LA MISIÓN DEL RELIGIOSO FRENTE A LA CULTURA MODERNA

 

Jerónimo BÓRMIDA, OFM Cap

INTRODUCCIÓN

La dirección de TESTIMONIO encara un número sobre la relación entre cultura y vida religiosa. Se me propone un título que parece enviarme al campo de la misión - modernidad. Para evitar equívocos demasiado groseros explico brevísimamente el sentido del titulo, tal como yo lo entiendo.

La misión

  • Equivaldría a "pastoral". Estaríamos obligados a encarar el tema de los apostolados nuevos o renovados ante los nuevos parámetros de la cultura moderna. Revisión de las obras, nuevos programas, diferentes proyectos. Misión para realizar tareas, acciones, actividades.

  • Seria el sentido de la vida, la razón de ser en este mundo. La vocación que ubica vitalmente en la sociedad de los hombres. Puede comportar tareas a realizar, pero lo esencial está en el modo de realizarlas.

  • Se acentuaría el hecho de contar con un enviador y con un enviado. Dios, Cristo, el Espíritu Santo, la Iglesia - Pueblo, la Iglesia - Jerarquía, la comunidad religiosa, el superior de la comunidad... La determinación del enviador no carece de interés para establecer las características y las relaciones del religioso con la cultura moderna.

El religioso

  • En un primer sentido, que nunca puede estar ausente de cualquier otra acepción del término, religioso es todo hombre creyente capaz de religar, unir, la entera realidad con lo trascendente divino.

  • Un cristiano que vive en una de las religiones aprobadas en la Iglesia, adoptando una forma de vida regulada (regular), que expresa su modo peculiar de religar el mundo consigo y con Dios.

Cultura

Como la religión, la cultura es una cosmovisión que engloba toda la realidad, desde la cual la realidad es entendida, asumida, valorada, transformada. Si, como afirma el Documento de Puebla, la relación con Dios es una de las notas distintivas de la cultura, resulta bien difícil distinguir conceptualmente ambas realidades. En la práctica resulta más fácil nombrar religiones que permean culturas diversas y culturas que integran distintas religiones en convivencia más o menos pacífica.

Hay dos modos de entender tanto la cultura como la religión: uno estático, otro dinámico.

  • En el primer caso se llama cultura al producto de la acción transformadora del hombre en el mundo. Cultura es una sociedad determinada con su universo de valores propios, su universo simbólico establecido, sus leyes, monumentos, literatura, clases... Es un cuadro que se puede estudiar objetivamente, medir, pesar...

  • En el segundo caso cultura es la acción de cultivar. El proceso de transformación en marcha. Las tensiones entre valores, instituciones, clases... Es un proceso en el cual se está de algún modo integrado, positiva o negativamente, pero nunca indiferente.

Moderna

Podemos entender el término en un sentido vulgar o como expresión técnica.

  • En lenguaje común estaríamos refiriéndonos a moderna como equivalente a contemporánea, actual, presente. La cultura que tenemos ante los ojos, la que nos desafía en la cotidianidad. El "mundo de hoy".

  • O podemos hablar de la "modernidad", como nos referimos al renacimiento, al medioevo, al barroco, a la edad moderna Así Puebla trata de la cultura urbano-industrial. Así también hablamos hoy de pos - moderno, de pos - industrial...

En este artículo estamos prefiriendo el sentido de misión como razón de ser, sentido, ubicación en el mundo de los hombres. No tanto como obras o apostolados.

En un primer apartado consideramos la razón de ser del religioso sea cual fuere la fe y la religión que profese: brahmán, budista, esenio, terapeuta, benedictino, salesiano, jesuita... Lo que caracteriza y define, lo que da sentido la misión de todo religioso ante cualquier cultura histórica.

En un segundo párrafo nos dirigimos al religioso que profesa la fe cristiana, sea cual fuere la religión que adhiera. Lo que implica para el religioso la dimensión encarnatoria de Dios.

En último término nos referimos religioso cristiano en América Latina o sea a las implicancias de la encarnación cuando se vive en esta concreta realidad cultural.

Cuando nos referimos a cultura intentamos comprender tanto la dimensión estática como la dinámica. Y por moderna entendemos simplemente a contemporaneidad.

I.- EL RELIGIOSO Y LA CULTURA

La realidad total es valorada por el religioso como buena o como mala según la utopía vigente en el grupo de pertenencia. Utopía que proviene de varios niveles de relación interactuantes: la cultura, la religión, la ideología, el esquema mental... De todos modos y sea cual fuere la red de relaciones y valores, el juicio de fondo, la intuición radical de todo religioso es muy simple.

1. Ser presencia y afirmación radical de Dios

Primero: todo el problema se resuelve en presencia y ausencia de Dios. Todo bien, toda realización de la utopía implica presencia; todo mal, negación, impedimento para la localización de la utopía está apuntando a la ausencia a la negación de Dios.

Por eso es que el sentido, la razón de ser, la "misión" de todo religioso, en todo tiempo y en cualquier parámetro cultural o ideológico, consiste en ser presencia y afirmación de Dios. Radical, estentórea, casi exagerada afirmación de Dios. Como para que se note, se escuche, se vea. Casi como para que asuste. El religioso frecuentemente hace, viste, come, vive cosas "raras". Para suscitar la pregunta y apuntar hacia el núcleo: Dios.

No hay vida religiosa con sentido sin una afirmación radical de Dios.

2. Denuncia de los ídolos del tener, del poder, del sexo

Pero también resulta simple, evidente, claro, al menos para el religioso de toda época y cultura, que si se niega Dios es por la afirmación de otros dioses. La ausencia de Dios es suplida por la presencia de ídolos. A este esquema apunta el Documento de Puebla en tratamiento que hace de la vida religiosa. Significante por su vida radicalizante de Dios, donde pobreza, castidad obediencia son denuncia de los ídolo del tener, del poder y del sexo.

EL PROBLEMA

LAS PROPUESTAS

LOS EFECTOS

LOS PELIGROS

ausencia negación de Dios

presencia afirmación de Dios radical estentórea exaltada exige visibilidad, supone signos externos

el mundo feliz

el terminar suplantando a Dios por los signos de la presencia de Dios

los ídolos

     

PROPIEDAD PRIVADA

PUESTA EN COMÚN DE LOS BIENES

FRATERNIDAD

RIQUEZA

apropiación indebida de los bienes que son de Dios y que han sido dados para uso común de todos los hombres sin distinción

rechazo de toda forma de propiedad privada personal;

a veces rechazo de toda forma de propiedad

 

enriquecimiento;

acumulación

LUCHA POR EL PODER

OBEDIENCIA A LA REGLA DE LA COMUNIDAD

LIBERTAD

EFICACIA

apropiación de la libertad de otras personas o cosas;

querer ser dueños del bien y del mal disponedores de lo que está bien y de lo que está mal para si y para los demás

apropiación del destino; poder sobre la historia

regla hecha aprobada corregida por todos los miembros de la comunidad

Todos obedecen a la regla hecha por todos aceptada por todos

participación;

creatividad

pragmatismo

EL YO COMO CENTRO

LA CASTIDAD

MADUREZ HUMANA

ORGULLO

yo cerrado en sí

inmadurez afectiva;

sexo como dominio y apropiación de la intimidad del otro y pérdida de la propia identidad;

placer para sí a costa del sufrimiento ajeno

el otro como centro;

yo abierto;

madurez afectiva;

desapropiación del Yo;

sexo como servicio y libertad;

búsqueda de la felicidad del otro aun con sufrimiento propio.

armonía equilibrio diálogo igualdad. Es el paraíso

afectiva;

sicológica;

social...

 

 

El cuadro anterior puede ayudarnos a la comprensión de la dinámica de la respuesta de la vida religiosa, de toda forma de vida religiosa, a los núcleos fundantes y estructurantes de las relaciones del hombre consigo mismo y con el mundo que lo rodea.

En la primera columna ponemos el problema a resolver, el "mal" existente en las raíces de la realidad. En la segunda la respuesta del religioso, la que da sentido, razón de ser a su existencia en el mundo de los hombres. En la tercera el efecto querido y posiblemente logrado por la respuesta ofrecida. En la cuarta el peligro latente y a veces la realidad no siempre querida conscientemente pero existente en la propuesta religiosa.

El cuadro posibilita el trabajo personal o grupal sobre el tema. Puede ser discutido, completado, negado. junto a las preguntas que le siguen me parece que nos colocan en las fuentes mismas de la misión del religioso ante el mundo de la cultura. Revelan el sentido.

3. La vida religiosa, ¿alternativa a la cultura dominante?

Este proyecto del religioso en mundo no es un resultado inmediato un acto puntual, impulso heroico una vez para siempre. Es camino, propuesta de construcción. La vida religiosa se constituye en alternativa a la cultura dominante. Y el Poder está haciendo constante presión por reducir los modelos alternativos al modelo hegemónico.

Es por eso que la vida religiosa, toda vida religiosa en todo contexto cultural posible, exige ejercicio, vigilancia. "ascesis". Oración, ayuno, renuncias . Es como el entrenamiento constante Y sin pausas que se exige el deportista que pretende grandes conquistas.

Podríamos hacer una serie de dibujos que ayuden a visualizar la propuesta alternativa del hombre religioso. Por ejemplo: es una cultura con su eje en yo, una contra - cultura con su eje en trascendente, en el otro, Dios. Este ámbito de la abundancia, de la madurez, de la libertad. El otro del empobrecimiento de la opresión de la inseguridad.

Podemos ubicar los antagonismos un cuadrado lógico. Dios - No - dios, Ídolo - Imagen de Dios. Siempre el dibujo sirve para ser mejor discutido, completado, respondido.

Comunidad

Igualdad

Persona

1

propiedad

dominio

DIOS

j k

ÍDOLO

2

2

IMAGEN DE DIOS

l m

NO-DIOS

no-poder

no-propiedad

no-yo

1

desigualdad

masa

división

 

Dios es contrario a los ídolos, por eso aleja de su esfera el dominio y la propiedad. Para ser imagen verdadera, aunque a veces enigmática de Dios hay que transitar por el no-poder, la no propiedad, el no-yo. Los ídolos a veces se parecen a Dios, pero producen división, desigualdad, masificación... por eso son engañosos. Los religiosos si intentan vivir en la esfera del no-poder, del no-yo, que no parece ser de Dios, y a la vez están sumergidos en el no-Dios de la división, de la desigualdades... son falsas propuestas de Dios...

Podemos seguir, pero basta por ahora El material es ya suficiente como para formular algunas preguntas.

1 Tu comunidad religiosa, tú como persona religiosa ¿viven radicalmente la presencia-afirmación de Dios que da sentido a la presencia del religioso en el mundo de los hombres?

  • estás, están en la esfera de la inmadurez, la inseguridad, de opresiones múltiples, encerramientos en pequeñeces, desarmonía.. continúa la lista.

  • tú y tu comunidad transitan por los caminos de la madurez, libertad, creatividad, participación, diálogo, en el terreno ancho del absoluto...continúa...

2. ¿Con qué salud andan los ídolos propiedad, del poder y del ego? Repasa las páginas anteriores, agregando cosas de tu propia producción reflexiva Claro que dudamos de la presencia-afirmación de Dios con tanta propiedad, y lucha sorda por el poder, tanta inmadurez ¿Para qué tantas acciones si nuestra razón de existir brilla por su ausencia? No podemos siquiera justificar nuestra permanencia en la sociedad

II. EL RELIGIOSO CRISTIANO Y LA CULTURA

El modelo de "misión" (sentido - razón de ser) de la vida religiosa tal como sido vivido históricamente encierra un peligro siempre latente: el dualismo A fuerza de proponer alternativas se llega a la conclusión de que los contrarios son siempre y totalmente malos y bueno sin exclusiones o excepciones lo que rodea el ámbito de la opción religiosa. El poder es malo, las cosas son malas, la afectividad es mala. Por algo se rechaza la lucha por el poder, se evita poseer bienes materiales, se rompe el yo centrado en sí mismo y hasta se llega a la negación del ejercicio del sexo. Siempre agazapado en toda forma de vida religiosa, el dualismo ha sido una de sus grandes piedras de tropiezo en la búsqueda de transformación de la cultura.

Porque no se libera lo que no se asume, no se conoce la cultura que no se ama, dirá el Documento de los Obispos en Puebla. Y en este punto radica la originalidad más clara de la vida religiosa cristiana en relación con las otras formas históricas de vida religiosa. El Verbo eterno de Dios no sólo es ejemplar de todas las cosas creadas y creables. Asume en la encarnación histórica al hombre Jesús con todas sus coordenadas culturales. Jesús es un judío a carta cabal. Conoce y ama a su pueblo. Tan integrado, tan metido en las raíces culturales de su pueblo, que le resulta no sólo posible sino necesario romperla desde dentro para que su misión tuviera sentido, el sentido de Dios.

El religioso cristiano tiene que someterse a la ley general e inapelable de la encarnación. Tiene que ser hombre de esta cultura. Es inaceptable que las formas culturales de la vida religiosa cristianas sean no-modernas. Entendiendo por moderna algo así como "actual". No podemos seguir legitima parámetros barrocos, oligárquicos, absolutistas, renacentistas o medieval es. Creo que ni siquiera poder vivir ya tranquilamente en el próximo pasado o el presente inmediato. Cultura no es folklore y conocer la cultura no es profesión del arqueólogo. Cultura no equivale a productos acabados, frutos de la actividad humana. Cultura es el proceso de producción del futuro. Baste releer el texto de Puebla que lanza a los cristianos a los desafíos de la cultura que nos está por venir... y que tenemos que cocrear.

La Gaudium et Spes es el documento más optimista de los últimos tiempos en relación a la cultura "moderna". Casi demasiado optimista, sin llegar a formular un juicio propio de esquemas de cristiandad Puebla abunda en criticidades, apuntando a los "desvalores", que ya no se atreve a llamar antivalores. No podemos abundar, porque ya estamos en el límite del espacio sugerido por la revista para esta reflexión. Pero proponemos un ejercicio. Tomar la Gaudium et Spes y Puebla. Estamos frente a descripciones de la cultura "moderna" Tomemos unas cuántas hojas y vayamos anotando en una columna los valores, en la columna siguiente los desvalores. En la tercera cuál la respuesta que el religioso cristiano tiene que proponer. Sea apoyando lo positivo, sea como alternativa de lo no tan positivo. Por ejemplo:

El trabajo puede ser llevado a cabo con toda la seriedad del caso y colocar las citas textuales con las referencias precisas. Viendo inclusive cuáles son las propuestas que nos presenta la Iglesia en sus documentos oficiales, cuáles son las que aparecen en documentación de la propia comunidad religiosa (reglas. constituciones etc.).. cuáles las que surgen de la reflexión del propio grupo religioso comunitario.

El tema general es muy conocido y los apuntes hechos me parecen suficientes como para hacernos una serie larga y ardua de preguntas. A título de muestra, las siguientes:

Los parámetros culturales que rigen nuestras relaciones comunitarias ¿son del siglo XX? Puede que andemos aún en el barroco, o que nuestro sistema de gobierno sea más parecido a Luis XIV o a Hitler que a los sistemas más o menos democráticos en los que vivirnos los religiosos con cierta frecuencia. La pregunta seria quizá ¿en qué siglo vivimos y a quiénes les estamos haciendo nuestras propuestas?

Suponiendo que la constatación vaya por el lado de la integración. ¿hasta dónde hemos perdido la capacidad critica, la alternatividad propia de la vida religiosa? Tienen posiblemente mucho más sentido del que pensamos algunas intuiciones muy tradicionales. La austeridad tiene algo que decir al consumismo. La gratuidad al pragmatismo. La contemplación al productivismo....

¿Cuáles serían ¿os aspectos emergentes de integración que tendríamos que potenciar, cuáles los alternativos que tendríamos que valorizar o crear?

III.- LOS RELlGlOSOS DE AMÉRlCA LA-POBRE

Y LA CULTURA

Los religiosos, como dice Puebla de los cristianos de América Latina, tenemos que aprender a hacer historia con Cristo La vida religiosa, como la Iglesia, tiene que convertirse en una escuela donde se aprenda a hacer historia con Cristo. En América La-Pobre es poner el mundo al revés.

Leer, interpretar, vivir, relacionarse, transformar... al revés. Con los de Cristo, con sus criterios. Léase evangelio. bienaventuranzas, pobre.

Ya hay tanto escrito en estos últimos años que hasta me da vergüenza volver sobre el tema. Hay tan poco hecho que no hay más remedio que seguir anunciando evidencias.

La misión del religioso ante la cultura "moderna" en nuestros contextos latinoamericanos, sociales, políticos y hasta eclesiales, su razón de existir su legitimidad... nos parece que se sitúa en el campo del pobre.

Pero no es siempre tan claro, a pesar de todo lo escrito y hablado, lo que signifique e implique el binomio religioso-pobre en América Latina.

Analicemos algunas de las ex presiones mas comunes.

Opción per los pobres

Generalmente entendemos acciones u obras en favor de los pobres. A veces los ricos se sienten molestos, como si ellos estuvieran en peligro, de hecho muy remoto, de ser abandonados pastoralmente por los religiosos. Como si la expresión no significara que todos n la Iglesia, sin excusas ni excepciones tuviéramos que optar por los pobres, a fin de que la sociedad entera haga idéntica opción. No única sino preferencial, como se apunta con insistencia en medios eclesiales, pero de todos modo para todos los cristianos vinculante en conciencia. No es el campo de la opción por los pobres el que especifica la misión, el que le da sentido, razón de ser, a los religiosos en América Latina. Puede ser, por ejemplo, lo que especifique la misión de un político cristiano.

Vivir entre los pobres

Parece vincular más a la geografía. No creo que los religiosos encuentren sentido de su existencia en América Latina por un mero éxodo geográfico. A veces puede ser más importante que comencemos todos a vivir en el primer piso, al nivel de la calle, a tomar los ómnibus que toma todo el mundo, a las horas que todo el mundo los toma. La geografía condiciona, sin lugar a dudas, pero no es mágica. Comenzar a ver las cosas desde el barrio de enfrente puede cambiar más de una coordenada cultural en la vida religiosa. Puede ser un buen punto de partida. A veces un buen punto de llegada

Vivir como los pobres

Cuestión de actitudes, de valores. Comer, vestir, pensar, valorar, relacionarse, rezar, hablar, habitar.. como lo hacen los pobres. Aquí se discute al infinito. Hasta dónde un religioso puede mimetizarse con un no-religioso envuelto en miles de alienaciones más o menos culpables o culposas, propias a veces de la cultura de la pobreza, fácil receptáculo de todos los vicios de la sociedad... A quien haga estos razonamientos habría que exigir el mismo cuidado ante la mimetización de muchos religiosos con la cultura dominante, no menos alienada y pecadora. Personalmente creo que no hay mucho por discutir y sí mucho por vivir. Simplemente y sin complicaciones, como los pobres. Me parece que por aquí transita la misión del religioso ante la cultura moderna en nuestro continente tan pobre como religioso.

Vivir pobre

Es cuestión de profesión de vida... que me parece fuera del terreno de la discusión. Porque al parecer todos los religiosos hacen profesión de vida pobre. Tal es pues su misión, su sentido, su razón de ser. Si optan por los pobres lo tienen que hacer siendo ellos mismos pobres. Si viven entre los pobres es porque simplemente son pobres. Y como pobres se visten, hablan, juzgan.. Parece que no hay más remedio que aceptar que los religiosos de América La-Pobre tendríamos que vivir pobres.

Mirar con ojos de pobre

Cuestión de hermenéutica, difícil sin duda. Porque no es raro que los mismos pobres miren con los ojos de los ricos. A eso apunta la televisión y todos los mass-media. Los religiosos podrían estar capacitados para colaborar en la recuperación de esta capacidad hermenéutica perdida. Quizá sea esta la misión más delicada e importante de la vida religiosa ante la cultura "moderna": leerla, descodificarla, desnudarla, cambiarla con ojos de pobre.

Podríamos seguir con la lista de expresiones, pero el espacio es corto. Los religiosos deben apoyar los movimientos populares: estamos en el terreno de la política. Apoyar, pero como los pobres, siendo pobres, habiendo discernido con ojos de pobre. Los religiosos tienen que ser voz de los que no tienen voz: al menos yo diría que tendríamos que dejar hablar a los que deben hacerlo y no quitar la voz a los pobres porque la nuestra suena mejor. El indio Juan Diego no tiene voz. Y María de Guadalupe no es la voz de Juan Diego, al contrario. El indio ha de ser la voz de María. La misión del religioso frente a la cultura "moderna" puede consistir en dejar que el pobre hable, crear espacios donde se pronuncie la palabra creadora de una nueva cultura hecha desde otros parámetros...

En este buscar dar una respuesta desde el pobre a los nuevos parámetros culturales estamos ante un peligro y al parecer siempre nuevo. Y tenemos que concientizar permanentemente una motivación que me parece es la única valedera, también ella siempre vieja y siempre original.

Por una parte tenemos el peligro del "estado de perfección". Estuvimos tantos siglos convencidos de ser los profesionales de la perfección que nos cuesta horrores el convencernos alegremente que ni somos más santos que nuestros papás y mamás, ni más pobres que los pobres... y posiblemente ni mucho más castos que las prostitutas ni más obedientes que un militante sindical o político. No se trata de competencias por niveles de pobreza, ni angustias por llegar a metas inalcanzables.

Se trata de rescatar la única motivación posible para el religioso el seguimiento radical de Cristo. Gratuito, aunque de nada sirva y poco produzca de acuerdo a los parámetros de la cultura moderna. Se trata sólo de ser pobre, sin complicaciones, ni adjetivos. ni comparaciones. Porque creo que tal es el sentido, la razón de ser optada en mi vida de seguimiento de Cristo. No podemos abundar en uno de los temas básicos de todo este asunto, pero quede bien enunciado: la gratuidad total del seguimiento de Cristo es el fundamento primero y último de la "misión" religiosa ante la cultura, especialmente ante la "moderna".

Por favor, pregúntate, personalmente o en grupo:

¿Te parece evidente o muy discutible, manteniéndote en el campo teórico, lo dicho sobre la relación misión-religioso-cultura-pobres?

Segundo... pasando ahora al campo de la práctica, de lo realmente existente y vivido por la mayoría de los religiosos, ¿cómo está el panorama de la relación de misión-cultura-pobreza?

Revisa las distintas expresiones (opción por los pobres... vivir pobre...), discute tu acuerdo, desacuerdo o complementariedad con lo arriba afirmado. Continúa el ejercicio con otras afirmaciones corrientes.

¿Te parece importante lo sugerido sobre el binomio "estado de perfección-seguimiento gratuito de Cristo"? Conversa y aporta experiencias.

CONCLUSIÓN

Ante todo perdón por este artículo hecho a la disparada, casi en borrador sin siquiera consultar un libro como para explicitar las citas magisteria!es aludidas. Ante el pedido de los amigos de CONFERRE, que no podía rechazar, pude menos que hacer un artículo-testimonio de algunas de mis convicciones personales claras.

Asistimos a un cultura "moderna" con valores y desvalores. La misión religioso cristiano consiste en el anuncio de la buena nueva del reino ya presente en los valores (socialización, libertad, participación.. ) y en la denuncia de sus desvalores (la lista es demasiado grande... y siempre nos sale más fácilmente), siendo miembros activos del proceso de transformación de la cultura.

En este proceso hermenéutico (juicio) y político (práctica), los religiosos cristianos de América La-Pobre no tenemos otra alternativa que mirar con ojos de pobres (del pobre Jesús y de los pobres vulgares y corrientes). Necesariamente tenemos (tendríamos) que empatizar con los intereses de los de abajo, de los vencidos, de los perdedores, los postergados, los ignorados ( os "crucificados"). Tenemos que apropiarnos de los ojos de los dramáticos rostros del Documento de Puebla.

Con estos ojos e intereses hemos de intentar la transformación de todos os elementos constitutivos de la cultura moderna (clases, consumismo, eficacia. productivismo, confort, viajes, turismo, vacaciones, coches, dinero, capital... democratización, participación, movimientos populares...). Todo mirado y hecho con ojos de pobre, como pobres, simplemente pobres. Me parece que aquí va el camino.