SUBSIDIOS BÍBLICOS

PARA LA GLOSA DEL PADRE NUESTRO

PADRE NUESTRO

Is 64:7 Pues bien, Yahveh, tú eres nuestro Padre. Nosotros la arcilla, y tú nuestro alfarero, la hechura de tus manos todos nosotros.

Salm 27:10 Si mi padre y mi madre me abandonan, Yahveh me acogerá.

Salm 103:13 Cual la ternura de un padre para con sus hijos, así de tierno es Yahveh para quienes le temen;

Mt 23:9 Ni llaméis a nadie "Padre" vuestro en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre: el del cielo.

Is 49:15 - ¿Acaso olvida una mujer a su niño de pecho, sin compadecerse del hijo de sus entrañas? Pues aunque ésas llegasen a olvidar, yo no te olvido.

Jer 31:20 Pues, en efecto, se han conmovido mis entrañas por él; ternura hacia él no ha de faltarme - oráculo de Yahveh -.

Os 11:1ss Cuando Israel era niño, yo le amé, y de Egipto llamé a mi hijo. Yo enseñé a Efraím a caminar, tomándole por los brazos, pero ellos no conocieron que yo cuidaba de ellos. Con cuerdas humanas los atraía, con lazos de amor, y era para ellos como los que alzan a un niño contra su mejilla, me inclinaba hacia él y le daba de comer.

QUE ESTÁS EN LOS CIELOS

Is 66:1 Así dice Yahveh: Los cielos son mi trono y la tierra el estrado de mis pies, Pues ¿qué casa vais a edificarme, o qué lugar para mi reposo,

Salm 2:4 El que se sienta en los cielos se sonríe, Yahveh se burla de ellos.

Ex 3:15 Siguió Dios diciendo a Moisés: «Así dirás a los israelitas: Yahveh, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros. Este es mi nombre para siempre, por él seré invocado de generación en generación.»

Juec 13:18 El Ángel de Yahveh le respondió: «¿Por qué me preguntas el nombre, si es maravilloso?.»

Jer 32:20 tú que has obrado señales y portentos en Egipto, hasta hoy, y en Israel y en la humanidad entera, y te has hecho un nombre, como hoy se ve;

Is 25:1 Yahveh, tú eres mi Dios, yo te ensalzo, alabo tu nombre, porque has hecho maravillas y planes muy de antemano que no fallan.

SANTIFICAR EL NOMBRE

Ez 36:20 Y en las naciones donde llegaron, profanaron mi santo nombre, haciendo que se dijera a propósito de ellos: «Son el pueblo de Yahveh, y han tenido que salir de su tierra.»

Ez 36:23 Yo santificaré mi gran nombre profanado entre las naciones, profanado allí por vosotros.

Dan 3:43 Líbranos según tus maravillas, y da, Señor, gloria a tu nombre.

Salm 83:17 Cubre sus rostros de ignominia, para que busquen tu nombre, Yahveh.

Jer 20:9 Yo decía: «No volveré a recordarlo, ni hablaré más en su Nombre.» Pero había en mi corazón algo así como fuego ardiente, prendido en mis huesos, y aunque yo trabajaba por ahogarlo, no podía.

EL REINO DE DIOS

Dan 7:13-14 Y he aquí que en las nubes del cielo venía como un Hijo de hombre. A él se le dio imperio, honor y reino, y todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieron. Su imperio es un imperio eterno, que nunca pasará, y su reino no será destruido jamás.

Mt 5:3 «Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos.

Mt 5:10 Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos.

Mt 6:33 Buscad primero su Reino y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura.

Mt 19:23 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: «Yo os aseguro que un rico difícilmente entrará en el Reino de los Cielos.

Mt 25:34 Entonces dirá el Rey a los de su derecha: "Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo.

Mc 9:47 Y si tu ojo te es ocasión de pecado, sácatelo. Más vale que entres con un solo ojo en el Reino de Dios que, con los dos ojos, ser arrojado a la gehenna,

Lc 12:32 «No temas, pequeño rebaño, porque a vuestro Padre le ha parecido bien daros a vosotros el Reino.

Lc 17:20 Habiéndole preguntado los fariseos cuándo llegaría el Reino de Dios, les respondió: «El Reino de Dios viene sin dejarse sentir.

Jn 3:5 Respondió Jesús: «En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios.

Jn 18:36 Respondió Jesús: «Mi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuese de este mundo, mi gente habría combatido para que no fuese entregado a los judíos: pero mi Reino no es de aquí.»

ROM 14:17 Que el Reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia y paz y gozo en el Espíritu Santo.

1CO 4:20 Que no está en la palabrería el Reino de Dios, sino en el poder.

Sant 2:5 Escuchad, hermanos míos queridos: ¿Acaso no ha escogido Dios a los pobres según el mundo como ricos en la fe y herederos del Reino que prometió a los que le aman?

Ap 12:10 Oí entonces una fuerte voz que decía en el cielo: «Ahora ya ha llegado la salvación, el poder y el reinado de nuestro Dios y la potestad de su Cristo, porque ha sido arrojado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche delante de nuestro Dios.

Ap 19:6 Y oí el ruido de muchedumbre inmensa y como el ruido de grandes aguas y como el fragor de fuertes truenos. Y decían: «¡Aleluya! Porque ha establecido su reinado el Señor, nuestro Dios Todopoderoso.

HÁGASE TU VOLUNTAD

Is 55:6-10 Buscad a Yahveh mientras se deja encontrar, llamadle mientras está cercano.

Sab 9:13 ¿Qué hombre, en efecto, podrá conocer la voluntad de Dios? ¿Quién hacerse idea de lo que el Señor quiere?

Sab 9:17 Y ¿quién habría conocido tu voluntad, si tú no le hubieses dado la Sabiduría y no le hubieses enviado de lo alto tu espíritu santo?

Sir 33:13 Como la arcilla del alfarero está en su mano, - y todos sus caminos en su voluntad -, así los hombres en la mano de su Hacedor, que a cada uno da según su juicio.

Mt 7:21 «No todo el que me diga: "Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial.

Mt 12:50 Pues todo el que cumpla la voluntad de mi Padre celestial, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre.»

Mt 26:42 Y alejándose de nuevo, por segunda vez oró así: «Padre mío, si esta copa no puede pasar sin que yo la beba, hágase tu voluntad.»

EL PAN DE CADA DÍA

Dt 8:2-18 Te humilló, te hizo pasar hambre, te dio a comer el maná que ni tú ni tus padres habíais conocido, para mostrarte que no sólo de pan vive el hombre, sino que el hombre vive de todo lo que sale de la boca de Yahveh. Comerás hasta hartarte, y bendecirás a Yahveh tu Dios en esa tierra buena que te ha dado.. No digas en tu corazón: «Mi propia fuerza y el poder de mi mano me han creado esta prosperidad»,

Is 49:10 No tendrán hambre ni sed, ni les dará el bochorno ni el sol, pues el que tiene piedad de ellos los conducirá, y a manantiales de agua los guiará.

Jer 2:13 Doble mal ha hecho mi pueblo: a mí me dejaron, Manantial de aguas vivas, para hacerse cisternas, cisternas agrietadas, que el agua no retienen.

Jn 6:25 - 59 El que venga a mí, no tendrá hambre, y el que crea en mí, no tendrá nunca sed. Yo soy el pan de la vida. Yo soy el pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo le voy a dar, es mi carne por la vida del mundo.»

Lc 12:29 Así pues, vosotros no andéis buscando qué comer ni qué beber, y no estéis inquietos.

ROM 14:17 Que el Reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia y paz y gozo en el Espíritu Santo.

1CO 8:8 No es ciertamente la comida lo que nos acercará a Dios. Ni somos menos porque no comamos, ni somos más porque comamos.

1TI 6:8 Mientras tengamos comida y vestido, estemos contentos con eso.

PERDONA LAS DEUDAS

Dt 15:1-18 Cada siete años harás remisión. Cierto que no debería haber ningún pobre junto a ti, porque Yahveh te otorgará su bendición en la tierra que Yahveh tu Dios te da en herencia para que la poseas. Pues no faltarán pobres en esta tierra; por eso te doy yo este mandamiento: debes abrir t u mano a tu hermano, a aquel de los tuyos que es indigente y pobre en tu tierra. Si tu hermano hebreo, hombre o mujer, se vende a ti, te servirá durante seis años y al séptimo le dejarás libre. Cf Lev 25:1

Lc 4:17-21 El Espíritu del Señor sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor. Comenzó, pues, a decirles: «Esta Escritura, que acabáis de oír, se ha cumplido hoy.»

Mt 6:14 «Que si vosotros perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas.

Mc 11:25 Y cuando os pongáis de pie para orar, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre, que está en los cielos, os perdone vuestras ofensas.»

Lc 17:4 Y si peca contra ti siete veces al día, y siete veces se vuelve a ti, diciendo: "Me arrepiento", le perdonarás.»

Lc 6:27 «Pero yo os digo a los que me escucháis: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os odien,

LA TENTACIÓN

Dt 6:16 No tentaréis a Yahveh vuestro Dios, como le habéis tentado en Massá.

Salm 95:9 donde me pusieron a prueba vuestros padres, me tentaron aunque habían visto mi obra.

1CO 10:13 No habéis sufrido tentación superior a la medida humana. Y fiel es Dios que no permitirá seáis tentados sobre vuestras fuerzas. Antes bien, con la tentación os dará modo de poderla resistir con éxito.

Mt 26:41 Velad y orad, para que no caigáis en tentación; que el espíritu está pronto, pero la carne es débil.»

1TI 6:9 Los que quieren enriquecerse caen en la tentación, en el lazo y en muchas codicias insensatas y perniciosas que hunden a los hombres en la ruina y en la perdición.

EFE 6:11 Revestíos de las armas de Dios para poder resistir a las acechanzas del Diablo.

1Pe 5:8 Sed sobrios y velad. Vuestro adversario, el Diablo, ronda como león rugiente, buscando a quién devorar.

LÍBRANOS DEL MAL

Salm 140:2 Líbrame, Yahveh, del hombre malo, del hombre violento guárdame,

Hab 1:13 Muy limpio eres de ojos para mirar el mal, ver la opresión no puedes. ¿Por qué ves a los traidores y callas cuando el impío traga al que es más justo que él?

Salm 7:7 Levántate, Yahveh, en tu cólera, surge contra los arrebatos de mis opresores, despierta ya, Dios mío, tú que el juicio convocas.

Salm 72:4 El hará justicia a los humildes del pueblo, salvará a los hijos de los pobres, y aplastará al opresor.

Lc 1:51-55 Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los que son soberbios en su propio corazón. Derribó a los potentados de sus tronos y exaltó a los humildes. A los hambrientos colmó de bienes y despidió a los ricos sin nada. Acogió a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia como había anunciado a nuestros padres - en favor de Abraham y de su linaje por los siglos.»

Salm 143:9 Líbrame de mis enemigos, Yahveh en ti me refugio;

Lc 1:68.-75 ...... el juramento que juró a Abraham nuestro padre, de concedernos que, libres de manos enemigas, podamos servirle sin temor en santidad y justicia delante de él todos nuestros días.

Lc 10:19 Mirad, os he dado el poder de pisar sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo poder del enemigo, y nada os podrá hacer daño.