cristológica: el hombre. 

El hombre ha sido constituido por el Señor Dios grande excelencia, dado que ha sido creado y formado a imagen de su querido Hijo según el cuerpo y a su semejanza según el espíritu. En la misma línea del dictado de la Verdadera Alegría, Francisco no sitúa el paradigma de imagen y semejanza divina en la posesión de la ciencia suprema, en la capacidad de interpretar toda clase de lenguas, y ni siquiera en la mística o la teología. Todo esto es propio del demonio, que es especialista en las cosas celestiales, y terrenas y sabe de ellas más que el más sabio de todos los hombres. Tampoco la imagen y semejanza se reproduce en los más hermosos y ricos, en los hacedores de milagros, y expulsadores de todos los demonios que aterrorizan a la humanidad.

La imagen y semejanza la poseen los crucificados, los enfermos, los débiles que llevan el estandarte de la nueva cruzada que renuncia a los paradigmas de la ideología feudal dominante basados en el poder, la nobleza, la ciencia, la ortodoxia... la guerra.

El paradigma de Francisco solamente es comprensible en confrontación con los de la ideología dominante.

6.- Cultura de la Vida versus cultura de la muerte

Francisco es el arquetipo del santo vital. Instaura en la espiritualidad cristiana occidental una verdadera cultura de la vida.

¿Quién podrá explicar la alegría que provocaba en su espíritu la belleza de las flores, al contemplar la galanura de sus formas y al aspirar la fragancia de sus aromas? Al instante dirigía el ojo de la consideración a la hermosura de aquella flor que, brotando luminosa en la prima Vera de la raíz de Jesé, dio vida con su fragancia a millares de muertos. Y, al encontrarse en presencia de muchas flores, les predicaba, invitándolas a loar al Señor, como si gozaran del don de la razón [47] .

El espíritu de caridad configuraba los paradigmas de relación de Francisco con todos los seres, y podríamos multiplicar ejemplos de cómo quiso salvar la vida de todos los seres que lo redeaban.

Su piadoso afecto se derramaba no sólo sobre hombres que sufrían necesidad, sino también sobre los mudos y brutos animales, reptiles, aves y demás criaturas sensibles e insensibles. [48] ,

Pero, entre todos los animales, amaba con particular afecto y predilección a los corderillos, de modo que una vez se encontró en el camino con un hombre que iba al mercado a vender dos corderillos para venderlos. Al oírlos balar el bienaventurado Francisco, conmoviéronse sus entrañas, y, acercándose, los acarició como madre que muestra sus sentimientos de compasión con su hijo que llora. Al enterarse que eran destinados a la muerte.

"No lo quiera Dios - reaccionó el Santo -. No se haga tal; toma este manto que llevo a cambio de los corderos". Al punto le dio el hombre los corderos y muy contento recibió el manto, ya que éste valía mucho más. El Santo lo había recibido prestado aquel mismo día, de manos de un amigo suyo, para defenderse del frío. Una vez con los corderillos, se puso a pensar qué haría con ellos, y, aconsejado del hermano que le acompañaba, resolvió dárselos al mismo hombre par a que los cuidara, con la orden de que jamás los vendiera ni les causara daño alguno, sino que los conservara, los alimentara ‑ y los pastoreara con todos cuidado [49] .

Su escrupulosa defensa de la vida lo lleva a dejar que los candiles, las lamparas y las candelas se consuman por sí, no queriendo apagar con su mano la claridad, que le era símbolo de la luz eterna [50] . No quería que de ahogase al hermano fuego y todo lo que se le semejase:

Tampoco le gustaba que se apagaran las velas, las lámparas o el fuego, como suele hacerse cuando es necesario: tanta era la ternura y piedad que sentía por el fuego. Ni quería que el hermano arrojara, como se hace muchas veces, las brasas o tizones, sino que los dejara delicadamente extendidos sobre la tierra, por respeto de Aquel de quien es criatura [51] .

Ciertamente que Francisco reconoce que a los animales es legítimo matar por hambre, como lo expresa en su diálogo con el lobo de Gubbio:

Hermano lobo, tú estás haciendo daño en esta comarca, has causado grandísimos males maltratando y matando las criaturas de Dios sin su permiso; y no te has contentado con matar y devorar las bestias, sino que has tenido el atrevimiento de dar muerte y causar daño a los hombres, hechos a imagen de Dios. Por todo ello has merecido la horca como ladrón y homicida malvado. Toda la gente grita y murmura contra ti y toda la ciudad es enemiga tuya. Pero yo quiero, hermano lobo, hacer las paces entre ti y ellos, de manera que tú no les ofendas en adelante, y ellos te perdonen toda ofensa pasada, y dejen de perseguirte hombres y perros. Hermano lobo, puesto que estás de acuerdo en sellar y mantener esta paz, yo te prometo hacer que la gente de la ciudad te proporcione continuamente lo que necesitas mientras vivas, de modo que no pases ya hambre; porque sé muy bien que por hambre has hecho el mal que has hecho. Pero, una vez que yo te haya conseguido este favor, quiero, hermano lobo, que tú me prometas que no harás daño ya a ningún hombre del mundo y a ningún animal. ¿Me lo prometes? [52]

Pero reacciona violentamente ante la muerte provocada por pura malicia, por el solo hecho de matar. Este relato se convierte en arquetipo de la denuncia franciscana a la cultura de la muerte.

Se ha puesto ya de relieve en otro lugar el poder admirable de su palabra respecto a los animales. Contaré, con todo, un episodio que tengo a mano. Una noche en que el siervo del Excelso se hospedaba en el monasterio de San Verecundo, del obispado de Gubbio, una ovejita parió un corderillo. Había una cerda muy cruel, la cual, sin miramiento a una vida inocente, lo mató con una dentellada rapaz. Al levantarse de mañana los de día, hallan el corderillo muerto Se dan cuenta, desde luego, de que la cerda es la causante del maleficio. A esta noticia, el Padre piadoso se mueve a compasión y, acordándose de otro Cordero, se lamenta del corderillo muerto, diciendo delante de todos: “¡Oh, hermano corderillo, animal inocente, que eres una representación siempre útil a los hombres! Maldita sea la impía que te mató. Ni hombre ni animal coma su carne”. Y hubo prodigio: la puerca maléfica comenzó luego a sentirse mal, y, penando por tres días las torturas de unos padecimientos, terminó en una muerte vengadora. Tirada en la estacada del monasterio, arrojada allí durante largo tiempo, seca cual una tabla, no fue comida para ningún famélico [53] .

7. Paz del Espíritu versus guerra santa

La palabra parece 135 veces en los escritos sanfranciscanos. Es uno de los componentes básicos de los paradigmas espirituales franciscanos. El feudalismo vive inmerso en la cultura de la guerra, y la iglesia está globalmente comprometida con la guerra santa. Es santo y santificador matar por Cristo y para defender a la iglesia de Cristo. 

El capítulo 14 de la regla no bulada se establece cómo han de ir los hermanos por el mundo. Si nada poseer han de anunciar la Paz, con paradigmas de conducta radicalmente espirituales contrarios los carnales de la cultura guerrera dominante:

No resistan al mal, sino a quien les pegue en una mejilla, vuélvanle  también la otra (cf. Mt 5,39). Y a quien les quita la capa, no le  impidan que se lleve también la túnica. Den a todo el que les pida; y a quien les quita sus cosas, no se las reclamen (cf. Lc 6,29 - 30) [54] .

En el capítulo 3 de la Bulada se es aún más explícito en esta cultura de la paz

Aconsejo, amonesto y exhorto en el Señor Jesucristo a mis hermanos que, cuando van por el mundo , no litiguen ni contiendan de palabra (cf. 2Tim 2,14) ni juzguen a otros; sino sean apacibles, pacíficos y mesurados, mansos y humildes, hablando a todos decorosamente, como conviene. Y no deben cabalgar sino apremiados por una manifiesta necesidad o enfermedad. En toda casa en que entren digan primero: Paz a esta casa (cf. Lc 10,5) [55] .

Francisco quiso unir a su pobreza la paz [56] , y se convierte en heraldo de la cultura de la paz:

En toda predicación que hacía, antes de proponer la palabra de Dios a los presentes, les deseaba la Paz, diciéndoles: "El Señor os dé la paz". Anunciaba devotísimamente y siempre esta Paz a hombres y mujeres, a los que encontraba y a quienes le buscaban. Debido a ello, muchos que rechazaban la Paz y la salvación, con la ayuda de Dios, abrazaron la Paz de todo corazón y se convirtieron en hijos de la Paz y en émulos de la salvación eterna [57] .

En el ya referido episodio del lobo de Gubbio, logra establecer un pacto de paz entre el pueblo y el lobo [58] . En la misma línea evitaba los litigios con el clero, típico de los movimientos laicales evangélico-pauperísticos contemporáneos

Y si bien quería que sus hijos tuvieran paz con todos y que se mostraran como niños a todos... Si sois hijos de la paz, ganareis pueblo y clero para el Señor, lo cual le será más grato que ganar a sólo el pueblo con escándalo del clero. Encubrid - concluyó - sus caídas, suplid sus muchas deficiencias; y, cuando hiciereis estas cosas, sed más humildes [59] .

Una crónica contemporánea señala que Todo el contenido de sus palabras iba encaminado a extinguir las enemistades entre los ciudadanos y a restablecer entre ellos los convenios de paz [60] .

8.-    Frutos del Espíritu:

El Bien como paradigma básico

Para Francisco Dios es el bien, todo bien, sumo bien [61] . Esta bondad de Dios difundida en todos los seres cualifica un modo de entender la creación sin dividirla en buenos y males, en incluidos y excluidos . La oración que él propone para incluir en todas las horas litúrgicas es como un resumen de su visión del mundo

Omnipotente, santísimo, altísimo y sumo Dios, todo bien, sumo bien, bien total, que eres el solo bueno (cf. Lc 18,19), a ti te tributemos toda alabanza, toda gloria, toda gracia, todo honor, toda bendición, y te restituyamos todos los bienes. Hágase. Hágase. Amén [62] .

Francisco de Asís, lleno del Espíritu, había llegado a la gloriosa libertad de los hijos de Dios. Y desde el Espíritu de Dios miraba a las mieses y las viñas, las piedras y las selvas, todo lo bello de los campos, las  aguas de las fuentes, la frondosidad de los huertos, la tierra y el fuego, el aire y el viento... En el Espíritu que grita en nuestro interior ABBA a Dios, a todas las criaturas las llamaba hermanas [63] .

Toda la creación era para él trasparencia de Dios:

Mas para que todas las criaturas le impulsaran al amor divino, exultaba de gozo  en cada una de las obras de las manos del Señor y por el alegre espectáculo de la creación se elevaba hasta la razón y causa vivificante de todos los seres. En las cosas bellas contemplaba al que es sumamente hermoso y mediante las huellas impresas en las criaturas buscaba por doquier a su Amado, sirviéndose de todos los seres como de una escala para subir hasta Aquel que es todo deseable. Impulsado por el afecto de su extraordinaria devoción, degustaba la bondad originaria de Dios en cada una de las criaturas, como en otros tantos arroyos derivados de la misma bondad; y, como si percibiera un concierto celestial en la armonía de las facultades y movimientos que Dios les ha otorgado, las invitaba dulcemente  - cual otro profeta David -  a cantar las alabanzas divinas [64] .

Caminaba con reverencia sobre las piedras en recuerdo de Jesús y al hermano encargado de preparar la leña para la lumbre le decía que nunca cortase el árbol entero, sino que dejara algunas ramas íntegras, por amor del que quiso salvarnos en el árbol de la cruz [65] .

Veamos de modo más teórico esta cosmovisión impregnada del Espíritu de Dios.

 

EJERCICIO Nº 3

¿Domina el mal o domina el bien?, ¿hay más mal que bien?,  ¿estamos ante una cultura dominante de la muerte o de la vida? Leamos y comentemos este artículo

CUATRO FRASES QUE HACEN CRECER LA NARIZ DE PINOCHO

Por: Eduardo Galeano, Tomado del Semanario Universidad, 

Universidad de Costa Rica, 15/Nov/97

1. SOMOS TODOS CULPABLES DE LA RUINA DEL PLANETA.

La salud del mundo esta hecha un asco. "Somos todos  responsables", claman las voces de la alarma universal, y la  generalización absuelve: si todos somos responsables, nadie lo es. Como conejos se reproducen los nuevos tecnócratas del medio ambiente.

Es la tasa de natalidad mas alta mundo: los expertos generan  expertos y mas expertos que se ocupan de envolver el tema en el papel celofán de la ambigüedad.  Ellos fabrican el brumoso lenguaje de las exhortaciones al "sacrificio de todos" en las declaraciones de los gobiernos y en los solemnes acuerdos internacionales que nadie cumple.  Estas cataratas de palabras -inundación que amenaza convertirse en una catástrofe ecológica comparable al agujero del ozono- no se desencadenan gratuitamente.

El lenguaje oficial ahoga la realidad para otorgar impunidad a la sociedad de consumo, a quienes la imponen por modelo en nombre del desarrollo y a las grandes empresas que le sacan el jugo.  Pero las estadísticas confiesan.  Los datos ocultos bajo el palabrerío revelan que el 20 por ciento de la humanidad comete el 80 por ciento de las agresiones contra la naturaleza, crimen que los asesinos llaman suicidio, y es la humanidad entera quien paga las consecuencias de la degradación de la tierra, la intoxicación del aire, el envenenamiento del agua, el enloquecimiento del clima y la dilapidación de los recursos naturales no renovables.

La señora Harlem Bruntland, quien encabeza el gobierno de Noruega, comprobó recientemente que si los 7 mil millones de pobladores del planeta consumieran los mismo  que los países desarrollados de occidente "harían falta 10 planetas como el nuestro para satisfacer todas sus necesidades".  Una experiencia imposible.

Pero lo gobernantes de los países del sur que prometen el ingreso al Primer Mundo, mágico pasaporte que nos hará a todos ricos y felices, no solo deberían procesados por estafa.  No solo nos están tomando el pelo, no; además , esos gobernantes están cometiendo el delito de apología del crimen.  Porque este sistema de vida que se ofrece como paraíso, fundado en la explotación del prójimo y en la aniquilación de la naturaleza, es el que nos esta enfermando el cuerpo, nos esta envenenando el alma y nos esta dejando sin mundo.

2. ES VERDE LO QUE SE PINTA DE VERDE.

Ahora, los gigantes de la industria química hacen su publicidad en color verde, y el Banco Mundial lava su imagen repitiendo la palabra ecología en cada pagina de sus informes y tiñendo de verde sus prestamos.  "En las condiciones de nuestros prestamos hay normas ambientales estrictas", aclara el presidente de la suprema banquería del mundo.  Somos todos ecologistas, hasta que alguna medida concreta limita la libertad de contaminación.

Cuando se aprobó en el Parlamento de Uruguay una tímida ley de defensa del medio ambiente, las empresas que echan veneno al aire y pudren las aguas se sacaron súbitamente la recién comprada careta verde y gritaron su verdad en términos que podrían ser resumidos así: "Los defensores de la naturaleza son abogados de la pobreza, dedicados a sabotear el desarrollo económico y a espantar la inversión extranjera". 

El Banco Mundial, en cambio, es el principal promotor de la riqueza, el desarrollo y la inversión extranjera.  Quizás por reunir tantas virtudes, el Banco manejara, junto a la ONU, el recién creado Fondo para el Medio Ambiente Mundial.  Este impuesto a la mala conciencia dispondrá de poco dinero, 100 veces menos de lo que habían pedido los ecologistas, para financiar proyectos que no destruyan la naturaleza.

Intención irreprochable, conclusión inevitable: si esos proyectos  requieren un fondo especial, el Banco Mundial esta admitiendo, de hecho, que todos los Demas proyectos hacen un flaco favor al medio ambiente.  El Banco que se llama Mundial, como el Fondo Monetario se llama Internacional; pero estos hermanos gemelos viven , cobran y deciden en Washington.

Quien paga, manda, y la numerosa tecnocracia jamas escupe el plato donde come.  Siendo, como es, el principal acreedor del llamado Tercer Mundo, el Banco Mundial gobierna a nuestros países cautivos que por servicio de deuda a sus acreedores externos 250 mil dólares por minuto, y les impone su política económica en función del dinero que concede o promete.

La divinizaron del mercado, que compra cada vez menos y paga cada vez peor, permite atiborrar de mágicas chucherías a las grandes ciudades del sur del mundo, drogadas por la religión del consumo, mientras los campos se agotan, se pudren las aguas que los alimentan y una costra seca cubre los desiertos que antes fueron bosques.

3. ENTRE EL CAPITAL Y EL TRABAJO, LA ECOLOGIA ES NEUTRAL

Se podrá decir cualquier cosa de Al Capone, pero el era un caballero: el bueno de Al siempre enviaba flores a los velorios de sus víctimas ...  Las empresas gigantes de la industria química, petrolera y automovilística pagaron buena parte de los gastos de la ECO 92; la Conferencia Internacional de Río de Janeiro se ocupo de la agonía del planeta.

Y esa conferencia llamada Cumbre de la Tierra, no condeno a las transnacionales que producen contaminación y viven de ella, y ni siquiera pronuncio una palabra contra la ilimitada libertad de comercio que hace posible la venta de veneno.  En el gran baile de mascaras del fin de milenio, hasta la industria química se viste de verde.

La angustia ecológica perturba el sueño de los mayores laboratorios del mundo, que para ayudar a la naturaleza están inventando nuevos cultivos biotecnológicos.  Pero estos desvelos científicos no se ponen a encontrar plantas mas resistentes a las plagas sin ayuda química sino buscan nuevas plantas capaces de resistir los plaguicidas y herbicidas que esos mismos laboratorios producen.  De las 10  empresas productoras de semillas mas grandes del mundo, seis fabrican pesticidas (Sandoz, Ciba-Geiby, Dekaib, Pfiezer, Upjohn, Shell, ICI). La industria química no tiene tendencias masoquistas.

La recuperación del planeta o lo que nos quede de el implica la denuncia de la impunidad del dinero y la libertad humana.  La ecología neutral, que mas bien se parece a la jardinería, se hace cómplice de la injusticia de un mundo donde la comida sana, el agua limpia, el aire puro y el silencio no son derechos de todos, sino privilegios de pocos que pueden pagarlos.

Chico Mendes, obrero del caucho, cayo asesinado a fines de 1988, en la Amazonia brasileña, por creer lo que creía: que la militancia ecológica no se puede divorciar de la lucha social.  Chico creía que la floresta amazónica no será salvada mientras no se haga la reforma agraria en Brasil.  Cinco años después del crimen, los obispos brasileños denunciaron que mas de 100 trabajadores rurales mueren asesinados cada año en la lucha por la tierra, y calcularon que 4 millones de campesinos sin trabajo van a las ciudades desde las plantaciones del interior.

Adaptando las cifras de cada país, la declaración de los obispos retrata a toda América Latina.  Las grandes ciudades latinoamericanas , hinchadas a reventar por la incesante invasión de los exiliados del campo, son una catástrofe que nos se puede entender ni cambiar dentro de los limites de la ecología, sorda ante el clamor social y ciega ante el compromiso política.

4. LA NATURALEZA ESTA FUERA DE NOSOTROS.

En sus 10 mandamientos, Dios olvido mencionar a la naturaleza.  Entre las ordenes a que nos envío desde el monte Sinaí, el Señor hubiera podido agregar, pongamos por caso: "Honraras a la naturaleza de la que formas parte".

Pero no se le ocurrió.  Hace 5 siglos, cuando América Latina fue  apresada por el mercado mundial, la civilización invasora confundió la ecología con la idolatra.  La comunicación con la naturaleza era pecado.  Y merecía castigo.  Según las crónicas de la Conquista, los  indios nómadas que usaban cortezas para vestirse jamas desollaban el tronco entero, para no aniquilar el árbol, y los indios sedentarios  plantaban cultivos diversos y con periodos de descanso, para no cansar la tierra.  La civilización que venia a imponer los desvastadores monocultivos de exportación no podía entender a las culturas integradas con la naturaleza, y las confundió con la vocación demoniaca o la ignorancia.

Para la civilización que dice ser occidental y cristiana, la  naturaleza era una bestia feroz que había que domar y castigar para que funcionara como una maquina, puesta a nuestro servicio desde siempre y para siempre.  La naturaleza, que era eterna, nos debía esclavitud.

Muy recientemente nos hemos enterado de que la naturaleza se cansa,  como nosotros, puede morir asesinada.  Ya no se habla se someter a la naturaleza, ahora sus verdugos dicen que hay que protegerla.  Pero en uno u otro caso, la naturaleza sometida y naturaleza protegida, ella esta fuera de nosotros.  La civilización que confunde a los relojes con el tiempo, al crecimiento con el desarrollo y a lo grandote con la grandeza, también confunde a la naturaleza con el paisaje, mientras el mundo, laberinto sin centro, se dedica a romper su propio cielo.

TODA LA REALIDAD ES BUENA,

NINGUNA REALIDAD ES MALA

La bondad radical

"Profesamos que todo hombre y toda mujer, por más insignificante que parezcan tienen en sí una nobleza inviolable que ellos mismos y los demás deben respetar y hacer respetar sin condiciones, que toda vida merece por sí misma, en cualquier circunstancia, su dignificación..." [66] .

Toda la realidad, toda y por más insignificante, en sí y por sí misma, sin condiciones, en cualquier circunstancia, toda la realidad participa de la bondad del Creador.

Recordemos las discusiones de la primera comunidad cristiana en torno a los animales puros e impuros [67] y los razonamientos paulinos acerca de la carne sacrificada a los ídolos [68] . A pesar de la corrupción de la sociedad de Corinto que hace decirse a los cristianos si no será mejor no casarse [69] , Pablo condena actitudes maniqueas frente al sexo [70] .

Muchas preguntas fueron resultas en base a la fe en la afirmación radical de la bondad de toda creatura. Porque el Hijo eterno del Padre se ha hecho realidad humana y mundana, y porque todo ha sido hecho por él, en él y para él [71] . Porque él ha derramado su Espíritu sobre todas las cosas a fin de santificar todo lo existente [72] .

Inclusive las potencias oscuras de este mundo están sujetas a sus pies, y por lo tanto, también a nosotros, sus miembros [73] . Nada puede asustar a los elegidos, ni lo alto, ni lo ancho, ni lo profundo, ni las potencias de este mundo ni los poderes sobrenaturales [74] . Todo ha sido creado por el Padre, asumido por el Hijo, santificado por el Espíritu, vencido por el crucificado y regalado por Dios a los elegidos [75] . Gratuitamente para el servicio y el bien de los amados por Dios, que no hace acepción de personas [76] .

La bondad de las cosas, de todos los hombres, de la entera creación, de cada una de sus manifestaciones históricas del hombre sobre la tierra, no se conoce por vía científica.

Solamente la  connatural y profunda actitud de amor hacia los hombres, la historia, los pueblos, la naturaleza nos permite abordar el núcleo divino de los seres.. Solamente por connatural capacidad de comprensión afectiva que da el amor,  se podrá conocer y discernir la bondad de las cosas y sentirse solidarios con toda creatura [77] .

Bondad esencial, existencial y moral

Vamos a distinguir como diversos niveles en la bondad de los seres. En primer lugar podemos hablar de una bondad esencial, radicada en el ser mismo de las cosas. Llamo “esencia” “substancia” a aquello que hace que todo lo existente y todo lo posible de existir exista. Es como la matriz, el proyecto, el plano de lo existente, independiente de su existencia concreta. El plano de la casa, prescindiendo de que ésta haya sido edificada o no.

Esta “definición”. “proyecto”, “idea”, “plano” de todas las cosas reales y posibles es bueno "en sí", "por sí mismo".

La realidad es "buena", digna y sujeto de dignificación, por definición. A causa de su origen, en virtud y desde su origen, porque Dios es la bondad original y originante de toda realidad, aún la más significante. Toda creación se atribuye al Padre, quién es sólo bondad

El Padre Eterno creó el mundo universo por un libérrimo y misterioso designio de su sabiduría y de su bondad, decretó  elevar a los hombres a la participación de la vida divina y, caídos por el pecado de Adán, no los abandonó, dispensándoles siempre su auxilio, en atención a Cristo Redentor, “que es la imagen de Dios invisible, primogénito de toda criatura” (Col.  1,15).  A todos los elegidos desde toda la eternidad el Padre “los conoció de antemano y los predestinó a ser conformes con la imagen de su Hijo, para que este sea el primogénito entre muchos hermanos” (Rom.  8,19) [78] .

Nos enseña la Sagrada Escritura que no somos nosotros, los hombres, quienes hemos amado primero; Dios es quien primero nos amó. Dios planeó y creó el mundo en Jesucristo, su propia imagen increada (Col. 1, 15-17). Al hacer el mundo, Dios creó a los hombres para que participáramos en esa comunidad divina de amor: el Padre con el Hijo Unigénito en el Espíritu Santo (Ef. 1,1-10) [79] .

El es el bien, el sumo y perfecto bien, de quien procede todo bien [80] . San Francisco dirá que la envidia es pecado de blasfemia, porque no reconoce el bien que el Padre dice y obra en los hermanos [81] . De él proceden todos los bienes, y a él hay que restituirlos [82] , es el sólo merecedor de la alabanza [83] .  

Feliz es quien reconoce los bienes que Dios obra en los otros, no sólo en sí mismo y es capaz de compartir los bienes con otros, no sólo recibirlos de los demás [84] . Los hermanos tienen que aprender a reconocer los bienes que hacen como obras de Dios por su intermedio sin vanagloriarse por los bienes que recibió y comunica [85] .

En el terreno de las "definiciones", de las "substancias", de las "naturalezas", de aquello por lo cual las cosas son lo que son... no podemos admitir ninguna afirmación que contenga la inclusión del "mal" en la definición de la creatura.

Toda la realidad, tal como ha sido proyectada por el Padre Dios es sola y únicamente Bien, aunque bien participado y perfectible, y por lo tanto imperfecto. Bien defectuoso, o sea con carencias. Pero sólo bien.

Nada ni nadie es "mal" por definición, por origen, por esencia, en sí mismo: el mal en sí no existe.

Pero no sólo la esencia abstracta de las realidades creaturales es buena. Con la misma fuerza y sin ningún tipo de ambigüedad, sin dudas ni equívocos, hemos de afirmar la bondad existencial de la creatura. La cosa puesta en la existencia. Porque el primer existente es el mismo hijo encarnado. La primera creatura del Padre es Jesús, el Cristo. En él se resume toda la bondad de la existencia. Las cosas no sólo son buenas por definición teórica, sino en cuanto vivientes, dadas, existentes.

En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios.  Ella estaba en el principio con Dios. Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de cuanto existe [86] .

El es Imagen de Dios invisible, Primogénito de toda la creación, porque en él fueron creadas todas las cosas, en los cielos y en la tierra, las visibles y las invisibles, los Tronos, las Dominaciones, los Principados, las Potestades: todo fue creado por él y para él, él existe con anterioridad a todo, y todo tiene en él su consistencia. El es también la Cabeza del Cuerpo, de la Iglesia: El es el Principio, el Primogénito de entre los muertos, para que sea él el primero en todo,  pues Dios tuvo a bien hacer residir en él toda la Plenitud [87] .

Muchas veces y de muchos modos habló Dios en el pasado a nuestros Padres por medio de los Profetas; en estos últimos tiempos nos ha hablado por medio del Hijo a quien instituyó heredero de todo, por quien también hizo los mundos; el cual, siendo resplandor de su gloria e impronta de su sustancia, y el que sostiene todo con su palabra poderosa, después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas [88] .

Así como la creación se atribuye al Padre, la existencia concreta de las cosas al Verbo, que es modelo, imagen imaginada-imaginante, causa formal de todos los seres, sin excepción. Es él la cabeza de todo lo creado, el primogénito de toda creatura. El es el primer nacido entre todas las criaturas hermanas, e inclusive es el primero entre los muertos. Cada parcela de la realidad compone un maravilloso mosaico que representa el rostro del Cristo total.

...Los mismos fieles reconózcanse como miembros del grupo humano en que viven, y tomen parte en la vida cultural y social por las diversas relaciones y negocios de la vida humana; estén familiarizados con sus tradiciones nacionales y religiosas, descubran con gozo y respeto las semillas de la Palabra que en ellas laten [89] .

La Iglesia acepta con gozo y respeto, purifica e incorpora al orden de la fe, los diversos "elementos religiosos y humanos" que se encuentran ocultos en esa religiosidad como "semillas del Verbo" [90] , dado que las semillas del Verbo, presentes en el hondo sentido religioso de las culturas precolombinas, esperaban el fecundo rocío del Espíritu [91] ,  hay que